Ago 28
El primer sí, acepto
Por Francisca Subercaseaux M.
La idea de entrar a un monasterio no fue por un soplo del Espíritu como creyó la madre superiora que me entrevistó seis veces. Le mentí, le mentí de la misma forma que lo hace un niño… Le dije que era un soplo del Santo, un pálpito potente en mi corazón, un llamado como el que reciben los iluminados, un sentir muy fuerte y permanente en mi alma que me atraía a ese claustro del siglo XVIII ubicado en los faldeos de las montañas andinas, allá donde el diablo perdió el poncho. Le supliqué que me creyera, pero no hubo en realidad tanta súplica porque de mis ojos caían lágrimas redentoras, mi mirada era transparente y mi cara la de una novicia dispuesta a trapear el piso si es que era necesario.
Era octubre y yo trabajaba en la redacción de un diario, en él había una periodista gorda que fumaba todo el día esparciendo su humo por las narices como lo hacen los perros grandes cuando tienen frío. Un día la Adriana me invitó a su casa, eran las 7 de la tarde y no halló panorama mejor que prender un pito, enchufar el DVD y poner Jesucristo Superestrella. Se echó en su cama como un buda y se tomó dos litros de cerveza mientras yo miraba la película llorando como Magdalena.
¿Por qué lloraba? Porque me llamó la atención, porque días antes había ido al aniversario de la muerte de mi abuela y había quedado impresionada con el Padre Nuestro, algo me pasó cuando la gente lo rezó en voz alta, algo que no tiene más explicación que lo divino, porque sentí que el corazón se me ensanchaba como las estacas de una carpa cuando un hombre fuerte las clava y estira sobre la tierra, porque sentí que todo eso tenía mucho más sentido que el que yo misma le había dado cuando era católica practicante. Entonces, cuando miraba la película me imaginaba a Jesús llorando en la cruz, presa del pánico, aterrado ante tanta maldad, rogándole a su Madre con la mirada que lo bajara de donde Poncio y sus secuaces lo habían clavado.
La Adriana no se dio cuenta de mi llanto y, terminado el pito y la película, puso a Madonna y empezó a bailar. Llamó a una pizzería y encargó una de salame, yo me quise ir, pero finalmente me quedé.
Tres días después, la Verónica, la directora del diario en que trabajaba, me invitó a su campo. Estuvimos el viernes en la noche jugando cariocas y tomando vino, el sábado salimos en la mañana a recolectar kiwis y paltas que comimos al almuerzo y en la tarde durmió siesta, mientras terminé de leer El monstruo de Ismaíl Kadaré. En la noche me propuso ir al día siguiente a misa y después a almorzar al Lucho Marica, una picada en medio de la carretera en donde las prietas y el puré picante eran grito y plata. En lo personal, el cuento de la misa me daba un poco de lata, pero me hacían ilusión las prietas…
Después de mucho andar llegamos a la iglesia que no era una cualquiera, sino un monasterio del siglo XVIII, un lugar alucinante para cualquiera que guste de la naturaleza o de la estética colonial. La gente entraba caminando como en una peregrinación desde la reja, que medía por lo bajo tres metros de altura y cinco de ancho; de ahí un camino rodeado de árboles octogenarios a ambos lados que, de aburrida los conté y daban ciento cuarenta en total, setenta a cada lado del camino hasta llegar a la iglesia que estaba pegada al monasterio.
La Verónica se quedó pegada a la puerta principal y yo me hice camino al andar, hasta llegar a la primera fila. La gente apenas cabía, pero yo quería ver lo que jamás había visto: treinta monjas cantando a voz en cuello. No había Cristo crucificado en el altar, pero sí una virgen de tamaño natural, incienso, velones y flores. Tomé asiento y no paré de llorar hasta que terminó la misa. Que ¿por qué lloraba? Porque el ambiente de recogimiento era majestual, porque Jesucristo Superestrella estaba ahí de todas maneras, al menos en la cara de las monjas, porque era de mañana y la nave estaba iluminada por los primeros rayos de sol, porque el incienso subía como una sábana blanca y se esparcía con su olor a mirra hasta alcanzar las ventanas arqueadas del cielo de la iglesia; porque el Padre Nuestro me volvió a impresionar y porque en ese minuto exacto, siendo las 10:23 de la mañana, decidí que iba a ser monja.
*En esta columna fueron cambiados los nombres de algunas personas y lugares. La periodista narrará sólo su experiencia personal sin involucrar a terceros.

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viviana Mérida dice:
Verdadero!!!!, asi deberiamos llamar a este relato, la verdad que a muchos nos incomoda o nos asombra, cuantos no mienten para poder conseguir lo que desean, por que espantarnos si en más de una ocación hemos hecho lo mismo!!!!
Enero 24, 2012 a las 9:07 am
Ricardo dice:
puros comentarios de mujeres.. y todas a una encuentran que es el descueve… como pueden ser tan weonas Dios mio!
Jugar con lo sagrado, mentir en lo referente a la fé reirse de la religión y de Dios es un pecado muy grande.. se creen en su propia y fatua vanidad que son algo por si mismas. buscan experiencias para ser escritoras… solo es vanidas fatua… el viejo satán no deja de engrupirlas. En el fondo dan pena. Ojalá haya aun algo de cordura en sus corazones.
