Jul 01
Porcinamente hablando
Por Gabriel Pisani.
Lo peor de tener a una hija enferma no es tanto que te vomiten la ropa, los sillones o las sábanas. O que estén como en versiones más lentas de ellas mismas por la temperatura (de hecho eso es, a veces, rico, no me digan que nunca lo han pensado), tampoco que terminen mucho más regalonas que antes y que sea como volver sobre sus pasos, porque, por poner un ejemplo julietezco, revivan costumbres que uno ya creía dejadas en el pasado como tomarse una papa a las 3.30 AM.
Lo peor de tener una hija enferma es que uno sigue su evolución a distancia. Llama a la persona que la está cuidando para que le digan qué pasa, si comió, si tiene fiebre o si está contenta. O peor, en mi caso llamar a la Carola a media tarde para saber cómo les fue con la doctora. Porque a mediodía le había dicho que la llevara para hacerle el exámen de la fiebre porcina porque tenía todos los síntomas: fiebre, vómitos y tos.
Es estresante por la enfermedad y por no poder estar cerca, porque no puedes dejar botado el trabajo y partir no más. Porque se supone que cuando uno trabaja el tema es de relevos, si está uno, es para que el otro pueda seguir con sus deberes. Lo que es un decir porque por mucho que esté de cuerpo presente en la oficina es como si me hubiera ido, porque mi productividad cayó a cero hace rato. De hecho me acaban de mandar un mail preguntándome porqué dejé pasar unos errores garrafales que antes no dejaba pasar. Y, no sé, uno no le va a andar diciendo a todo el mundo que está intranquilo. Basta con leer las señales. He salido a hablar por teléfono varias veces, me he lavado la cara en el baño, me metí en Google para leer todo lo que sale de la enfermedad (craso error, Google es súper alarmista).
Y claro, no puedo tomarme la tarde porque ya tuve el relevo el lunes anterior para quedarme con ella cuando la chica que la cuida cayó en cama precisamente por tener fiebre porcina.
Paréntesis: ¿Cuánta gente cercana tienen enferma con la influenza humana? Yo estoy rodeado; dos compañeros de oficina, unos vecinos, los hijos de una amiga y mi amiga y, como les decía, la Angélica, la señora que cuida a la Julieta. A eso hay que sumar que en el jardín están enfermos de distintas cosas la mitad de las tías y un tercio de los niños y que la Julieta ya venía con una sinusitis leve. De verdad que la mezcla Santiago, invierno y jardín es la peor combinación del mundo. Cierre de paréntesis.
No sé, ya teníamos el velador rebalsado de remedios. Y ya tenía asimilada la larga ceremonia de dárselos todos juntos: moler tres pastillitas de Engystol (anótenlo, no cayó hasta ahora gracias a él), mezclarlas con yogurt, preparar las jeringas 1 y 2 con los antibióticos contra la sinusitis y la cucharita con el tónico para la tos. Eso y las maniobras disuasivas para que se los tomara, mirar la hora en el celular y comprobar que ya eran las 9:30 de la mañana.
El día que me quedé con ella no había drama. De hecho fue como un deja vu de lo que era antes. Claro que en versión 22 meses. Porque, no hay que decirlo, crece por minutos y si yo la había dejado balbuceando algunas palabras, ahora arma pequeñas frases con sentido. O sea, hila cosas. Y repite todo lo que uno dice o hace. Y fue también la ratificación que uno se pierde el minuto a minuto y lo reemplaza por resúmenes diarios. Lo que no es ni bueno ni malo. Simplemente es así. Y también fue raro porque se aburrió un poco conmigo. Y es lógico porque uno no puede competir contra 20 niños y cinco tías, ni contra ese torbellino que es la Angélica cuando está sana y en la casa.
Los días siguientes empezó a ponerse un poco más desanimada de lo que ya venía y a dormir siestas de dos horas en la tarde y todo eso malo que le pasan a las niñas de casi dos años cuando se enferman.
Por eso la Carola se tomó el día, porque vomitó varias veces seguidas en la noche y la mañana. Y me encargó Idon en supositorios para sumarlo al ejército de cajitas del velador. Y después partió a la doctora para que le dijera si tenía la enfermedad esa o no. Y yo espero acá a ver qué pasa.

