Nos gustó: Te dejé ir

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Nos gustó: Te dejé ir

Por Equipo Paula / Fotografía Anita Vela

La persona que me recomendó este libro llegó a él luego de que le robaran su celular en Barcelona y se lo prestaran para ‘matar el tiempo’ en el aeropuerto. No imaginó que iba a alcanzar a leer sus 432 páginas en un solo día, cuando se sentó a esperar el vuelo de regreso a Chile y en un par de horas, lo terminó. Algo similar me pasó a mí.

Le tengo pánico a los aviones y tenía que viajar por trabajo a Aruba. Es tanto el miedo que me provocan, que cuando me dieron la noticia, inmediatamente me imaginé cómo serían esas tortuosas horas. Lo he intentado todo. Remedios, películas, música, libros. Pero, hasta este último viaje, nada me había calmado. En mi desesperación, me acordé de este libro que tenía guardado hace semanas en mi pieza y que nunca había intentado leer. Así que lo metí en mi bolso de mano. Apenas me senté en el avión, leí la primera página sin poder parar en las seis horas de vuelo. Y fue tanto lo atrapada que me tenía, que ni siquiera alcancé a inclinar el respaldo y acomodarme. Alcancé a leer la mitad y me prometí no avanzar ninguna hoja más durante toda mi estadía, hasta la vuelta a Chile. Lo cumplí. Y lo terminé justo en el aterrizaje.

En palabras simples, Te dejé ir (2016) narra la historia de Jenna Gray, una mujer que, luego de que su vida se convertirte en una pesadilla, de la que uno solo conocerá el verdadero origen en la mitad de la historia, decide huir y dejarlo todo. Desesperada por escapar, arrienda una pequeña cabaña en la costa de Gales e intenta comenzar de nuevo refugiada en ese lugar. Sin embargo, los demonios de su pasado no le permiten avanzar. Paralelamente, capítulo por medio para ser más precisa, el libro cuenta también la historia de dos detectives que están investigando el caso de un atropello a un niño de cuatro años. ¿Qué une a todos estos personajes?  

El desenlace del libro es bastante sorprendente. Y descifrar por qué las dos historias están relacionadas es, principalmente, lo que hace que uno no pueda parar de leer. Me entretuve porque cuando iba en la mitad del libro, pensaba que ya lo había descifrado. Tenía algunas teorías sobre el posible final, pero la verdad es que estaba totalmente equivocada. La historia da un vuelco inesperado, que hizo que todas mis hipótesis se desparramaran en un segundo. Es una sola frase la que lo cambia todo. Eso hace que el resto de la obra se lea como si fuese una carrera.

La historia, además, está narrada de diferentes formas. Por una parte, Jenna cuenta los hechos en primera persona, lo que para mí es una técnica muy útil cuando se trata de personajes ‘sufridos’, ya que todo el tiempo te bombardean con sus sentimientos. La de los policías, es con narrador omnipresente que, en este caso (donde hay dos protagonistas), permite una mayor visibilidad de lo que está pasando.

Clare Mackintosh, su autora, trabajó doce años en la policía británica en el departamento de investigación criminal y como comandante de orden público. Y su currículum explica bastante el cómo logró describir tan detalladamente cada situación y personaje. Te dejé ir es su primera novela, y ya recibió el premio a la mejor novela policíaca del año por Theakston Old Peculier.

Fotografía @anitavelaphoto

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