Diciembre 2, 2009 a las 2:37 pm
Patricia dice:
Francisca, te encuentro muy valiente al escribir esa parte de tu vida. Bueno, escribir es un poco desnudar el alma. Tu narrativa ratifica la veta literaria que te acompaña desde el colegio. Sigue adelante y ojalá sea el preludio de una novela.
Septiembre 13, 2009 a las 5:49 pm
Delfina dice:
Me encantó!!!!! Necesito saber todo lo que pasó!!!!!! te felicito, me encantó como está escrita, tienes harta gracia te diré…..
También pasa que sobre gustos no hay nada escrito, pero VALOR la gente mala onda!
Sigue adelante, lo haces regio, pero ojalá que la historia sea laaaaaaaarga.
Te felicito!!!!
Septiembre 12, 2009 a las 10:29 am
paula dice:
EXCELENTE!! Como agnostica y libre pensadora, me parece que la belleza y la intencidad de la vida, en el estilo que lo relata es notable. Y repito, para alguien que no tiene fe como yo, este relato es como tabu, La Fé.. pho! que es cuestion.. La vida, la vida intensa eso sí, todo lo inunda y lo sublima.
Septiembre 9, 2009 a las 3:02 pm
Florencia dice:
Está bacán!!! Cuándo sale la segunda? O es sólo una?
Septiembre 9, 2009 a las 9:20 am
Carola dice:
Y que paso?, le falta el final a esta historia.
Septiembre 9, 2009 a las 8:56 am
PAULA dice:
wow!!! y que más pasó .. vas a seguir contando no?
Septiembre 8, 2009 a las 8:40 pm
m. estrella dice:
Francisca:
Sigue adelante, por quienes creen en lo que escribes y por aquéllos a quienes no convenciste.
Estamos cierto que por esta columna no te postularán al Nobel, pero quién sabe si algún día sí puedas convencerlos a todos.
Se persistente, estás bien encaminada.
Septiembre 8, 2009 a las 3:54 pm
carola dice:
Me encanta saber que a pesar de tantos años, Dios sigue siendo escuchado, incluso por personas comunes y corrientes, que se dejaraon encantar… Gracias por contarlo, y que pasó?
Septiembre 8, 2009 a las 3:49 pm
pia san martin dice:
Felicitaciones Fran!
escribes demasiado bien; me atrapaste de principio a fin y necesito seguir leyendo tu historia. Cuándo sigue?
Septiembre 7, 2009 a las 4:11 pm
Francisca Gajardo dice:
Me gustó mucho la historia , quiero saber más, qué pasó, cómo, cuándo, etc.
Y un consejo para los que no les gustó, pero igual la leyeron hasta el final, simplemente no la lean, pero para qué tirar tanta mala onda, si no a todo el mundo le parece interesante o excitantes las cosas que hacemos en la vida.
Septiembre 7, 2009 a las 1:17 pm
any dice:
Yo no practico ninguna religión y me parece interesante el articulo, porque esta visto desde el punto de vista personal y emocional, no se dedica a describir lo que hacen en un convento, sino habla el proceso interior que la escritora vivió que la llevaron a tomar esa decisión….y eso ¡me encanta!. Y si es verdad o mentira como lo cuestionan algunos, creo que da lo mismo….esta bien escrito.
Lo que si creo que no da lo mismo es tratar a la gente de tonta o realizar analisis superficiales basados en un escrito.
Septiembre 6, 2009 a las 9:30 pm
patricia dice:
Francisca,te vi cuando estabas en el monasterio,y cantabas maravilloso.
Pienso que ahí aprendiste muchas cosas que te servirán para la vida…………
Cuando te fuiste pense mucho en ti,¿que paso?…….Tengo mucha curiosidad de conocer tu experiecia….me gusto como escribes…..dices la verdad……es lo que sientes……son tus imquietudes…..tu intensidad de vida……!muy entretenida!.
Yo creo que tus vivencias pueden identificar a muchas personas…..!!cosas que pasan!!.
Ojala las sigan publicando.
Son interesantes ,divertidas,humanas y reales.
Septiembre 6, 2009 a las 7:48 pm
melly dice:
Me interesaría saber si estos reportajes son semanales o mensuales? Quiero saber que pasó en esos dos años en el convento. Muy entretenido.
Septiembre 5, 2009 a las 3:06 pm
karina dice:
Fran, en serio te vas a hacer monja??? ooohhh siempre me han llamado la atencion las monjas…despues puedes seguir escribiendo desde el convento???..oir podrias escribir un libro “las memorias de una monja” pero que aborde todo..asi como es la vida de una mujer pero en un convento..si es de verdad que ellas sienten ese “amor por dios”..igual te felicito…bien por ti
Septiembre 5, 2009 a las 11:31 am
Maria dice:
Entretenido, sustancioso, diferente…. bien, muy bien…espero pronto mas con curiosidad, interes y sorpresas…
¨Felicitaciones¨
M.
