Sep 25
Torneos de debate: Nido de líderes
Por Roberto Farías.
Los torneos de debate, como las olimpiadas de matemáticas, me sonaban a inofensivos métodos de enseñanza. Academias donde un grupo de mateos investiga un tema, para luego debatirlo contra un equipo de otro liceo, frente a un público y un jurado. Uno en pro y el otro en contra de temas como la energía nuclear o el aborto. Los niños desarrollan la lectura, la investigación, el pensamiento crítico, la oralidad y, de paso, se llevan una medalla.
Hoy, universidades privadas organizan pequeños torneos para colegios y liceos: la Diego Portales, con 36 establecimientos; la Andrés Bello, con 64; la Santo Tomás, con 10. También el municipio de Santiago. En provincias existe uno que otro. Compiten mayoritariamente colegios particulares, ya que las inscripciones cuestan entre 100 y 200 mil pesos por equipo o son con invitación. Mes a mes hay eliminatorias. Las finales son en octubre.
Fui a ver un par de escaramuzas. En un liceo de Maipú, en el auditórium de la UDP y otro en La Casona de Las Condes, organizado por la Andrés Bello. Colegios privados, en su mayoría, contra algunos liceos públicos emblemáticos. A veces la discusión agarraba vuelo. Un niño soltaba una frase rimbombante. Alguna alumna se disparaba con un argumento sorprendente. Varios tenían caídas garrafales. Algunos eran medio tiesos. Otro ensayaban confianzas y hasta ironías. Proyectos de políticos –pensé– mientras me iba.
Al salir de un debate y mientras ocurría una de las tantas marchas estudiantiles este año en el centro, se me acercó una mujer totalmente desconocida y me dijo: “¿Es periodista, cierto?”. Era profesora y tenía dos noticias respecto a los debates. La primera:
–¿Sabe que el movimiento pingüino se originó en el Torneo Nacional de Debate que organizaba el Ministerio de Educación hasta 2005? –las bombas lacrimógenas caían a un lado y otro de esta desconocida: Pilar Sobarzo, profesora de Historia de un liceo de San Ramón, que ni se inmutaba–. Participaban casi mil liceos de todas las comunas. Yo misma formé un equipo que llegó a una semifinal contra el Instituto Nacional. Surgieron grandes debatientes. Casi todos los dirigentes del movimiento pingüino –dijo– se formaron como líderes en ese torneo.
La segunda:
–Por eso mismo, yo creo, fue que los prohibieron. Se acabó el Torneo Nacional. Averigüe y se va a topar con un par de sorpresas.
Se despidió como una espía y se perdió en la multitud.
Fui al Mineduc y del Torneo Nacional de Debate ni ánimas. No se ha vuelto a realizar desde 2005.
Desempolvé los archivos y algo encontré. Di con el ex institutano Ricardo Gómez, actual estudiante de Derecho y premio al mejor debatiente 2005:
–En el III Torneo Nacional de Debate Interescolar de 2005 participaron casi todos los que después fueron dirigentes de la revolución pingüina. Ahí estábamos, del Instituto Nacional, Julio Isamit, Germán Westhoff, José Lagos y yo; César Valenzuela –el peloláis del liceo Confederación Suiza–; Karina Delfino, del Liceo 1, y muchos otros.
Salvo María Jesús Sanhueza, la docena de caras recordables de la revolución pingüina fue debatiente del Torneo Nacional.
Este certamen llegó a tener más de mil liceos y colegios en competencia y terminó abruptamente en 2006. ¿Razones? ¿Fue considerado el nido podrido donde nacían los pingüinos revolucionarios?
POLÍTICOS EN MINIATURA
Como esas rutas de migas en el bosque, voy recogiendo testimonios. Y todos apuntan a que la semilla de los torneos nacionales de debate escolar está en la Universidad Diego Portales. Voy adonde el filósofo Claudio Fuentes, jefe del Centro de Argumentación y Razonamiento de la UDP.
