Jul 31
Amor después de la muerte
La muerte, la irreparable, a veces produce extrañas uniones. El novio de Gloria murió asfixiado en su cama en la Navidad de 2006. La novia de Elvis fue asesinada en la calle en mayo de 2007. Como por obra del destino, los dos sobrevivientes, dos perfectos desconocidos en duelo, se guarecieron de la lluvia en la misma noche, en la misma isla de Calbuco, en el mismo pub. Y se encontraron.
Texto y fotos: Roberto Farías | Producción: Claudia Gallardo.
La música opacaba el traqueteo de la lluvia en el pub “Donde Hugo”, en la isla de Calbuco, cuando en julio del año pasado Gloria Maldonado (27) por fin se atrevió a contarle su drama a un hombre desconocido: sus proyectos de matrimonio y el amor eterno que se habían ido tres metros bajo tierra, siete meses antes. Le advirtió:
–No sé por qué, pero tú eres el primero a quien le cuento esto.
Su novio, Eduardo Román, con quien iba a casarse, había muerto en vísperas de Navidad, asfixiado por un trozo de carne. Y después de siete años de pololeo en una isla como Calbuco, en la Décima Región, Gloria había tenido que adoptar el rol de viuda.
Ella es menuda, no especialmente bonita, de hablar melodioso. Siete meses después de la muerte de Eduardo, Gloria odiaba que en el pueblo todavía la trataran como una viuda sufriente. No quería más compasión.
El desconocido del pub, de su misma edad, parecía amable y de modales sencillos. Un cierto tono de desolación lo disponía a oír, más que a hablar. Le dijo que se llamaba Elvis y Gloria se rió.
–¿Crespo o Presley?
Eran algo así como vecinos. Calbuco es la isla principal de un archipiélago de 14 islotes, dispersos como las piezas de un puzzle entre Puerto Montt y Chiloé. Pegada a esas islas está Maillén, la isla de Elvis Uribe.
Cuando Gloria terminó de contar su historia, Elvis no dijo los habituales “lo siento” ni “oh, qué pena” a los que ella estaba acostumbrada. Elvis pensó:
–Debe ser mentira. Todo mentira.
Porque a él le había ocurrido exactamente lo mismo hacía tres meses. Había muerto la novia con quien iba a casarse y para quien estaba construyendo una casa en Puerto Montt; con el agravante de que la habían asesinado y se había hecho una campaña pública para pedir justicia sin que la policía encuentre todavía a los culpables.
Pasaron varios temas musicales en el pub hasta que Elvis se atrevió a contarle su historia a Gloria. Más que de la rudeza del crimen o la muerte, se sorprendieron de las similitudes de sus penas y de la presión que en ambos ejercía la cerrada sociedad de las islas, que los obligaba más a sufrir que a olvidar.
Esa noche se despidieron como dos piezas de un rompecabezas que comienzan a coincidir.
¿Cómo se hace duelo en una isla del sur? Cuando Gladys Cárdenas fue asesinada en mayo de 2007, Elvis juró estar un año sin bailar y vestir algo negro, siguiendo la tradición de las islas. Se lo prometió a la madre de Gladys, rota por el dolor, cuando rezaron el novenario nueve días y sus noches después del entierro. Y cumplió.
Con Gladys, que vivía en Puerto Montt, Elvis llevaba una relación de cinco años. Se veían los fines de semana. Elvis tenía una casa prefabricada en el sector Mirasol, de Puerto Montt, donde pensaban vivir cuando se casaran a fines de 2007, apenas tuvieran el dinero para los preparativos y la fiesta.
Pero el destino quiso otra cosa. Él no pudo ir a Puerto Montt el fin de semana del 5 de mayo de 2007 y ella salió sola.
Cada vez que Gladys salía de noche, su madre, Norma Mansilla, no dormía. Se quedaba pegada a la ventana viendo pasar los escasos habitantes de la noche. Como es prácticamente sorda, no la alarmaban los gritos, los ladridos ni las sirenas.