Videos




clau dice:
felicito al papa tan preocupado por su niña,a mi me toco q los tres integrantes de mi famili nos diera la influenza,mi ma rido comenzo con los sintomas el domingo,mal con fiebre y mucho decaimiento,jamas nos imaginamos q estaba contagiado,luego yo el lunes a las 5 de la madrugada no soportaba el dolor de cabeza y el decaimiento horrorosooo,ese dia en la mañana estuve como desmaya ,mi hijita de 3 a 9 meses andaba con un poquito de tos,le dije a mi marido q teniamos q ir a algun lugar para q nos dieran algo para aliviarnos,ibamoos a ir a la clinica santa maria pero nos dijeron q teniamos q esperar de 4 a 6 hras para ser atendidos,yo no soportaba ni un segundomas estaba pesimo,bueno asi q se nos ocurrio ir a nuestra doc q es medicina antroposofica maravillosa ,na de tamiflu ,ni remedios q te joden el higado etc,etc,nos dio homeopatia 3 frascos ,y uno de pastillas para los dolores.en fin ,a mi niña le comenzoel miercoles la llevamos a su doc tambien antroposofica,estuvo 2 dias muy decaida con un poco de fiebre ,pero nada de cosas terribles,con sus remedios ya esta mas animada como nosotro tambien,y lo mejor tratados con cosas naturales q te hacen mas fuerte,y no te traen efctos secundario,ahh,tambien baños de toallas muy efectivos para cualquier tipo de resfriado,gripe o influenza,mucho liquido,buenoesto lo comparto para q vean q no solo esta el FAMOSO tamiflu,nosotros nos estamos curando superrrrrrrrr con esto…. saludosss .
Julio 4, 2009 a las 11:24 am
marce dice:
lastima la enfermedad…es una linda columna llena de ternura y amor. Solo la bateria de quimicos en ese cuerpecito tan joven me hace erizar los pelos. Siempre hay alternativas, la enfermedad es un camino de crecimiento, todas, con la compañia de papas y la guia de un buen pediatra a veces nos podemos ahorrar muchos quimicos que mejoran un sintoma, pero oscurecen el proceso de la “enfermedad”. La paciencia y calma es decisiva, en estos tiempos que corren, todos tienen que estar sanos ahora YA!, por trabajo, etc. Hay que vivir la enfermedad con todas sus molestias para salir fortalecido de ella, a traves de quimicos solo nos “mejoramos” de los sintomas, pero no le dimos a nuestro cuerpo y sistema inmunologico la posibilidad de cumplir su objetivo. Se que hay casos especificos en donde no queda otra alternativa, pero como padres debemos dar la lucha para hacer de nuestros niños seres fuertes y capaces organicamente de ganarle a cualquier enfermedad, la paciencia y la fe son claves, un abrazo a las madres y padres con niños enfermos
Julio 4, 2009 a las 9:31 am
Pilar dice:
Carola, concuerdo contigo…estamos viviendo para puro trabajar y lo realmente importante se deja de lado, qué tontera!! madres y padres nos perdemos detalles significativos del crecimiento de nuestro hijos. Especialmente los hombres casi NO tienen la posibilidad de un posnatal más extenso, es una gran injusticia, deberíamos empezar a discutir la posibilidad que el hombre también pueda ser “dueño de casa” y disfrutar a los niños como muchas veces nosotras lo hemos hecho.
Julio 3, 2009 a las 3:56 pm
carola dice:
Pisani, tengo una pregunta. Es en la más absoluta de las buenas ondas, pero tú antes de ser parte del porcentaje de desocupados tenías la misma relación con la Julieta?
Me lo pregunto porque pucha que es importante que los papás estén involucrados en la crianza de los hijos. Y si tu gran apego a ella llegó en los momentos de cesantía, es heavy el planteamiento que hay que hacerse, que en verdad estamos viviendo para puro trabajar y no para disfrutar lo que realmente importa….
saludos!
Julio 3, 2009 a las 9:30 am
Paula dice:
Yo estoy rodeada de gente con influenza y no me pasó nada, quizás me enfermé y fue más leve, no lo sé, pero bueno no hay que alarmarse tanto. Trabajo en un colegio y la mayoría de los niños de mi curso me dijo. Miss es demasiado bacán porque me sentí mal dos días y los otros cinco jugué todo el día.
Julio 2, 2009 a las 6:07 pm
sandra dice:
En verdad envidio a la Julieta porque ella cuando crezca va a tener una relación tan linda contigo, yo no la tengo, no la tuve y no la tendre con mi papá, aunque vivamos en la misma casa, siempre ha sido frío, pesado y cascarrabias y eso que es un hombre joven, por eso te felicito por que me encantaría haber tenido una relación linda con mi papá y sé que tú la tendrás con la julieta se nota por como escribes y hablas de ella. Espero que no tenga la Gripre Porcina, aquí el pololo de mi hermana y amigos de mi hermano la tienen jajaja y creo que mi mamá la tiene también, en fin, saludos y ojalá se recupere luego la Julieta
Julio 2, 2009 a las 5:07 pm
Muñecabrava dice:
Por acá en mi círculo seguimos sin novedades. Hasta ahora han capeado la gripe. Yo no puedo enfermarme, pq.puedo contagiar a mi mamá, que es de riesgo.