–Desde 1997 veníamos organizando un torneo de debate secundario bajo el nombre de Sociedad de Debates. Al principio, invitamos a seis colegios. Prepararon equipos, sortearon temas y se hicieron rondas eliminatorias. Funcionó. El año siguiente llegaron más de doce colegios y empezamos a ganar algo de prensa en el mundo académico.
Se debatía de todo: la caída del marxismo, Pascua Lama, el voto de chilenos en el extranjero y, claro, uno que otro tema de educación.
–Me sorprendió la avidez de los cabros por debatir asuntos públicos. Fue in crescendo de un año a otro –recuerda Fuentes.
Al principio, eran tímidos escolares; luego se convertían en políticos en miniatura. Curtidos en oratoria y con argumentos de fondo. Los profesores también se involucraron hasta la médula con sus equipos.
Los debates atraían a más escolares a las graderías. “Liceos públicos contra privados”, era un clásico; “Aplicación contra el Nacional”, otro.
–Nuestro auditorio se llenaba –destaca Fuentes–. Fue tanto nuestro éxito, que a la final del V Torneo, en 2001, llegó la ministra de Educación, Mariana Aylwin. Al ver el triunfo del Instituto Nacional frente al Nido de Águilas, nos dijo: “Esto es estupendo; el mejor mecanismo de enseñanza que he visto. ¡Hagamos un torneo nacional!”.
Así, en 2002, la UDP organizó el Primer Torneo Metropolitano de Debate, con más de 80 liceos y colegios. Lo patrocinaba el Mineduc con su Plan de Formación Ciudadana para Estudiantes, con un presupuesto de 40 millones de pesos.
Imprimieron volantes, un manual, el ministerio capacitó a profesores en provincia e hizo un DVD para facilitar la enseñanza.
–No sé cómo llegamos a hacer tanto con tan poco. En 2003 realizamos el primer Torneo Nacional de Debate Interescolar, con tres regiones. Las inscripciones eran gratis. Para 2005 equipos de seis regiones (III, IV, V, VII, VIII y RM) participaban en torneos regionales durante todo el año. ¿Cuántos? ¿1.000 liceos, 6.000 debatientes, 250 mil alumnos representados? Ni yo lo sé realmente. El III Torneo Nacional de Debate Interescolar fue el más grande que se haya hecho en Latinoamérica hasta ahora. A la final, en octubre, llegaron sólo dos liceos, ambos públicos. Fue en el ex Congreso Nacional –dice Fuentes.
La tribuna estaba llena, Alberto Espina y Juan Antonio Gómez en la platea. El entonces ministro de Educación, Sergio Bitar, saludó a los finalistas y anunció al público el tema a debatir, una granada sin gatillo: ¿El Estado debe financiar la educación pública? Julio Isamit (UDI), del Instituto Nacional, capitán del equipo a favor, y César Valenzuela (PS), del liceo Confederación Suiza, líder del grupo en contra. Duración total: una hora con veinte minutos. Volaron plumas.
Jorge Madrid, coordinador del torneo de debate de la Municipalidad de Santiago, hombre acostumbrado a ver debates, aún tiene pesadillas con ese encuentro.
–Soy aficionado a los programas políticos, a las entrevistas, leo los diarios –explica nervioso–. Pero hasta ahora, jamás he vuelto a ver una discusión sobre educación de ese nivel en este país. Sabían las leyes al dedillo. ¡Hablaron de todo lo que vino después!: los argumentos, las contraargumentaciones, las conclusiones… Isamit le ganó a Valenzuela. Pero eso es un detalle. Ponía los pelos de punta oírlos discutir. Parecían dos candidatos presidenciales. La discusión fue tan buena que el aplauso duró varios minutos.
