Neceser

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Neceser

Por Pía Montalva

Para la primavera 2019, Louis Vuitton propone neceseres en forma de cubo, con caras de colores diversos y refuerzos en las aristas, propios del diseño de baúles.

Accesorio indumentario de tamaño variable cuyas proporciones pueden cambiar asimilándolo a un cofre o maletín de mano. Se compone de al menos dos partes articuladas (el recipiente y la tapa), un sistema de cierre y un asa para transportarlo. Y utiliza para llevar consigo pertenencias de uso cotidiano. El diseño se planifica según el tipo de objetos a los que está destinado y su mayor o menor fragilidad. La palabra deriva del francés nécessaire (necesario).

Tendencias

El neceser ingresa a las tendencias recién en el siglo XX, una vez que el turismo se ha masificado. Hacia la década del 50, compacto y acotado a la belleza femenina, integra -junto a la sombrerera- los modernos juegos de maletas en boga. Las versiones más económicas se elaboran en plásticos color pastel, con acabados que imitan la textura del cuero. El interior contiene únicamente bolsillos en las paredes y un espejo.

Origen

La historia del neceser está íntimamente ligada al desarrollo de los medios de transporte y los viajes. Las primeras piezas datan de fines siglo XIV y abarcan solo elementos básicos de aseo personal. Con el paso de las centurias, contenedores e implementos se sofistican y transforman en accesorios de lujo. Por otra parte, las actividades realizadas por hombres y mujeres son reguladas socialmente acorde al género. Dichas diferencias determinan en gran medida las características del neceser. A mediados del XVIII, el de los caballeros es una caja de alrededor de 30 cm de ancho por 40 de largo y 15 de alto, manufacturada en madera cubierta con cuero de colores oscuros, adornos dorados en bordes y esquinas, y perfiles de marquetería. Los requerimientos de las elegantes son totalmente distintos. Los neceseres femeninos combinan artículos destinados a la toilette y la costura, con pequeños juegos de té o café.

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