Pisani, qué increíble es leerte, con eso de que te preocupas por tu hija enferma tanto como he visto a las madres que conozco. O sea, cachai los remedios, llamas a cada rato, percibes los cambios de tu hija… Lo que hace el estar cerca de los hijos más de lo común ¿no?.
Ojalá la Julieta no tenga la gripe esa.
Julio 2, 2009 a las 2:22 pm
Marcela dice:
Precisamente ayer 1 de julio despertamos en mi casa a las 5 de la mañana alarmados porque mi hija de 11 tenia pesadillas y deliraba por la fiebre, está con un fuerte resfrío (no es la porcina) y tuvimos que turnarnos con mi marido para cuidarla, yo me quedé con ella por la mañana y el por la tarde, me hubiera quedado yo todo el día con ella pero en mi oficina hay 3 compañeros ausentes por resfrío, ninguno tiene la porcina pero los resfríos este año llegaron con todo, así que tuve que trabajar por la tarde para no dejar solos al resto de mis compañeros, ya van 3 empleados de la empresa donde trabajo con la porcina y varios hijos de funcionarios, vivo en Iquique, ayer se confirmó la suspensión de la fiesta de La Tirana, lo que me pareció muy bien, es alarmante como en un fin de semana subieron los contagiados, así que aqui sigo rogando para que en mi familia nadie se contagie, no tanto por la enfermedad en si, sino por las largas esperas en clínicas y hospitales que acá no son menos de 5 horas.
Julio 2, 2009 a las 10:02 am
felo dice:
Tienes razón, están cayendo todos con la gripe porcina (o humana o como se llame), en mi oficina soy el único que falta. Ojalá que a tu hija no le haya pasado nada porque lo pasan muy mal.
saludos
Julio 2, 2009 a las 9:45 am
Edith dice:
también me emocioné con el relato…no hay nada más atractivo para una mujer que ver a su pareja siendo un buen padre…felicitaciones a Pisani y también a Carola por la familia que formaron.
Julio 1, 2009 a las 7:35 pm
cony figueroa dice:
sin escupir al cielo, pero todavia no conozco a nadie con la porcina, creo que me basta con andar feliz y alimentarme bien… ( sopaipillas y entregas de taller),
que ternura leer a un papá hablando de su relacion con su hijita, yo creo que mi papá pensaba lo mismo cuando yo estaba enferma, aunque no sabía como escribirlo;pero es que los hombres son medios brutos a veces.
En fin, ahora tengo 22 y no lo veo mucho , y tampoco lo vi mucho cuando chica porque el trabajaba y estudiaba y ahora lo veo menos porque ahora tiene su casa pero es mi papá y me gusta tomar tecito con el de repente
Julio 1, 2009 a las 4:58 pm
Rogelio dice:
Estimado Pisani, creo que tus columnas están marcando un importante precedente en el tema de la incorporación ACTIVA del padre en la crianza. Deberías prensar en publicar…
Julio 1, 2009 a las 12:33 pm
Rocio dice:
El actual gobierno se ha destacado por su interés en la protección de la primera infancia (programa Chile Creece Contigo, posnatal masculino, etc.), sin embargo las medidas aún son insuficientes. Una de las medidas prioritaras es la extensión del posnatal femenino de 3 a 6 meses, toda la evidencia científica actual avala la importancia del apego madre-hijo en los primeros meses. En la misma medida deberíamos también comenzar a discutir la flexibilidad horaria para los varones y su derecho a un posnatal más largo. Vamos, Pisani por la equidad de género en todos los ámbitos!!!
Julio 1, 2009 a las 12:28 pm
Carolina dice:
Mientras leía el relato, linkeaba precisamente con el tema del posnatal como Fabiola, con quien concuerdo plenamente. De paso, sería bueno que los padres al igual que las madres tengan la posibilidad de ausentarse del trabajo, salir antes, o tomar cualquier medida que le permita, como a la madre, atender y cuidar a su hijo enfermo. Es un derecho que los hombres debieran empezar a exigir. Flexibilidad laboral (en este sentido) también es un tema de paridad.
Julio 1, 2009 a las 11:21 am
Fabiola dice:
Pobre Pisani! me imagino como debes estar sufriendo, ánimo. Por eso opino que el posnatal femenino y masculino debería alargarse, mínimo hasta los 6 meses!! tengo entendido que en los países escandinavos papás y mamás tienen un posntal de 2 años donde se turnan el cuidado del niño o niña. Mi hija se enfermaba tanto que opté por cuidarla los primeros años y santo remedio!! nunca más se enfermó. Sé que no todas ni todos tienen la posibilidad pero si la hay no la desaprovechen.
Julio 1, 2009 a las 10:10 am