Mar 09
Cuando pase el temor
9/03/2010
Por Gabriel Pisani
PodrÃa contarles que, al igual que todos, también siento que tiembla todo el rato, incluso cuando no tiembla. Y que la Carola no puede dormir y no puede dejar de sollozar en la cama y de sentirse mal en las tardes porque su oficina en la ciudad empresarial se vino abajo y está como escolar sin clases en la casa, pero preocupada en vez de feliz.
PodrÃa decirles que actualizo siempre una página de temblores que me envÃo el Mateo, mi cuñado cientÃfico. Y todos los resultados alrededor del mundo dan Chile.
Y que trato de parecer en calma. Pero igual me acuesto con todo cerca (billetera, celular cargado y llaves) por si hay que salir arrancando de nuevo. Y que hicimos una mochila grande con ropa de los tres y la pusimos al lado de la puerta junto con un bidón de agua, por si las moscas. Y que a lugar que entro empiezo a fijarme de inmediato cuál es el umbral seguro, golpeando las paredes con los nudillos, incluso. Sin que se note mucho. Sin que nadie me vea.
PodrÃa contarles que, como para todos supongo, también fue una semana rara. Como hÃpersensible. Que, por ejemplo, tuve que hacer esfuerzos para no largarme a llorar en la cafeterÃa donde almuerzo al ver en el diario la foto de una señora que abrazaba un paquete de arroz en Talcahuano con el mismo cariño con que la Julieta abraza a la Coni, su muñeca favorita.
PodrÃa contarles que también nos sentimos plenos y orgullosos el sábado. Que donamos pañales en el colegio de la esquina y ropa de la Julieta para la Cruz Roja, pero bastó con que temblara de nuevo el domingo para que nos volviéramos a acostar con algo de temor. No como el de los primeros dÃas, pero temor al fin.
PodrÃa decirles todo eso. Pero prefiero contarles que a mis papás, que tienen casi ochenta años y viven en un departamento de la Villa Frei, están bien. Que pasaron un susto que jamás habÃan vivido aunque llevan tres terremotos en el cuerpo y que se le cayeron las paredes de los ascensores al edificio y van a tener que subir trece pisos a pie por varios meses. Pero están bien, y ya les volvieron los colores al rostro y todo.
También, que mi papá encontró a su colega jubilado que se habÃa ido a vivir a Pelluhue. El mismo al que le habÃa dicho que se lo iba a tragar el mar en un maremoto en son de broma, cuando le contó que se habÃa comprado una casita cerca de la playa. Y que fue casi un milagro porque la ola pasó a media cuadra y no lo tocó.
Prefiero decirles que estuve toda la semana haciendo llamadas a las radios para dar con mi amigo Cristián, que de enamorado se fue a Conce cuando empezaba a quedarse ciego hace unos años atrás, y luego se emparejó con otra chica también ciega que tiene una hija de 18 años que se fue a pasar sus vacaciones a Constitución. Que se lo encargué a un par de amigos periodistas que iban para allá. Y que costó dar con él y, cuando finalmente lo tuve al otro lado de la lÃnea, no me salÃa la voz.
Me dijo que estaba agradecido de que lo hubiéramos ubicado, que estaban de nuevo todos en la casa y que subsistÃan como se puede hacerlo en Hualpén. Que sabÃa que sus amigos no se iban a olvidar de él. Que iba a venir a Santiago a abrazar a su mamá que estaba desesperada. Y nos iba a pasar a ver a nosotros también, que es un modo de decir, porque vislumbra apenas sombras en contraste. Pero se guÃa como nadie cuando la situación lo amerita.
Y sobre todo, quiero contarles que lo más lindo que escuché esta semana rara y medio sicótica fue que una antigua amiga está haciendo una cruzada maravillosa para llevar juguetes y libros infantiles a Iloca (acá la información) y me hizo pensar que hay bondad en el mundo. Harta bondad. Que mientras todos miraban con ojos de grandes la gran tragedia, ella y su novio, pensaron en los pequeños. Y para hacer eso hay que tener grandeza.
Porque se trata de mantener el mundo de los más chiquitos incólume, aunque la situación sea dura, aunque cueste. Porque si no… No vale la pena no más.
Y quiero contarles que, como todos, hasta echo de menos odiar mi trabajo, y que quiero volver a considerar un problema que la Julieta duerma en nuestra cama y no un consuelo. Y que añoro la rutina de siempre, y detesto seguir sintiendo que se mueve el piso todo el tiempo. Y sobre todo, quiero tapar esa grieta fea que tenemos en el living, que, como nos dijo la dueña, era la misma del terremoto del 85. Meterle yeso o cemento o lo que sea. Borrarla, aunque en el fondo siga ahÃ.

