Jun 30
Adanowsky: ídolo

Tras una terapia chamánica en México, Adán, hijo menor del escritor y sicomago chileno Alejandro Jodorowsky, se inventó una parodia del ídolo musical: Adanowsky, que canta sobre el incesto, se disfraza para adoptar las personalidades más excéntricas y tira tallarines en un recital en París o en Santiago. Las salas vacías donde tocaba empezaron a repletarse.
Por Guillermina Altomonte | Fotografía: Alejandro Araya.
Hace 4 años, Adán Jodorowsky (28) sufrió una transformación. Visitó en México a unos curanderos que lo sometieron durante dos o tres meses a una terapia de limpias. Vomitó, transpiró, sacó mierda para afuera. Cuando volvió a París, donde vivía por entonces, se dejó crecer el bigote y se cambió el nombre. De entonces en adelante sería Adanowsky, el ídolo.
–Ahí empezó todo– dice Adán.
Tampoco es que antes tuviera una vida normal. Cuando le piden que resuma su biografía, esto es lo que le gusta contar: nació en París. Su madre es una actriz mexicana-irlandesa. Su padre es ni más ni menos que el escritor chileno Alejandro Jodorowsky. El célebre James Brown le enseñó sus primeros pasos de baile, aprendió a tocar la guitarra con el ex beatle George Harrison y fue campeón de kung-fu a los 17. Debutó en el cine a los 10 años en la película gore dirigida por su padre, Santa sangre, y volvió a actuar mucho después, en 2007, en Dos días en París, de Julie Delpy. Baila tango, dibuja y dirige cortometrajes. A los 15 años era bajista de la banda de punk-rock francesa The Hellboys. A los 22 se lanzó a cantar y a componer por su cuenta. Pero todavía no era Adanowsky, y las salas donde tocaba estaban vacías.
Hoy, en cambio, los fans lo acosan por internet; sellos en México, Francia, Argentina y España (países entre los que alterna su residencia) lo editan, y tiene un nuevo disco bajo el brazo: Etoile eternelle, más su versión en español El ídolo, que lanzó este año. Cuando Adanowsky se sube al escenario lo transforma en un cabaret decadente. Disfrazado de Drácula o vestido de terciopelo, se contorsiona en bailes impúdicos, acuchilla muñecas de trapo, se saca la camisa y las mujeres gritan tanto que luego firma autógrafos y reparte besos. A veces improvisa en público: una vez, en París y ante una sala repleta de gente, se metió desnudo en una tina llena de tallarines y luego los lanzó por todos lados, embadurnando las paredes de pasta. “Fue muy divertido”, recuerda.
En Chile, este espectáculo –sin los tallarines– lo ha hecho varias veces desde la primera vez que tocó en Santiago, en 2007. Cada vez que aterriza –camisa negra, botas de cuero, un anillo en cada dedo– revuelve el gallinero: o quema una Biblia en un programa de televisión o canta una canción autobiográfica sobre el incesto en un programa de radio (Hace años que sueño con vivir un incesto / desde que vi a mi mamá en calzones grotescos). Así es Adanowsky.
–Antes, aunque no parezca, tenía dificultades para abrirme– dice. –Me llamaba Adán, era bajista, estaba en las sombras, no tenía eso del cantante de dar algo a la gente. Adanowsky me permite sacar algo que no puedo sacar en la vida corriente. Es genial, es como mi aliado. No sé por qué hago esta cosa del personaje, quizás estoy buscando algo en mí, ¿no?
Ahora quiere cambiar de personaje. Dice que la idea de El ídolo era sólo el comienzo de una trilogía de personajes, de la que no puede adelantar los siguientes porque se pierde la sorpresa. Quiere grabar el próximo disco en un lugar donde no haya nadie, en el mar o en un bosque. Solo.
–Tengo ganas de volver a la música más experimental. Vender discos es genial, me permite comer, pero si tengo lo mínimo, con lo mínimo estoy feliz. La última gira la produje yo con la plata que había ganado con el disco y siendo bajista. Me arruiné completamente. No importa. El dinero se gana cuando uno realmente quiere ganarlo. Qué me importa ser Michael Jackson.
–¿No te importa? Adanowsky es un tipo muy egocéntrico.
–Sí, ése es Adanowsky. Bueno, todos tenemos un ego. A todos nos gusta que nos digan bravo, qué bueno lo que haces. A mí me gusta brillar en el escenario. Cuando canto estoy ahí para eso, en el escenario soy otra cosa. Un delirio de grandeza total. La cosa es que a veces es como si Adanowsky y Adán fueran una persona.
