Dic 04
Póngale Wendy
Por Paula Frederick.
“¡Baila Wendy, baila!” La voz de Pachuco, con quien compartía el escenario en ese momento, se abría paso entre el sonido de la banda. Era la noche de su debut como cantante, y a Wendy se le olvidó por completo la segunda estrofa de la canción. Mientras el público que atestaba el bar La Sirena, Wendy le hizo caso a Pachuco: movió las caderas, levantó los brazos, le dedicó su mejor mirada a los presentes. Nunca más recordó la letra, pero nadie la olvidó a ella: al día siguiente, la portada de los diarios nacionales vaticinaban: “Nace una estrella que canta y baila”. Tenía 22 años, la estampa de una diva, la inocencia de una debutante y la misma garra que la llevó a transformarse en una de las vedettes más aplaudidas de Chile.
Las siete vidas de Wendy -o Mireya Smith Percheraux, su verdadero nombre- hoy confluyen en su departamento en Providencia. Ahí, repasa los tonos de una vida cargada de segundas oportunidades, con la frente en alto y la espalda bien erguida, a pesar de los estragos que han causado las caídas en su columna. A los dos años, cuando se cayó de un segundo piso y se quebró dos vértebras, los doctores dijeron que no volvería a caminar. Años después, mientras acallaba los malos augurios triunfando arriba de los escenarios mexicanos, el columpio que la sostenía cedió en uno de los ensayos. “Me caí desde una altura de ocho metros. Después de caer me paré y seguí ensayando. En la noche, actué porque me sentía bien; pero apenas prendieron las luces, yacía inconsciente en el suelo”. Así, por accidente, Wendy descubrió que sufría de los llamados “desmayos retardados”, y se explicó porqué durante los temblores se desplomaba cuando todo ya estaba calmo.
En 1998, una tercera caída la dejó en una silla de ruedas de por vida. Pero los bemoles de una existencia turbulenta -y los tres años en que, debido a una deuda con la compañía de electricidad, vivió en la oscuridad- no le han quitado una pizca de brillo. Wendy sigue siendo una mujer luminosa, que sonríe con calidez. Hoy, como siempre, el pelo rubio le llega casi a la cintura y la coqueteríale sale por los poros; y aunque advierte que fuma “como chino en velorio”, no le gusta hacerlo en las fotos porque lo considera un mal ejemplo para la juventud. Mientras se excusa por el desorden que no se ve a simple vista, regala con fluidez el pulso de su vida: porqué un buen día decidió sacarse el pudor y ponerse las plumas; porqué para ella el año nuevo es la fecha más triste del año; porqué, a pesar de todo lo vivido, nunca ha perdido la voluntad de contar su historia.
CIERRA LOS OJOS Y ÁNDATE
Vestida de La Tongolele, con bikini, short y el pelo pintado con talco, a los ocho años Wendy era el número de las fiestas familiares. Pero detrás del disfraz, Wendy escondía la amargura del espacio dejado por su padre: “cuando mi papá nos abandonó, yo tenía seis años. Empecé a trabajar niña, no tuve la oportunidad de tener una carrera universitaria y a los 18 años, murió mi única hija, al año y medio de edad. Me puse a trabajar, hasta que me invitaron a cantar en La Sirena y debuté a los 22. Mi primera revista la hice en el Ópera y se llamó ¿Quieres o no quieres?”.
¿Entonces como enfrentabas ese rol?
Me encasillaban en eso y yo me enojaba. Era pudorosa, pero hasta donde conviene. Escote, mostraba mucho. El trasero, nunca. Cantaba con vestido largo y no usaba plumas ¿Por qué son tan mal miradas las vedettes? No sé, yo siempre me he sentido distinta.
Pero estuviste varios años en el Bim Bam Bum, rodeada de vedettes.