Septiembre 4, 2009 a las 12:49 am
Mónica dice:
Por qué tanto chileno amargo? Si no tienes nada que aportar… para que se dan el trabajo de aportillar? Hagamos críticas positivas. Está bien si nos gusta o no nos gusta el artículo, es algo personal. El sólo hecho que lo cuente tal como fué, sin maquillaje, me parece valiente. Lo que vivió y/o experimentó lo está compartiendo con todos aprovechando que tiene talento para escribir. Cada uno vive su proceso de búsqueda, en forma distinta. Cuántas mujeres no quisimos alguna vez ser monja? Tal vez escapando de alguna pena? Otras, por miedo a enfrentar el mundo? Algunas por reales llamados? Y por último..QUE TIENE MUCHOS amigos esta niñita? Felicitaciones entonces Francisca, porque los amigos se fomentan y son uno de los tesoros de la vida. Y fíjate en las críticas positivas y/o negativas, que aportan, y si te ayudan a construir un mundo mejor y a ser una mejor persona. Las que destilan amargura o veneno sólo porque sí, déjalas pasar, pero tampoco las juzgues. Cada uno es como quiere ser. No saben lo linda que es la vida, la que a veces te cambia tan drásticamente en un segundo.
Septiembre 3, 2009 a las 6:01 pm
cangelo@hotmail.com dice:
Que divertido es leer los posteos que le hacen a Francisca en esta página, como dice el señor Concha, hay mucho tontorrón que se las da de psiquiatra y mucha amargura dando vuelta por ahí. Ahora me explico los resultados de la encuesta que da como ganador a Piñera…
Septiembre 3, 2009 a las 2:07 pm
jconcha@gmail.com dice:
Qué maravilla la cantidad de psiquiatras que escriben, que claro los diagnósticos y que acertados sus juicios…
Se nota que tienen muchos pacientes y que y que no dan a basto con las consultas…
Tanto tiempo libre y tanta amargura solo denota falta de alegría en sus vidas y una incapacidad enorme de ser más livianos con lo que los rodea.
Francisca: No te austes con estos lectores densos y antipáticos. Poco han leido en su vida, se nota demasiado, y no dan en el clavo con sus argumentos…
No te conozco, pero me encantaría conocerte. Escribes, como ya te han dicho varios, muy bien y, aunque soy judío, no nos compete ver si tu vocación fue vocación u otra cosa, solo gozar cn tu talento para narrar co tanta valentía, lo que viviste en ese monasterio.
Felicitaciones y un abucheo general a los que se las dan de “psiquiatras”…
Septiembre 3, 2009 a las 2:01 pm
shurtado@hotmail.com dice:
Excelente columna, muy divertida, bien escrita y amena.
p.d: No conozco a la escritora.
p.d: No soy católico.
Septiembre 3, 2009 a las 1:30 pm
teresita dice:
Coincido con Patricio, que escribió su comentario el 02.09.09. Mal escrito autoreferente y evidencia la srta. Francisca serios transtornos de la personalidad, además frívola y tonta.
Lo otro, me da risa cómo hay gente tanta gente tan toonta, me refieron a algunos que comentaron el supuesto llamado de Dios, hasta pensé que es otra Consuelo Aldunate de la revista “Ya”.
Septiembre 3, 2009 a las 12:15 pm
claudine leffort dice:
!Me encanta esta historia Tiene todas las trazas de una excelente novela por entrega aunque el lector sabe que no se trata de ficciones. Sigue tal como lo estas haciendo Francisca, sin alterar la verdad, al mas puro estilo de Anais Nin. Tu testimonio es fenomenal y muy valiente, te felicito, pocas mujeres se atreven a ver la llamada vocacion con los ojos de la realidad conmo lo haces en tu columna. Felicito tambien a la revista Paula por haberse comprometido con estos escritos.
Septiembre 3, 2009 a las 9:32 am
Pablo dice:
Concuerdo con Cristián, ¿para qué tirar mierda gratis? Hay que ser muy ocioso para sentarse a tirar amargura y mala onda. Si no les gusta lo escrito, pasen…
Septiembre 3, 2009 a las 8:47 am
manu dice:
el debate entre lo que es bueno o malo…. me parece errado…. esta fuerte mujer está en una busqueda…..su relato es importante e imponente…. creo que los comentarios negativos, sin fundamentos son muy a la chilena desgraciada(sin gracia ni emoción)….. no dejan ser….
fran..valiente mujer
fran..noble mujer…
tu sonrisa no la pierdas …es de las pocas que cómo imagen refrescan…..
Septiembre 2, 2009 a las 7:05 pm
Cristián dice:
María José y Patricio: Que densos y antipáticos son. No conozco a la columnista, pero sin duda escribe bien, tiene buenos amigos y conoce algo que ustedes dos no: La simpatía!
Septiembre 2, 2009 a las 4:37 pm
María José dice:
Qué patético tener que pedir a los amigos que envíen comentarios y así “hacer parecer” que cuenta con lectores y “apoyo”.
La columna es muy mala, pero peor es la intención de la autora, siempre mintiendo: primero mintió para poder ser novicia, y luego está mintiendo tratando de hacer creer que “escribe”. Esta niña es un bluff!
Septiembre 2, 2009 a las 12:41 pm
Patricio dice:
Esta señorita, que tiene al parecer muchos y buenos amigos, no pasa la prueba de redacción; con tintes infantiles, muchos tic y una cantidad de autoreferencia da pánico con qué frivolidad cuenta su aparente paso por un convento. Que, de paso, no dijo nada de cómo es la vida en el claustro, como lo sugiere el mentiroso título.
Se burla de la inspiración divina, al confesar que mintió y hasta fumó marihuana.
