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1 diciembre, 2016
orla

Las alertas que da la piel

Tono amarillento o rojizo, marcas rojas que aparecen y desaparecen, y pliegues oscuros son algunas de las señales que a través de la piel manifiestan posibles enfermedades no dermatológicas. Acá, los cambios que hay que atender.

Por Josefina Hirane / Fotografía: Archivo de revista Paula


Paula 1214. Sábado 03 de diciembre de 2016.

El organismo expresa un buen número de trastornos y enfermedades a través de la piel, “un espejo del cuerpo que habla de cómo está nuestra salud por dentro”, dice el dermatólogo Walter Gubelin, director del Centro Médico Skin Med. El especialista agrega que “la piel es un órgano más y, por lo tanto, está íntimamente ligado a todas las estructuras y funciones”. Esa interrelación se establece mediante diversos mecanismos, como la circulación, la inervación (distribución de los nervios en el cuerpo), las células migratorias y las moléculas mediadoras solubles. La manifestación cutánea, como primer síntoma de que algo está funcionando mal en el organismo, es una gran oportunidad para anticipar el diagnóstico de enfermedades y tratarlas a tiempo. Por eso, es importante estar alertas frente a ciertas señales.

Híper e hipotiroidismo, alteraciones de la bilirrubina y del cortisol, pre-diabetes y diabetes, incluso enfermedades renales, se manifiestan a través de la piel, especialmente con cambios en color y textura.

Síntomas de híper e hipotiroidismo
Pelo seco, grueso, frágil y de crecimiento lento: frecuente en personas hipotiroideas. Un mal funcionamiento del metabolismo relacionado con el hipotiroidismo altera la salud del folículo piloso y, como consecuencia, se deteriora la calidad del pelo, así como la velocidad en el ciclo de su desarrollo. Además del tratamiento focalizado en la enfermedad, se recomiendan alimentos ricos en vitamina A (pimentón, zanahoria, lechuga, melón).

Cara enrojecida y húmeda: síntoma común en personas con hipertiroidismo, debido al rol de las hormonas tiroideas que juegan un rol crucial en el desarrollo embrionario de la piel y sus funciones.

Descenso permanente del párpado superior: cuando el hipotiroidismo ya está instaurado y sin tratamiento, el aspecto de la cara es muy característico: uno de los principales cambios se refiere al párpado caído, lo que clínicamente se llama ptosis palpebral.

Nariz ensanchada y labios gruesos: el cambio cutáneo más frecuente provocado por la disminución de la actividad funcional de la glándula tiroides (hipotiroidismo) es una hinchazón o alteración de los tejidos que se caracteriza por presentar un edema (acumulación de líquido), producido por infiltración de sustancia mucosa en la piel.

Palmas, plantas y pliegues nasolabiales (desde cada lado de la nariz hasta los extremos de la boca) de piel seca y ama-rillenta: síntoma de paciente hipotiroideo, por el depósito de carotenos, pigmento amarillo anaranjado que se encuentra en ciertas células, en la capa córnea, la más externa de la epidermis, que contiene queratina.

Uñas separadas del lecho ungueal o con bordes curvados: se llaman onicolisis el primero síntoma y uñas de Plummer el segundo, y son típicos de personas hipertiroideas.

Uñas frágiles y de crecimiento lento: hipotiroidismo. Se recomiendan alimentos ricos en vitamina A (pimentón, zanahoria, lechuga, melón).

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Problemas con el cortisol
Cara de “luna llena”: puede deberse al síndrome de Cushing, también conocido como hipercortisolismo, una enfermedad provocada por el aumento de cortisol (hormona producida por las glándulas suprarrenales, situadas encima de los riñones) en la sangre. También puede presentarse hipertricosis (exceso de vello) en todo el cuerpo.

Obesidad en el tronco y el cuello posterior (“joroba de búfalo”): también se relaciona con el síndrome de Cushing o hipercortisolismo, aumento de cortisol en la sangre.

Estrías anchas y moradas en diferentes partes del cuerpo: si estas son de más de un centímetro de ancho, y se encuentran en el abdomen, los muslos y las pechugas, es muy probable que sea otra forma de manifestarse el síndrome de Cushing.

Aviso de exceso de la bilirrubina e insuficiencia renal
Ojos amarillos: la ictericia, que es cuando la parte blanca del ojo (esclera) se torna amarilla, se produce por exceso de bilirrubina y puede ser señal de problemas en el hígado, en la vesícula biliar o en el páncreas. También puede ser consecuencia del síndrome de Gilbert, enfermedad hereditaria que se manifiesta por niveles elevados de bilirrubina.

Piel de todo el cuerpo seca, con un tono gris amarillento: puede deberse a una insuficiencia renal crónica. Se pone así la piel por el depósito de carotenoides y pigmentos nitrogenados en la dermis. Otro síntoma sería el de las uñas normales en una mitad y blancas en la otra.

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Síntoma de pre-diabetes, diabetes e hipertiroidismo
Pequeñas hendiduras redondas de color marrón: pueden durar una o dos semanas, pero son la manifestación cutánea más frecuente de la diabetes: aparece en el 30 al 40% de los pacientes. Suele asociarse a retinopatía, neuropatía, nefropatía y coronariopatía. No requiere un tratamiento especial aparte del control de la diabetes misma.

Placas de color amarillento con bordes burdeos en las piernas: se observa en un 60% de los diabéticos o pre-diabeticos. Se da mayoritariamente en mujeres en edad adulta. Se localizan habitualmente en la superficie de extensión de piernas y pies y en tobillos; pero también se pueden encontrar en muslos, antebrazos o el dorso de la mano. No se conoce aún un tratamiento satisfactorio.

Pliegues oscuros en nudillos, axilas, codos rodillas y cuello: se asocia a trastornos endocrinos y metabólicos, por lo que suele tratarse de obesidad, resistencia a la insulina o diabetes. Se trata de una dermatosis localizada en pliegues caracterizada por engrosamiento cutáneo, hiperpigmentación, líneas cutáneas acentuadas y superficie rugosa.

Áreas rojizas de menos de 1 cm que causan dolor y picazón: se conocen médicamente como máculas y puede ser por ser glucagonoma (es un raro tumor pancreático que habitualmente se asocia a un síndrome que incluye diabetes, anemia, pérdida de peso y lesiones cutáneas). Generalmente se localizan en la cara, las nalgas y los muslos. El tratamiento es la extracción quirúrgica del tumor.

Puede ser alergia
Hiperpigmentación: aunque aparece normalmente como respuesta a una inflamación (acné, dermatitis atópica o psoriasis) o una lesión, también puede ser síntoma de alergia a algún medicamento o alimento. Se da especialmente en pieles morenas.

Decoloración: menos frecuente que la hiperpigmentación, se puede producir por la aplicación una crema de cuerpo o cara que provoquen alergia, enfermedades que afecten a las células del pigmento u otras relacionadas con el sistema nervioso.

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