Dic 30
Surf emocional
29/12/2009
Por Alejandra Parada
El surf ha sido mi deporte este año. No. No he ido a Matanzas, ni a Puertecillo, ni a Pichilemu. No me he subido a una tabla ni he corrido una ola. Desgraciadamente, no tengo las habilidades de Ramón Navarro, nuestro súper campeón en Hawai, que logró el quinto lugar en el Mundial. Una luxación de hombro me lo impide, pero mi limitación fÃsica no incluye la cabeza y yo, el 2009, me lo pasé surfeando. Mentalmente.
SÃ, fue un año complejo, pero pude mantenerme flotando. A veces arriba de la ola, otras abajo, revolcada entre las algas y la arena, mirando al sudeste. Pero ese vaivén –que es como el del columpio- es uno de los aprendizajes más difÃciles pero más enjundiosos de la vida. Duele. Asusta. A veces apanica. Porque nadie quiere estar abajo. Todos queremos equilibrarnos en la cúspide de la ola, donde podemos mirar el sol, el mar, la playa, el horizonte. Desde donde dominas el mundo. Tu mundo.
Pero no siempre es asÃ. A veces no ves nada. A veces la ola te revuelca y sólo debes ovillarte y dejar que te conduzca a la orilla. Con el cuerpo suelto, relajado, con paciencia. Con la seguridad de que no durará para siempre. En el fondo, con humildad.
Muchas veces nos va a caer una tonelada de agua encima. Y sentiremos que vamos a morir de susto. Pero no. No moriremos ni del susto ni del impacto. Tendremos miedo, sÃ, pero el miedo, bien entendido, no es más que visualizar los peligros y calibrar las fuerzas con las que podemos hacerles frente. A veces sabemos que no seremos capaces y nos protegemos de la sacudida. Otras, sacamos fuerzas de flaqueza y tiritando ponemos la cara, el pecho, el corazón para seguir adelante. Para seguir viviendo lo que nos toca con la entereza de la que somos capaces.
Los fines de año llaman a evaluaciones. A mirar hacia atrás, ver qué hicimos bien, qué mal, que pudimos haber hecho mejor. No me gusta mucho esa retrospectiva. La encuentro un poco masoquista, si se quiere. Creo que cada uno vivió el momento que le tocó lo mejor que pudo, surfeando tsunamis, olas mansas, tormentas, dÃas de sol. Siento que más que recriminarnos, debemos contemplar lo que logramos, agradecer a los amigos que nos contuvieron, a la familia que nos apoyó, a los logros que tuvimos, pero sobre todo ser conscientes de lo que crecimos emocionalmente y, desde allÃ, proyectarnos hacia adelante. Identificar lo que nos hizo daño y no queremos volver a repetir. Abandonar las viejas estructuras y vestirnos con la ropa nueva de nuestro propio aprendizaje. He ahà nuestra fuerza. He ahà la médula de lo que podemos ser.

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Claudette dice:
En el medio de tanta gente que te dice que hacer, que no hacer y la peor es la que te recrimina que hiciste mal (a su manera de ver), solo hay una manera en la que yo he visto mi vida al menos.
Nunca he estado en el surf emocional que describes, espero de todo corazón que solo sea por un corto tiempo, pero la única manera en la que yo he salido adelante es la de serme fiel y nunca esperar que alguien comprenda lo que en realidad está pasando por mi cabeza, con madres que creen que aún tienes 10 años, amigos que se creen dueños de la verdad absoluta y que son tan corruptos en sus vidas que si se supiera que se fuman un pito su mundo perfecto, se derrumba.
Solo puedo decir que las crisis son para mejor, porque de ellas siempre se arregla algo, quizás no toda vida pero una parte importante, el núcleo se ve un poco mejor y no tan oscuro como al principio. Sigue fiel, sÃguete a ti misma, auque en el paso te arañes con las espinas de la recriminación y el dolor.
Cuenta con ello
Enero 5, 2010 a las 9:05 pm
carmen gloria MOraga dice:
Muy buena la columna, a mi me pasó eso este 2009, un año bueno, pero con muchos cambios, algunos más complejos que otros, feliz año Alejandra.
saludos
Diciembre 31, 2009 a las 11:16 am
Xime G dice:
En realidad fue un año bien dificil, yo tengo apenas 22, pero terminar la carrera, pensar en si sacar pedagogÃa o hacer un magister, ver que estarÃa meses sin hacer nada me colapsó hasta lo más pronfudo y caÃ, caÃ, caÃ, hasta que dejé de caer nomás. A veces leÃa tus columnas y eran tan tristes, otras más bien optimistas, y me sentÃa a tu ritmo, era loco. Pero bue… yo saco cuentas positivas de este año, al final si una misma no se dice “misma, estai puro weando, deja de dar pena y cambia tu actitud”, las cosas no resultan.
Al menos todos hemos cambiado, tú cambiaste tu foto, te ves muy linda en ella ^^.
Elevemos nuestras espectativas y predispongámonos a pasarlo de lo mejor.
Felices fiestas!
Diciembre 30, 2009 a las 2:40 pm
Agata dice:
Ale, me siento tan identificada con tus palabras¡¡¡ gracias por poner en palabras los sentimientos que no sabÃa como expresar pero creo que es la mejor metáfora que existe para todo lo que vivà este año y seguramente lo que me espera para el próximo, solo deseo tener la valentÃa de no dejar que la ola me arrastre sin vuelta.
Gracias y Feliz Año 2010¡¡¡
Diciembre 30, 2009 a las 9:57 am