La noche del 5 de mayo esperó a Gladys largamente. La última vez que su hija le contestó el celular –a la una y cuarto de la mañana– dijo que pasaría al centro con una amiga y de ahí se iría a la casa. Cuando Norma la volvió a llamar, Gladys no respondió. Y pasó toda la noche pegada al vidrio, llamando por teléfono, mirando el farol de la esquina de Ayacara con el pasaje 17 y no vio nada.
No vio que a su hija, al bajarse del colectivo –según las pericias policiales, cerca de las 3:30 de la mañana– fue agredida justo antes de dar la vuelta a la esquina hacia su casa. Un extraño la detuvo, la arrojó al suelo, la golpeó varias veces con una piedra en el cráneo y, pese a que Gladys se defendió –lo arañó y lo mordió–, no pudo avanzar los cuatro pasos que la separaban de la esquina hacia la cual su madre miraba por la ventana.
Elvis estuvo entre los sospechosos. Lo interrogó Investigaciones y fue descartado de inmediato, pues la madrugada del crimen estaba en Maillén. Su ADN no correspondía con el que encontraron en el cuerpo de Gladys. En el barrio, los vecinos crearon el comité Justicia para Gladys y plagaron Puerto Montt de carteles con su foto, pero hasta ahora no han aparecido nuevas pruebas ni testigos.
Al regresar del funeral a su solitaria isla Maillén, Elvis sentía que lo apuntaban con el dedo. Le siguieron dando el pésame hasta varios meses después y, cuando navegaba en las lanchas de pasajeros a Puerto Montt, se sentía observado y, muchas veces, evitado.
Elvis parecía ir al abismo de la depresión. Para evitar la insidia se embarcó en la nave sardinera Don Ariel como maquinista: un puesto oscuro, grasiento, donde se tienen las manos y la mente ocupadas. Para evitar suspicacias, no contó su historia, pero los tripulantes rumoreaban a sus espaldas. Luego de cuatro meses de compartir embarcación, se volvieron más comprensivos. Sus compañeros más cercanos le decían que debía tener un trauma, que fuera al psicólogo. Él encontró algo mejor.
Una noche cualquiera de mar agitado, en julio de 2007, el barco atracó en Calbuco y los ocho tripulantes salieron de farra. Lograron sacar a Elvis de su camarote: fue su primera salida desde el asesinato de Gladys. Llovía a baldazos. Había pocos boliches abiertos y, para guarecerse, entraron al primero que encontraron.
En la mayoría de las culturas indígenas el paraíso es una isla donde vagan las almas en pena. Gloria se sentía así a veces. Un alma en pena en Calbuco. Cuando hubo que retirar el cadáver de la morgue, la familia de su novio le pidió que ella vistiera el cuerpo. Gloria tomó el rol de viuda firme y sólida. No lloró. Eligió la ropa preferida de Eduardo. Una casaca, una polera, sus zapatillas nuevas. Le ató la mandíbula.
Los psicólogos recomiendan ver el cadáver para cerrar el círculo, pero palpar la enorme cicatriz de la autopsia que le atravesaba el pecho a Eduardo y notar su cráneo abierto por detrás, es otro cantar.
–Sentí el cuerpo frío. Como una cosa. Sentí que Eduardo ya no estaba ahí. Quizás yo tampoco.
La muerte de Eduardo fue totalmente evitable. Sufría de reflujo por estrés. Despertó atragantado con un pedazo de carne que había comido la noche anterior y, durante el sueño, se cayó de la cama asfixiado. Agonizó seis horas, inconsciente. Nadie lo escuchó. Todos pensaron que dormía y no había que perturbar su sueño. Cuando lo encontraron, estaba muerto.
Vivía en los altos de su casa en Calbuco. Trabajaba desde las diez de la noche hasta las siete de la mañana en una planta de aceite de salmones. Dormía pocas horas, porque tenía una pequeña empresa de cemento.
Gloria lo amaba. Aunque vivían en puntos distantes de Calbuco, ella en La Vega y él en San Rafael, solía levantarse antes de las siete de la mañana para tomar un taxi, cruzar la isla, entrar a la casa de Eduardo, acostarse y esperarlo con la cama tibia cuando él llegaba de su trabajo nocturno.
