Ene 05
Arena y sol
05/01/2010
Por Gabriel Pisani
No recuerdo que me hayan discriminado. Bueno sÃ, pero en situaciones absurdas como cuando era escolar y los micreros no me llevaban, o hace como tres años cuando andaba en un mall del sector oriente de la capital que no voy a nombrar (uno que tiene nombre de comuna y una canción hecha por Alberto Plaza, a quien después le robarÃan el auto de ahà mismo) y por estar paveando a la entrada del estacionamiento, una señora pasó en su camioneta 4×4 al lado mÃo y me dijo “ándate a tu mall”. El que en ese momento debe haber sido el Mall del Centro, porque vivÃa cerca de ahÃ. Más allá de eso, nada.
Hasta el fin de semana pasado. No es nada grave, pero de puro poco relevante me dio rabia. Y sé que corro el riesgo de quedar como esos columnistas lateros que alegan por la música de los supermercados o pequeñeces asà en sus columnas, pero qué le voy a hacer. Allá voy.
Por el principio: Nos dimos unas muy merecidas (por la Carola más que por mÃ) mini vacaciones. Un súper sándwich entre fiestas de fin de año en nuestras cabañas predilectas de Maitencillo. Un dato que jamás les daré porque son ridÃculamente baratas y quedan frente a la playa.
Estábamos con el hermano de la Carola que andaba de visita en el paÃs, ya que estudia en Estados Unidos. En verdad era como la Gira Hermano Foráneo 2009-2010, porque lo hospedamos a él, a su esposa y a su hijita de 10 meses. Y nos pasamos de asado en asado y celebración en celebración. Los detalles se los contaré en una columna futura, centrada en los celos en mala de la Julieta hacia su prima gringa.
Ahora a mi berrinche. Como la familia de la Carola es súper grande y la abuela de todos está enterrada en Zapallar, la fuimos a ver con mi cuñado y familia. Y, como ya estábamos ahà y era un dÃa perfectamente despejado, pasamos a la playa un ratito.
En verdad éramos como el Circo de las Montini, porque venÃamos en caravana, con dos guaguas y nuestra bien querida carpa para playa que nos ha acompañado desde hace tres veranos.
De ésas que parecen la mitad de un iglú, que se arman con varillas clavadas a la arena y que son, por lejos, la mejor forma de no insolarse en verano. Ideales si se anda con niños pequeños.
Ya nos habÃa llamado la atención que no hubiera otra en la playa (que hay que decir que es bien bonita, con sus caserones gigantescos alrededor, sus árboles de cuento de duendes y gente como de catálogo tomando el sol).
Hasta que llegó un baywatch a decirnos que estaban prohibidas las carpas en el balneario y que si querÃamos permanecer ahà tenÃamos que desarmarla.
O sea, rostizar a una lactante de 10 meses y una pequeña de dos años y medio adicta a mojarse los pies a la orilla del mar. ¿Explicaciones? Cero, era una ordenanza. Ni papel que lo certificara, ni letrero en los alrededores, ni cara de “pucha socito lo siento, no estoy de acuerdo con esta ridiculez pero a mà me pagan por esto”, de parte del súper bronceado Mitch Buchannon que se paseaba alrededor nuestro desde hace rato.
O sea, señores del Homecenter, en el sobre de la carpita, al lado de la etiqueta que dice que no hay que lavarla con agua caliente deberÃan poner que tampoco se pueden usar en Zapallar.
A la salida, camino al estacionamiento (mil pesos la hora, una sola barrera para dejar pasar los autos que entraban y salÃan, cinco personas coordinando la maniobra) le preguntamos al señor del carrito de barquillos si tenÃa alguna idea del por qué de la medida. Y nos dijo que podrÃa ser para evitar que la gente hiciera picnic.
Imposible ya que habÃan casi tantos quitasoles como heladeras. De repente era por algo estético. A alguien de ahà se le ocurrió que se ven feas y listo. Que hubiera lololáis bañándose con jeans no importaba, sólo que no se vieran carpas.
Asà que insto desde esta humilde tribuna a alguien que me explique por qué no podemos instalar nuestra carpita en esa playa (Y eso que nos creÃamos la muerte montándola en cuanto balneario visitábamos).
O quizás sea parte de la campaña Gente Rubia Con Cáncer a la Piel 2010. O algo similar. Como sea, señores del municipio, por último dÃganles a sus Guardianes de la BahÃa que no esperen a que la gente se instale para echarlos. Ni esperen que ya hayan pagado el estacionamiento. No se ve bien. Es como de rotos. Gracias.
