Ene 29
Balas locas: las víctimas inocentes
En poblaciones de Santiago, niños reciben balazos mientras toman la leche en su casa, chatean en un cibercafé, juegan fútbol en el pasaje o descansan en brazos de su madre. En 2008, once niños de entre 0 y 15 años murieron o fueron heridos por balas locas de delincuentes o narcotraficantes. Las víctimas han ido en aumento desde los últimos tres años. Sus familias muchas veces no hacen la denuncia por miedo a las represalias.
Por María Paz Cuevas.
Son como el Far West. Poblaciones de Santiago donde cada noche los vecinos desarmados escuchan escondidos en sus casas las balaceras entre los vecinos armados. Sectores donde ni Carabineros ni las ambulancias se atreven a entrar. Barrios donde delincuentes, soldados del narcotráfico y choros andan armados y arreglan sus problemas a tiros. En estas calles caen niños que están por casualidad en la línea de fuego. Desde los últimos tres años, las víctimas han aumentado. Así lo ha visto el doctor Héctor Moya, jefe de Traumatología del Hospital de Niños Roberto del Río y el único médico chileno que hasta ahora ha hecho una investigación sobre el manejo intrahospitalario de niños heridos a bala: “Desde los últimos cinco años, pero con mayor frecuencia desde los últimos tres, hemos recibido cada vez más niños heridos con armas de fuego. No era algo a lo que estuviéramos acostumbrados. Por eso tuvimos que elaborar un protocolo de manejo para estos niños heridos. Lo que impacta es que son víctimas de problemas que nada tienen que ver con ellos”, dice.
Las cifras nacionales de la Policía de Investigaciones, la única institución que maneja ciertas estadísticas al respecto y que sólo tiene información desde 2005 en adelante, lo confirman: en 2005, dos niños menores de 15 años murieron por balas locas; en 2006 fueron cuatro, y en 2007, siete (uno de ellos en Valparaíso, el único muerto en regiones). En 2008, cinco menores perdieron la vida y seis fueron gravemente heridos en Santiago. Casi todos en comunas del sector sur.
Investigaciones explica el fenómeno, en parte, por el aumento de tenencia de armas de fuego: “Hay más armas, porque hay más gente que las compra para defenderse y los delincuentes se las roban. Por lo general, las armas implicadas en balaceras contra niños son robadas, y es fácil y barato adquirirlas: en las poblaciones las venden a 50 mil o 30 mil pesos”, explica Álvaro Astroza, inspector de la Brigada de Homicidios de Investigaciones a cargo de los últimos tres casos más impactantes de 2008: el de Rosita Muñoz (13), baleada en Lo Espejo; Christopher Pérez (12), baleado en La Pintana, y Nelson Merino (8), baleado en Renca.
Para la justicia es difícil ubicar a los que aprietan el gatillo. Y, cuando dan con ellos, es complicado determinar quién fue, en el caos de una balacera, el que disparó el tiro que le dio a un niño, según explica Astroza. “Las penas normalmente son rebajadas, porque los culpables no tenían intención de dispararle a un menor y, muchas veces, también los culpables son menores de edad”, agrega. Con frecuencia, los niños caen baleados sin culpa ni culpables.
>> > 2008: LOS QUE MURIERON <<<
Isidora Gutiérrez Sandoval, 1 año.
Fue asesinada el 6 de abril de 2008 de un tiro en la cabeza mientras estaba en brazos de su madre. El acusado de realizar el disparo está en prisión preventiva por el homicidio. El juicio sigue en curso y aún no hay sentencia.