DIARIOS DE BICICLETA
Y después ¿qué ocurrió? Claudio Fuentes lo aclara:
–Aquel torneo dejó la cosa encendida. En 2006, asumió Bachelet y el IV Torneo Nacional de Debate Interescolar se vislumbraba gigantesco. En marzo, invitamos a los equipos. Y como actividad inicial, proyectamos el documental Actores secundarios, que se centra en el rol de los estudiantes de educación media contra la dictadura. Se armó una discusión espontánea, un estado de asamblea palpitante, como ocurría cada vez que se tocaba un tema de educación. Pero esta vez fue más. Nos dio la noche y tuvimos que cerrar la universidad. Optaron por seguir por su cuenta. Dos semanas después, me enteré por la prensa de que había comenzado la Revolución Pingüina. Vi las caras. ¡Y eran todos debatientes nuestros!
El ex institutano Julio Isamit –apodado “el guatón farandulero” por aceptar ir a un matinal y luego a varios programas de TV en plena Revolución Pingüina– ahora estudia Geografía en la UC y explica así lo sucedido:
–Todos nos conocimos ahí. Veníamos debatiendo tres años y las caras se repetían. Cuando nació la necesidad de hacer algo teníamos cierta logística. Sabíamos nuestros teléfonos, quienes éramos, cómo pensábamos. Y sabíamos trabajar, investigar y discutir sin eternizar las asambleas. Estudiamos el sistema educativo completo y nos lanzamos.
Por eso, quizás, el movimiento pingüino tuvo tantas caras públicas y argumentos sólidos, que hoy parecen más escasos, pese a que el conflicto no cesa.
–Todos éramos experimentados debatientes para el año 2005 –prosigue Isamit–. En los torneos realizados en Santiago, los colegios públicos desplazaron totalmente a los privados del podio, salvo, creo, al Nido de Águilas, una vez. Eso demostraba que la inteligencia no se reparte por origen social y motivaba más nuestra necesidad de acabar con las diferencias en la calidad de la educación.
El Instituto Nacional solía ganar esas competencias, seguido por el liceo Confederación Suiza, el Liceo de Aplicación y el Javiera Carrera, de niñas. Luego venían algunos colegios privados junto a establecimientos de comunas pobres, de provincias, incluso.
–Para 2005 casi todos los debatientes –dice Isamit– ya eran presidentes de centro de alumnos, secretarios o tenían cargos de importancia. O tomaron la batuta con la Revolución Pingüina. Era obvio. Eran los mejores oradores, los más carismáticos. Sabían hacerse oír ante una masa.
Minuto de silencio: llegamos a mayo de 2006. Marchas, protestas. Tres millones de estudiantes en paro. 500 liceos en toma. 10.000 detenidos. Las protestas terminaron en septiembre de 2006.
Apagando los humos de la revolución, Julio Issamit llamó a la debutante ministra de Educación Yasna Provoste y le dijo:
–Ministra, pese a lo ocurrido, este año va a haber torneo de debate en octubre, ¿verdad?
–La ministra me respondió que sí. No en una, sino en varias oportunidades –dice Isamit.
Lo derivó con su asesora Valeska Carbonell. Luego con el PS Arturo Barrios, entonces consultor de la Presidencia. Según Isamit, todos dijeron que el Torneo Nacional de Debates continuaría.
Sin embargo, el apoyo del Mineduc a la Universidad Diego Portales para organizar el encuentro cesó abruptamente. ¿Se acabó porque era cuna de dirigentes?
Contesta la encargada de comunicaciones del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas del Ministerio de Educación, Daniela Doren:
–Los proyectos a veces terminan. Como el de inglés para docentes, u otros. Cuál y por qué, depende de muchas cosas. Quizás fue casualidad. El debate está en el programa de estudios de enseñanza media.
Claudio Fuentes, de la Universidad Diego Portales, no aventura nada.
–Es un contrasentido. El proyecto ministerial se llamaba Plan de Formación Ciudadana para Estudiantes y el objetivo se logró. Pero cuando se hace peligrosa para el poder de turno, ¡se acaba la participación ciudadana! Levanta los hombros.
La Sociedad de Debates de la UDP tomó entonces el cauto nombre de Centro de la Argumentación y Razonamiento. Y continuó sólo con los torneos privados de la universidad. Van en el undécimo. La inscripción cuesta 96 mil pesos por equipo. Hay algunos, como el del Liceo de Puente Alto, para los cuales el monto es inalcanzable.
