Ene 06
Lo que haces
Por Gabriel Pisani.
Uno habla de lo que hace. Por eso las reuniones de compañeros de trabajo son una lata, porque es como seguir en la oficina. El punto es que yo cuido a la Julieta. Entonces hablo de ella nada más. Me parezco a la nana que tenemos, que habla todo el rato de Dieguito, el otro niño que cuida. Antes venía media jornada todos los días, ahora viene un día a la semana a cocinarle la comida a la Julieta y a hacer un poco de aseo.
Ok, lo admito, ni la cocina ni el aseo son mi fuerte. Estoy pendiente de la Julieta todo el tiempo. Ando como una lapa detrás de ella, viendo que no se caiga, que no coma tierra, ni que se trague algún juguete, ni que se haga amiga de los enchufes. En las labores del hogar estoy al debe. Soy una mezcla de niñero con chico de los mandados. De hecho puse una libreta al lado del teléfono para anotar todas las cosas me dicta la Carola, mi mujer, en su llamada de mediodía.
La Julieta va para un lado y yo voy con ella. Y aunque pase la escoba apenas se estaciona en algún lado, al final del día está todo patas para arriba. Entonces llega la Ángela los lunes y deja todo transparente de limpio. Al mismo tiempo que cuida a la Julieta y cocina. Una máquina parlanchina que me cuenta absolutamente todo lo que le pasa, trapero en mano. De hecho me contó, en dos días distintos, la misma historia de cuándo operaron a su hijo y se largó a llorar exactamente en el mismo punto del relato las dos veces.
En fin, la Julieta la ama y eso es suficiente.
Y yo me relajo. Porque, supuestamente, ese es el día en que yo busco trabajo, voy a reuniones y mando currículos. Aunque la verdad es que las reuniones duran siempre poco, las respuestas nunca llegan y lo único que me ha salido hasta la fecha (sin contar esta columna) es un ofrecimiento de práctica en la tele por cuarenta lucas. Así que mi encierro de día lunes en el compu es básicamente para leer los diarios y revisar correos. Doña Ángela se encarga de todo, mientras “el caballero” está en el escritorio viendo Google Earth. Así van las cosas.
Se podría decir que de martes a viernes soy “Julietareferente”. Así que cuando la Carola llega de su trabajo yo le cuento todo sobre su hija. Antes pelaba a los de la oficina que se iban a jugar squash a la hora de almuerzo, o del lobby de HidroAysén (tema que cubrí y del cuál tengo grandes ideas que no le interesan a nadie). Ahora hablo de la Julieta.
Ayer nomás me vi contándole a la Carola, mientras ella calentaba el arroz y freía los champiñones, que le estaba enseñando a contar los marimekkos que hay en la casa (esos gatos japoneses que tienen una mano levantada que coleccionamos). Y que le tomaba el dedito índice para que contara, uno, dos, tres, hasta siete. Siete gatos, siete vidas. Siete por siete, cuarenta y nueve.
Ahora la Julieta se toma los dedos como si estuviera enumerando. La Carola me pregunta después cómo me ha ido con los trabajos. Y yo le digo la verdad. Mal. Cero respuestas, cero trabajo. Que están tomando practicantes y que es cesantía asegurada hasta abril. Entonces ella me dice que ama que esté cuidando a nuestra hija, que es hermoso que me preocupe de ella, que varias de sus amigas tienen unos padres absolutamente ausentes. Pero que no es bueno que me empiece a gustar quedarme en el departamento. Que no tengo que olvidar que este es un estado pasajero y que debo tener presente que soy un profesional y no un amo de casa.
Se a qué se refiere. Se supone que me debería dar verguenza hablar como si fuera la nana. Pero así están las cosas. Es un tiempo duro y yo no soy un tipo rudo, ni veo oportunidades en las crisis. Para mí el vaso está simplemente vacío.
