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23 enero, 2017
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El método del alto rendimiento

Mejorar las relaciones personales, manejar el estrés y rendir mejor en el trabajo, son algunos de los objetivos que el método brasileño DeRose ayuda a trabajar a sus alumnos, con un plan que incluye clases físicas y teóricas.

Por Josefina Hirane / Ilustración: Paloma Moreno


Paula 1218. Sábado 28 de enero de 2017.

Este método, que se fundó hace más de 50 años en Brasil, llegó hace tres a Chile y acaba de recibir una nueva certificación desde la casa central en São Paulo, está enfocado en lograr la alta performance o alto rendimiento de las personas, con tres pilares fundamentales: excelencia en lo laboral, buena calidad de vida y perfeccionamiento en las relaciones humanas. Para eso, ofrece a sus alumnos -quienes cuando entran comienzan a ser parte de “un club”-, clases prácticas (físicas) y teóricas. Las primeras se trabajan con más de dos mil técnicas corporales, que fueron tomadas del yoga tradicional y son fundamentalmente de fuerza y flexibilidad. A eso se suman más de 50 técnicas respiratorias, enfocadas en la concentración y meditación.

“Pero la parte física es solo el 20% del método”, dice el CEO de Método DeRose en Chile, el brasileño Luiz Furtado (32). Lo más importante del método son las jornadas teóricas, que van desde cátedras y conversatorios hasta grupos de lectura. ¿Algunos de los temas? Foco y realización personal, manejo del estrés y la presión, mapa mental de concentración, cómo afianzar relaciones humanas, reprogramarse para el éxito, alimentación equilibrada, entre otros. Todo depende de lo que busque mejorar el alumno. “Llegan personas que quieren tener mejores relaciones con su familia o amigos, que quieren trabajar su personalidad rígida y ser más flexibles, que quieren rendir mejor en el trabajo, lograr concentrarse más fácil, etc. Entonces el método es súper personalizado y les hacemos un plan de clases físicas y teóricas enfocadas en su objetivo”, explica Furtado. “Nuestra experiencia nos dice que la mayoría de los alumnos entra por la parte física, pero luego perciben que lo que más hizo diferencia en sus resultados fue la gestión emocional. Por ejemplo, deportistas de alto rendimiento, como el surfista Ramón Navarro o el equipo de rugbistas de la Universidad Católica, entraron por la parte física, pero lo que más los ayudó en las competiciones fue la gestión de la presión. Aprender cómo soportarla sin que te estorbe. Lo mismo el estrés, que afecta en el trabajo y en las relaciones humanas. En el fondo, se trata de ser el mejor en todo lo que hagas”.

¿No te parece muy competitivo lo de “ser el mejor”?
Nosotros no promovemos la competitividad con otros. Nos gusta la competencia con uno mismo. No es ser mejor que tus pares, es ser la mejor versión de ti mismo.

¿Por qué no les gusta que los cataloguen como un “estilo diferente de yoga”?
Porque se asocia con relajación, terapia alternativa, algo medio místico, zen. Y lo nuestro es todo lo contrario. Tenemos 70 alumnos, de los cuales una gran mayoría son hombres, que quizás no hubieran llegado si es que les hubieran dicho que tenía algo de la “palabra mágica”, como le decimos nosotros. Porque no nos gusta ni mencionarla.

Para ir a una entrevista llamar al 22880 2372 o escribir a santiago.cl@derosemethod.com

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