EL GRAN DEBATE
Pese a que los torneos de establecimientos públicos terminaron, sobreviven algunos equipos de liceos “emblemáticos”. Como el del Liceo de Aplicación, dirigido por el profesor Jorge Montt; la Sociedad de Debate del Instituto Nacional, de las profesoras Rosita Picarte y Bárbara Méndez; los del Liceo Nº 1 de Niñas; el Confederación Suiza; el Amunátegui, el Barros Borgoño. Debaten entre ellos y contra los colegios privados en los torneos que organizan las universidades.
Como vi, a menudo vencen.
–Es que en los colegios privados se debate por hobby; en cambio, en los públicos, te juegas tu dignidad; demostrar que tu capacidad es superior a los recursos –dice Mr. Debate, como apodan sus alumnos a Ricardo Gómez, hijo de un cocinero y mejor debatiente 2005. Actualmente estudia becado Derecho en la Andrés Bello y después de ganarse una pasantía en el World Debate Institute de la Universidad de Vermont, Estados Unidos, se gana un sueldo asesorando equipos de debate de colegios privados, como el Grange y el Saint George. Al Instituto Nacional lo asesora gratis.
En los liceos de comunas pobres, sin embargo, los clubes de debate enfrentan un panorama adverso. Voy al humilde liceo de San Ramón y me reencuentro con la profesora Pilar Sobarzo. Ya no hay equipo de debate, pese a que todo el liceo recuerda su equipo de 2005 como la mejor generación en muchos años en San Ramón: una docena de alumnos con el puntaje para entrar a la universidad.
Elia Ovando, maestra de Filosofía del Liceo de Puente Alto –cuyo grupo resultó semifinalista regional en 2005, frente al Instituto Nacional–, resiste pese a todo. Reúne a su equipo casi clandestinamente en la Biblioteca Municipal, ya que no tiene el aval del director de su liceo. Si pone un cartel en un pasillo, se lo sacan. No le prestan salas ni le dan horas para preparar a los estudiantes.
Los alumnos debaten un rato (era que no) si me permiten conocerlos y luego me cuentan que no pueden pagar la inscripción para ir a los torneos de debate, pero insisten compitiendo contra otros liceos de la comuna o cuando los invitan.
–Formé el primer equipo de debate en 2002 –relata Elia–, ningún otro profe quería el cacho. Pero me quedó gustando. Es el mejor método para abrir la mente de los niños. Ahora me apasiona.
–Al principio no sabíamos nada. Cómo enfrentar un tema. Cómo investigar, argumentar, contra argumentar –la interrumpe su ex debatiente Ximena Muñoz, que antes de debatir quería ser carabinera y ahora estudia Ingeniería.
–A medida que vas soltándote y aprendiendo a debatir, cambias –dice Diego Morales, alumno de tercero medio, quien sueña con estudiar Derecho.
–Es lógico: si debates, piensas; si piensas, el mundo se te abre y necesitas cultivarte, y así sucesivamente. Creces como persona –dice Elia Ovando.
–Mi mamá se sorprendió con que de repente me interesaran las noticias. Las comentamos. Ahora empezó a comprarme el diario. ¡Hasta le gustó ayudarme a preparar un debate! –agrega Verónica Astudillo, de tercero medio.
–Con los debates, todos, o casi todos, ganamos autoestima, confianza, manejo intelectual, lectura, vocabulario y, por ende, mejoramos nuestras notas –interviene Rainier Ríos, alumno de cuarto medio, antes rebelde y mal estudiante, ahora presidente del centro de alumnos del Liceo de Puente Alto.
–Muchos profesores y directores no entienden el valor de esto. Creen que los alumnos se ponen respondedores y opinantes y eso, para muchos, es nefasto, peligroso –dice irónicamente Elia Ovando.
–Shhhhhh. ¡Silencioooo, pues! – ordena el señor de la biblioteca municipal.
