Jueves 29 de Julio 2010
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Dic 28

El Sensei de Gendarmería

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Por Vadim Vidal | Fotografía: Rodrigo Chodil.

Una escopeta Flemington apunta directo a la nuca del Sensei Carlos González en el pasillo de la Penitenciaria de Santiago. Tiene el pelo cortado al cero, lentes, está sereno y mantiene los brazos en alto. Entonces gira rápido y aparta el cañón con su palma derecha. Queda fuera de la línea de tiro. Con la izquierda toma la culata, da un paso atrás y golpea con ella a su agresor con un movimiento corto.

No es una acción de riesgo, es uno de los entrenamientos diarios del grupo de reacción de Gendarmería que trabaja en el viejo edificio de calle Pedro Montt.

La clase es una charla de menos de media hora donde se repiten las instrucciones una y otra vez para internalizar los movimientos. Por si alguna vez les toca estar de rehenes con una escopeta recortada apuntándoles en la nuca. Repetición constante. Ya saben, encerar, pulir.

Es la Defensa Penal Penitenciaria, o artes marciales para quienes trabajan en cárceles. Una disciplina única en su tipo creada por este hombre de 54 años y que empieza a llegar a otras partes del mundo.

Pero, como en toda historia de artes marciales, el inicio viene de hace muchos años atrás. Cuando el Sensei era un niño de seis años y conoció a su maestro.

“Empecé porque me pegaban en el colegio -recuerda Carlos González- Entonces mi papá, que era carabinero, me llevó a la Escuela de Suboficiales para que un chino me enseñara karate. Pero en verdad era un japonés y me enseñó judo”. Su nombre era Toshiharu Kobayashi, uno de los más insignes maestro de judo del país. Una eminencia que lo formó y le enseñó a mirar la vida de otro modo, como todo gran maestro en una historia de artes marciales.

Así, al mismo tiempo que ganaba campeonatos infantiles y luego juveniles, el maestro Kobayashi le contaba pequeñas reflexiones al final de cada clase. “Una vez me dijo que la base de una montaña son piedras pequeñas. Una historia que he ido interpretando de maneras distintas a lo largo de los años”. No cuenta qué interpretación le da ahora, porque son personales. Él también hace lo mismo con sus alumnos gendarmes.

LA LLAVE DE LA LEY

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Claro que como maestro, Carlos González empezó en Arica. Hasta que, nuevamente su Miyagi personal lo llamó para que fuera su secretario en Santiago. Una vez ahí, el año 1986 lo llamaron de Gendarmería para que les enseñara a los aspirantes a gendarmes. Partió en la escuela y luego en la Penitenciaría.

“En un procedimiento me di cuenta que no era lo mismo pensar y actuar cuando una persona está en una clase que cuando está adentro. Donde las personas están alteradas, donde hay un olor, hay un ambiente que es muy fuerte. Pueden haber disparos, gases lacrimógenos, humo, entonces las condiciones cambian totalmente”.

Viendo videos vio que el judo era muy brusco. Que necesitaba herramientas de otras artes marciales. “Tomamos cosas del Karate, del Aikido, del Kendo. Al final nos dimos cuenta que teníamos una técnica nueva, la Defensa Personal Penitenciaria”. ¿Cómo la define? Como un método de defensa sin agresión. Dónde lo que importa es inmovilizar al oponente y no noquearlo.

Con orgullo cuenta que han hecho demostraciones en Inglaterra, Australia, Colombia, Brasil y Ecuador. Y que han viajado guías para esos países para internacionalizar la disciplina.

MÍSTICA ESPIRAL

sensei03.jpgAlgunos alumnos no distinguen su mano derecha de su izquierda o se les olvida dar un paso atrás al quitar la escopeta. El Sensei vuelve sobre el ejercicio mientras los oficiales de mayor graduación lo miran de lejos. Al final los pone en fila y les cuenta una historia sobre el amor. De ahí la veintena de gendarmes, todos jóvenes, tienen que pasar las próximas horas en los techos del edificio. Uno de los del grupo cuenta que algunos internos los molestan durante los turnos. Que los agraden tirándoles cosas. Que a veces pasa a mayores. Entonces ellos recuerdan sus rostros por si les toca topárselos cuando bajan del techo, “me he encontrado con alguno en el horario de visitas. Frente a frente. Y ahí eres tú o él. Ahí es dónde uno aplica los que te enseñan en las clases”.

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Al Sensei le ha tocado entrar a rescatar gente en incendios autoprovocados. Y “reducir” a más de alguno. También cuenta que los internos más ociosos estudian los movimientos de los gendarmes para poder responderles. Y que, por lo mismo, ellos deben mejorar sus técnicas cada vez. Cuenta pocas historias de violencia. Muchas de valor, respeto y responsabilidad.