“Déjanos entrar a la fiesta”, le ordenó en seco uno de los cuatro jóvenes a Sergio Gutiérrez, estacionado junto a su mujer, Ruth Sandoval, y la hija de ambos, Isidora, frente a una casona verde de la calle Benozzo Gozzoli, en San Joaquín. Pero Sergio sólo había ido hasta allí a buscar a un sobrino a la fiesta. Eso les explicó a los jóvenes mientras su sobrino se subía al auto. Les dijo que él no era el dueño de casa. Que nada tenía que ver con el carrete. Pero a la una de la madrugada del 6 de abril de 2008, nadie entendió razones. Los cuatro jóvenes empezaron a gritar para que los dejaran entrar a la fiesta. Asustado, Sergio encendió el motor del vehículo y aceleró. Roberto Castillo Gómez (23) sacó una pistola y disparó contra el vidrio trasero del auto. El tiro dio en el asiento del copiloto y alcanzó el cráneo de Isidora. La guagua llegó sin vida al Hospital Exequiel González Cortés. Días antes, Ruth y Sergio habían celebrado el primer cumpleaños de su hija con una fiesta familiar en su casa. En las fotos, Isidora lleva un vestido celeste de encajes.
Nelson Merino Jorquera, 8 años.

Fue asesinado el 23 de octubre de 2008 por una bala en la cabeza, en su casa, en Renca. De los cuatro hombres que supuestamente participaron en la balacera, hay dos detenidos. Están en prisión preventiva mientras dura la investigación. Aún no comienza el juicio.
Maricel Jorquera, madre de Nelson Merino, tenía 18 años y nada en los bolsillos cuando su hijo nació. Maricel vendió remedios en La Vega para darle de comer. No siempre le alcanzó para leche: muchas veces sólo pudo darle una mamadera con té. Del papá de Nelson obtuvo poca ayuda. Tuvo dos hijos después, pero Nelson era su favorito, porque era obediente, le ayudaba a hacer el aseo y paseaba a sus hermanos menores, Lucas y Andrés, por las calles del block de Renca donde vivían.
El 23 de octubre de 2008, Maricel veía las noticias de la noche en el living de su departamento junto a Angelo, su marido, y sus tres hijos, cuando Claudio Muñoz González (20) y los hermanos Víctor Hugo (31) y Cristián Arredondo (29), dispararon desde la calle quince tiros hacia la casa. Días antes, Angelo había peleado con ellos a combos. Maricel se agachó tras el mesón de la cocina, le gritó a Nelson que corriera hacia su pieza, pero el niño no alcanzó a protegerse. Una bala entró por su nuca y salió por su mejilla derecha. Una cuadra más allá, los pistoleros se alejaban caminando sin apuro con sus armas en la mano. Tres meses después, la cama de Nelson sigue cubierta con sus autitos de juguete. Cuando ya no puede más con la pena, Maricel se toma un tranquilizante para dormir. Anoche se intoxicó con dos tiras de alprazolam y en la posta tuvieron que hacerle un lavado de estómago.
Christopher Pérez Pérez, 12 años.
Murió el 30 de noviembre de 2008 de un tiro en la cabeza mientras chateaba en un cibercafé, a dos cuadras de su casa, en La Pintana. Los dos autores de los disparos, confesos y formalizados por el homicidio, están en prisión preventiva mientras dura la investigación. Aún no comienza el juicio.
Christopher Pérez era famoso en La Pintana. Le decían el Rancherito porque desde los 8 años, vestido de mariachi, cantaba rancheras en las ferias libres y en eventos comunitarios. Amaba la música mexicana que su abuelo, Eligio Pérez, con quien Christopher y sus tres hermanos se criaron, ponía siempre en la casa. El Rancherito quería grabar un CD con canciones mexicanas y ensayaba todos los días con el equipo de música que él mismo se había comprado gracias a la plata que juntaba cantando. Con ella, también había pagado sus trajes rancheros, ayudaba a sus abuelos y les compraba ropa y zapatillas a sus hermanos pequeños. Era evangélico, fanático de Colo Colo y asiduo a chatear por internet desde el cibercafé donde el 30 de noviembre, minutos antes de las 10 de la noche, recibió un tiro en la cabeza. Fuera del negocio, Jairo Yáñez Tobar (18) y un menor de 16 años disparaban contra Jimmy Salgado (15) por un ajuste de cuentas.
