Nov 17
Los nuevos reyes de la magia
Por Aníbal Valenzuela.
Era el año 2003. Jean Paul Olhaberry (23) estaba haciendo magia en Las Ramblas de Barcelona luego de concursar en el mundial de dicha disciplina en La Haya, Holanda, donde participaron cerca de tres mil magos. Tenía 18 años. Un día, realizando su rutina, se le acercó un hombre que le dijo: “Tienes que ir a mañana a mi restorán y mostrarle a mi jefe lo que haces”. Y así lo hizo. El jefe quedó tan impresionado con sus trucos que lo puso a trabajar esa misma noche. Un mes después, el mismo hombre que lo había reclutado se le acercó y le dijo apuntando hacia una mesa: “Anda a hacerle magia al dueño que está ahí con sus amigos”. Jean Paul se reconoce no futbolero, pero cuando llegó a la mesa se dio cuenta de inmediato que “el jefe” era nada menos que el futbolista holandés Patrick Kluivert, en ese momento la camiseta número 9 del Barcelona F.C, que andaba con todo el plantel, Ronaldinho Gaucho incluido. “Les hice trucos de cartas y monedas y quedaron locos”, recuerda con una gran sonrisa.
Ese mismo año, Nicolás Luisetti (31) tenía 26 años y trabajaba en Lan Chile, por lo que viajaba mucho. Un par de años antes, un mago le había hecho un truco que lo hizo decir: “Esta es mi pasión. Esto es lo que me gusta, yo también tengo que poder hacer eso”. Luego de tomar clases con el mago que le abrió los ojos y pasar por la escuela del Mago Larraín (por donde también pasó Jean Paul), aprovechaba cada viaje al extranjero para ir a tiendas de magia, ver espectáculos y comprar nuevos trucos y libros sobre la materia.
Hasta que llegó ese providencial congreso de magia el año 2004 al que asistieron Jean Paul y Nicolás, cada uno por su lado. Se sentaron juntos, pero no se conocían, pese a haber estado en el mismo colegio, el Manquehue. Tenían una brecha de edad de un par de generaciones, pero eso no importó al momento de conversar, ya que se dieron cuenta que querían lo mismo: vivir de la magia. Fue así como unieron fuerzas y de a poco se fueron consolidando como dupla. Eran buenos y el boca a boca empezó a correr rápido. De pronto, los empezaron a llamar de empresas, después de la prensa y finalmente de la televisión, donde hoy tienen un espacio todos los sábados en el programa Gigantes con Vivi.
Respecto a sus influencias, las tienen bien claras: Nico se identifica con Criss Angel. “Creo que lo ha hecho muy bien, ha logrado acaparar masas de público con efectos de alto impacto y creo la magia está en eso, en impactar, en hacer que lo imposible sea posible”, explica. Jean Paul se queda con David Blaine. “Él llevó la magia a la calle y abrió la magia al mundo, porque antes se veía sólo en los escenarios. El nivel de magia al que llegó es increíble, hacer esas cosas físicas-humanas es una cuestión que va más allá del efecto. Es una cuestión casi espiritual”, cuenta, justo un par de días después del acto masivo que realizaron en Ahumada con Alameda, que consistió en estar suspendidos en el aire a más de seis metros de altura.
¿De dónde salió la idea de hacer el show en pleno paseo Ahumada?
Jean Paul: Todo partió primero con la levitación que hicimos a principio de año. Hace mucho tiempo que teníamos la idea de hacer hitos urbanos en Chile y siempre enfocamos las tres torres como un epicentro de Santiago que nos gustaba mucho.
Nicolás: Claro, siempre dijimos “algún día tenemos que hacer algo aquí” y sucedió. Con ese hito me siento totalmente pagado como artista, como mago, como ilusionista, porque el riesgo, el vértigo, el nerviosismo, la adrenalina y lo que se vivió en ese momento a 6 metros de altura fue algo insólito.
¿Qué es lo mejor y lo peor de salir en la tele?
N: Por ahora puedo decir que es lo mejor, porque no he visto nada negativo. Lo positivo es que nos ha dado fama, en el buen sentido de la palabra, porque el ilusionismo y la magia en Chile había estado totalmente bloqueado o parado durante 10 años. Entonces venimos con una nueva generación en magia, revolucionándola un poco, porque el concepto nuestro es magia vanguardista. No es magia clásica, con todo el respeto que ella se merece.
JP: Lo malo que veo de la televisión es que mucha gente piensa que por salir en la televisión, recién ahí eres una persona exitosa. Nosotros hace seis años que estamos haciendo magia, muy buena magia, de calidad.
¿Les pasa que cuando están carreteando les piden que hagan una magia?
JP: Sí, de repente se hace algo. Generalmente los amigos piden magia cuando llega gente nueva que no nos conoce, pero ahí se hace algo y listo. Uno tampoco puede perder la esencia de mago, es nuestra profesión, nuestro alter ego, entonces siempre tienes que tener preparada alguna cosita.
¿Con qué sueñan los Magic Twins?
N: Mi objetivo es primero que nada es ser reconocido en Chile y tener un teatro, igual como el Coco Legrand tiene el suyo. Para más adelante, de aquí a cinco años, me gustaría internacionalizarnos, vivir afuera, tal vez en Las Vegas o Miami, qué sé yo…Y un objetivo: me gustaría el próximo año hacer otro hito, tal vez congelarnos en hielo o estar metidos dentro de un ataúd seis horas, algún desafío por el estilo.
JP: Sí, ése es un sueño importante, dedicarse a hacer actos masivos. Lo otro que sería un sueño para mí, es dedicarme a hacer giras mundiales, al estilo de Mayumana, Blue Man Group o Cirque du Solei. Hacer una compañía de magia grande, o sea Magic Twins con un gran staff y recorrer el mundo haciendo grandes espectáculos de magia para toda la gente.



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A.M. dice:
Son buenos;tienen experiencia, presencia,carisma,entusiasmo, se creen el cuento(confianza), vocación…Espero les vaya genial y logren lo que desean.
Marzo 6, 2010 a las 7:44 am