Mujeres desnudas

Columnas

Mujeres desnudas

Por carla guelfenbein / ilustración consuelo astorga

“¿Tienen que estar desnudas las mujeres para entrar al Museo Metropolitano de Arte de NY?”. Esta es una de las tantas consignas con las que Guerrilla Girls han llenado a lo largo de los años las calles de NY. Formado en 1985, Guerrilla Girls son un grupo activista anónimo que ha hecho visible la discriminación de la mujer en el mundo del arte. Su blanco han sido museos, galerías, dealers de arte y críticos. “Menos del 5% de los artistas expuestos en el Met son mujeres, pero el 85% de los desnudos sí lo son”. “Cuando el racismo y el sexismo ya no estén de moda, ¿cuánto costarán las colecciones de arte que con tanto esmero han atesorado los museos?”. Son algunas de sus consignas. Según el Museo Nacional de Mujeres Artistas, el 51% de los artistas visuales son mujeres, sin embargo, el 75% de las galerías representan a más hombres que mujeres. Esta ha sido la situación de las mujeres en el arte por siglos. Y lo importante aquí no es tan solo la discriminación, sino algo igualmente grave, la representación del mundo que por siglos hemos visto y considerada como colectiva, responde casi exclusivamente a una mirada masculina. El mundo, lo llamado “universal” se vuelve entonces lo que VEN los hombres. El famoso “misterio femenino” no es más que ignorancia, y esta ignorancia es el resultado de siglos de discriminación.

Pero las cosas están empezando a cambiar. Hoy las pancartas y afiches de las Guerrilla Girls son exhibidos en una sala del Tate Modern de Londres, quizás el museo de arte moderno más importante del mundo. Es emocionante imaginar el camino que han hecho para llegar hasta allí. Hace un corto tiempo, los mismos carteles que hoy están decorosamente exhibidos, eran pegados por las noches en las calles por mujeres que querían cambiar el mundo. Pero no solo eso, por primera vez las mujeres artistas tienen su espacio. En el nuevo edificio de este gigantesco museo, la mitad de las salas están estrictamente dedicadas a artistas mujeres.

Este cambio radical no es casualidad. Por primera vez en la historia, una mujer ha sido nombrada directora de un museo del calibre de este. Frances Morris, quien no ha tenido miramientos a la hora de declarar que las mujeres artistas han sido discriminadas por siglos y que las instituciones no las han apoyado en sus carreras como lo han hecho con los hombres. De hecho fue ella quien montó una de las muestras más impactantes que ha tenido el museo, la de la artista que hasta entonces era prácticamente desconocida, Louise Bourgeois y que, gracias a ella, hoy está cotizada como una de las artistas más significativas del siglo XX.

Hoy, en las salas del Tate Modern no solo encontramos esas mujeres desnudas cuyas imágenes nos han acompañado por siglos, sino también las de mujeres artistas que han escogido sus propios cuerpos con el objetivo de moverlos desde su lugar de objeto de deseo masculino a un lugar de creatividad donde la categorías de macho y hembra son resistidas en busca de un entendimiento más fluido y dinámico de la identidad de género. Artistas que antes solo tenían cabida en los márgenes del mundo del arte, como Jenny Holzer con sus frases provocadoras, (Morir de amor es bonito pero estúpido) hoy están en el centro. El rol que ha jugado Frances Morris es fundamental. Hoy en Chile, muchas de las galerías y museos importantes están en manos de mujeres. No me cabe duda de que Frances Morris y su obra en el museo londinense es un buen ejemplo a seguir.

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