Jueves 29 de Julio 2010
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Jul 07

La hija de mi amigo

Por Gabriel Pisani.

A uno se lo olvida que los niños son frágiles. Como que toma las enfermedades con tanta naturalidad que, de un modo u otro, las vuelve una rutina. Un protocolo que cumplir. Como que asume que el pack de la paternidad venía con el ítem 38,5 grados, cerro de remedios y temporadas altas y bajas. Y aunque uno lo pase mal, en el fondo sabe que nada se va a descuadrar si se hace todo a tiempo. Que hay márgenes bien definidos y que, mientras se mantengan los niños ahí, todo va a estar bien. Y al final, cuando todo pase, va a ser como un timbre en el pasaporte o algo así.

Y uno no se da ni cuenta y termina convertido en esos padres odiosos a los que no se les termina de contar lo último que les pasó a tus hijos y ellos te hacen la sinopsis entera con las causas, lo que ocurrió y les ocurrirá después. No sé, es raro acostumbrarse.

Todo esto para decirles que la Julieta estuvo y no estuvo con fiebre porcina. O sea, agarró como esquirlas de la gripe famosa esa. Pero no se fue al chancho. De hecho yo creo que la doctora como que prefirió darle el Tamiflu al tiro para que no estuviéramos mil horas esperando por el examen. Tenía los síntomas y pasó pésimas noches, pero aunque sientes que el corazón se te achica un poco, sabes que va a pasar. No sé cómo explicarlo.

Como que uno sabe que lo malo está un poco más allá.

Y pasan cosas como que en la noche, mientras trataba de escribr y no hallaba nada sabio ni gracioso que contarles, me conecté un rato a MSN (que es la única herramienta tecnológica que uso, ya que de Twitter me salí rápido porque no entendí nada de nada), y me puse a conversar con algunos amigos que me preguntaban cómo estaba la Julieta.

Y nada, les decía que bien y les daba consejos y cosas así de hombre curtido por los avatares de tener una hija en el jardín infantil.

Hasta que di con un ex compañero de trabajo, el Colocho. Tenía un nick raro. O sea, es de los que pone fotos de futbolistas y cantos de barras, pero ahora tenía uno que decía, “Vamos María Jesús”. Y de puro metido le pregunté quién era ella y porqué le daba ánimos.

Al rato me contestó que era su hija de cuatro años (no sabía que tenía una) y que estaba enferma. Y que se puso ese nick porque había salido bien de su primera quimioterapia. Que tenían que seguir radiandola un par de veces más para ver cómo evolucionaba y, que si todo andaba bien, podría estar con medicamentos un año.

Me lo contó todo así, de golpe. Y me quedé sin nada que escribirle. Después me dijo que le habían contado que yo también tenía una hija. Me preguntó por la Julieta y yo le dije que estaba bien, que tenía influenza pero que no le había llegado tan fuerte. Me contó que a él le había dado de tanto ir a la clínica a ver a su hija. Que el virus andaba dando vueltas y como él andaba medio débil lo agarró no más.

Y como nunca se cómo reaccionar en casos así, lo hice de la peor manera, preguntándole más cosas, como si fuera reportero de programa médico. Él me contestó todo con mucha naturalidad. Pero de todo lo que me dijo, lo que me dejó realmente helado fue cuando me habló de las convulsiones que le daban a su niña. Que, por las noches después de la quimio, tenía que esperar que le llegaran. Que eran algo común, un modo de reaccionar de su cuerpecito al tratamiento. Que en un principio era chocante, pero que ya se había acostumbrado.

Luego no me contó nada más. Apareció como desconectado. Así que le dejé un mensaje tonto de aliento para cuando abriera de nuevo otra sesión y me puse su mismo nick. Y yo me quedé pensando en que mientras nosotros hacemos dormir a la Julieta, le damos sus remedios y preparamos la cunita al lado de la cama para tenerla cerca cuando se despierte en la noche, él espera las convulsiones de su hija.

No sé, que basura pensar así, pero me sentí una persona afortunada.