PAPÁ JODOROWSKY
“Crecí en una casa donde mis hermanos mayores asaltaban a la gente en la calle y después me enseñaban breakdance. Mi madre, cuando se enojaba, tomaba una espada de samurái y partía en dos una silla de madera. A los 9 años, mi padre me daba clases de conciencia, así las llamaba él, para desarrollar el intelecto. ‘Siéntate aquí, Adán, dime, ¿qué es el universo? ¿Qué eres tú? ¿Qué es un ser humano?’. La gente cree que para mí es fácil ser hijo de Jodorowsky, oigo mucho eso de que soy hijo de papá. Pero mi padre nunca me ha ayudado con la música. Conoce a cantantes y todo eso, y yo tuve la suerte de conocer a George Harrison y James Brown, pero mi padre no tiene ningún contacto con los sellos. Lo que nadie sabe es que durante 10 años he tocado y tocado y tocado en salas completamente vacías”.
SICOMAGIA
“Mi madre tocaba un piano de mi abuelo, un boxeador guitarrista que la abandonó cuando ella era niña. A veces se ponía a llorar tocando. Y se fue de Francia a México cuando yo tenía 8 años, y dejó el piano en la casa. Yo empecé a tocarlo, pero sentía que no era mío, que no era mi música; ese piano estaba cargado de energías. Y como nací en una familia un poco sicomágica dije ‘Pues voy a hacer un acto’. Y enterré el piano en el jardín y planté un árbol encima”.
COMO LOS BEATLES
“En el colegio me llamaban el loco, el autista. Me escupían, me decían cabrón. Me pegaban. Hasta que un día me crecieron los pelos y ya no me dejé hacer. Llegó un niño que siempre me jodía y me empezó a
dar cachetadas, y yo le pegué martillazos en las piernas. Desde ese día nadie más me jodió. Es monstruoso el sistema escolar, te enseña a ser todos iguales, y yo quería ser artista. Lo tenía muy claro. Así que me salí del colegio a los 16. Me metí a una escuela de Música pero nunca fui, me iba al cine a ver películas, lo que me sirvió porque después dirigí mis videoclips. Lo único que he estudiado realmente con ganas es la música, pero yo solo, de forma autodidacta. Tocando el bajo, la guitarra o el piano. Cuando mi madre y mis hermanos me decían ‘¡Practica solfeo!’, yo me aburría. ¿Qué me importaba el solfeo? Yo quería tocar como Los Beatles”.
“Cuando era niño veía muchas películas de Chaplin, Fred Astaire, Gene Kelly. También me encantaba Drácula, que tiene una elegancia increíble, o Mandrake el Mago. La estética es muy importante para mí. Y mirando a Led Zeppelin o David Bowie se me metió en la cabeza que hacer música era hacer shows. Era disfrazarse. Eso es lo que me gusta de los personajes: me gusta ser otro”.

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Ricardo P.S. dice:
La verdad me gusta su estilacho porque bueno aplica un poco de misticismo que pues claro a mi me gusta por ende catalogo su musica como un cambio, un genero innovador, que nada tiene que ver con tus padres por ejemplo. Por que al escuchar su musica por 1ra vez no sabia que era hijo de una persona publica y bueno en cuestion de gustos los generos no existen. Y si ya cuando estas en un determinado lugar tienen que nacer criticas buenas y malas. pero lo mas importante es saber que eres la persona o punto de referencia de un determinado grupo de individuos con diferentes opiniones. Por esto y mas deseo que el EXITO en su carrera continue. “Viva Mèxico k”
A y para los que quieran saber de misticismo les invito a leer un poco de metafisica, pero recuerden “nada con exeso todo con medida”
atte: richard p.s
Julio 20, 2009 a las 1:02 pm
marce dice:
Pobre alma, ser hijo de Jodo debe ser dificil, sobre todo tratar de sobresalir a costa de algun talento, siempre estara siendo juzgado, sobrevalorado o minimizado, idolatrado o crucificado, eso el lo debe saber y de alguna manera aceptar. No es la gran cosa si gusta o no, lo importante es que el cree en lo que hace y con eso basta. Lo demas son consecuencias del “hacer con consecuencia”
Julio 4, 2009 a las 9:45 am
Carla dice:
En Conce, lo vi el año pasado, no lleno, ya que no es masivo, pero igual dejó la cagá, estuvo con The Gush, y hasta hubo show de streapper y se dio besos con minas. Que envidia, yo quería ser esa gaia, ajajaja. Me encanta!
Julio 2, 2009 a las 2:42 am
Caro dice:
WOU… pucha que nos gusta juzgar a otros…
Obviamente que Adanowsky no va a cambiar la historia de la música , pero creo que esa nunca ha sido su parada.
Creo que es una persona demasiado alegre y sencillo en el escenario.
Y creo que a los chilenos nos falta aprender a jugar mas en la vida adulta,
Ese para mi es el mensaje de Adán.