Septiembre 2, 2009 a las 10:44 am
loro dice:
Raro esto, cuando empecé a leer creí que se trataba de un reportaje en acuerdo con el convento de una periodista que iba a contar lo que se pudiera contar de la vida en un convento, pero al seguir leyendo me di cuenta de que esta señorita Francisca es bien extraña y puedo casi sentir que hizo todo esto para poder escribir su historia, que se la publiquen y, como le dice una amiga al parecer más arriba, llegar a escribir un libro, usando mentiras, el nombre de Dios, y la privacidad de estas religiosas. Si es que todo esto es verdad, porque tampoco está claro si se lo inventó o lo vivió realmente. Fome; grotesco que con una amiga fumándose un pito, haya encontrado a Dios y básico en todo el sentido de la palabra. He leído en Paula, historias increíbles, testimonios que al leerlos, te emocionan, te hacen parte de una historia. Esto, me pareció infantil, falso y muy poco espiritual.
Septiembre 2, 2009 a las 9:40 am
carmen del valle dice:
Que lindo, me conmueve que existan mujeres que dedican su vida a servir a cristo, sobre todo en estos tiempos, felicitaciones por escribirlo!!!!
Septiembre 1, 2009 a las 7:16 pm
Clau dice:
Fran!, quiero ubicarte para que nos pongamos al día, dónde te llamo???
sigues escribiendo tan bien como siempre!
besos,
Clau
Septiembre 1, 2009 a las 7:01 pm
Milenka Bizarra dice:
Que intensidad! ¿Que podría estar buscando la autora de esta columna con tamaña decisión? Admiro su valentía, su desprendimiento a esa llegada de una espiritualidad que se podría haber encontrado en cualquier otra cosa mundana.
Admiro que se pueda ver más allá, admiro esa certeza de las cosas que le pasan, y eso es magia…magia absolutamente divina.
Septiembre 1, 2009 a las 4:19 pm
Isabel dice:
Te lo digo en serio: muy bien!!!
Septiembre 1, 2009 a las 2:24 pm
Ale B dice:
Muy bien escrito y muy entretenida la historia, ojalá venga luego la continuación……..
Septiembre 1, 2009 a las 1:45 pm
Laura dice:
Buenísimo!!!!!, lo disfruté mucho….Cuándo sale la próxima columna????
Septiembre 1, 2009 a las 11:46 am
Sergio dice:
¿Por qué no ponen esto como reportaje en el Paula impreso? ¿Cuántos gatos leen esto? Muchos más en el papel y da gusto encontrarse entre tanta lata con cosas como estas, bien escritas y entretenidas, además de interesantes y novedosas.
¿Bárbara Wood? ¿Isabel Allende? Quedan chicas al lado de esta pluma, habrá que ver cómo sigue eso sí, puede ser que se desinfle a la segunda o no llegue a puerto con la tercera.
Felicitaciones en todo caso.
Septiembre 1, 2009 a las 11:39 am
Claudio Salvatore dice:
Muy bien escrito.
Da gusto leerlo
Septiembre 1, 2009 a las 9:42 am
Domingo Izquierdo E dice:
Francisca: Podrá discutirse si lo tuyo fue o no un llamado de Dios a servirlo desde el convento, pero, no me cabe duda que fue El quien te llamó y condujo al lugar que ya había preparado para ti, para acogerte y cobijarte en ese gran abrazo de Padre que quiso regalarte.
Conviene no olvidar de quien proviene, así como hacia quien nos conduce toda forma de belleza, y para quienes critican Sus caminos, Sus formas, Sus designios, que muchas veces, casi siempre escapan a nuestra comprensión, un poquito de humildad
Septiembre 1, 2009 a las 9:21 am
monica dice:
Hola Francisca, sin conocerte me pregunto si no estaremos ante la próxima Isabel Allende? o podrías ser una Bárbara Wood? Está muy entretenido. Me encantó. Y… como sigue???? Cuando???
Septiembre 1, 2009 a las 7:40 am
carmen dice:
Muy bien Fran! Quiero leer la próxima y la siguiente. cg
Septiembre 1, 2009 a las 6:00 am
juanfranciscocanales dice:
Francisca, se nota a la distancia la inspiración divina que tuviste a la hora de escribir cada una de estas letras. Te felicito por tu humilde,sencillo, pero al mismo tiempo magnífico relato..
No equivocaste tu decisión de entrar a ese convento, eso queda más que claro…la Biblia dice que Dios nos da talentos, claramente tu testimonio y la forma de narrarlo es uno de los tuyos.
Agosto 31, 2009 a las 9:10 pm
Angélica dice:
Hola, yo soy otra Angélica, no estoy para nada de acuerdo con la Angélica que se puso a interpretar la experiencia sin poder disfrutar del buen sentido del humor. Me gustó mucho tu columna Francisca, escribes muy bien, tu estilo es fresco, transparente y alegre. Quiero leer el próximo!
Agosto 31, 2009 a las 8:37 pm
gracia dice:
Una tarde sicodélica viendo Jesus Christ Superstar mezclado con Madonna ….. Digna y original para la iluminación divina. Jajajja
Buena historia Fraan ¡¡¡¡
Agosto 31, 2009 a las 6:50 pm
rocami dice:
Carolina, Que hermosas tus palabras, llenas de amor al prójimo y a nuestro Señor… Tal vez la columna debías hacerla tú.
Es verdad lo que dices la fe hay que cultivarla donde uno se encuentre, toda la vida, dentro de un monasterio o fuera de él.