–Pensar es peligroso –susurra riendo Elia, resignada.





Videos




vICTOR dice:
Me pueden ayudar con algunos temas para debatir con mis alumnos
gracias
cualquier ayuda sera muy bien recibida?
victor Marilaf
Rio Bueno
Agosto 11, 2009 a las 5:14 pm
javier diaz dice:
Buen reportaje, que vuelvan los debates!
Aqui parece que la television callo a aquellos que no estan de acuerdo con poner en duda ciertas estructuras sociales.
Mas discucion, que cada uno aporte en su respectivo lugar.
Reflexionar no es malo.
Gracias por el reportaje
Febrero 18, 2009 a las 3:03 pm
Gabriela Chaparro García dice:
El diálogo y el conflicto son costitutivos de un proceso de construcción democrática, esto es lo que refleja para mí el trabajo constante y responsable de todos los que participan en estos interesantes debates. Estudiar no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre, estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas, pienso que es este el logro final de todos los alumnos debatientes, para todos ellos mis respetos y reconocimientos. Para Ricardo Gómez sólo felicitaciones y agradecimientos por su gran entrega.
Noviembre 18, 2008 a las 7:27 am
josefa dice:
yo soy alumna del liceo nº1 Javiera Carrera y participo en la escuela de debate,es muy entretenido,ahora estoy en 8º básico,y estoy particìpando en el torneo de la DEM,es algo muy entretenido que ha nutrido mi mente,ahora tengo mejores notas y espero ser una gran debatiente en los años siguientes,pues aun me quedan 4 años para seguir compitiendo es algo que de verdad me apasiona.
Me encantaria que siguieran participando otros Colegios y Liceos de la RM ,pero como en este reportaje se expresa,es imposible para algunos,porque se torna un poco aburrido debatir siempre contra los mismos Liceos,al ser emblematicos siempre se espera que ganemos.
En fin,muy interestante este reportaje,en Chile no es muy conocido el debate,espero que vuelvan a desarrollarse los torneos a nivel nacional,seria entretenido participar en ellos.
Adiós
Octubre 29, 2008 a las 9:25 pm
Javiera Ortiz dice:
Estaba en el peluquero, cuando veo la espalda de una de mis mejores compañeras de debate, Katherine Saez -(Liceo nº1 “Javiera Carrera” por cierto), y me llamó en forma excesiva la atención… Claro, y es que comienzo a leer el extenso reportaje que, aunque tuviera algunos errores de ciertas “personalidades” públicas, reflejó lo que en gran medida, un grupo de jovenes, de número significativo a nivel nacional, quiere lograr.
Me sentí realmente orgullosa, mas que por mi, por el equipo en general, por como se intenta reflejar este grupo de jovenes chilenos: inteligentes, con poder de razonamiento, de amplitud lingüistica y con ganas de progresar frente a los obstáculos, ya sea a nivel de organizacion irregular de debates, como de la falta de confianza de ciertos directores de colegios, y he de recalcar lo anterior, puesto que lo encuentro un gravisimo error.
En síntesis, me gustó que se hablara, de forma mas exhaustiba el tema y la implicancia que actualmente tiene en esta sociedad, porque, aunque muchos nos tengan desconfianza, les paresca erroneo lo que hacemos y falten recursos, seguimos adelante, porgresando, quizas no como futuros lideres de la politica nacional, sino como mejores estudiantes, y por qué no decirlo, como mejores personas.
Felicitaciones!
Javiera Ortiz, oradora del grupo de debate del Liceo Nº1 Javiera Carrera.
Octubre 29, 2008 a las 8:37 pm
silvana dice:
Soy profe de Temuco, hasta el año pasado participé con mis alumnos del liceo comercial , municipal, en Jovenes en Debates organizado por la UC de Temuco, mas de 30 colegios desde la octava la decima region, con las finales televisadas Este año no continuó por que no era “rentable”; Fue una de mis mayores realizaciones profesionales y personales “hacer” , pensar y hablar a mis alumnos.
