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19 noviembre, 2014
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Freno a la Rosácea

Consejos de expertos y nuevos tratamientos para mantener a raya a una de las patologías dermatológicas que más afecta a las mujeres después de los 30 años.

Por Bárbara Riedemann


Paula 1161. Sábado 22 de noviembre de 2014.

Consejos de expertos y nuevos tratamientos para mantener a raya a una de las patologías dermatológicas que más afecta a las mujeres después de los 30 años.

El problema de ponerse roja
Hereditaria y crónica, la rosácea es una patología que afecta principalmente a mujeres de 30 a 50 años. Aunque no hay cifras oficiales, se estima que 9 mujeres por cada hombre tienen rosácea. Se caracteriza por un enrojecimiento facial persistente que se produce por dilatación e inflamación de los vasos sanguíneos –eritema–. Quienes la padecen tienen una sensibilidad extrema de los receptores de las paredes de los capilares faciales que hacen que estos se dilaten. “El capilar tiene fibras elásticas, que normalmente se dilatan por factores externos –calor, esfuerzo físico o alimentos estimulantes–, pero, que al rato, se vuelven a contraer. Cuando hay rosácea, esa capacidad elástica cede y es cada vez más frecuente sufrir de enrojecimiento facial”, explica Rodolfo Klein, de Clínica Klein y Asociados. El eritema característico de la rosácea se produce porque, al dilatarse los capilares, aumenta el flujo sanguíneo y se produce una inflamación, que genera una sensación de ardor y calor. Y, al aumentar el flujo sanguíneo, la cara se pone roja, signo que es más visible en pieles claras.

Menos lácteos y más frutas agridulces

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Para combatir la rosácea desde la alimentación, el médico de la Universidad de Chile Pedro Silva, cultor de la nutrioterapia y director del centro de salud naturista Physis (Manquehue Sur 1099, fono 22212 9721), recomienda aumentar la ingesta de frutas agridulces como piña, frutillas, frambuesas, arándanos, mandarinas, naranjas y kiwis, además de hortalizas ricas en carotenoides: zanahorias, betarragas, zapallos, pimientos morrones y tomates: “Estas frutas y hortalizas, consumidas crudas, en su estado natural, aportan vitaminas, minerales, enzimas, flavonoides, polifenoles y carotenoides que en su conjunto nutren los epitelios, ayudan a repararlos y controlan la infección local, contribuyendo a una mayor elasticidad y tersura de la piel”. Respecto a los alimentos que deben ser evitados, el doctor Silva sugiere erradicar, además de los condimentos picantes, los lácteos (leche, queso, quesillo y yogurt): “Los alimentos más perjudiciales para la piel son los productos lácteos, que contribuyen a bloquear el sistema linfático, necesario para movilizar grandes macromoléculas, derivadas especialmente de las proteínas y las grasas que, al no ser drenadas por el sistema linfático, derivan hacia la piel, inflamándola y posibilitando la infección, muy característica de la rosácea”, concluye el especialista.

La rosácea tiene un diagnóstico claro y, según sus síntomas, se clasifica en cuatro tipos. En su grado más severo, la rosácea inflama hasta los párpados y puede afectar la vista. No hay que confundirla con el enrojecimiento puntual ante ciertos estímulos, fenómeno que se denomina flushing facial.

Los cuatro tipos
“No existe el comúnmente llamado ‘principio de rosácea’”, afirma el doctor Rodolfo Klein. ”Es tan errado como decir ‘tengo principio de embarazo’. La rosácea tiene un diagnóstico claro”, enfatiza el especialista. Lo que sí es importante, es distinguir sus síntomas. “Cuando el eritema persiste y se convierte en un obstáculo para la vida emocional y social de la persona, hay que consultar de inmediato”, afirma Klein.
La rosácea puede presentarse desde un grado leve o moderado, hasta uno grave, y se reconocen 4 niveles que no necesariamente se presentan sucesivamente:
I. Rosácea TELANGIECTÁSICA: suele confundirse con el flushing facial, que es el enrojecimiento frente a ciertos productos o estímulos, como hablar en público, pero que al cabo de unos minutos desaparece. En cambio, en las personas con este tipo de rosácea –de piel seca, escamosa y sensible–, los brotes de enrojecimiento facial que surgen por el calor, el esfuerzo físico o tras comer alimentos calientes, se dan de forma brusca y persistente y pueden durar incluso horas, afectando principalmente el centro de la cara –en especial nariz y mejillas–. Algunas veces, este síntoma va acompañado de arañitas vasculares o telangiectasias.
II. Rosácea pápulopustular: de características similares al acné en adultos, las personas con este tipo de rosácea tienen piel grasa y sensible,
con granitos rojos (pápulas) y espinillas (pústulas) en mejillas, frente y mentón.
III. Rosácea fimatosa: es más prevalente en hombres y se caracteriza por poros dilatados y la formación de nódulos que generan un engrosamiento de la piel, en especial de la nariz y de los párpados.
IV. Rosácea ocular: se da en personas de piel sensible y afecta hasta los párpados, que se hinchan y enrojecen. Potencial pérdida de visión.

