Esta semana Tere Campano habla sobre alargar el encuentro sexual. “Hay veces en que es hasta entretenido y útil hacerlo muy rápido, pero si no tenemos esa premura, hay que evitar las ansias irracionales por concretar. Se pasa harto mejor. Extenderlo hasta más no poder.”
“Esta semana me despierto en la mañana, y cuando aún no alcanzo a abrir los ojos, me doy cuenta de lo que me pasó y es como si una pesadilla larga no terminara.”
“Siempre tuve harto resquemor con eso. Un respeto que probablemente venía de todas esas malas experiencias de ex pololos despechados, o mal intencionados desconocidos, que subían a la red fotos, vídeos y cuanto material íntimo encontraban. Pero ayer me arriesgué y fuimos un paso más allá.”
“Hay dichos para todos los gustos, como uno con el que no comulgo, porque además es medio masoquista, sobre todo si lo llevamos al plano sexual. Eso de que: ‘Todo tiempo pasado fue mejor’…”
“Hace tres días recibí un llamado que me dejó pensando que la naturaleza del ser humano es algo extraña. Como que polariza, estereotipa y crea personajes en su cerebro que no tienen nada que ver con las personas reales.”
Esta vez Tere Campano reflexiona sobre los puntos débiles de las mujeres: “Se te olvida donde estás, qué hora es, qué tipo de compromiso tienes al otro día o qué tipo de ropa interior es la que llevas.”
En la columna de esta semana Tere Campano reflexiona sobre la falta de educación sexual: “¿Dónde y cómo aprendimos a hacerlo? ¿Cómo fue posible que con ese mínimo nivel de educación sobre la sexualidad humana, no quedáramos todas embarazadas a los quince?”
Esta semana Tere Campano se plantea el tema de los pechos de silicona: ¿Por qué se impusieron como símbolo de la mujer sexy, si -me imagino-, no hay nada más grato que tocar pechos naturales con forma y textura también natural?
Tere Campano reflexiona. “¿Te has preguntado por qué a ellos les puede pasar un camión encima y ni se inmutan mientras lo hacen? Y yo me pregunto por qué he llegado a pensar en distintas otras cosas en medio del sexo”.
Full erotismo con Teresa Campano. “Compré un Chadonnay, dos bandejas de ostras y tras el picoteo, le dije a mi novio: ‘Acuéstate, gallo, que vamos a conectarnos con el Oriente y con el antiguo arte de vivir el amor y el erotismo’.”