Antes de morir, Christopher, en brazos de la dueña del local, Andrea Parra, alcanzó a decir que sentía mucho frío. A la semana siguiente, Eligio y los tres nietos que le quedan, se mudaron a Puente Alto. “Todavía no me puedo convencer”, dice el abuelo. Creyente, se consuela en su fe. “A lo mejor Dios lo hizo con un propósito: quizás mi nieto se hubiera perdido en la droga o en el vandalismo, como los demás niños de aquí”.
Víctor Quezada Soto, 15 años.
Recibió un disparo en la cabeza el sábado 27 de diciembre de 2008, mientras caminaba a la casa de su polola, en la población Santa Adriana, en lo Espejo. El imputado de haberlo matado está en prisión preventiva mientras dura la investigación.
Cuando sus padres se mudaron de Lo Espejo a Puente Alto, Víctor Quezada Soto decidió quedarse junto a su abuela, María Cárdenas en la población Santa Adriana, donde él había crecido. Vivían de lo que ella juntaba vendiendo cachureos en una feria libre y dormían en un camarote en la misma pieza. Víctor era bueno para la pelota, jugaba fútbol en el club del barrio y estaba enamorado de su polola. La noche del sábado 27 de diciembre, tomó té, se bañó, se cambió de ropa y salió en bicicleta. Se juntó con dos amigos veinteañeros y partieron en grupo a buscar a la polola de Víctor para ir a una fiesta. Eran las once de la noche. Les faltaban pocas cuadras para llegar a la casa de la chica, cuando Eduardo Antonio Cepeda (25) y dos amigos, todos encapuchados, les dispararon más de cinco tiros desde un auto burdeos. Los pistoleros querían ajustar cuentas con enemigos que nada tenían que ver con los chicos que caminaban por la calle. Se confundieron. Los veinteañeros fueron heridos por las balas, pero sobrevivieron. Víctor, en cambio, llegó muerto al hospital Barros Luco por un disparo que recibió en la cabeza. En su masivo funeral sonaron canciones de reggaetón y Los caminos de la vida en versión salsa. Unos chicos dispararon tiros al aire para despedirlo y María Cárdenas les pidió respeto. “Ojalá se acabe la violencia en esta población”, dijo de pie y entera, apoyada en los calmantes que había tomado antes de enterrar a su nieto.
Rosita Muñoz Gallardo, 13 años.
Murió el 7 de diciembre de 2008 al recibir dos balas en la cabeza en medio de un tiroteo entre bandas rivales, en Lo Espejo. Hay dos detenidos en prisión preventiva por el homicidio mientras dura la investigación. Aún no comienza el juicio.
Rosita Muñoz le encendía velas todos los días a la animita de su padre, Claudio Muñoz, asesinado a tiros en un ajuste de cuentas en septiembre de 2007 en la población Santa Adriana de Lo Espejo. La noche del domingo 7 de diciembre de 2008, Rosita salió de su casa, pasó a saludar a su abuela, Soledad Vidal, y siguió su camino. Quería prenderle velas a su padre y volver rápidamente a los blocks donde vivía, para alcanzar a comer los tomates que estaba pelando una tía mientras sus hermanas menores, Alondra y Shanaya, adornaban el árbol de Navidad. Rosita no había pedido nada para la pascua, sólo regalos para sus hermanas chicas. A las nueve de la noche, cuando estaba a punto de entrar al negocio donde siempre compraba las velas para su padre, recibió dos tiros en la cabeza. Eran balas perdidas de un ajuste de cuentas entre los hermanos Alexis Pavez Rivas (24), P.C.P.R (16) y algunos desconocidos. Rosita agonizó cinco días en la UCI del Hospital Barros Luco antes de morir. Ahora descansa en una tumba sobre la de su padre, en el Cementerio Metropolitano. Sus abuelos no saben qué harán con la beca de estudios universitarios para un nieto que organizaciones de derechos humanos les dieron hace tiempo y que ellos habían determinado, por su promedio de 6,5 hacia arriba, que Rosita ocuparía para convertirse en médico.
