Hasta la última gota

Belleza

Hasta la última gota

Por Equipo Paula

Nora Rodríguez, formadora de fragancias en L’Oréal, nos entrega útiles consejos para aprovechar al máximo y aplicar de forma correcta los perfumes.

¡Que no se vaya!

La fijación por más tiempo depende de las diferencias en la concentración de una fragancia. “Un eau de parfum tiene entre un 20 y un 40% de esencia y dura más de ocho horas en la piel; un eau de toilette, en cambio, entre un 8 y un 17%, y dura de seis a ocho horas, y el agua de colonia posee solo entre un 5 y un 8% de esencia, por lo que no dura más de cinco horas”, explica la experta. Y agrega: “Los perfumes deben ser aplicados detrás de las orejas, en el cuello y pulso para que queden marcantes. Esto es porque las pulsaciones ‘invitan’ a que el perfume se irradie mejor por el resto del cuerpo. Además, la evaporización es más intensa en esas áreas, pues existe más irrigación sanguínea y la temperatura corporal es un poco más alta”. A pesar de esto, no a todos se nos fija con la misma intensidad. “Si una piel es muy seca la fijación es menor. En ese caso se recomienda un perfume con mayor concentración combinado con una leche hidratante de cuerpo, de preferencia con el mismo acorde olfativo”, dice Nora. Un último factor a tener en cuenta es si la persona toma algún medicamento o fuma, ya que eso puede influir en que la fijación no sea la misma.

Menos perfume en verano

El calor del verano no solo nos lleva a buscar fragancias más suaves o cítricas. Las altas temperaturas intensifican el aroma de un perfume. Por esa razón es recomendable aplicar una menor dosis de perfume cuando las temperaturas comienzan a subir, especialmente si la fragancia es dulce. “Un delicioso perfume usado en el invierno, si se utiliza en grandes cantidades en el verano puede causar dolor de cabeza”, afirma Nora. Para los meses que se aproximan lo ideal es optar por caminos olfativos florales y leves.

Para conservarlo en perfectas condiciones

Es cómodo tener a mano el frasco de perfume en el baño, ¿verdad? Lo cierto es que el calor y la humedad de este lugar son los mayores enemigos del contenido del envase. “Lo ideal es guardarlo dentro de su caja original en un lugar donde la temperatura sea estable y más bien fresca, como un clóset o donde no le llegue la luz directa del sol”, explica Nora Rodríguez. Puede ser también en una cómoda o cajonera. Lo más importante es evitar la oxidación y degradación del líquido por exposición a la luz y las temperaturas extremas.
“Las temperaturas altas aceleran ese proceso, que también se ve interferido por la sudoración, lo que afecta la fijación y hace que el perfume salga más rápido, o sea, el aroma queda más fuerte, pero permanece mucho menos tiempo”.

Color y aroma

El color de un perfume puede hablar del aroma que guarda, pero desde los inicios de la perfumería moderna -más o menos a comienzos del siglo XX- responde a una fusión entre concepto, color y aroma. “El color de un frasco sí puede hablar del aroma que guarda y sutilmente condicionar el interés según la idea que genere esa tonalidad. De esta forma un amarillo probablemente recordará el aroma del limón, el verde evocará pinos y el lila transportará a un campo lleno de lavandas”, dice Nora.

¿En la ropa? ¡sí!

No hay desventaja al aplicarlo en la ropa y no en la piel. “El perfume permanece bien en las prendas de vestir, incluso si son concentraciones más intensas y pueden incluso permanecer más de 24 horas con el aroma. La ropa tampoco se manchará”, explica Nora. Por esa razón, las personas muy alérgicas, que suelen tener reacciones en su piel como dermatitis causada por uno o más productos químicos contenidos en los aceites esenciales u otras fragancias sintéticas, pueden optar por aplicar perfumes a sus prendas.

Sin mezclar

Hay algunas personas que no se deciden por un solo perfume y optan por aplicarse dos, pero según la especialista esto no sería muy recomendable y práctico, ya que el de mayor intensidad permanecerá y anulará el otro perfume.

¡No frotes!

Es un gesto que surge de forma casi inconsciente cuando nos aplicamos perfume en las muñecas, pero es un error. La fricción creada produce enzimas naturales que cambian el curso del aroma. “Aceleramos el proceso de volatilización”, afirma la experta. Esto quiere decir que provocamos que las partículas del perfume se rompan antes del tiempo debido. La forma correcta es simple: basta con rociar la zona.

Cuidado con el sol

Se acerca el verano, y aunque a muchas nos gusta ir perfumadas hasta a la playa, hay que tener ojo porque exponerse al sol con perfumes o cosméticos puede provocar la aparición de manchas en la piel, aunque no revisten gravedad y suelen desaparecer en poco tiempo. La especialista explica que la causa se encuentra en algunos componentes de las fragancias como el alcohol, la bergamota o el almizcle. “Son manchas que pueden perdurar durante meses, aunque suelen desaparecer sin necesidad de recurrir a un tratamiento farmacológico”, dice Nora.

Por tiempo definido

Todo producto cosmético tiene fecha de vencimiento (o duración desde que se abre), que debe estar indicada en el envase. “En el caso de los perfumes su fecha de vencimiento es una cuestión más teórica que práctica. Se pone una fecha estimativa por una cuestión legal. Pero si un perfume está bien protegido de la luz y el calor, y está bien cerrado, puede durar hasta 5 años sin desvirtuarse”, explica Nora. Si al vaporizar tu perfume sientes que el olor se percibe por muy poco tiempo, puede que ya esté vencido. Si además tiene un olor rancio o solo huele a alcohol con agua, es momento de dejar de aplicártelo. El color y textura alterados no son necesariamente indicadores del vencimiento de una fragancia: la mejor herramienta para determinarlo es tu propia nariz.

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