Ahí aprendí mucho, estaba con artistas de primera. Después me gané dos Laureles de Oro consecutivos, el ‘79 y el ‘80: la primera vedette de Chile y la Showoman de Chile. En 1969, me vio el manager Hugo López y me ofreció llevarme a México. Fui a pedirle un consejo a Jorge Pedrero, porque me daba pánico irme. Jorge me dijo “cierra los ojos y ándate”. En México estuve cinco años y aprendí muchísimo.
Me imagino que al volver, ya era hora de ponerse el bikini y las plumas.
Cuando regresé, Julio Fénix me dijo: ahora tiene que ser con bikini y plumas. Entonces no paré más. Hacía una revista en Santiago, y estaba dos años viajando, de norte a sur. Fueron años llenos de éxitos. La vida artística me daba muchas satisfacciones, pero no había tiempo de vivir como mujer.
MEJOR SOLA
El año ‘95, Wendy volvió a México invitada a actuar una vez más en La Paloma, local emblemático de la Zona Rosa. Allá se reencontró con Terry, un viejo amor que le enseñó que en asuntos pasionales, nunca hay que mirar para atrás. “Yo venía de la mano de Tessa (el papá de Andrea Tessa), lista para casarme, pero vi a Terry en el aeropuerto. Me quedé en México y a los pocos meses me casé con Terry. El día que él murió, comencé a descubrir quién era realmente. Primero, me enteré de que tenía dientes falsos, porque se le cayeron al morir. Un año después, descubrí la verdad: Terry era actor porno”.
¿Nunca antes te dio desconfianza?
Sí, pero volví a confiar. La primera vez que estuve con Terry, en México, lo pillé in fraganti con otra, la que después sería su mujer. Me vine a Chile el ‘75, y conocí a un oficial de carabineros, que murió el año nuevo de 1977. En 1984, fui la novia oficial de Álvaro Salas. En 1989, me casé en Argentina con un comerciante griego metido en política, y me separé a los seis meses. Mi segundo marido fue Terry, pero con él duré incluso menos.
Has vivido el amor intensamente.
Dios me quiere sola. Ahora me doy cuenta de que no fui nunca feliz en el amor, pero sí amé intensamente.
LA TERCERA, LA VENCIDA
Era 1998, y Wendy estaba agobiada por las huellas de un corazón roto, la escasez de trabajo y la memoria frágil del público. Atrás habían quedado los tiempos en que no tenía necesidad de trabajar, debido a la renta que le daban los departamentos y locales que había comprado con el propósito de tener su vejez asegurada. “Me estafaron y perdí todo. Un día, tuve una fuerte discusión con mi novio de entonces y lo eché del departamento. Me subí a una silla a cambiar un foco de la terraza, y como estaba dopada me caí y quedé colgando de espaldas por el balcón. Después pensé que la terraza estaba en mi espalda, saqué un pie y me caí. Me rompí cuatro vértebras y quedé paralítica”.
Un año después, supo que su ex nunca se había ido del departamento, sino que había estado todo el tiempo ahí debajo de una cama, borracho. Algunos dijeron que él la había empujado. Otros, que se había tratado de suicidar. “Imposible”, dice Wendy, “¡me habría tirado del piso 20, no del cuarto!¡ Lo bueno es que después sentí la solidaridad de gente desconocida, como la de un evangélico que me vino a dejar un pollo cocido, o una señora que me entregó una cajita con $10.000 adentro”.
¿Y esas manifestaciones de cariño siguieron? ¿Cómo continuó tu vida?
Como no podía pagar los gastos comunes, me tuvieron tres años y medio sin agua caliente y luz. Una noche, andaba en sillas de ruedas con una vela en las rodillas, me caí, me fracturé un diente y quedé toda la noche tirada. Hubo gente que me prestó baterías de auto para poder ver tele. Hoy, tengo una pensión de gracia que me dio Ricardo Lagos, además de luz y agua caliente.
¿Crees que el haber triunfado durante la Dictadura hoy te pesa mucho?
