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21 octubre, 2015
orla

Dieta anticelulítica

No basta con hacer deporte, aplicarse productos específicos y tomar mucha agua. Una estrategia para derrocar a la temida piel de naranja debe incluir el consumo periódico de alimentos bajos engrasa y ricos en hierro y en potasio.

Por Daniela Manríquez / Fotografía: Rodrigo Chodil / Producción: Paula Minte y Camila Letelier


Paula 1185. Especial Belleza, sábado 24 de octubre de 2015.

No basta con hacer deporte, aplicarse productos específicos y tomar mucha agua. Una estrategia para derrocar a la temida piel de naranja debe incluir el consumo periódico de alimentos bajos en grasa y ricos en hierro y en potasio.

El 98 por ciento de las mujeres ha tenido celulitis en algún momento de su vida. Los culpables son los estrógenos que favorecen la formación de células adiposas que almacenan una gran cantidad de grasas, entre las que circulan líquidos que funcionan como sostén de la piel: contienen fibras elásticas y de colágeno, que alimentan la piel de sangre, agua y oxígeno y, además, cumplen la función de eliminar toxinas. Pero, cuando los adipocitos aumentan en exceso su tamaño, el drenaje se ve afectado y aparece la celulitis que no es más que la malformación externa de la piel. Para prevenir y atenuar su presencia, consumir nutrientes estratégicos es fundamental.

4 imprescindibles
Fierro: favorece la oxigenación celular y la eliminación de toxinas.
Potasio: contrarresta la acción del sodio y, por eso, ayuda en la eliminación de exceso de líquidos que se acumula en los tejidos.
Magnesio: contribuye en la formación de colágeno, que mejora la apariencia de la piel.
Antioxidantes: protegen de los radicales libres, culpables de dañar los tejidos, que se vuelven propensos a almacenar grasa.
Carbohidratos complejos e integrales: presentes en alimentos que contienen altas dosis de fibra (avena, quínoa e integrales), no se almacenan como grasa y dan energía.

3 alimentos de los que hay que cuidarse
Azúcar: se almacena rápidamente como grasa.
Grasas saturadas: al acumularse, forman nódulos de grasa.
Sal: el sodio favorece la retención de líquido y la consiguiente aparición de celulitis.

Para estimular la absorción de nutrientes, antes que los alimentos cocidos hay que consumir las verduras crudas. Entre comidas, es bueno tomar agüitas de hierba y té verde.

Desayuno
Un tazón de té verde con limón: el té es diurético y el limón es antioxidante. Se recomienda tomar una taza en ayunas y otra durante la mañana.

Preparación de leche de almendras, avena y frutos rojos: una taza de leche de almendras (sin azúcar) con tres cucharadas soperas de avena tradicional: la primera tiene calcio y proteínas, pero, a diferencia de la de vaca, no almacena grasas en el organismo; la avena, en tanto, es un carbohidrato complejo que se convierte en combustible. ½ taza de arándanos o frambuesas, buenos antioxidantes. 3 nueces, cuyo omega 3 contribuye a desintegrar las grasas durante el proceso digestivo.

Jugo natural: (con ½ litro de agua) hecho en una juguera con ½ taza de apio picado (diurético), 2 hojas de espinaca (fierro), 2 kiwis (potasio) y una taza de piña (diurético) picada. 1 cucharadita de jengibre fresco rayado (antiinflamatorio, provoca saciedad y acelera el metabolismo). 5 hojas de menta para el sabor.

Junto con implementar estos alimentos en la dieta, se recomienda consumir 2 litros de agua al día (sola, en té verde o limonada casera). Hay que erradicar las bebidas azucaradas y con cafeína. La actividad física es fundamental: al menos cuatro veces por semana, de 45 a 60 minutos de spinning o crossfit.

Almuerzo tipo 1

– ½ taza de quínoa (fierro, potasio y magnesio) con sésamo (magnesio y potasio).
– 100 gramos de posta o un filete (baja en grasa). Se recomienda consumir una vez por semana y el resto de los días, preparar pechuga de pollo cocida, huevo o camarones, también ricos en fierro.

Ensalada de espinaca, pimentón rojo y alcachofa: ricos en fierro, potasio y vitamina C (antioxidante).
Añadir limón a las carnes y ensaladas: los cítricos potencian la absorción de los nutrientes.
Postre: ½ plátano (potasio).

Almuerzo tipo 2

– Ensalada de apio (diurético) con un fondo de alcachofa (fierro, potasio, alto en fibras). Debe comerse antes que el plato de fondo, para estimular la absorción de nutrientes. Una taza de lentejas (hierro y potasio) con dos cucharadas de arroz integral (carbohidrato complejo).

Postre opción 1: 2 kiwis (potasio y fibra).
Postre opción 2: 3 cuadraditos de cacao amargo (potasio, magnesio y fibra). Debe ser sin azúcar y sobre 75% de cacao.

Comida

– Omelette de acelga (fierro) y pimentón rojo (antioxidante). Las claras de huevo son ricas en proteína, bajas en grasas y calorías; la yema es rica en hierro y yodo.
– Ensalada de espárragos (potasio), cebolla morada y zanahoria (vitamina A, antioxidante). Añadir una cucharadita de semillas de girasol, rica en potasio, selenio, zinc y vitamina B6; juntos actúan como preservadoras de la masa muscular.

Postre: una jalea sin azúcar.

Para la elaboración de este artículo fue entrevistada la nutricionista Noelle Litvak, del Centro Médico Sanar, Las Condes, fono 22246 3295.

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