Después de la comida, la Carola va a ver cómo duerme la Julieta, mientras yo me quedo lavando la loza (mi gran habilidad casera). Al rato vuelve y me abraza. Salimos a la terraza, ella con un cigarro y yo con un vaso de cerveza y nos sentamos en las sillas blancas de mimbre a ver la ciudad de noche. Entonces le pregunto cómo le fue, y ella me comienza a hablar de su día laboral.

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Piaf dice:
Yo estoy en las mismas… sin pega… y haciendo exactamente lo mismo que tu..aunque sin una Julieta que cuidar..pero he aprendido en estos largos meses…que el tiempo libre es una real bendición, porque despues llega la pega y no hay tiempo ni para respirar…disfruta a tu hija no + … que su niñez seran pocos y cortos años mientras que para trabajar quedan muchos…
Enero 16, 2009 a las 9:43 pm
valjean dice:
Las labores del hogar para aquellos dueños del èxito son estupidamente mal miradas, pues error absoluto, que mejor que aprovechar de tu hija y de las cosas de la casa, ademàs da un tiempo para detenerse , pensar y ver esas cosas que no haces en una pega… ya llegarà el ideal, de compatibilizar un trabajo, con la familia, dos elementos que muchas veces chocan y no deberìan serlo, cuàntos exitosos profesionales tienen la cagada en sus familias.. es un eterno problema,.,,arriba no màs y que bueno disfrutar esos detalles que se escapan … bye bye
Enero 15, 2009 a las 1:11 pm
Ximena dice:
Me encanto!!! Yo creo y se q hay muchos hombres q se sienten avergonzados de star en su hogar, dbido a las circunstancias…pero ésta forma de ver las cosas, que te da la oportunidad de crear un vínculo con tus hijos, y de compartir y disfrutar tu familia es espectacular!!!
Enero 10, 2009 a las 9:19 pm
Maria Elena fuenzalida dice:
¡Adorable! ¿Porque no todos los hombres son tan naturales y espontaneos como tù?
creo que les iria mejor con las mujeres no esa imagen de cool que quieren dar y que son bastante looser algunos dan pena..
Copien CHICOS COPIEN, mostrar sus debilidades y temores no esta mal donde todo el mundo quiere demostrar lo winner que son. Excelente como escribes saca un Blog
suerte en tu pròximo trabajo
m. elena
Enero 10, 2009 a las 7:18 pm
Azahar dice:
Ánimo Pisani, no hay mal que dure 100 años, está díficil es verdad, pero va a llegar el día que tengas que salir a trabajar fuera y echaras de menos estos días en que puedes sentirte el apoyo principal de tu hija.
Además, aunque no sean tu fuerte ni la cocina ni el aseo, esas cosas no son vitales, tu hija sí. A cambiar la mentalidad de que no trabajas, trabajas y mucho… porque aunque la mentalidad no pague las cuentas, sí ayuda a la relación.
Por último, descubre cosas nuevas con Julieta, animales, personajes, cuentos, cosas que tú no conozcas para que sea más entrete para ambos.
Suerte!!!
Enero 10, 2009 a las 12:23 pm
Pilar dice:
aaaahhhhh…te adore….te adore
porque quizas una se siente como tu exactamente describiste!…sobre todo cuando mis dos hijos habian nacido recien…
ver crecer a tu hija, en todo caso…es total!
te irá de pelos!
Enero 8, 2009 a las 11:42 am
CANELA dice:
…mi pareja esta igual q tu,,en la casa y buscando pega. pero ha sido increiblemente espectacular ver, saber (y sentir) q mi bebe de 5 meses ha aprovechado a su papa como pocos. es mas ,,no me imagino la maternidad sin un papa como el. sin embargo no dudo en q ha sido un tiempo durisimo por lo extenso y por esa odiosa imagen del proveedor hecha trizas…mi hombre esta con el ego en el suelo y de paso nuestras finanzas. por favor dame los tips para no dañer, sin querer, su ya alicaido animo.
suerte
Enero 8, 2009 a las 9:45 am
anita dice:
Ehm Gabriel, contigo 100%, disfruta el tiempo con tu hija. Cuando yo era chica le contaba a todo el mundo que mi papa no vivia en mi casa, lo que era solo producto de mi imaginacion ya que el sí vivia con nosotras (mi mama y yo), pero yo no lo veia nunca ni en las mañanas ni en las noches antes de dormirme.