Estoy segura que hoy no me pescan por eso. Antes del accidente, fui a todos los canales buscando trabajo, pero no hubo caso. Durante el Gobierno Militar aparecí en todas las primeras páginas de los diarios, pero no le debo ni un veinte a los milicos. Nunca tuve ningún “padrinito”, como muchas que conozco.
¿Tienes alguna carta bajo la manga para volver a las pistas?
Tengo preparado un número lindo, donde aparezco vestida de sirena y con una palmera que hice yo misma. Los artistas chilenos de entonces se han portado divino conmigo: el Pollo Fuentes, La Sonora Palacios, Pedro Messone. Por lo menos sé que mucha gente va a ir a mi funeral. Todo saldrá bien mientras me dure este rostro y estas manos, además estoy absolutamente lúcida. Sé que mi público me ama.



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RODRIGO dice:
Muy emotiva la entrevista realizada a Wendy.- Inmediatamente rememoro mi niñez, y recuerdo a esa estupenda vedette que encabezaba los espectáculos del Bim Bam Bum.- Mucha fuerza Wendy
Septiembre 27, 2011 a las 8:00 pm
manuel Gòmez dice:
Sra. Mirella, soy el amigo de Fredy Garrido (QEPD) Manuel Gômez de Talca tuve el agrado de hablar con usted en mas de una oportunidad, me gusto mucho su entrevista, aprovecho de mandar saludos a su hermana Elia, ojala pueda comunicarse conmigo al 99443850, un gran abraso para usted.-
Septiembre 1, 2011 a las 9:32 pm
jorge garcia dice:
Increible, el leer esta entrevista me transporto a una época maravillosa, recordando a mi padre(QEPD), el estaba enamorado de esta preciosa mujer, espero que ella encuentre la fuerza para una vez más salir adelante.
Mayo 12, 2011 a las 6:34 pm
jose dice:
Muy linda la historia pero creo que falta mucho por contar etc etc chauu…..
Febrero 17, 2011 a las 9:22 am
STEFANO dice:
Yo se bien todo lo que Wendy es y cada cosa que ha pasado pues he estado con ella compartiendo en su departamento, lamentablemente se me produjo un percanse que me ha impedido volver a verla , pero siempre la tengo conmigo en mi recuerdo. La quiero y la seguire queriendo siempre , fue y sera el amor de mi vida……….un beso amor!
Mayo 26, 2010 a las 3:39 pm
Myrella Smith Percheraux dice:
Hola Terra! he quedado sorprendida al “encontrarme” en Internet. Ya ven que soy tardía para todo , además de desmayarme “despues” de algún golpe.
Doy las gracias públicamente a la Periodista Paulita Frederick. y a quienes han escrito porque les ha gustado lo que se escribe de mi. Lamentando eso si no poder tener contacto con todos los que desean que les escriba o por saber de mi, pero ahora me pueden encontrar en Facebook por mi nombre verdadero.
Aún tengo “historia” que contar Terra!!.Los espero con ansias, porque no se donde iré a parar con lo del Remate por Gastos Comunes de mi casa.
Un abrazo a todas y que sigan muy bien Los quiero mucho. Vuestra Wendy de Chile.
Mayo 14, 2010 a las 12:21 am
raul manuel reyes ahumada dice:
wendy soy tu admirador de muchos años de ti princesa,muchas te vi en las caravanas del oo7 ,junto a tu pareja de aquel entonces ,seria un honor para mi intercambiar correos contigo,te admiro mucho,tu enteresa y fuerza para salir adelante a pesar de todo lo que te ha pasado,ojala se pueda hacer la conescion contigo es importante para mi,bendiciones ,raul.