>>> 2008: LOS QUE SOBREVIVIERON <<<
Jorge Antonio Leiva, 3 años.
Fue baleado en el pecho el 2 de marzo de 2008 en la casa de su padre, en La Florida, en un tiroteo por ajuste de cuentas. Aún no hay detenidos ni proceso judicial. Seguir leyendo…
Danae Leyton, 1 año.
Recibió un tiro en el estómago el 10 de abril de 2008, en San Bernardo. El sospechoso de realizar los disparos se entregó a la justicia y está acusado por doble homicidio frustrado. El juicio está en curso, pero aún no hay sentencia. Seguir leyendo…
Sebastián Díaz Llaicao, 14 años.
Fue baleado el 7 de septiembre de 2008 en las piernas y el pecho mientras jugaba en el pasaje de su casa, en Maipú. El supuesto autor de los disparos está detenido, pero por una causa anterior. No hay proceso ni sentencia por este delito. Seguir leyendo…
Óscar Saldaña Fernández, 13 años.
Fue herido a bala en la cabeza el 28 de octubre de 2008, en Cerro Navia. Los presuntos autores de los disparos están en libertad provisional y siguen siendo vecinos de Óscar. El proceso parte a mediados de enero. Seguir leyendo…
Joaquín Valenzuela, 2 años.
Una bala que disparó un vecino le rozó la cabeza el 2 de diciembre de 2008. El presunto autor del disparo está prófugo. No hay proceso ni sentencia. Seguir leyendo…
Heissel Manríquez, 13 años.
Fue herida en diciembre de 2008, en Colina, por una bala que le entró por el ojo izquierdo y salió por su cráneo. La policía busca a los autores de los disparos. Aún no hay proceso judicial. Seguir leyendo…





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mick0316 dice:
Es realmente lamentable, no hay nada mas hermoso que la sonrisa de un niño, que hay que hacer, no podemos seguir permitiendo que esto pase, mientras los parlamentarios debaten subir la condena a los autores de robos de cajeros automaticos, nuestros niños siguen muriendo victimas de la delincuencia, y no solo niños tambien jovenes y adultos.
La verdad esto me duele, me molesta y me da rabia la indiferencia de las autoridades. Ellos estan mejor donde estan los que nos quedamos arreglemos lo que tenemos
Julio 17, 2011 a las 11:28 am
paola perez dice:
Hola , yo soy la tia que se hizo cargo de todo el funeral de mi sobrino cristopher perez y les agradezco a todos los que pudieron aportar con algo y quisiera recordarles que el naciò un 20 de mayo y estaria cumpliendo 14 añiitos pero se que esta con Dios al igual que su mamita “abuelita” mi mama …ella se nos fue hace 5 meses por no poder superar la ida de su nieto , pero le doi gracias a Dios que estan juntos en el cielo y no sufriendo en este mundo ..Muchas gracias a todos los lectores y recuerden siempre a este niño.. era un angelito y llevenle flores
Mayo 19, 2010 a las 10:47 pm
gisela perez figueroa dice:
bueno yo soy la tia de cristofer perez me llamo gisela perez vivo ae viña del mar y para nosotros a sido muy dificil vivir sin cristofer ya q era nuy qerido x sus tias ademas el cn su muerte se llevo anuestra madre al cielo junto a el ella mi viejita no pudo nunca superar la muerte de el asi q de aki te pido cristofer q veles x todos nosotros adios te amare siempre tu tia gisela perez
Marzo 26, 2010 a las 9:34 am
erika solano chavez dice:
maga dice. por esas cosas de la vida lei este reportaje realmente muy repudiable y a la vez muy triste mi hijo hoy esta muy triste ya que el trabaja en campamentos de verano y me llama y dice mami no puedo mas tengo un pequeño que se llama andres con muchos problemas,cuenta hijo, mama no atiende a nada, no quiere nada, todo lo que se le pueda ofrecer no sirve sin reaccion a estimulos,cariño que el pueda ofrecer, atencion nada de nada, y claro este pequeño es hermano del niño asesinado en octubre de 2008 nelson merino jorquera, lo encuentran justo lo que le toca vivir ha este pequeño por la culpa de la delincuencia. por mi parte vere como ayudo ….ha pasado tiempo y las secuela de estos asesinatos estan a la vista con andres…el no es un niño feliz….