Otro de los gendarmes dice que, aunque a veces no entienden las historias que cuenta al final de cada clase, a ellos les sirve de motivación. “El Sensei tiene una mística que te da ánimo acá. La mayoría somos de provincia y estamos lejos de la familia, y uno se ’sicosea’ (sic) con eso, y el Sensei te sube la moral. Nos dice que somos un pilar fundamental de la institución. Y eso un jefe no te lo dice”.

8 comentarios en " El Sensei de Gendarmería "

  1. sonia suazo t dice:

    POR DIOS TANTA ENVIDIA CON UNA PERSONA TAN RESPETABLE COMO LO ES SENSEI GONZÀLEZ, LA MALDAD Y LA ENVIDIA DE LA MANO, NUNCA SON BUENAS. SI NO CONOCEN A UNA PERSONA ,NI SIQUIERA SU TRABAJO, NO TIENEN PORQUE HABLAR ASI DE ÈL, SEÑORITA USTED , ES LA MENOS INDICADA PARA REFERIRSE ASI , DE ESTE GRAN MAESTRO Y SEÑOR. PRIMERO DEBIERA EXCUSARSE PUBLICAMENTE Y LUEGO ACERCARSE A EL PARA PEDIRLE PERDON , PUES LO QUE USTED DICE ES MUY GRAVE , Y HABEMOS MUCHAS PERSONAS QUE SI PODEMOS TESTIFICAR QUIEN ES SENSEI GONZÀLEZ, NO LE QUEPA LA MENOR DUDA QUE SI HAY ALGUN LITIGIO, SERE LA PRIMERA EN APOYAR A TAN DIGNO MAESTRO. ESPERO QUE DIOS LA ILUMINE Y RECAPACITE DE SUS DICHOS.

    Enero 6, 2009 a las 9:26 pm

  2. Hector Mimica dice:

    Entiendo el dolor de un hijo frente a lo que cree injusto por el trato del Padre.Sin embargo el uso de las palabras es manifestacion del corazon.
    No es sano jugar con la reputacion de los demas.
    Conozco al Sensei Carlos Gonzales,un ser humano exepcional digno de imitar y en su humildad el no respondera el comentario negativo hacia su persona y muchos de sus amigos y discipulos seguiran por la misma postura muy loable por lo demas.
    Solo quiero contar una historia al respecto y que Dios bendiga a todas las personas que entregan su tiempo para formar personas que arriesgan su vida constantemente Gendarmeria, Investigaciones de Chile, Carabineros, Fuerzas Armadas.
    Esto obviamente incluye al Maestro Pino que tambien ha contribuido en la formacion de futuros Gendarmes

    Cuentan que una vez hubo un hombre, que roído por la envidia ante los éxitos de su amigo, le calumnió grandemente.

    Tiempo después se arrepintió de la ruina que había ocasionado a su amigo con sus calumnias, y fue a confesarse.

    Ya una vez en el confesionario y después de haber confesado su pecado, —pecado grave contra el séptimo Mandamiento, como le dijo el confesor, pues Usted le ha robado a su amigo, el valor más grande que una persona tiene ante la Sociedad, como son su dignidad, su reputación, su derecho a la buena fama, y contra el octavo Mandamiento, pues lo que Usted dijo de él son solo calumnias—, le preguntó al sacerdote: “¿Como puedo reparar todo el mal que he hecho a mi amigo?. ¿Que puedo hacer?”. A lo que el sacerdote le respondió: “Tome un saco llena de plumas y suéltelas por donde quiera que vaya. Y una vez que lo haya hecho, vuelva. Y que Dios le acompañe”.

    El hombre, muy contento ante aquel mandato tan fácil, salió rápido fuera de la Ciudad en busca de una granja, y una vez que hubo conseguido el saco lleno de plumas, regresó a ella, y sin esperar ni un minuto más, empezó a pasearse por las calles lanzando al aire, en todas direcciones, las plumas que llevaba en el saco. Y una vez que lo hubo vaciado del todo, volvió a la Iglesia en busca del sacerdote con el que se había confesado y lleno de satisfacción le dijo: “Padre: ya he hecho lo que me mandó esta mañana”.

    Pero cual no fue su sorpresa, cuando el sacerdote le dijo: “No hijo, esa es la parte más fácil. Ahora debe volver a las mismas calles en las que las soltó, e ir recogiéndolas una por una, hasta que vuelva a tener el saco lleno, y luego vuelva a verme”. Y que Dios le acompañe.

    El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba. Y por más empeño que puso no pudo juntar casi ninguna.

    Al volver a la Iglesia al día siguiente, se lo explicó al sacerdote con una profunda pena y un verdadero arrepentimiento, pero éste le dijo: “Así como no pudo juntar las plumas que Usted soltó porque se las llevó el viento, así mismo la calumnia que Usted lanzo contra su amigo, voló de boca en boca y su amigo jamás podrá recuperar del todo la fama, la reputación que Usted le quito.