Agosto 31, 2009 a las 3:43 pm
Rocami dice:
Primero, el lenguaje ocupado no lo encuentro apropiado para una experiencia tan hermosa como el llamado de Dios y la vida de Claustro., incluso encuentro que debe reflexionar sobre lo que escribirá proximamente para no herir los sentimientos de quienes estuvieron con ella. Y ser respetuosa en sus palabras, que su relato no sea un simple cuento para escribir en una revista de moda.
Espero que su columna sirva para enaltecer a las monjas que si estan entregadas a Nuestro Señor Jesucristo .
Agosto 31, 2009 a las 3:26 pm
Margarita Maria dice:
Maravilloso querida Francisca, es una experiencia digna de ser contada, Nuestro amado Jesus se vale de cualquier cosa para llamar a sus elegidas, musica , un trinar de aves, una oracion, un sueño, un paisaje….pues todo conforma “SU CREACION”, que rico que escuchaste su llamado pues EL siempre esta golpeando a la puerta de nuestro corazon, y tu lo abriste para EL, permitiste que Entrara y te Habitara, para vivir en LA Divina Gracia, que solo El puede entregar, pues querida Francisca , ahora solo abandonate a Su Divina Voluntad, para que Su Divina Voluntad Habite En Ti.
Bendito y Alabado Sea Mi Jesus Sacramentado, Grandes Cosas esta haciendo en Ti.
Que Dios Uno y Trino y Nuestra Santisima Madre La Siempre Virgen Maria Te Bendigan Siempre.
Margarita Maria
Agosto 31, 2009 a las 1:26 pm
Paulina dice:
Fran, emocionante, ameno, romántico y con una descripción tan atractiva que pienso que es necesario que escribas un libro. Imaginación, sentimientos y ángel has tenido desde muyyyyy chiquitita.
Felicitaciones!
Paulina.
Agosto 31, 2009 a las 10:17 am
René Rencoret G dice:
Panchita; que gran sorpresa y que maravilla. No tenía idea de este gran cambio y llamado de Dios.
Curiosamente, hace un par de días atras, revisando unos viejos videos, decías a la edad de 12 años…. Cuando grande seré Mis Chile… Quizás con el tiempo cambiaste de idea, pues atributos y belleza no te faltaban, pero finalmente has terminado como triunfadora de un certámen más importante mundialmente, eres Mis Monja… Felicitaciones.
El tío René.
Agosto 31, 2009 a las 10:06 am
fran dice:
Fran: qué bien escribes y que linda forma de conocer algo más de tu vida !!!!
sigue adelante … quizás tu experiencia puede cambiar la vida de alguien que te lee…
Agosto 31, 2009 a las 9:10 am
Antonia dice:
Qué denso el posteo de Angélica. Me pareció una columna buenísima… Me interesa ese mundo tan alejado al que estamos acostumbrados a vivir y al que muchas veces no tenemos acceso. A través de esta columna creo que el mundo de la fe se nos va a presentar de una manera mucho más cercana. Felicito a Paula por este espacio. lo deberían llevar en su revista para que llegue a más personas.
Agosto 31, 2009 a las 8:43 am
claudia dice:
Gusto a poco… Quiero saber más….Te felicito está muy narrada, entretenida y nos muestras una sensibilidad que llega al alma…. Espero la próxima semana ansiosa….
Agosto 31, 2009 a las 8:40 am
Carolina Edwards dice:
Felicitaciones Fran! Que bien escribes, me encantó, gracias.
Agosto 31, 2009 a las 8:13 am
Chichi Herrera dice:
Francisca!!!.. que importa lo que es verdad o es producto de tu imaginaciòn, que haya sido la música o Jesucristo Super Estrella, que haya sido vocación o emborrachamiento del momento, es tu experiencia y por Dios que bien la escribes. Te felicito, y le doy gracias a tu mamy por haberme hecho partícipe de ésto. Un beso. Chichi.
Agosto 31, 2009 a las 7:31 am
María Luisa dice:
Francisca:
Te felicito, es muy emocionante todos tus relatos. Ojalá sigas escribiendo por mucho tiempo más.
María Luisa.
Agosto 30, 2009 a las 8:44 pm
Maru Larrain dice:
Francisca, escribes maravillosamente bien, eres amena, divertida…. En lo profundo, necesito seguir tu historia. Qué lindo lo que te pasó con el Padre Nuestro, yo creo que Dios te estaba en ese momento sanando de alguna penita. Espero ansiosa y curiosa lo que sigue…..
Agosto 30, 2009 a las 8:36 pm
klara mane aguirre dice:
Confieso arrogantemente, que en general no leo este tipo de relatos… Me da lata… Pero como eres hija de una querida amiga, lo hice y me gustó, escribe más y exprésate como sientas, lo haces bien. Creo que todas las mujeres, en algún momento hemos querido ser monjas, por lo atractivo de la vida de convento, por la música y el misterio. También creo que todas ya hemos sido monjas en vidas anteriores y esos recuerdos, a veces nos empujan a repetir la experiencia, si fue agradable.
Como el trabajo dentro y fuera del monasterio es descubrir y derrotar nuestro egoísmo, espero que lo logres en el camino elegido. Un abrazo, Klara Mane.
Agosto 30, 2009 a las 7:50 pm
Magdalena dice:
Genial, brillante, entretenido, novedoso y por sobretodo muy bien escrito. ¿Cuándo viene la continuación? Deberías escribir un libro sería de esos que se agarran y no se sueltan.
¡¡¡Felicitaciones!!!