Enero 28, 2010 a las 9:51 pm
carola dice:
Me parece mentira todo esto, es como si vivieramos dentro de una pelicula de ficcion. No es posible que niños encuentren la muerte jugando. DONDE ESTAN NUESTROS PARLAMENTARIOS??? DONDE ESTAN LOS ALCALDES DE AQUELLAS COMUNAS??? DONDE ESTA LA PRESIDENTA??? Es hora de actuar. Por favor.
Septiembre 20, 2009 a las 9:34 am
katherine becerra dice:
Encuentro que todo lo que se ha escrito o dicho de mi marido es muy horroroso, él es Victor Arredondo al cual involucraron en la muerte del menor Nelson Meriño, actualmente él se encuentra en libertad, por el dicho hecho se le dañó su imajen publica, me destrosaron la vida, quiero hacer una pregunta ¿si a uno de ustedes les avisan que su hermano menor o cualquier hermano está en una pelea, qué es lo primero que ustedes harían, van a ver qué pasa o se quedan en su casa ? Eso fue lo que hizo mi marido, pero al llegar al sitio del suceso ya no había nada que hacer pues ni siquiera los involucrados se encontraban allí. Quiero contarles que la policía llegó a mi casa con la tía del niño al cual mi marido, abrió la puerta, le preguntaron por mi cuñado al cual mi marido llamó por teléfono y posteriormente mi propio marido entregó. Al día siguiente fuimos a juicio, quiero decir que la misma señorita que fue con la policía a mi casa la cual vió y habló con mi marido está como testigo del hecho ¿por qué la misma noche que fue a mi casa no le dijo a la policia que según ella mi marido tenía algo que ver y declaró 3 dias después? se dejó llevar por pelambres de la gente por el pasado de mi marido. Quiero contarles que Victor Arredondo tiene 6 hijos, yo fui mamá soltera, pero él lo crió a mi hijo diego de14 años, su hija se llama rosa de 12 y de nuestro matrimonio hay 4 niños que lloran por su padre, Victor de 10, annais de 8, millaray de5 y noemi de 1 año 7 meses. Él sigue recluído por otra causa en el cual amigos de la madre de nelson meriño imvolucraron injustamente a mi marido. Sólo escribí porque creo que deverian contar la verdad de lo que pasa después de los juicios porque ustedes hacen noticias y se olvidan que hay una familia llorando por la pronta libertad de su ser querido.
Julio 26, 2009 a las 8:22 pm
CARLA dice:
Es lamentable todo esto, lo digo porque vivo en un barrio donde todas las noches se escuchan balasos, tengo una hija pequeña la cual no quiero que cresca en un barrio asi.
recuerdo un bebe que estaba dentro de su casa y la bala entro por el techo, no recuerdo si murio…
Febrero 20, 2009 a las 11:10 am
JUAN GOMEZ dice:
Gracias María Paz por tu excelente e impactante reportaje. Lo importante es no quedarse sólo con la impresión y la indignación que estos hechos producen, sino hacer un esfuerzo importante para detener esta espiral de violencia que perfectamente puede convertirse a futuro en una nueva Río.