NO NOS TOMEMOS LA VIDA TAN ENSERIO POR FAVOR ¡¡¡
http://www.flickr.com/feriacolor
Julio 1, 2009 a las 4:29 pm
Camirock dice:
“Fui porque era hijo de su padre…” Pobre chicoco el adán, pura atención. Qué mal padre Jodo, porque cuando chico vale más decirle te amo, que preguntarle del universo. Puta, weno, que le vamos a hacer.
Julio 1, 2009 a las 7:43 am
Estrella Eterna dice:
Creo que cada persona tiene una forma de expresar,de canalizar sus energias y desarrollar su arte… además que es el hombre más sensual y galán que he conocido. Besa muy bien por lo demás.
Vamos Adán!!!!
Al comienzo pensé que era ridículo , después entendí lo que queria decir.
Saludos a todas.
Junio 30, 2009 a las 9:12 pm
yo dice:
Creo que cada persona tiene una forma de expresar,de canalizar sus energias y desarrollar su arte… además que es el hombre más sensual y galán que he conocido. Besa muy bien por lo demás.
Vamos Adán!!!!
Al comienzo pensé que era ridículo , después entendí lo que queria decir.
Saludos a todas.
Junio 30, 2009 a las 8:24 pm
ceci dice:
Concuerdo con Vivian, si esta persona no fuese “hijo de”, sería mucho más difícil que lograra captar la atención del resto por lo que hace. Sinceramente, no tengo nada contra él, pero no me gusta este tipo de gente sobrevalorada.
Junio 30, 2009 a las 2:09 pm
jimena dice:
Hola porque lo excéntrico tiene que ser “malo”, a mí me encantó el tema El Idolo, y la versión en francés es también muy buena, esa mezcla de melodia antigua con moderno es lo novedoso y por eso ha pegado, tanto, no creo que ser hijo ” de” tenga que apocarlo en su calidad de cantante, músico o lo que le plazca hacer, lo ví cuando lo presentó Gongora en ” hora 25″, me encantó! además es remino, a mi parecer, es todo
buena la revista. Saludos!
Junio 22, 2009 a las 12:17 am
Cona gahona dice:
Me encanta, la idea de ser diferentes a los demás sin importar lo que piense la gente , sin miedo al ridÍculo que sin embargo es la respuesta de las salas llenas ya que no todos se atreven a hacer los que el hace pero lo disfrutan del otro lado de la escena.
Junio 21, 2009 a las 9:07 pm
Mariukkk dice:
Pues yo le he visto en directo y me ha cautivado, no le conocía, fui porque supe que su padre, al cual admiro, tenía un hijo rockero y que venía a mi ciudad y me dije, bueno, siendo hijo de su padre tiene que ser alguien muy especial y asi fue, eso sí creo que precisamente a él debe incluso pesarle más que gustarle que le comparen o hablen tanto de su padre, realmente es un artista que se busca a si mismo, su padre será un gran artista y pensador, pero él es él y está claro que se ha hecho a si mismo.
El show es genial sobre todo por la fuerza y energía que derrochan y las canciones también me gustaron mucho, me sentí identificada incluso con algunas letras, a mi me llegó. Además me encantó el punto humorístico y ese reirse de uno mismo que contenían algunas canciones más dramáticas. Muy bueno.
Junio 21, 2009 a las 7:35 pm
Loreto dice:
No me gustó la canción, la encontré asi parejita ni buena ni mala (yawn) puede sonar de fondo pero a mí no me llamaría la atención, suena así como si fuera broma. No quisiera decir porque es hijo de… Que le vaya bien y que sea cool. A mi no me gustó, es mi humilde opinion. Gracias
Junio 21, 2009 a las 2:03 pm
Vivian dice:
Me cargan estos tipos que no se creen hijos de papá pero que lo terminan siendo igual.
Había leído un poco de él antes de este reportaje y nunca me llamó la atención. Pero ahora… me cargó. Las opotunidades que ha tenido este tipo son las que lo han llevado a ser alguien “medianamente conocido”. Si no fuera hijo de Alejandro no lo habrían tomado mucho en cuenta y si antes tocaba sin público, por algo sería… Eso de crear personajes, de no terminar la escuela, de hacer lo que él quiere y así y todo creerse alguien único, especial, cool… Un ídolo, qué triste. No sé cuantos años tendrá pero se nota que es demasiado pendejo aún. Me sabe a un niño problema con déficit atencional y queriendo fama y dinero.
Me gusta que la revista haga este tipo de reportajes, con personajes de este ámbito. Ojalá no les resulte desagradable mi comentario, es sólo opinión personal, basado en el reportaje.
Junio 20, 2009 a las 9:10 pm