Eduardo vivía rápido. Quería tener pronto estabilidad material. Ella lo sabía y, en parte, le gustaba.
–Me gusta que los proyectos se concreten, no vivir soñando –dice Gloria. Pero el 24 de diciembre de 2006 sus proyectos agonizaron hasta morir.
Hoy Abigail, la madre de Eduardo, sigue con el corazón deshecho. Su hijo, que era el mayor, le había regalado cuatro relojes. Un despertador, uno de pared, uno de pulsera y otro de cocina. Ahora sueña que Eduardo viene flotando en el aire, con su ropa preferida, le dice que está bien y le sigue trayendo relojes que avanzan con rapidez.
–Si hubiera sabido lo que eso quería decir –dice llorando, mientras abraza una parka de su hijo.
Durante meses, Gloria despertaba y automáticamente se ponía las pantuflas para tomar el taxi rumbo a la casa de Eduardo. En las noches olía su pelo en la almohada. Y aunque su muerte no fue trágica, se sentía observada en la isla.
–Los primeros meses me criticaban porque no me veían en misa pidiendo por Eduardo. Ni vestida de negro, como todavía usan las viudas en Calbuco –dice.
Gloria postuló a un cargo municipal en el remoto Quellón y se fue, en parte, para olvidar y huir de esa falsa viudez isleña, anticuada y forzada. Volvía a Calbuco sólo a veces y casi nunca salía. La noche de julio de 2007 en que Elvis rompió su duelo, también lo rompió Gloria. Junto a unas amigas llegó al pub, empapada. Elvis, abrigado con una parka negra, estaba sentado en la única mesa disponible, junto a dos amigos.
Las primeras semanas que hablaron por teléfono, ninguno de los dos sabía qué iba a ocurrir. Se daban consuelo. Casi un mes después de conocerse se juntaron en Puerto Montt y desde entonces no se han separado. En un principio se vieron a escondidas. Saben que no es bien visto en esas islas que dos personas con tragedias se junten y del mutuo consuelo pasen al amor.
Sólo siete meses después de conocerse, Elvis le contó a su madre que andaba con Gloria y recién este verano se atrevió a explicarle que su novio había muerto.
–Temía que la trataran mal. Como a una viuda que no ha respetado el duelo. Mis padres son a la antigua. Así son en el campo.
Cuando Gloria contó en su familia de Elvis y comentó que habían asesinado a la novia, dieron un grito de espanto:
–¡Qué traumas debe tener! O peor: ¿Y si él fue el asesino?
Ambas familias veían con recelo la relación, sobre todo, porque veían demasiada muerte rondándola.
Pero nadie está en los zapatos de Elvis y Gloria. Los dos se abrazan frente a la Costanera de Puerto Montt y hay una mezcla de amor y tragedia en sus miradas que está más allá de toda comprensión.
–¿Cuándo termina el consuelo y empieza el amor? –les pregunto.
–Nunca termina el consuelo –dice Elvis.
Me confiesan que a veces tienen recaídas. Atisbos de sufrimiento, pesadillas, sueños esporádicos y que ahí está el otro para dar el consuelo preciso.
–No podría contarle estos sueños a alguien que no hubiera pasado por lo mismo –dice Elvis.
A veces Gloria ha sentido algo parecido a celos de Gladys. Cree que era hermosa e irradiaba algo que no llega a entender. Pero dice que ya lo ha superado.
A su vez, a veces Elvis siente celos de Eduardo. Como si él hubiera dado la vida por ella, como una especie de héroe.
Gloria asegura que cuando Eduardo estaba vivo, en más de una ocasión le dijo que la quería tanto que si llegaba a aparecer otro hombre, él se haría a un lado para que ella fuera feliz.
–Como si supiera lo que iba a ocurrir –dice Gloria–. A veces Elvis y yo nos ponemos a pensar en toda la gente que tuvo que sufrir para que nosotros estemos juntos. Dos muertos. Dos madres. Un montón de hermanos.
