Sábado 13 de Marzo 2010
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Nov 06

Columna: cirugía plástica en adolescentes

6/10/2009

Parte de madurar es aceptarse como uno es, con defectos y todo. Si nos saltamos ese paso, nos costará aprender a lidiar con las partes difíciles de la vida. Una joven inmadura que se somete a cirugía plástica pierde la oportunidad de crecimiento, que es aceptarse a sí misma.

Por Andrea Heneeus

heneeus

Constanza, de 16 años, no había encontrado argumentos para que sus papás le regalaran sus soñados implantes mamarios hasta que descubrió que su mamá se había operado de lo mismo muchísimos años atrás. “Mamá yo soy plana, porque lo heredé de ti. Si tú te pusiste, ¿por qué yo no?”. Bajo esa presión, sus padres aceptaron que se operara. Un año después Constanza cayó en una severa depresión y ahora sus papás se preguntan si habrá sido arrebatada la decisión de operarla.
Paradojalmente, a medida que el mundo ha avanzado, nuestra sociedad le da cada vez más importancia a la belleza física. La cirugía plástica aparece como una alternativa posible para alcanzarla. Este mensaje tiene varias trampitas, especialmente en adolescentes que están formando su personalidad.
El paso de niño a adulto, la adolescencia, es la etapa de la vida en la que debemos organizar lo que se llama la estructura de nuestra personalidad. Esto significa conocerse a uno mismo, con sus fortalezas y debilidades; aceptarse y aprender a interactuar con el medio desde la persona que somos. Si en ese momento no reconocemos nuestros defectos, tanto físicos como de forma de ser, quedamos cojos. Parte de madurar es aceptarse como uno es, con defectos y todo. Si nos saltamos ese paso, nos costará aprender a lidiar con las partes difíciles de la vida. Una joven inmadura que se somete a cirugía plástica pierde la oportunidad de crecimiento que es aceptarse a sí misma.
La cirugía plástica puede no quedar bien. Todos los que se operan deben saberlo y también qué harán si sale mal. Basta ver lo que pasó con Michael Jackson. Hay algunos adolescentes más frágiles y, para ellos, una frustración puede gatillar una enfermedad mental grave. Si no tienen las habilidades para tolerar y superar la frustración de un mal resultado, aún no es momento de que se operen.
La cirugía plástica también puede complicarse. ¿Estamos dispuestos a que nuestros jóvenes se sometan a procedimientos que puedan dañar su salud para siempre o, incluso, matarlos? Para que algunos procedimientos sean exitosos se requiere un cuidado post operatorio intenso de reposo estricto inicial y larga rehabilitación posterior con kinesiterapia, masajes, fajas, parches y férulas en las cicatrices, por 6 meses o más. ¿Están los adolescentes, con lo inmediatistas que son, dispuestos a cumplir esas indicaciones por meses y meses? ¿Vale la pena el riesgo y el costo si no van a seguir estas indicaciones?
Y la pregunta del millón: ¿van a ser más felices si se sacan la jiba de la nariz o se agrandan las mamas? La modernidad nos ha introducido el mensaje subliminal de que si uno es bello, es feliz. Pero la ecuación belleza-felicidad no funciona en la vida real. Un joven operado que cree que eso era lo que necesitaba para tener éxito en la vida se encontrará con que de todas maneras debe hacer esfuerzos para estudiar, hacerse amigos y conseguir pareja.
Constanza se deprimió porque, a pesar de su cambio de apariencia, el joven que le gustaba no la invitó a salir, y algunas compañeras siguieron ignorándola. Esto la obligó a seguir el camino más lento, pero efectivo, para madurar de verdad: hacerse una terapia de introspección y desarrollo personal.

5 comentarios en " Columna: cirugía plástica en adolescentes "

  1. cirugia plastica de nariz dice:

    Voy a venir seguido
    Muy buen post
    Nos vemos!

    Noviembre 19, 2009 a las 8:09 am

  2. maria contreras dice:

    me llamo maría tengo 17 mi sueño es ponerme implantes de silicona sacarme la guata y sacarme la grasa de las piernas

    Noviembre 9, 2009 a las 5:40 pm

  3. Ana María Blanco dice:

    Qué buena columna!!!
    La televisión está teniendo un tremendo rol en fomentar esta necesidad de las chicas por operarse.
    En muchos de los programas de cirugías plásticas, muchos de los operados (adolescentes y no tanto), señalan que no tienen amigos, que no se atreven a relacionarse con el sexo opuesto, etc. solamente por ese “defecto”, cuando en el fondo el problema siempre va más allá.
    Ojo los padres de chicas quinceañeras, que más allá de las pechugas o el abdomen, pueden tener problemas de depresión, u otros.

    Noviembre 6, 2009 a las 2:00 pm

  4. Paula dice:

    Cuando tenía 18 lo único que quería era trabajar para poder operarme mi nariz y ser “feliz”, ahora que tengo la posibilidad ya con 10 años de diferencia, veo los pro y los contra, y mi nariz me hace feliz, sin ella no sería yo y el riesgo que siempre hay, de morir en una cirugía, ahora que tengo una hija, es demasiado alto.

    Noviembre 6, 2009 a las 11:20 am

  5. kata dice:

    toda la razón la cirugía no cambiará las cosas de un día para otro.!! si no se es aceptado hay que primero pensar porque ocurre, y los padres se deben preocupar más allá de que “la niña” quiere una operación saber el porque de esa decisión.
    yo tengo 19 años y tengo una bebé de año y medio y sin duda no quede regia como antes pero no por eso la vida no será buena, ni podre seguir adelante sin una cirugía para “arreglar” mi cuerpo..(aunque sería bueno quitar ese pequeño rollito y mis estrias…. pero puedo vivir con él :D )
    saludos .!

    Noviembre 6, 2009 a las 8:34 am

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