Mayo 10, 2010 a las 9:38 pm
avril iran dice:
lo unico q puedo decir de esta enorme mujer es q la respeto, la admiro y es mi mejor ejemplo de vida, la amo como mi madre q lastimadamente no lo pudo ser, al momento q la conoci fue muy poco tiempo al convivir y despues se fue de mexico pero ahora yo con mas madurez no pienso alejarme de nuevo, solo quiero decir q es la mujer mas extraordinaria de este mundo q lamentablemente no le han dado el lugar q se merece aunq en mi corazon ella sabe q es lo mas importante, gracias mamá por seguir en mi vida, te quiero!!!! y alla en tu lugar espero q alguien se de cuenta de lo valiosa q eres y q te den el lugar q te mereces, por ser una linda persona pero mas por ser una gran vedette!!!!
Enero 31, 2009 a las 12:13 am
vero dice:
me encanta aprender sobre historias como las de wendy, a mí, por lo menos, me deja mucho que pensar y tambipen que aprender. muy buena entrevista!
Diciembre 9, 2008 a las 8:32 am
Aldo dice:
Sin duda, ésta es de esas historias que te demuestra que hay gente nacida para contar su historia. Concuerdo con “Pau”, parece una novela, en la que el destino juega incansablemente a pasear a su protagonista de la alegría y el reconocimiento máximo, a la soledad y adversidad más temida.
Que bien se siente conocer un poco más a estas personas con historia, con algo que decir.
Excelente aporte! Felicitaciones y gracias.
Diciembre 8, 2008 a las 8:35 pm
Sofía dice:
Interesante nota sobre la primera vedette reconocida de este país. Igual me convencí que a Alvaro Salas le gustan las vedettes o no?….
Diciembre 6, 2008 a las 9:59 pm
Ana dice:
Es una interesante historia de una vida extraordinaria. Pienso que todas las vedettes tienen muchas anecdotas muy lindas para, uno poder escuchar y aprender.
Diciembre 5, 2008 a las 10:46 pm
Pau dice:
Me encantó la entrevista, me sentí leyendo una novela, la historia de vida de un personaje hasta ahora, desconocido por mí, probablemente por la brecha generacional que nos separa.
Mucha fuerza Wendy, eres una mujer muy valiente y un gran ejemplo a seguir.
Sigan contando historias tan humanas como éstas y que tanto nos pueden enseñar.
Diciembre 5, 2008 a las 6:20 pm
El brasileño misterioso dice:
Gracias por permitirnos conocer algunos detalles de gente que brilló en el pasado. Brigado…..
Diciembre 5, 2008 a las 4:41 pm
Nicolás Canessa Lueje dice:
Excelente entrevista, las preguntas precisas sin entrar en lo morbo.
Te felicito.
Diciembre 3, 2008 a las 7:07 pm
andrea dice:
es muy bella!, pese a todo el sufrimiento; aunque lejos lo mas impactante de todo lo que cuenta es la pérdida de su única bebita,
suerte mucha suerte para ella
y muy entretenido reportaje
Diciembre 3, 2008 a las 5:49 pm
Andrea dice:
Buenisima!!!!! entrevista que ganas de conocerla, que bien que Paula se interesé por personas tan importantes.
Gracias a Proyecto Cabaret que se la jugo por todas ellas!
Diciembre 3, 2008 a las 11:24 am
Caro dice:
Qué bueno saber algo más de ella, que para mi generación suena como un mito artístico sin mucha información.
Además creo que es un ejemplo para todos los que se echan a morir por cosas mucho más banales.
Felicitaciones.
Diciembre 2, 2008 a las 2:34 pm
rosa caceres dice:
bueno ,esa es una experencia de vida en la cual nos enseña que frente a las adversidades se puede salir adelante ,pero siempre con la ayuda de Dios y esta es una de ellas .un ejemplo de vida .
Diciembre 2, 2008 a las 1:09 pm
Antonia dice:
Buenísima la entrevista. Y el pelo de Wendy.
Diciembre 2, 2008 a las 11:28 am
Rosita Rastello dice:
Interesante y nostálgica entrevista.
Diciembre 2, 2008 a las 9:15 am
amparo dice:
Muy buena entrevista, te felicito.
Diciembre 1, 2008 a las 4:53 pm