Videos




gloria dice:
Solo le pido a todos los chilenos , que nos estamos caracterizando por individualista ,metalizados y todos queremos ser ganadores que no se nos olvide lo que hemos vivido , esto tambien es un remezòn para el alma , y nos damos cuenta que a ricos y pobres esta desgracias naturales nos llegan por igual y nos hace dar cuenta que no somos nada.
Marzo 12, 2010 a las 2:35 pm
CamilüP! dice:
Qué lindo lo que hace tu amiga. Yo estoy medio lejos, por lo que sólo he podido donar cosas a la cruz roja de aca.
Ayer vi en las noticias un grupo de personas que fueron a darles un show de animación a los niños, inlcuso estaban los magic twins. También le estaban dando masajes gratis a las personas. Me dio mucha alegria todo esto porque tambien necesitan distraer la mente y hacer otro tipo de actividades para poder pasar un poco las tragedias del terremoto.
Saludos Gabriel
Marzo 10, 2010 a las 10:33 am
Muñecabrava dice:
Yo quisiera que mi mamá no le tuviera terror a los temblores y terremotos, pq.ya no puede correr como antes. De hecho, ya no puede caminar y tuvo que bancarse este aferrada a mÃ, en su cama, pensando que el edificio se venÃa abajo.
Y quisiera encontrar pronto una pega, para que mi novio no tenga que ayurdarme tanto económicamente. Es que con esto del terremoto se retrasaron mis postulaciones a trabajos varios.
Suena egoÃsta… pero es que ya no soy una niña a la que los adultos puedan proteger…
Marzo 10, 2010 a las 8:44 am
maria fernanda dice:
quisiera volver a sentirme completamente segura… todavia no puedo del todo pero se que sera cosa de tiempo, trato de ser fuerte porque mis hijas de 5 y 4 años no tienen miedo y no quiero trasmitirselo yo, pero de repente me asusto con cualquier ruido…. ya pasara
Marzo 9, 2010 a las 4:08 pm
ANDREA dice:
EL AÑO 85 EL TERREMOTO PARA MI FUE UNA AVENTURA,TENIA 4 AÑOS (LA MISMA QUE TIENE HOY MI HIJA MENOR) Y FUE UN ALARGUE DE LAS VACACIONES,MI FAMILIA VIVIA EN LA MISMA CASA QUE MIS ABUELOS Y AHI LLEGARON TODOS MIS TIOS Y MIS PRIMOS FUE GENIAL ,PARA MI ERA COMO UN GRAN CAMPAMENTO EN LA CASA. OJALA HOY PUDIESE SENTIR LO MISMO ,ME SIENTO RARA TENGO DEMASIADA PENA POR LO MUCHO QUE SUFREN LAS DEMAS PERSONAS Y AUNQUE EN MI FAMILIA ESTAN TODOS BIEN ,NO PUEDO VOLVER A SENTIR TRANQUILIDAD ,ANDO COMO LESA QUIERO LLORAR, DEMASIADO TRISTE TODO ,PERO BUENO YO CREO QUE DE A POCO TODO VOLVERA A SER NORMAL,LO QUE SI TENGO CLARO QUE EL AÑO DEL BICENTENARIO YA ES INOLVIDABLE.
Marzo 9, 2010 a las 12:50 pm
Alvaro dice:
Es raro… a mi como que me sano del temor que tenia desde el 85. Ahora solo me da lata porque en cada replica la gente a mi alrrededor esta nerviosa y yo como que estoy con agüita de melisa a la vena, quizas porque no se me rompio nada en casa (solo un par de grietas grandes que no son estructurales) o porque soy de la idea que ahora solo son meneitos y no viene nada mas fuerte.
Solo un abrazo a los que aun sufren con las replicas, ya pasara… todo pasa.
Marzo 9, 2010 a las 9:55 am
shara dice:
ya se nos va a pasar. tranqui.
Marzo 9, 2010 a las 9:35 am
rakis dice:
y vamos con la campaña del ejercito de juguetes que es preciosa!
Marzo 9, 2010 a las 9:28 am
Sady dice:
Es difÃcil volver a la rutina. Mi hija aún está con temor y, como señalas, duermo con varios elementos de gran utilidad como: linterna, billetera y dinero.
Nos costará como paÃs, pero como buenos chilenos saldremos adelante ante cualquier adversidad.
Marzo 9, 2010 a las 9:28 am
rakis dice:
uffff, se mueve todo internamente. que bien que lo describes, cómo se traspasa la sensación de que las grietas son internas y hay que empezar a cerrarlas. mientras, ayudar, llorar, abrazar, cuidar.
un abrazo a emotivo post
Marzo 9, 2010 a las 9:25 am
tamara dice:
cuando pase el temor yo también quiero volver un poco a la rutina, quiero dormir sin tener que tomar algo para que me dé sueño. yo que siempre cuido a la gente, me gustarÃa que me cuidaran un poco a mi
Marzo 9, 2010 a las 9:01 am