Esta semana podemos volver a sentir la alegrÃa de estar nuevamente conectados por la magia de la internet, es cosa de que dejen sus preguntas aquÃ. Claro que antes escriban su comentario en éste, nuestro primer hogar. Eso. Nos vemos.

Videos




nnaa dice:
las carpas encuentro que no son muy bonitas, pero este es un pais libre, donde lamentablemene Zapallar y su municipio es mandoneado por la gente acaudalada “cuica”, los que pasan a llevar a quien se les da la gana, obviamente no son todos asà pero en su mayoria si. Sobre las “ordenanzas”, es extraño el nombre que se les da, la municipalidad impone como una ley estas, decidiendo ellos su legitimidad.
Febrero 4, 2010 a las 11:33 am
Claro como el agua | Blog - Paula dice:
[...] meter? “Yo cacho que sÔ me dijo. No sé, como que sentà que mi queja sobre la prohibición de carpitas en Zapallar, era lo menos importante de la galaxia frente a esto. Y me dió curiosidad por saber cómo serán [...]
Enero 19, 2010 a las 10:03 am
Po dice:
según el sitio web de zapallar no hay ninguna ordenanza de carpas, o al menos no la pude pillar ni siquiera en la de medio ambiente q sale ahÃ
a funar al shuper salvavidas!
http://www.munizapallar.cl/ordenanzas.htm
Enero 7, 2010 a las 10:51 am
Mishca dice:
Esa es la palabra SIUTICO!, este paÃs esta lleno de esos, gente que se siente top con su teñido rubio 3 o 4 tonos mas claros que la piel, y su bronceado estilo cáncer de piel a los 30¬¬
Seguro les parece que proteger a los niños del sol es ultimo de flayte y desentona con su muy siutica manera de rostisarse al sol. Mal por el “balneario”.
Enero 7, 2010 a las 7:49 am
Pilar dice:
Hola Gabriel!!!
Hoy viendo un reportaje en la TV contaban q en Cachagua tampoco se podÃan usar esas carpitas, menos quitasoles con Marca, tampoco pueden entrar los maniceros a vender…
Le preguntaban a los veraneantes su opinión y todos coincidieron q era ridÃculo….
Enero 7, 2010 a las 6:34 am
Karina dice:
Yo quiero el dato de las cabañas buenas, bonitas y baratas al lado de la Playa¡¡¡¡¡…juro no llevar carpita jajajajajaj
Enero 6, 2010 a las 7:00 pm
Barbie dice:
Excelente tu columna de esta semana, Gabriel, lastima lo que paso en Zapallar, es raro ya que tampoco es una playa tan top, seguramente yo habria ido directamente a la municipalidad a dejar el reclamo, los niños nunca se quedan quietos, la carpita les da suficiente espacio para jugar y lo mejor es que se protegen del sol y sus efectos a largo o corto plazo (porque el cancer es el mal mayor, pero no el unico).
Lata que haya gente que le preocupe mas lo estetico que la salud del progimo.
Enero 6, 2010 a las 2:00 pm
Nata dice:
Que soberana lata, todos los veranos hacen campañas para que la gente se proteja de los rayos UV y esas carpitas son lo mejor para los niños y obvio que para tener un par de cosillas..si tampoco son tan grandes como para hacer un piknic…
Quizás no las dejan instalar pq se Ve Feo Estéticamente?
Enero 6, 2010 a las 10:18 am
Constanza dice:
seguramente la medida consta en una ordenanza municipal, y es que nuestro ordenamiento permite a las municipalidades hacer y deshacer en sus comunas sin siquiera respetar criterios generales de no discriminación. Es un hecho que en playas como el quisco o el tabo abundan las carpitas y quitasoles, vas a reñaca y en el sector 4 y 5 no hay uno solo. Entonces algunos decidieron que protegerse del sol era como flaite, convenciones rÃdiculas que no reflejan otra cosa que el avergozante clasismo de nuestra sociedad. Una pena.
felices vacaciones a todos! por un verano con carpita y sin cancer a la piel!
c.
Enero 6, 2010 a las 8:39 am
Paulina dice:
Y bueno?! …alguna opinion de un zapallarino?… (lamentablemente no pertenezco) o del municipio? . De verdad me gustaria saber la razon,aunque creo que francamente no existe…. sera de rotos opinar en el blog de revista Paula?