Tips para tratarla
Aunque la rosácea no se puede curar, los especialistas afirman que sí se puede controlar su evolución. En casos leves, el dermatólogo Rodolfo Klein indica cremas descongestionantes a base de manzanilla, aceite de palta, aceite de canola, derivados de vitamina E, camelia y karité. En casos más graves, se trata con antibióticos, láser para borrar las arañitas vasculares y crioterapia para cerrar los vasos sanguíneos. Como medidas generales para mantener controlada la patología, el especialista recomienda:
-Uso diario de factor solar: “La rosácea se presenta en pieles sensibles y delgadas, lo que la hace más propensa al daño solar y al envejecimiento precoz, por eso es fundamental el uso diario de un protector solar 30 o más en la cara. Elegir aquellos en formato gel e hipoalergénicos”.
-No exfoliar: “Jamás exfoliar la piel afectada, ni usar sustancias abrasivas como el ácido glicólico, que irritan aún más la piel”.
-Cosméticos libres de alcohol: “Perferir cremas, tónicos y maquillajes libres de compuestos astringentes, que resecan la piel, como el alcohol y las fragancias. Mientras menos compuestos tenga una etiqueta, mucho mejor”.
-Evitar comidas especiadas: “El ají, la cafeína y el alcohol son vasodilatadores. Las comidas calientes también aumentan la condición”.
-No someterse a cambios bruscos de temperatura: “Lavar la cara siempre con agua tibia, a temperatura corporal. Hacerlo con agua fría, efectivamente contrae los vasos, pero, a la larga, produce un efecto rebote”.

76% de los pacientes diagnosticados con rosácea declara tener baja autoestima y 41% evita estar en público y en eventos sociales, según una reciente encuesta realizada por la National Rosacea Society, en Estados Unidos.

Kit natural
Más de treinta doctores asegura Carolina Geisse que visitó antes de rendirse ante los infructuosos resultados de los medicamentos que le indicaban para combatir la severa dermatitis atópica que padecía su hija. Obstinada por aliviarla, ella misma se puso a investigar sobre plantas y aceites esenciales para desarrollar una fórmula natural contra la dermatitis, a la que llegó tras años de prueba y error. Hoy, con más de una década de experiencia, esta abogada de profesión, que dejó su trabajo en una oficina para dedicarse tiempo completo a la elaboración de productos naturales, es recomendada hasta por dermatólogos que han visto los benéficos efectos de sus fórmulas, como la que creó para la rosácea y que consta de jabón líquido limpiador, tónico y crema. Su fórmula contra la rosácea incluye más de 17 elementos entre aceites esenciales y extractos, pero los principales son el castaño de indias y el aceite esencial de melisa. Primero se aplica el jabón ($ 8.500, 100 ml), luego la loción tónica ($ 9.500, 65 g) –que trabaja sobre la circulación periférica y funciona como tratamiento a largo plazo–, y se finaliza con la crema en base a gel ($ 9.600, 60 g) que alivia el eritema. www.bazarnatural.cl

Nuevo gel para el eritema
En mayo llegó a Chile Mirvaso, un gel desarrollado por la compañia farmacéutica francesa Galderma especialmente para el tratamiento de la piel roja de la rosácea con una fórmula de brimonidina tartrato al 0,5%. Se vende con prescripción médica y actúa como vasoconstrictor, disminuyendo el diámetro de los vasos sanguíneos faciales, lo que como consecuencia, disminuye el flujo de sangre, reduciendo el enrojecimiento. “Desde el punto de vista médico, para el tratamiento de la rosácea al paciente se le indicaban limpiadores, hidratantes, protectores solares y antibióticos tópicos, ya que, hasta ahora, no existía una droga específica para el tratamiento sintomático del eritema facial de la rosácea”, afirma el dermatólogo Walter Gubelin, director médico de SkinMed. Según el especialista, los efectos se ven en media hora y se prolongan hasta 12 horas. Su uso solo puede ser indicado por un médico, quien debe evaluar la tolerancia de la piel de cada paciente a la brimonidina.

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