Abr 30
Seleccionados de BAFICI
Por Andrea Gúzman
Morrer Como Um Homem
¿Se han preguntado cómo se hace una operación de cambio de sexo? Les cuento, el asunto se corta a lo largo en 4 o 6 gajos abriéndose como una flor, luego todos esos trozos se voltean por dentro de la piel. Los testículos se sacan de cuajo y se moldea una preciosa y nueva vagina. Una igual es la que está a punto de tener Tonia en “Morrer como um Homem”, la película de Joao Pedro Rodrigues ganadora de la categoría Cine Del Futuro en el Bafici. Tonia es un travesti que cruza los 50 años cuya carrera en los espectáculos nocturnos de Lisboa va en descenso. Comparte su vida con Rosario, un veinteañero inmaduro y drogadicto que la presiona para operarse y la abandona constantemente. De momento la vida de Tonia es miserable, infecciosa y melodramática pero emprenderá un iniciático viaje por el campo que cambiará el curso de las cosas. Episodios musicales completos, bizarros personajes secundarios y escenas de ensueño como sacadas de una pesadilla de cabaret, abren paso a una certeza universal. Porque seas quien seas, y aunque vivas en una casa bien y tengas una vagina real, el mundo puede llevarte a dolores indecibles y destruir tu confianza pero no quitarte la capacidad de amar y, sobretodo, de vivir con pasión. “Una humanidad que hace mucho el cine no se animaba a proveer” reseñó el quipo Bafici. Realismo mágico travestido y poco recomendable para los amantes de Amélie Poulain. No es tan fácil soñar despierto cuando tu pololo te roba para comprar drogas y tus implantes de silicona infectados no paran de chorrear pus.
Found Footage
De cómo el contar una historia puede ser infinitamente mejor que la historia misma, es más o menos la premisa del Found Footage. Imágenes anónimas, videos caseros olvidados en el tiempo, experimentos de los albores del cine o cintas de cámaras de seguridad pueden ser el material de deshecho para elaborar una nueva película, con una nueva personalidad. Este año, junto con lanzar un libro al respecto, Cine encontrado: ¿Qué es y adónde va el Found Footage?, el Bafici dedicó una sección de exhibición especial a esta disciplina, de ya buenos años pero poca fama, dedicada a reconstruir la historia a partir de imágenes ajenas. Un corto de Chaplin divido en un gran mosaico trasmitiendo cada escena simultáneamente, un alegre video casero de una familia austriaca justo el día en que el país fue invadido por los nazis o un retrato de la TV norteamericana noventera con imágenes pegadas de pornostars, fanáticos del heavy metal y clases de aeróbica, son ejemplos de los films de found footage. Un ejercicio que da al cine la cualidad de fuente de historias inacabable y más democrática, donde puedes ser director de tu propia película sin dinero pero con mirada. Recortes de vidas pasadas, con cuántas explicaciones e interpretaciones queramos, que vienen a reafirmarnos que nada se pierde, que todo se trasforma y que, en el imaginario, la historia puede tener cuántos finales queramos.
El Pasante
Ignacio Rogers es el nuevo jovencito de la película argentina. Lo conocimos el 2005 de 17 años en el festival de Valdivia, cuando protagonizó junto a Manuela Martelli la película “Como un Avión estrellado” de Ezequiel Acuña. En esta edición del Bafici ganó la categoría de cortometrajes como director y fue el protagonista de dos films en exhibición. Uno de ellos es El Pasante de Clara Picasso, una hora y cinco minutos de pura tensión sexual ñoña. El tiempo justo que parece durar un viaje en ascensor cuando no te animas a hablarle al objeto de tu deseo. La historia transcurre en un hotel 5 estrellas, donde un joven algo incompetente socialmente entrará como botones a prueba bajo la tutela de una rígida recepcionista. ¿No se han preguntado lo que sucede detrás los carteles de “Solo personal autorizado“? ¿O hacia dónde da la ventanilla que te deja la piscola y el vuelto? Juntos explorarán la vida del hotel por dentro y detrás de esos cafecitos de tres lucas e imaginarán esas intrigas que solo ocurren en los hoteles de película, con la inocencia de alguien que intenta hacer de su hogar un lugar que realmente no pertenece a nadie. Amanece en Buenos Aires y los verdaderos y únicos residentes del Hotel aun están despiertos. Adorable.