Nunca supe de la Sociedad de Debates, ni de las competencias auspiciadas por el MINEDUC. Nunca llegó esa informacion a mi colegio.
Al igual que una colega del reportaje, los profesores piensan que es un cacho; no te prestan a los alumnos para ensayar, los retan si pierden horas, no te pagan por las horas extras y terminas trabajando en tus ratos libres con los chiquillos. Aún así es una actividad a la que te entregas.
Esta semana participe en la tercera jornada de debates de Inacap, en Iquique, se reunieron cerca de 100 alumnos de todas las sedes del país.
Al término de la jornada una de mis alumnas me dijo “esta semana hemos aprendido mas que en meses” y orgullosamente tambien ganaron algo de dinero por que obtuvimos el tercer lugar.
Octubre 11, 2008 a las 11:01 pm
Daniela M dice:
Justamente, en mi curso vamos a realizar un debate sobre las razones de la poca participación política en los jóvenes.
Soy la capitana de mi equipo, y, leyendo la revista Paula, me topé con este artículo.
Creo que es el que más ha llamado mi atención, así que, mis felicitaciones; está muy bueno.
Llegó justo en el momento indicado, porque tenía pocos argumentos y en mi grupo la mayoría no aportan.
Gracias.
Octubre 6, 2008 a las 11:10 pm
daniela dice:
Yo estuve hace varios años atrás en debate estudiantil en Rancagua, fue -como plantean en el reportaje- una gran metodología de aproximación a la investigación y argumentación, además de las técnicas de expresión, que me han servido un montón hoy.
Pero no solo hay trabas a nivel de organización central. En mi caso pasó de que ya habiendo ganado dos torneos locales, la administración del colegio declinó en el apoyo ya que según su versión estabamos “perdiendo mucho tiempo”. Aunque para los torneos de matemáticas si existía todo el tiempo y las facilidades posibles.
Es también un tema de prioridades, como varios han señalado, se considera el pensar, debatir o simplemente comversar ciertos temas como una perdida de tiempo, y siempre se inclinan más por las ciencias duras, lo cual no está mal, pero tampoco significa de que sean excluyentes.
Mi consejo para los chicos que aún están, es que sigan, es una herramienta que siempre les va a ser útil, además de que el pensamiento crítico no se pierde.
Saludos y felicitaciones por el reportaje
Septiembre 29, 2008 a las 3:23 pm
Valeria Mora Hernández dice:
Me agradó el reportaje, aunque debo manifestar mi molestia porque no se indica el nombre del “Liceo de Maipú” mencionado al comienzo.
La verdad es que este, es mi tercer año como oradora de la Sociedad de Debate del Liceo Mater Purissima, lo cual me enorgullece muchísimo.
Creo que debate es una gran herramienta para que nosotr@s como alumn@s aprendamos a expresarnos, con educación pero no por ello con menos convicción.
Creo que debate genera la instancia de participación ciudadana que aún no tenemos los menores de 18.
Lo peor de todo es que incluso los actuales ciudadanos chilenos, en su mauyoría, no se atreven a exigir sus derechos…Eso, eso está mal!
No se trata de que debate sea la cuna de los jóvenes revolucionarios. Personalmente estoy en contra de las últimas protestas estudiantiles (pero estaba de acuerdo con las del año 2005)
El caso del colegio de San Ramón no es el único, de hecho en Maipú también hay otros colegios donde quieren prohibir las sociedades de debate. No puede ser! Los seres humanos somos seres pensantes! Y qué mejor forma de pensar que debatiendo! En un debate se aprende a pensar, se aprende a expresar lo que pensamos, lo que creemos, lo que está mal y lo que está bien.
Espero que acepten las sociedades de debate en todos los colegios, de hecho es una excelente instancia para ayudar con la Participación Ciudadana. Hoy está muy de moda escuchar a los adultos decir: “a los jóvenes no les interesa la política”
Me permito hacer una corrección: “A los jóvenes no les interesan los políticos faranduleros”
Eso es muy distinto.