Agosto 30, 2009 a las 7:45 pm
Renato dice:
Grande Fran!! Muy buena idea y por supuesto una gran historia que desde ya quiero seguir leyendo…
Te felicito por tu valentía y transparencia, no temas a las opiniones, son parte de la verdad… Yo fui acólito!!
Agosto 30, 2009 a las 7:37 pm
andrea dice:
Muy buen relato… Pero quiero saber más…
Felicitaciones.
Agosto 30, 2009 a las 7:29 pm
Narúa Ester dice:
Hermosa experiencia. Gracias por compartirla con nosotros. Quiero seguir conociéndola, es decir escuchándote porque tu voz se oye.
Agosto 30, 2009 a las 6:37 pm
any dice:
Y?……¡Quiero más!…. Y aunque le cueste reconocerlo, creo que sí hubo una inspiración divina en todo esto, lo que pasa es que no supo el ¿por qué? Ni menos el ¿para que? Por lo tanto no supo mantenerse siempre inspirada. En lo personal me interesa mucho esta historia, además la forma de escribirlo muy interesante porque muestra las contradicciones propias del ser humano, que si bien siente de alguna forma ese llamado interior, no sabe que hacer con él.
Agosto 30, 2009 a las 5:38 pm
Cristian dice:
Muy entretenido. Parece novela por entregas y dan ganas de que el siguiente capítulo llegue pronto.
Agosto 30, 2009 a las 5:36 pm
Julie dice:
Fran, que exquisito que tengas la posbilidad de dar tu exeperiencia dentro de un monasterio. Todo sucede por algo y estas historias nos ayudan a aprender a conocernos a nosotras mismas y a ser más mujeres.
Fui novicia Carmelita descalza 3 años, una experiencia maravillosa y a cualquiera que tenga duda y crea tener vocación para monja, sea de clausura o de misión tiene que vivirlo. Si no es lo que pensaba, qué bueno y ya encontrará su camino y si es realmente a lo que está llamada(o) a vivir, Bendito sea Dios.
Qué rico tener una voz para el público que pueda mostrar y motivar esta vocación.
Las monjas no son seres de otro planeta, son mujeres como tú y como yo que han visto en Jesucristo la fuente de vida y la fortaleza para ayudar y abrazar al mundo entero en oración de intercesión.
Gracias Fran por tu historia y quedo a la espera de más….. ¿Qué pasa después?
Agosto 30, 2009 a las 4:26 pm
claudia cecilia dice:
Típico relato de revista Paula; rescato más lo de la lectora que escribe con nombre Carolina; más auténtico, verdadero.
Agosto 30, 2009 a las 3:59 pm
carolina dice:
La verdad que mi intención no es que se comente lo que yo puse anteriormente, no, sorry por eso, tan sólo es el compartir de igual manera que Francisca, lo que viví así como ella.
Su experiencia la encontré súper entretenida, aunque más fue un antes que un durante, el durante podría ser más comentado también. Ya po, Pancha, cuéntate esa, jajaja. De seguro hay mucho que decir, muchas anécdotas.
Agosto 30, 2009 a las 3:58 pm
Beatriz dice:
Felicitaciones por la columna, muy entretenida y bien escrita! ¿Por qué no en la Paula impresa? Se luciría más!!!! Qué pasa después????? Muero de curiosidad……
Agosto 30, 2009 a las 3:03 pm
patricia dice:
Que maravilla!!
Muy entretenido como lo cuentas, también quiero mas!!
Comentando lo que escribe Angélica, pienso que en lo simple, en la belleza, en la música etc. Es precisamente donde está Dios, desde donde nos habla..
Francisca. Él se comunica contigo.
Narra por favor!!
Agosto 30, 2009 a las 3:00 pm
fran dice:
Emocionante… Digno de un corazón cuyos sentimientos tienen que aflorar por alguna parte. No sólo te felicito, estoy orgullosa de ti.
Agosto 30, 2009 a las 2:26 pm
Antonia dice:
Buenísima, quiero leer más.
Agosto 30, 2009 a las 2:26 pm
angelica de ferari dice:
Eres muy entretenida y fascinante escritora, please sigue desarrollando esta veta.
Angélica.
Agosto 30, 2009 a las 12:20 pm
M.Luisa dice:
Gran experiencia, buena redacción… Me fascinó! quiero más.
Agosto 30, 2009 a las 11:57 am
Santi dice:
Buenas, me gustó mucho el relato y su forma. No conocía el “cómo” de tú historia con las monjas.
Para Angélica: creo que de repente es bueno dejarse llevar, no todo puede ser interpretado y “racionalizado”…
Agosto 30, 2009 a las 11:40 am
Mónica dice:
Buenísimo, con gusto a poco. Aparte de tu vivencia, creo que tienes un don para escribir genial. Sigue la historia..????
Agosto 30, 2009 a las 10:18 am
María José dice:
Muchas veces he sentido esas emociones, nunca he podido terminar el Padre Nestro sin ponerme a llorar, no tengo claro si eso significará algo como lo que relatas, que me pareció muy lindo y bien escrito….
¿Pero me quedó algo dando vueltas, por qué tuviste que mentir para poder entrar?…Tal vez no estás tan segura de que lo que te pasaba era realmente el “llamado divino”.
Agosto 30, 2009 a las 9:47 am
silvia brucher dice:
Sin duda que es muy interesante, no soy católica, pero me intriga mucho por qué eligen esa vida, quiero saber más. Felicitaciones parecen comentarios muy sinceros.