16 comentarios en " La hija de mi amigo "

  1. juan carlos dice:

    No soy chuncho, pero ante todo soy padre y también sé lo que es sufrir por un hijo con una enfermedad grave. A mi hijo le dio meningitis vacteriana, casi muere. Gracias al de arriba me lo dejó para disfrutarlo y verlo jugar fútbol, que es lo que le gusta.
    Ánimo al papá y muchas bendiciones para María Jose.

    Octubre 27, 2009 a las 1:14 pm

  2. georgina dice:

    FUERZA MARIA JESUS Y A TUS PADRES IGUAL.

    Julio 16, 2009 a las 10:51 pm

  3. Dani dice:

    No tendre hijos nunca… asi de simple.

    Julio 13, 2009 a las 12:08 pm

  4. Andrea dice:

    Tengo un hijo de 1 año y 2 meses, tiene una enfermedad muscular genética muy rara, nació con 6 meses de gestación, estuvo con ventilación mecánica 2 meses y requirió oxógeno durante un año, al nacer el doctor dijo que no sobreviviría y hoy es nuestro tesoro, tengo 2 hijos más y doy gracias a Dios por mi hermosa familia.
    Ánimo a quiénes se les dió una larga adicional en su vida.

    Julio 12, 2009 a las 9:32 am

  5. Carola dice:

    Pucha, no se que decir, uno cree que nunca le va a pasar algo asi en la vida, tengo una amiga que está con su hijo de 5 años con cáncer, así que lo veo de cerca, de verdad que es tremendo, ahí me revelo contra Dios y contra quien sea… son niños ! tienen toda la vida por delante, están llenos de sueños y vienen a este mundo a darle sentido a nuestra vida.
    VAMOS QUE SE PUEDE MARÍA JOSEEE !!!! este mundo te necesita…y tú papá también.

    Julio 12, 2009 a las 9:22 am

  6. paula dice:

    yo soy pequeña tengo 11años, pero vivo una experiencia cada mañana al despertar y ver a mis padres sanos y contentos, sólo puedo pedir eso y os puede sonar raro lo que diga, porque yo siempre estoy pidiendo que me compren algo, pero sí ya se que parecerá que esto no lo estoy escribiendo yo, pero si y me he dado cuenta cada día de que mis padres son lo más bonito que he tenido jamás y que por nada que me sucediera los iba a olvidar porque son lo mejor que puedes ver cada día y con esto sólo les quiero transmitir a los que me estaís escuchando que nunca los olvidéis y que nunca les hagaís daño, porque ellos no nos lo harian a nosotros, por favor, gracias.

    Julio 9, 2009 a las 2:39 pm

  7. felo dice:

    Ufff, lo que cuenta Daniela. Los comentarios de este blog son más conmovedores que las columnas.

    Julio 9, 2009 a las 12:34 pm

  8. Nicol dice:

    Que fuerte !!!, no tengo hijos aun, pero espero tenerlos pronto y cuando lei tu columna se me llenaron los ojos de lagrimas. Lo que vive la familia de tu amigo y su hija Maria Jesus debe ser muy doloroso. Por eso yo tambien digo “Vamos Maria Jesus”, mucha fuerza !!!

    Julio 9, 2009 a las 11:21 am

  9. Andrea dice:

    Cuando una enfermedad llega a nuestras vidas, uno se aferra a lo que puede. A mi me ayudo a aumnetar mi cercania con Dios, es dificil de explicar, pero he tenido paz y fortaleza que no pense que tenia. Ahora entiendo que si Dios nos manda una misión o prueba o como quieran llamarle, es porque confia y sabe que tenemos dentro las herramientas para superarlo. Es importante el enfoque que le demos a todo lo que nos pase en la vida. He vivido las dos caras de la moneda y soy una convencida de que si miramos un problema desde una optica favorable, estamos mas cerca de Dios y El nos lleva de la mano y nos ayuda. Fuerza para quienes estan pasando por alguna enfermedad, ya sea propia o de un familiar. Los milagros existen.