    “Lo único que Usted puede hacer es pedirle perdón a su amigo, y hablar de nuevo con todas aquellas personas ante las que lo calumnió, diciéndoles las verdad, para reparar así en la medida de lo posible el daño que le ha causado a su amigo y para tratar de restituirle en la medida que pueda su fama, su reputación”.

    Enero 2, 2009 a las 10:18 pm

  3. Nelson Leon Peric dice:

    Para el Sensei Carlos Gonzalez Q., solo le digo que reuerde una cita del Quijote:

    DEJA QUE LOS PERROS LADREN SANCHO, ES SEÑAL DE QUE AVANZAMOS.

    Atte.

    Enero 2, 2009 a las 5:04 pm

  4. Gabriel Aburto. dice:

    No es por desmerecer, pero dice un viejo proverbio, “pastelero a sus pasteles”.

    El karate, taekwondo, kung fu, son simples artes marciales, cada una con su filosofìa, mistica, y formas de entrenar distintas, aunque en sus bases contienen lo mismo. Para instituciones armadas, de FFOO, FFAA, los integrantes deben de ser entrenados por uno de sus pares, y ese par, verá que y como enseña. La experiencia en terreno de como es la realidad cotidiana de sus lugares de trabajo, sumado a la experiencia marcial que posee Sensei González lo hace merecedor de un poco de respeto por lo que hace. Los Gendarmes de nuestro paìs trabajan muchas veces con sus vidas en juego. Eso hace mas valorable y respetable su enseñanza.y lo que entrega.

    Ignoro si usted es artista marcial, pero me parece que no, no guarda respeto alguno y con ese comenteario le falta el respeto tambièn a su padre, Sensei Pedro Pino, un gran artista marcial de este paìs.

    Uno como artista marcial, no busca trofeos, ni medallas, basta solo con la alegrìa del entendimiento de cada uno de sus estudiantes.

    Y por úlitimo, si no lo entiende así, me avisa, me hace llegar su dirección y le envío un galvano,

    Saludos.

    Diciembre 28, 2008 a las 5:10 pm

  5. Robert Gonzalez Jaque dice:

    Estimada Vanesa Pino… Me parece que si tu padre es el gran Sensei que tu dices, podrías pedirle que te enseñe algo llamado RESPETO, y también a evitar la envidia y malas intenciones (que quedan de claro manifiesto en tu nota)… Tengo el agrado de conocer a Sensei Carlos González Quiroga y te puedo decir que el jamás ha tenido malas palabras hacia tu padre u otra persona, por el contrario, siempre se ha referido muy bien de el… como Maestro de la Institución.

    Cosa que tú no haces al hablar así de alguien que no conoces, y que por lo demás, SE ALEJA DEL ESPÍRITU BUSHIDO:

    “RESPETA Y SERAS RESPETADO… OTORGAR, SIN ESPERAR ALGO A CAMBIO… Son partes de las enseñanzas que entrega en palabra y actuar el Sensei González Quiroga. Te pido que por favor, te informes muy bien, esta entrevista tiene por objeto engrandecer lo que representa el Sensei en la Institución… es muy fácil dañar y destruir una ardua, respetuosa y abnegada labor de muchas personas, que arriesgan la vida por cumplir con la ley.- Tenvío los deseos de superación e iluminación del alma.

    Me parece excelente la nota realizada a Sensei Carlos Gonzalez Quiroga, es una labor que requiere de una entrega total y que tanto el y todos los funcionarios de Gendarmería de Chile, hacen día a día, sacrificando mucho mas de lo que cualquiera daría.

    Felicito a la revista Paula, por dar reconocimiento a tan noble persona…y en general a tan noble Institución

    raza_judoka@hotmail.com

    Diciembre 28, 2008 a las 4:43 pm

  6. juan morales dice:

    vanesa pino por que tu opinas del sensei si tu no lo conosesy yo conosco a tu padre y tu padre nunca a sido renonosido por que lo que el enseña es un arte que no sirve para gendarmeria y el kyokushin es un arte deportivo y competitivo. sin mas comentarios preguntale a tu padre por que lo hecharon de la federacion en concepcion

    Diciembre 28, 2008 a las 12:04 pm

  7. Vanesa Pino dice:

    Me gustaría que también y lo digo de manera bien personal, que hablaran de mi padre, PEDRO PINO, que lleva tantos años como ese señor dando todo por enseñar defensa en Gendarmería y nunca ha sido reconocido como se merece. De este señor prefiero no hablar, no me merece por lo que he visto y se, ni el mínimo de mis respetos, pero ese no es tema para esta columna, no es el fin descalificar.
    En fin, es divertido ver como hacen estrella a alguien que a lo mejor no lo merece tanto.
    Vanesa Pino.

    Diciembre 23, 2008 a las 3:49 pm

  8. Alvaro dice:

    Que agrado ver estas historias de personajes escondidos… Pero lo mejor fue la cita a Karate Kid (Izquierda encerar… derecha pulir).

    Bonita historia Vadimsan.

    Diciembre 23, 2008 a las 11:12 am

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