Quieren formar una familia, tener hijos. Han pasado ya catorce meses de pololeo y se quieren casar. Dicen que son más felices que en sus relaciones anteriores: ahora se entregan más intensamente con la certeza de que pueden perderlo todo en cualquier momento.
–¿Nos habrán unido Gladys y Eduardo desde el cielo? –se pregunta Gloria.
Como un paseo más, se acompañan mutuamente al cementerio. En febrero fueron dejar a flores a la tumba de Gladys. Gloria eligió las flores. Elvis las ubicó cerca de la cruz y limpió la tumba. Salieron del cementerio municipal tomados de la mano.
A pocas cuadras se toparon a bocajarro con un cartel que decía Justicia para Gladys, con su rostro inánime mirándolos desde un muro. Elvis pasó el brazo sobre los hombros de Gloria y exclamó mirando el cartel:
–¡Pobrecita!
Luego besó a Gloria y siguieron caminando.





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Juan dice:
He leído esta historia y en verdad que me ha servido muchisimo , yo perdí a amada y hermosa Esposa hace ya casi 5 meses y los primeros 3 meses me sentía muy destrozado como coincidencia encontre una antigua compañera de trabajo que al igual que yo sufria una honda pena por su fracaso matrimonial hace ya mas de 7 años , nos conocimos hace dos meses y ahora hemos iniciado una bonita relación y al igual que esta pareja yo estoy viviendo los desacuerdos de la familia y estamos tratando de superarlo , creo que Dios cruzo nuestros caminos y él quiere que seamos felices .
Ahora yo sigo sufriendo por el recuerdo que mi Esposa ya que para mi lo era todo , pero se que debo seguir adelante y si Dios me da la oportunidad de poder hacer feliz a este nuevo Amor así lo haré y llevaré en lo más profundo de mi Corazón aquel primer Amor que me dio todo y que jamas podré olvidar pero estoy seguro que ella me amaba tanto que no permitirá que yo quede sufriendo la soledad y se que esta de acuerdo en que sea nuevamente feliz.
Dios nos trajo al mundo para ser felices y hay que recordar que Dios es Amor.
Junio 28, 2010 a las 4:06 pm
marisol moran dice:
yo tengo 4 meses de haber perdido al gran amor de mi vida y creo que las coincidencias no existen,el verdadero amor desea la felicidad del otro,ellos hicieron que se juntaran,el dolor de perder al verdadero amor no tiene comparacion aunque yo creo que jamas encontrare a un hombre como el que tuve,si esta pareja lo logra bien por ellos..bendiciones para ellos lo que es yo su muerte fue la mia se llevo la parte de mujer que habia en mi.
Abril 7, 2010 a las 4:02 pm
Jessica dice:
La historia de gladys fue muy fuerte para aquellas personas que la conocimos (yo en mi infancia) y simpre me pregunte ¿cuanto debe de sufrir su pareja? ahora que leo este articulo me alegro de saber que esa persona a pesar de que esto sucedio hace poco años, ahora encontro la felicidad con alguien en iguales condiciones .
Les deceo la felicidad y les pido de que a pesar del gran amor que alguna ves sintieron por otras personas, los celos no rompan el encanto de su union y les aseguro que fueron elegidos por esos seres que tanto los amaron.
PUERTO MONTT
Diciembre 17, 2009 a las 4:41 pm
julieta dice:
me sucedio alo muy similar .
solo se que la gente que uno ama y muere siempre esta con nosotros cuidandonos protejiendonos amandonos
y creo que lo suyo no fue considencia
Octubre 17, 2009 a las 2:33 pm
pia dice:
dios los bendiga en su relación
Octubre 3, 2009 a las 1:52 pm
yasna dice:
a mi esta historia me llega de muy serca por que fui testigo de lo feliz que fue mi amiga gladys con elvis ,
por lo tanto les deseo de todo corazon que sean felices que sanen sus heridas ,asi como nosotras sus amigas nos estamos sanando ,,,,
que sean felices y espero algun dia volverte a encontar elvis .
tu amiga helga
Agosto 29, 2009 a las 2:44 pm
Any dice:
Linda historia… Increíble coincidencia…
Sean felices y con la frente en alto.