Las sociedad civil, junto a los alcaldes, policías, parlamentarios y funcionarios de gobierno deben trabajar conjuntamente para frenar este fenómeno que está íntimamente relacionado con el narcotráfico.
En Amnistía Internacional estamos trabajando el tema a varios niveles
A los que quieran participar de esta campaña los dejo cordialmente invitados
Juan Gómez
Campaña Armas bajo Control
Amnistia Internacional
Febrero 5, 2009 a las 8:28 pm
tomas dice:
Me parece que estan todos equivocados,hablo de la gente que hace esos estudios de seguridad.En latino america hay pocos paises como chile y en donde cada dia se parece mas a brazil.Estas balaceras han matado a niños y han herido a muchos son demaciados casos,y dicen que canada y chile son los paises mas seguros bueno esa es la mentir mas grande en canada jamas mataron a un niño en balaceras por culpa de narcos,en chile todos los fines de semanas hay mas de 8 heridos a bala en la zona sur!!! Y quien habla de eso vayan al sotero para que vean la realidad de las pandillas y de lo poco que habla la gente por miedo……….
Febrero 4, 2009 a las 12:11 am
lorena f. dice:
esto no es otra cosa que la mano blanda de la concertacion, que no le importan nuestros derechos humanos, la delincuencia ya no tiene limite, las personas normales como nosotros que pagamos impuestos, trabajamos ¡no podemos acceder a nustros derechos¡, da susto andar por la calle, que nuestros hijos vayan a un carrete ¡ etc. ¡ hasta cuando¡
Febrero 2, 2009 a las 1:42 pm
Balas locas: las víctimas inocentes « El Centinela dice:
[...] http://www.paula.cl/blog/reportaje/2009/01/29/balas-locas-las-victimas-inocentes/ [...]
Enero 30, 2009 a las 2:04 pm
Silvana dice:
Increible que sigan pasando este tipo de cosas…una pena tremenda de ver como nuestros ninos sufren por culpa de algunos descerebrados, como la sociedad se transforma y permite que cosas tan brutales sigan sucediendo. Sin mas palabras…
Enero 29, 2009 a las 12:47 pm
Marcelo Reeve dice:
Inéditamente brutal. Para los que vivimos en barrios más privilegiados, en cuanto a tranquilidad policial, es útil para abrirnos los ojos y saber que hay realidades que nos atingen como ciudadanos, chilenos y seres sensibles. El trabajo de María Paz es una potente linterna que ilumina un fragmento de Chile y que ojalá dé paso para que el Estado investigue en profundidad.
Enero 28, 2009 a las 2:56 pm
sandra dice:
Es tan triste pensar que hay gente sin corazón ni sentimientos.
Dios tiene muchos angelitos que algundía nos tocara ver.
Enero 28, 2009 a las 1:21 pm
Carla M dice:
Me parece que recoges con mucha sensibilidad cada historia; no cabe duda de la empatía que sentiste con estas familias y sus hijos ausentes o heridos.
No dejo de admirar tu trabajo. Insisto, haces visible, lo que para muchos pasa inadvertido.
Cada uno de estos niños fue noticia en su momento, ¿ Pero, quién los recordó después, a parte de sus familiares en pleno proceso de duelo por haberlos perdido o tenerlos dañados en sus casas?
Que los recuerdes tú en este reportaje, hace que cada uno de los Chilenos, que tenga acceso a él se detenga, mire a su alrededor y piense que en algunos lados de este estrecho país, ocurren cosas tan dramáticas como estas.
Excelente reportaje!!!
Es una síntesis perfecta de un trozo de la realidad Chilena.
Enero 28, 2009 a las 10:49 am
Andrea dice:
Es súper trsite e injusto…… da rabia saber que pasan cosas así.
La gente se olvida rápido de las cosas y va perdiendo su capacidad de asombro….
Enero 28, 2009 a las 9:48 am
camila dice:
Impactante, conmovedor y triste.
Enero 27, 2009 a las 8:58 pm