Enero 5, 2010 a las 10:38 pm
Maritza dice:
Gabriel me encanta tu columna, me hace recordar a mis sobrinos y llamarlos altiro para saber de ellos…
En cuanto a las carpitas, yo las considero de lo más que hay!, incluso más topÃsimas que el quitasol…
Creo que todos tenemos derecho a pataleo, y no estarÃa nada de mal que averiguaras si es una ordenanza municipal o un simple capricho de los vecinos, y si realmente está establecido… como dicen ellos publÃquese!
un abrazo y espero que tengas un año lleno de experiencias para tus fieles lectoras…
Enero 5, 2010 a las 2:18 pm
Claudia dice:
Que pena que te hayas sentido discriminado.
Está bien que cuiden la playa, que creen normas; pero esa ordenanza municipal te deja sin libertad para cubrirte del sol como quieras.
Enero 5, 2010 a las 1:06 pm
MarÃa Jiosé dice:
JAJAJJAJA muy buena columna Pisani!
Te encuentro toda la razón, hace unos años fuimos con unos amigos a zapallar (sólo a la playa) y es muy mala, linda si, pero pa bañarse es un suicidio…de echo esa vez 3 de mis amigos casi se ahogan, además de sentirnos como pollo en corral ajeno, yo no sé que hacen los cuicos pa hacerte sentir mal con solo mirarte!…y eso que todos estudiamos en la Ponti! jajajaj
Yo lejos prefiero la playa de Papudo, veraneo ahà hace 10 años y nadie pone caritas ni nada, todos convivimos felices, los de las frazadas, los que se bañan con ropa y los que ponemos nuestra carpita anti cancer a la piel, ni un atao! asà que pa la otra, arráncate un poquito más lejos y llegas a Papudo, además la playa es exquisita pa bañarse y los niños lo pasan increible (tengo 3).
Enero 5, 2010 a las 1:03 pm
paz dice:
Asà es este paÃs. Siútico a morir y con unas divisiones tan irrisorias como las que cuentas.
Enero 5, 2010 a las 1:02 pm
LYSETTE dice:
Qué mala onda!!!
Personalmente creo que las carpitas son harto feas…Pero solucionan el problema del sol…Este fin de semana anduve por Viña y ValparaÃso y estaba lleno de ellas con niños jugando al rededor y padres durmiendo la mona….
Pero que discriminen por la carpita… Es más feo aún!!!… Me sumo a que la playa es de todos y cada uno vive su experiencia playera como le parezca, siempre que no se meta en el metro cuadrado de otro.
Saludos a todos.
Enero 5, 2010 a las 12:53 pm
gatafrida dice:
O sea, rasca serÃa que pusieran una frazada apoyada en 4 palos, y comiéndose unas humitas con pollo asado debajo, y las niñitas enterrando los cuezcos de durazno, jajaja.
Enero 5, 2010 a las 12:03 pm
Rachel dice:
La verdad concuerdo con que se ven bastante feas las carpas en la playa, pero claro mala onda que no te dijeran antes cuando recién la armarÃan en fin, demanda al municipio por disriminacion
jajaja
si al final la playa es de todos… bueno a todos nos discriminan alguna vez una vez fui a comprar un celular y la niña se negó a vendérmelo pues era para clientes ABC1 a pesar de que yo lo pagarÃa al contado y en efectivo, la “señorita” no lo vendÃa si el cliente no tenia chequera como era mi caso.
Eso si yo puse un reclamo, = nu mas compre el celular en otra tienda.
Enero 5, 2010 a las 11:50 am
rakis dice:
Yo pensé que la gente era más amable cuando se tgrata de niños!!!! Qué horror el cuiquerio mal entendido, la no decoración kitch en la playa y por sobre todo la no libertad de acción. Lo unico que tiene que fijarse la gente es de no dejar basura. Esa es la ley universal de las playas… Malditas sean todas las demás.
Por otro lado, la manera de escribir de Gabriel es muy divertida y figurativo… Yo me sentÃa en Little Miss Sunshine esperando leer una combi!!! Felicidades
Enero 5, 2010 a las 10:19 am
crstbl dice:
que bueno que esas cosas no pasan en guanakeros y bueno, qué quieres ke te diga, ke “dudoso” el link a la imágen de ese gran cantante que es deivid
Enero 5, 2010 a las 9:52 am