Agosto 30, 2009 a las 9:28 am
Teresa Goyeneche dice:
Cuando tenía unos 15 años vi la película Jesucristo Super Star en el cine. Desde el momento que comenzó no pude para de llorar… Nunca lo comenté mucho ya que no imaginaba que alguien más le podía pasar algo así con una película “rockera” acerca de la vida Jesús. Ahora al leer esta columna me doy cuenta que también les ha pasado a otros… Me queda la duda de la emoción versus la vocación, pero pienso que estas fueron las primeras señales de Francisca y luego vendrá su reafirmación en la fe… Esperaremos.
Agosto 30, 2009 a las 5:18 am
Julio Rojas dice:
Fran: ¡Gran primera entrega! Me encantó como describes los momentos, tu pulso, tu ritmo, tu nervio, tu humor …¡¡¡quiero mas!!!
Agosto 29, 2009 a las 10:07 pm
Jose MIguel dice:
Muy real y vívido, sería sano para los fieles acercarlos a las verdaderas bases de la fe y que pudieran evaluar libremente sus creencias muchas veces inpuestas y manejadas inteligentemente por el clero que no siempre es transparente.
Agosto 29, 2009 a las 8:24 pm
pia dice:
Qué buena columna! quiero más…
Agosto 29, 2009 a las 8:14 pm
angelica medina dice:
Fantástico, felicitaciones.
Agosto 29, 2009 a las 7:42 pm
Pilar dice:
Wau!! Qué impresionante!! Me muero por conocer lo que sigue……
Agosto 29, 2009 a las 7:36 pm
Isabel dice:
Muy bien escrito, Francisca. Que siga la inspiración!
Agosto 29, 2009 a las 7:05 pm
Monse dice:
Guau!!!! Excelente columna… Es impresionante sentir que ese recogimiento sí nos ha pasado a muchos, aunque no al nivel de entrar a un monasterio… Qué ganas de saber cómo es allá dentro.!!!!!! Felicitaciones.
Agosto 29, 2009 a las 7:00 pm
celeste dice:
Monjas como ésta es lo que necesitan los curas.
Agosto 29, 2009 a las 6:13 pm
ana dice:
Fran, te felicito, muy entretenida tu historia y muy bien escrita. Aunque ya la conozco , espero el próximo capítulo. Felicitaciones
Esos llantos son emoción no vocación, más de alguna vez me pasó, por suerte no les hice caso, jajajaja.
Agosto 29, 2009 a las 6:13 pm
mbachelet dice:
Mejor no la escuches, Señor te rogamos….
Agosto 29, 2009 a las 6:10 pm
claudia dice:
A mi también me ha pasado, sobre todo cuando iba a retiros espirituales, salía con ganas de meterme a monja.
Agosto 29, 2009 a las 5:50 pm
Amparo dice:
Escribes muy bien y original, me encanto el reportaje…
deberías escribir un libro
te felicito
Agosto 29, 2009 a las 5:45 pm
Antonia dice:
Qué excelente historia!!!
Agosto 29, 2009 a las 5:24 pm
Carmen Biggs dice:
Cuando supe quién escribio lo que recién leí, no me extrañó, ya que tuve la suerte de conocer esa sensibilidad.
Qué interesante va a ser saber por ti misma cómo fue este “camino”.
Te deseo mucha suerte!
P.D. A mi también me produce algo especial la película “Jesucristo Superestrella”.
Agosto 29, 2009 a las 4:43 pm
MARGOT ROGERS CASANUEVA dice:
Me parece un testimonio impresionante y todo lo que le sucede a la protagonista, Francisca Subercaseaux M. no me cabe duda alguna que es de Dios. Cuando Dios nos toca en lo más profundo de nuestro ser, viene el llanto, las ganas de estar con él, con la Santísima Virgen, etc…….Es algo muy difícil de explicar con palabras, porque a uno le sucede algo en su “yo” interior que es de orígen Divino y algo que uno nunca ha experimentado antes, es diferente a todo y entonces la escala de valores cambia, ya no es la misma que teníamos antes, ahora las cosas del mundo terrenal pasan a ser secundarias y sólo lo Divino tiene valor prioritario.
Agosto 29, 2009 a las 4:30 pm
Alejandra dice:
No puedo esperar la próxima edición para seguir leyendo esta historia…. La curiosidad me mata.
Agosto 29, 2009 a las 4:02 pm
patricia holman dice:
Me encantó, qué vivaz y entretenida!……….Me pasó lo que me pasa con la Isabel Allende, partí y no pude dejar de seguir leyendo, quiero leer lo que sigue………
Agosto 29, 2009 a las 3:56 pm
Pablo dice:
Me da pena que haya utilizado a la Iglesia para hacerse fama y poder escribir. Ahí mismo dice que ella decidió ser monja, queda por entendido, que nunca fue una vocación divina. Es distinto el capricho que la fe. Lo que narra acá no es fe, es sentimiento, no necesariamente malo, pero puro sentimentalismo, no hay nada enraizado en algo profundo. No desprecio el sentimiento que mueve a cosas buenas, pero ese sentimiento no puede ser la causa de las acciones mas importantes de la vida, como cuando la gente se casa porque le cae bien o escuchan la misma música.