Señores, el debate es una instancia que a la larga nos podría permitir, perfectamente, mejorar la calidad de seres pensantes que eligen las autoridades…
El debate desarrolla la capacidad de opinar…Si tengo opinión, puedo elegir…
Y si elijo, entonces hay democracia…
Ojalá que todos aquellos que lean este reportaje comprendan porqué hay miles de jóvenes chilenos que ocupamos nuestro tiempo libre en pensar y debatir…Y no en ver programas faranduleros…
A ver cuántos se atreven a opinar, aquñi les dejo un tema de moda: violencia juvenil
http://batallajoven.wordpress.com
A pensar, opinar, debatir
Valeria Mora Hernández
Sociedad de Debate
Liceo Mater Purissima
Septiembre 28, 2008 a las 9:44 pm
Valentina dice:
Mis 2 hermanos menores estudiaron en el colegio Amunategui y formaron parte de los equipos de debate, creo que es una metodologia pedagogica super util y estimulante, una de mis hermanas estudia historia, el otro aun es miembro del equipo y claramente esta actividad le ha servido para desarrollar una actitud diferente, el interes por el mundo que le rodea y tomarle peso a su opinion, ademas de un efecto sobre la expansion del vocabulario.
Muy buen tema, muy buen reportaje, excelente el tratamiento hacia algo poco conocido.
Septiembre 27, 2008 a las 7:25 pm
Melisa dice:
Excelente reportaje.
Debo decir que soy alumna del L1. Hoy, una triste y desilusionada alumna. Participé en el Torneo de Debates en inglés, cuya final regional se realizó el día jueves 25 de este mes.
Tengo varias razones para decir que dicha competencia fue casi una pérdida de tiempo. Primero, la organización fue pésima. Nadie sabía nada. De hecho y para comprobar la mala calidad de este torneo (organizado por el Mineduc), algunos de los jueces eran estudiantes de inglés, otros eran representantes de organizaciones que no tenían nada que ver con debate y por último, todos o casi todos los jueces eran personas que tenían nulos conocimientos con respecto a debate.
Nos preparamos y nos esforzamos mucho más que el colegio ganador de la competencia regional, ya que era la primera vez que nuestro establecimiento participaba en estos debates. Pero al final, pasó lo que siempre pasa: ganaron una niñitas rubias que durante todo el debate no sólo no respetaron las reglas, sino que sus argumentos sacaban risas.
Nos despedimos con tristeza del torneo, por la pésima organización, por el poco profesionalismo, y por sobre todo, nos quedamos con la impresión de toda la vida en nuestro país: es Chile, y aquí, no nos gusta pensar.
Septiembre 27, 2008 a las 4:09 pm
Daniel dice:
¿Cómo llegaron a hacer tanto con tan poco?, eso tiene una explicacion, una buena administracion, como pocas en Chile, para devatir, no se necesita un gran presupuesto, sólo una buunas ganas para argumentar sus ideas.
Septiembre 27, 2008 a las 2:48 pm
Cristián dice:
Hola:
Roberto te quiero felicitar por tu reportaje, me parece que es excelente el tema que has tratado y ver como una actividad “intelectual” puede motivar a muchos jóvenes a querer ser mejores ellos y la comunidad de la que forman parte. Yo participé en el torneo universitario que organizaba COBA - años 2002-2003-, también me paré en el auditorio de la Portales y en el ex Congreso - y es una de las mejores decisiones que tomé en la U., atreverse a participar y darse cuenta como eso después te sirve, porque lo que dice la profesora de Puente Alto es cierto, es super estimulante el debate además que te interesa más lo que pasa a tu alrededor.
En fin, te reitero mis felicitaciones, es mucha la gente que en razón de este tipo de reportajes es que aún lee los diarios.