Ocio
La madre de Andrés (Nahuel Viale), un post adolescente del barrio bajo de Buenos Aires, murió recientemente. Su hermano mayor y su padre parecen no darse por enterados y solo se comunican para elegir los ingredientes de la pizza grasosa, almuerzo sagrado de cada día. Sus compadres de siempre le proponen nuevas aventuras, pero todos saben que no hay soledad más absoluta y sobrecogedora que la que viene en las palmaditas de aliento de tus mejores amigos.
La película de Juan Villegas y Alejandro Lingenti (y basada en la novela del mismo nombre), transcurre como el día después de un funeral. Interminable, letárgico, extraño. Y aunque habla de caminar sin rumbo con los amigos de la cuadra, juntar las monedas para la cancha y encerrarte a oscuras a escuchar Pescado Rabioso, aborda una adolescencia peor que tener 16 años. Ese día después en que todos volvemos a ser adolescentes y nos preguntamos, por la chucha, ahora qué.
La vida en el barrio, los torpes primeros intentos por seguir adelante y los días que, cuando estás de duelo, son siempre como un sueño que casi, casi está por terminar pero que de a poco se trasforman en una realidad inacabable, son los protagonistas de esta película que está por salir en cartelera Argentina. Probablemente pronto tengamos noticias de ella en Chile. No se la pierdan (pero intenten verla cuando estén de buenas).
El Charles Bronson Chileno (O idénticamente igual)
Esta película estuvo suspendida varios años y aunque en Chile, si buscas bien, se puede encontrar en videoclubs fue exhibida por primera vez en Argentina junto a Descomedidos y Chascones del mismo director.
Carlos Flores, el director de la película y fundador de la Escuela de Cine de Chile, miraba la tele un sábado de los 70’ cuando Don Francisco le presentó a Fenelón Guajardo, el ganador indiscutido del concurso de los igualitos, por su parecido absoluto a Charles Bronson. Parecido que, por unos años, le dio una vida de estrella de comerciales y películas. Este documental presenta a Fenelón en su intimidad. Su historia, su familia y sus anécdotas torcidas por una personalidad ajena que con los años adoptó como propia. Y, por otro lado, la reacción de sus seguidores que observan con orgullo que Chile puede tener su propio Charles Bronson, su propia copia de superestrella internacional. Una vida de aventuras apasionantes y exageradas, pero no necesariamente falsas, marcadas por la búsqueda de una identidad distinta o más emocionante, que no solo habla de este personaje, sino de una realidad cotidiana. O acaso nunca cantaste frente al espejo imaginando ser parte de tu banda favorita. O te encontraron parecido a un actor y te pusiste todo cocoroco (O como el imitador oficial de Stefan Kramer, que es una estrella en Temuco. Saludos a Temuco) Al final, en palabras del director, “En cada uno de nosotros vive un Charles Bronson chileno” Así nomás.

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Elizabeth dice:
Hola, sabes que necesito comprar con urgencia el libro “Cine encontrado: ¿Qué es y adónde va el Found Footage?,” hago mi tesis sobre esta temática, pero soy de chile, no sé si lo puedo comprar por internet o si sabes en qué librería o puedo encontrar para encargarlo.
si pudieras responderme a mi mail: cinequivocarse@gmail.com, te lo agradecería eternamente.
Junio 6, 2010 a las 10:24 pm
Clo dice:
Me encanta como escribes…
Mayo 25, 2010 a las 8:33 am