… solo un detalle, los gatos - que yo tambien colecciono- se llaman MANEKI NEKO
Enero 7, 2009 a las 12:09 pm
pao dice:
Me encanto tu nota…no hay mas como tu por ahi?….
Enero 7, 2009 a las 11:52 am
Pancha dice:
Vamos por la equidad de género!! mi querido columnista, me encanta tu manera de abordar los problemas, eres un hombre sensible y flexible según las circunstancias y eso lo valoramos mujeres. Sabes?? no encuentro que sea terrible quedarse en la casa a cargo de la ciranza de los hijos, no hacemos eso las mujeres todo el tiempo???
Enero 7, 2009 a las 10:30 am
Camila dice:
Me encanta tu columna!! deberías esciribir lo que haces a diario. Lo que te pasa es muy común en las mujeres, cuando uno está de dueña de casa casi no habla de otro tema que no sean los hijo o las cosas domésticas y todo el mundo la mira feo. Pienso que no se debería subestimar el trabajo que uno hace a diario, el hogar y la familia, especilamente la crianza de los hijos es algo fundamental en una sociedad y por lo menos acá en Chile, esa pega NO se valora.
Enero 7, 2009 a las 10:04 am
Muñecabrava dice:
Te faltó jugar a las muñecas y las casitas cuando chico, pues Pisani. Así habrías desarrollado la habilidad de cocinar, hacer el aseo y cuidar a los niños al mismo tiempo… JAJAJAJA…
Lamento la falta de trabajo. Yo deseo cambiarme de pega, pero la cosa se ve difícil y hay que apretarse el cinturón. Tal vez haya que diversificar la fuente de ingresos.
Enero 7, 2009 a las 8:27 am
Claudia Canifrú dice:
Mi lolo, muy entretenidas tus columnas. De verdad. Me imagino la lucha del ego masculino, acostumbrado a ser el proveedor.
Deberías tener un blog propio, porque sería entretenido leer lo que diariamente hace un hombre cesante como dueño de casa. Te iría re bien.
Muchos saludos, espero la próxima.
Enero 6, 2009 a las 4:55 pm
María Pastora Sandoval dice:
La cosa está mala pero siempre la crisis abre oportunidades, a veces de crear algo propio, otras de buscar algún talento nuevo para presentar…
¡Ánimo!
Yo tengo una compañera de trabajo que también tiene el caso de que su hija es cuidada con su marido, pero él es pensionado… Es súper lindo que un hombre haga esa labor.
¡Saludos!
Enero 6, 2009 a las 3:51 pm
Luis dice:
Buen reflejo tanto de lo fregado de la actual crisis, como de lo igual o doblemente fregado que es llevar las riendas del hogar O al menos el cuidado de una cria que esta empezando a curiosear; bonus track: es pleno verano, el calor por si solo te agobia, te tira a la cama y sólo quieres una buena cerveza.
Enero 6, 2009 a las 3:04 pm
Chiquitita dice:
Jjajaj,,,,,,,el otro dia vi a un tipo ,hizo parar un colectivo, puso a su hijo al interior y comenzo a tratar de cerrar el coche del hijo ,,,dio jugo ene rato no sabia y no podia hacerlo ,hasta se bajo el chofer del colectivo para tratar de ayudarle ,,trataron hasta de colocarlo en la cajuela del auto asi, sin cerrar,,hasta que llego una señora y lo cerro asi,muy simple,,,ojala todos los hombre tuvieran esa forma de ver y enfrentar la paternidad,de forma compartida,,,ya que todos los dias mujeres tienen que trabajar y criar hijos sin ayuda de nadie ,,,pero si le toca eso a un hombre,,uyyy todos lo encuentran un super hombre.A cambiar la metalidad machista!!!!!!
Enero 6, 2009 a las 2:44 pm