Septiembre 27, 2008 a las 12:33 pm
Maximiliano Raide dice:
Roberto te felicito por el artículo, muy bueno, motivador y me parece insolito la actitud del Ministerio, por lo mismo trataré de hablar con ellos en la semana para ver como cambiar esta situación, sobre todo por lo que representa para los los jóvenes de los liceos y colegios de todo Chile, asumiendo además que estamos cerca del Bicentenario y este torneo de debates es un aporte a esta fecha.
saludos,
Maximiliano Raide
http://www.joveneslideres.cl
Septiembre 27, 2008 a las 11:39 am
Mauricio dice:
Pese a que el reportaje contiene errores tremendos (Principalmente referidos a la relación entre los debates y los “faranduleros dirigentes pinguinos”, e.g. Isamit, que nunca fue parte del equipo Campeón Municipal), no deja de tener razón en cuanto a cómo se ha ido en desmedro de la disciplina del Debate y la frase de que “cuando no le conviene al poder de turno” se censura.
Nuevamente entonces cabe hacer la comparación, la fatídica comparación entre nosotros y los verdaderos desarrollados. Estados Unidos, por ejemplo, tiene una amplia “cultura” de debate, incluyendo sus propias tradiciones, y por supuesto, gente dedicada íntegramente al estudio de la disciplina. Creo que para potenciar la actividad en nuestro país, correspondería caminar en ese sentido, y es allí donde -quizá lamentablemente- es vital el aporte privado.
En fin, buen reportaje, sólo que hay que tener cuidado con la rigurosidad (Ricardo no hace clases en el Saint Gabriel).
Saludos, Mauricio Torres
Miembro Academia de Debate Instituto Nacional (Salgo en una de las fotos =D)
Septiembre 26, 2008 a las 9:45 pm
f.m. dice:
Felicitaciones y gracias al periodista por no desistir de hacer este reportaje, ojala la experiencia del Debate siga siendo conocida por la juventud, pues como quedó de manifiesto, puede hacer un gran cambio en la vida de un joven. Tan solo lamento la conclucion que arroja este articulo, ese miedo que se tiene a una sociedad activa, participativa y sobre todo mas analitica y pensante. Ojala reviva esta actividad entre los estudiantes… es una valiosisima y enriquecedora experiencia. Mas deporte y mas debate para nuestros estudiantes!!
Saludos a la sociedad de debate utem, Lamento que no se mencione su valioso trabajo.
Septiembre 26, 2008 a las 5:46 pm
Victoria dice:
Excelente reportaje, gracias por ponerme a pensar …
Septiembre 26, 2008 a las 12:32 pm
patricia v. dice:
Exelente reportaje, bravo al periodista. La reaccion que ha tenido el gobierno me explica de alguna manera el porque del impuesto al libro. En realidad, la izquierda no tiene ningun interes en la igualdad, ni en el debate, ni en solucionar los problemas de la gente. Los jovenes estudiantes son gente, o no?
Septiembre 25, 2008 a las 9:39 pm
sinseso dice:
tiene mucha lógica todo esto….los dirigentes de la revolución pinguina argumentaban tan bien, su manejo del lenguaje era muy bueno, ordenaban sus ideas, eran precisos y claros en el mensaje.
no sabía nada de esto…que buen dato te pasó esa mujer ….
Septiembre 25, 2008 a las 5:48 pm
matias s. dice:
buen reportaje, tuve que leerlo entero, me quede pegado…
ojala no le tengamos miedo a pensar, a estimular el seso. Al final de todo, gente motivada, que ve que su esfuerzo logra objetivos, que se preocupa de excavar un poquito antes de asumir algo como cierto, nos hará mejor pais. Cuantos niños dejarian de tirar piedras si pensaran un poco en lo que (se) estan haciendo? cuanto gastarían su vida de otra forma?
Aunque se que me será más difícil la vida (siempre la competencia es mala para los actuales ganadores…), creo que estas instancias de sana competencia abren mundos, tejen redes y por sobre todo forman. Los costos al parecer son un detalle al lado del beneficios general que trae una población pensante y motivada.
Gracias por el reportaje…
Septiembre 25, 2008 a las 5:18 pm