Junio 16, 2009 a las 10:12 am
Ale dice:
Que hermosa historia, llena de amor, y con muchas coincidencias. Yo creo que si fueron unidos desde el cielo….se encontraron al momento y la hora justa. Sigan adelante con su amor.
Noviembre 3, 2008 a las 11:15 am
miguel dice:
todas las fuerzas del mundo para ustedes, esto clarifica la idea de que el amor llega cuando el se cree que todo esta perdido. feliz matrimonio.
Octubre 12, 2008 a las 3:14 pm
Patricio dice:
Te felicito Paula, bonita historia, espero que esta pareja sea muy feliz, esto indica que la felicidad esta tan cerca y que si nos cerramos al mundo, nunca la podremos encontrar
Octubre 3, 2008 a las 6:10 am
clau dice:
este tipo de historias vienen justo en el momento preciso cuando uno ha perdido las esperanzas,la encontre muy triste al principio, pero sabiendo que ahora ambos estan reconstruyendo sus vidas juntos me da mucha alegria,les deceo toda la suerte del mundo y que se cuiden ambos para alcanzar la felicidad….
Septiembre 11, 2008 a las 3:44 pm
Anasztacia dice:
Nunca leo este tipo de relatos pero al ver los lugares, (Maillen y Calbuco) me intereso.
Yo he visitado ambos lugares y es verdad son pueblos chicos y todo se sabe, con una cultura anticuada, donde las mujeres somos dueñas de casas y eternas viudas etc.
Si bien el perder a un ser amado es el dolor mas profundo que se puede experimentar tambien existen las nuevas oportunidaes, de las cuales uno debe aferrarce, y saber que las cosas pasan no por azar sino porque siempre hay algo bueno para cada uno de nosotros, la vida es redonda.
Espero sean felices!
Agosto 22, 2008 a las 3:50 pm
ENCARNACION dice:
Hola Paula,
Buscando otros articulos ingrese a tu revista y me ha gustado.
Desearia escriban un articulo acerca de la viudez en la mujer, porquela viudes en elhombre es muy diferente.
Sabes, me casè con un vuidohace 34 años, eltenia 52, ahora ya no esta aqui; yo soy la viuda que lleva cuatro años sola tratando de aprender a vivir sola porque tengo 65 años, soy activa,
no trabajo; pewro que dificìles conseguir compañia sana el en buen sentido de la palabra con un hombre que no sea tan de mi edad sino algo menor.
Y estoy apunto de escribir un articulo acerca de la soledad de lamujer viuda
que tiene mas edad, que tiene todo el tiempo del mundo; pero q
Agosto 19, 2008 a las 12:16 am
luz dice:
Conozco la historia de cerca, gracias Paula por el espacio, buena aventura para estos dos amantes, que los astros los acompañen en su andar, felicidades y mucha abundancia.
Agosto 6, 2008 a las 11:48 am
Osrnina dice:
Realmente muy linda la historia, dos personas que por circunstancias de la vida se encontraron, con historias y penas muy parecidas.Una nueva oportunidad de amor para ellos.
Agosto 5, 2008 a las 4:24 pm
D* dice:
Wow, fuerte.
Los admiro,ellos tuvieron la fuerza para seguir adelante y gracias a Dios que se encontraron.
les deseo lo mejor, y gracias Paula por darnos a conocer ésta historia, que nos enseña a valorar a nuestros seres amados,
saludos.
Agosto 3, 2008 a las 1:39 am
silvia dice:
Una historia triste pero con final feliz, yo haría una pelicula con este libreto de la vida real felicidades para ambos y que Dios los bendiga con una familia unida
Agosto 2, 2008 a las 6:56 pm
catalina dice:
el amor si existe y solo dios sabe porque pasan las cosas y el minuto exacto en el cual pasan…todo es tan magico y lindo
mucha suerte para los dos
Agosto 2, 2008 a las 9:41 am
claudia dice:
Esta historia es para creer que el amor si existe… y que la vida te da una segunda oportunidad para ser felíz.