Agosto 29, 2009 a las 3:35 pm
Anónimo dice:
Fran: preciosa tu historia. Está claro. Dios no busca a los más virtuosos, sino a seres normales con caídas y tropiezos. Claramente tu das un grito a la vida en tu narración, llena de matices y profundidad. Ojalá sirva a muchas de inspiración. La Fe está a la vuelta de la esquina, es sólo cosa de dar con la esquina precisa. A veces son los golpes de la vida, otras veces la erudición…. En tu caso la alegría.
Agosto 29, 2009 a las 3:17 pm
Pilar Martinez dice:
Buena pluma!! Para juzgar
la idea habrá que ver como sigue.
Da la impresión que es verdad lo que cuenta.
Agosto 29, 2009 a las 3:17 pm
Luz María Medina dice:
Me dejó con gusto a poco, quiero maaaaaas
Agosto 29, 2009 a las 2:42 pm
pilar dice:
Qué más…. Qué curiosidad…. ¿Qué pasó entonces?
Agosto 29, 2009 a las 1:17 pm
carolina dice:
Mi paso por el Carmelo
Soy la cuarta de cinco hermanos, dos hombres y tres mujeres, de una familia de clase media y católica muy a su manera, pues su asistencia a misa no era de todos los domingos como suelen muchas familias. Recibí mis sacramentos a su tiempo pero hasta ahí mi relación con Dios no iba más allá. La única práctica religiosa que recuerdo era de persignarme en las noches antes de dormir. Fui la mas revoltosa diría yo, pues desde chica tuve mal genio (hasta el día de hoy), muy soñadora, pololié una vez aunque nunca me faltaron pretendientes porque fea no soy ya que en mi barrio siempre decían de mi que parecía una muñequita.
Brillante en los estudios no fui, de hecho estuve en tres colegios, aun así logre ingresar a la universidad a estudiar Educación de Párvulos, y ahí conocí a Carolina quien participaba de la pastoral de la universidad. Recuerdo que me acerque a ella preguntándole si podía participar ahí, y hasta el día de hoy pienso que ese fue un llamado de Jesús, una de tantas invitaciones a acercarme de nuevo a Él.
Un día fui a misa al Monasterio de Carmelitas Descalzas de San José, ubicado en Pedro de Valdivia sur, acompañada por las misioneras de la Fraternidad Verbum Dei donde participaba en conjunto con mi amiga Carolina. No tenia idea de esa vida conventual y de clausura, pero fue tan lindo lo que sentí esa vez, de vivir con Jesús íntimamente “como en una cajita Él y yo y nadie mas”. Sin embargo no fue este el monasterio elegido por Dios para encontrarme con Él, sino el de Los Andes.
De ahí hasta el momento de mi ingreso al monasterio transcurrió más o menos un año, con una direccional espiritual regular. Ya adentro experimenté que el Carmelo no es una reunión de santas sino de un grupo de mujeres que luchan día a día por serlo, intentando hacer de lo ordinario algo extraordinario, como por ejemplo: levantarse muy temprano (05:30) a santificar la mañana con el rezo de las Laúdes, y así siete veces al día se reúnen en el coro a santificar la jornada. El momento culmen de una carmelita es la celebración de la santa misa y entre rezo y rezo ellas realizan labores cotidianas como cualquier dueña de casa: lavan, cocinan, planchan, hacen aseo, fabrican sus hábitos, jardinean, fabrican cirios, pintan, estudian, etc. El día esta tan normado que no hay tiempo ni para el aburrimiento y el ocio. Ellas no son personas tristes, al contrario como decía nuestra Santa Teresa “son tan sin etiqueta…”, porque a pesar de que en el día no hablan unas con otras, a la hora de recreo todas cuentan sus anécdotas trasformando este momento en una verdadera fiesta. Para una carmelita la campana es la voz del Señor, por lo tanto al sonar ésta nos recuerda que la oración debe continuar.
Mi paso por el Carmelo duro casi un año, fui postulante, gané mucho en experiencia personal y relaciones humanas. No me arrepiento de mi paso por él, como tampoco me arrepiento de haber salido, pues creo que seguir el dictamen de mi corazón es siempre bueno. Entendí que tanto adentro como afuera, somos del Señor, no es necesario vestir un hábito para saber que se le puede servir en cualquier estado de vida, lo importante es descubrir qué es lo que nos hace felices y nos realiza como personas; y para esto son necesarias la oración (la oración es un trato de amistad con quien sabemos nos ama) y el diálogo constante con Él, estés donde estés, como decía Santa Teresa de Ávila: “hasta en los pucheros se encuentra Dios”.
Como reflexión personal podría decir que con tanta maldad en el mundo hoy en día, el Señor se complace y descansa su mirada en los monasterios.
Actualmente mi relación con el Carmelo es muy cercana, pues no olvido que el estar ahí me permitió cultivar aun más mi fe.
Sólo queria compartir mi experiencia.
Agosto 29, 2009 a las 12:45 pm
rodrigo dice:
Escúchala señor te rogamos……
Agosto 29, 2009 a las 11:24 am
Angelica dice:
Qué estupidez tan grande; lo que a esta niña le sucedió es algo mucho más simple y más humano que divino, como es la experiencia de la belleza, en este caso la belleza musical… ¿Se fijaron que en ambos momentos “clave” relatados estuvo la música de por medio? Con una buena orientación sicológica se hubiera superado el momento que ella no supo cómo interpretar. Prueba de ello es que tuvo que mentir e inventar motivos para poder integrar un mero coro vocal.
Agosto 29, 2009 a las 10:55 am