    Julio 9, 2009 a las 8:50 am

  10. Daniela dice:

    Cuando estaba embarazada de 5 meses la doctora me dijo que tenia poco liquido amniotico y despues de verificar que no eran estas 2 posibilidades (infeccion uterina, rutura de la membrana) me dijo que lamentablemente mi hija iba a morir porque sus rinones no estaban funcionando. Me acuerdo que sali enceguecida camine como 10 cuadras llorando por el centro y no veia la gente solo pensaba en ella y la impotencia de no poder hacer nada para sanarla. Vivi hasta el alumbramiento acostada en la cama con minimo de movimiento y todos los dias dando gracias de sentir sus movimientos. Cuento corto, Maria de la Gracia nacio sanita super gordita y feliz. Lo del liquido amniotico no era mas que GENETICa mia yo soy asi pero no quiere decir que los rinones estaban malos. Quiero decir que despues de esa experiencia (es como morir en vida) valoro cada dia y cada sonrisa de ella.

    Julio 8, 2009 a las 6:42 pm

  11. paz dice:

    Las enfermedades nos acercan a lo desconocido y por eso nos atemorizan tanto. Ojalá ninguno de nuestros seres queridos tuviera que pasar por algo así.

    Julio 8, 2009 a las 4:06 pm

  12. Clau dice:

    Ohhh………..
    Una quisiera que los hijos JAMAS se enfermaran, que fueran inmunes a todo bicho q anda dando vueltas….sobre todo cuando son pequeños y no sabe por que se sienten mal………..
    Animo para Maria Jesus y sus papas…
    Cariños para uds y a Julieta (bello nombre)

    Julio 8, 2009 a las 12:59 pm

  13. Mariana dice:

    Se me llenan los ojos de làgrimas con el dolor de un padre o de una madre; pero tengo un hermano que perdiò un hijo por el càncer, y en su funeral hace algunos años atràs, nos reconfortó a todos diciendo que el estaba feliz porque su hijo estaba al lado de Dios e inmensamente agradecido por los años que disfrutò a su hijo, Yo soy un poco màs egoista y quisiera tener a mis hijos siempre cerca y verlos felices, pero dirìa que mi hermano es màs feliz que yo, porque no es egoista y si su hijo estaba sufriendo le pedìa a Dios que se lo llevara. Lo importante es que Marìa Jesùs sienta el amor de todos sus seres queridos y eso es màs fuerte que la misma medicina.

    Julio 8, 2009 a las 12:28 pm

  14. Karen dice:

    En realidad que muchas veces uno se siente desdichada por las cosas que le pasan a nuestros hijos, nos deprimimos al verlos sufriendo por sus dolores de encias como decia nuestra amiga anteriormente, y se nos olvida que siempre hay alguien peor, y que lo nuestro es nada ante el dolor mas amargo de otras personas. He ahi donde digo Gracias Señor por cuidar de mi hija y de nosotros.

    Julio 8, 2009 a las 11:25 am

  15. Lagrimas dice:

    Pensar en el dolor humano, me llena de lagrimas. Pero pensar en el dolor de un niño, me llena el corazon de tristeza y no me queda mas remedio que liberar esas lagrimas aprisionadas en mi pupila. Soy madre y entiendo como duele ver a un hijo llorar por dolor. Yo tambien digo “Vamos Maria Jesus”. Aunque no conozco a tu amigo ni a su pequeñita Maria Jesus, hazle llegar mis buenas vibras y el amor de mi corazon de madre.

    Julio 7, 2009 a las 12:12 pm

  16. Sandra dice:

    Me dan ganas de llorar pensando en cuan poco podemos hacer por nuestros hijos cuando estan enfermos. Se me parte el corazon cada vez que mi nenita llora por la mas minima causa que la incomode, y el verla feliz y sonriente se ha transformado en mi prioridad diaria. Nosotros hemos sido afortunados con nuestra hija, que en sus pocos meses de vida lo mas heavy que le ha pasado es su dolor de encias… y que independiente de las noches con pocas horas de sueño y el cambio radical que trajo a nuestras vidas, tambien me siento la mujer mas afortunada del mundo :o)
    Besitos para ti, la Julietita y la Carola!

    Julio 7, 2009 a las 10:16 am

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