Ago 20
El barros luco de Iñigo Urrutia
21 de agosto. Paula 1053.
El actor, que en septiembre estará en el elenco de la serie histórica Adiós al Séptimo de Línea, de Mega, es adicto a este sándwich nacional que tiene más de un siglo de vida.

“Hay pocas cosas en la vida que me gusten tanto como el queso, y el único plato que combina a la perfección proteínas y queso es el Barros Luco. Lo pido desde que era niño. Cada vez que salgo a algún
lugar donde lo preparen, ni siquiera miro lo que ofrece la carta porque ya voy mentalizado con la idea de comer uno. Es un sándwich preciso porque el sabor del queso con la carne no te hace querer agregarle nada más, ni mayonesa, ni ketchup, aunque reconozco que algunas veces, cuando me lo preparo en la casa, le agrego un poco de palta. Me gusta que el pan venga fresco, calentito y que sea marraqueta o molde. Nada en contra del frica, pero tiene mucha miga. La carne del barros luco tiene que ser tierna, ojalá filete, y el sándwich debe venir con harto queso, como el que hacen en la Confitería Torres. Me encantaría que existiera uno en donde el queso se pudiera meter adentro de la carne, onda escalopa, creo que ése sería un verdadero placer para un paladar hambriento”.
La receta de la Confitería Torres
El barros luco debe su nombre a su más fiel fanático, Presidente de Chile entre 1910 y 1915: Ramón Barros Luco. En la Confitería Torres siempre pedía carne y queso entre dos panes. Hoy, el barros luco de este antiquísimo restorán sigue siendo el mismo: 125 g de filete a la plancha con una pizca de aceite. Se sala sólo cuando se da vuelta. Luego se derrite queso gauda en la misma plancha, se pone encima de la carne y se monta en pan tostado ($ 4.300, Alameda 1570, fono 688 0751).

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