Agosto 1, 2008 a las 12:08 pm
Lorena dice:
Yo soy de Pto Montt y todos aca hemos vivido la pena de la muerte de Gladys…. pero yo personalmente nunca imaginé que después de una historia tan triste como fue la de ella, pudiera haber una historia tan llena de amor como la de Elvis y Gloria. Ojala sean suuuuuper felices y aprovechen cada día para quererse más. Me inspiró tanta ternura su historia.
Agosto 1, 2008 a las 8:23 am
Claudia dice:
Tiene de ambas cosas de ser una historia muy triste a otra muy feliz como la que estan viviendo ahora.
Mucha suerte a ambos y piensen que si estan juntos es por algo, que el destino y sus ex parejas los juntaron, luhen por eso por su amor y no hagan casod e las cosas que digan los demas, solo sean felices que hoy en dia cuesta tanto y si ustedes lo son son unos afortunados e la vida.
Bendiciones para ustedes y sus familias
Agosto 1, 2008 a las 8:06 am
Francia dice:
Dios construye caminos inciertos…
nosotros escogemos cuales de ellos tomar.
Si quedarnos en la tragedia o tomar la lección. Las señales existen y están ahi.
En la lluvia, en sus historias, en las tragedias… y sobretodo en el inmenso amor que puede incluso imponerse por sobre los más grandes sufrimientos.
Saludos y que se sigan amando.
Agosto 1, 2008 a las 12:19 am
debora dice:
Que increible que pasen estas historias , algunos pueden pensar que es coincidencia yo personalmente creo que fue Dios quien los unio …junto a dos personas que vivieron una experiencia traumatica y que con amor se pueden acompañar, apoyar y juntos formar una hermosa familia disfrutando de las cosas mas minimas que tiene la vida
Gloria y Elvis que Dios bendiga su amor
Julio 31, 2008 a las 8:31 pm
isabel dice:
que dios bendiga a eduardo y gladys y ellos fueron tan buenos que los unieron es esta vida ha esos dos seres que quedaron con tanto dolor , que es la perdida de un ser querido…que gloria y elvis ,sean felices para siempre…..
Julio 31, 2008 a las 4:53 pm
Yaneth dice:
Qué historia!!!! me quedé pegada leyendo…. Gloria y Elvis son bendecidos con esta unión, seguro Eduardo y Gladys o sus ángelitos.
Julio 31, 2008 a las 4:47 pm
barby dice:
es especial pa’ mi esta historia, el vacio que deja la muerte es inmenso y dificil de llenar, pero no imposible
creo firmemente en que hay algo mas alla de lo que nosotros podemos ver y poque no decirlo, que Eduardo y Gloria esten juntos hoy y felices, no necesariamente puede ser una conicidencia.
Julio 31, 2008 a las 4:21 pm
Lore dice:
que historia más especial, sin duda creo que Gladys y Eduardo fueron los angeles que en la tierra completaron una misión.. enseñarles a amar, y desde el cielo armaron una noche lluviosa para que pudieran encontrarse.. y amarse
sin mas que desearles la mayor felicidad y toda mi admiración y respeto…
Julio 31, 2008 a las 2:30 pm
constanza dice:
uuuuuu.. que triste. me dio penita la historia.
muy buen relato.
c.
Julio 31, 2008 a las 12:55 pm
kuky dice:
Evidentemente ambos se han reunido por algo, alguien o algo preparo su encuentro. Me alegro mucho por ustedes, siempre hay una segunda oportunidad en la vida, ustedes la tomaron y la estan aprovechando, disfruten, sean felices, agradecidos, tengan hijos, todo en la vida tiene un sentido, el que nosotros le queremos dar. Recuerden a Eduardo y a Gladys como lo que fueron, buenas personas en sus vidas. Que Dios los bendiga siempre.
Julio 31, 2008 a las 11:39 am