“Sé la reina de la noche”, Alexis Opazo

Columnas

“Sé la reina de la noche”, Alexis Opazo

Por ARIEL RICHARDS / ILUSTRACIÓN: GERTRUDIS SHAW

El Chile de 1996 era muy distinto al Chile de hoy. Y en las pantallas del entonces canal católico irrumpió una polémica teleserie protagonizada por un grupo de rebeldes escolares que parecían desafiar el “status quo” de la vuelta a la democracia. ¿Su líder? La conflictiva Alexis Opazo, que, como nos ha revelado el oráculo, es la carta de esta semana. La primera vez que vemos a Alexis en acción es llegando tarde a clases, con una mini corta y anteojos oscuros para cubrir las ojeras que le dejó una noche de carrete. Alexis masca chicle, pone los pies arriba de la mesa y prefiere estar dándose besos con su pololo, el taquillero Fabián Undurraga, que atendiendo a clases. Es, en esencia, una rebelde.

Su carta es un llamado al desacato. A cuestionar el poder y las instituciones. La suya es una carta rebosante de juventud y de energía. Y su invitación es a convertirnos en dueñas de los lugares que ocupamos. Es que Alexis, a diferencia de su archi-enamiga escolar Loreto Valenzuela, no viene de una clase acomodada y representa el desencanto, la apatía y el mérito propio de una mujer hecha por sí misma. El lugar que ocupa socialmente en el microuniverso del Colegio Warrington lo ha construido en base a su personalidad y su fuerza.

Esta poco tradicional heroína es avasalladora e irónica y, a primera vista, desconfía de los extraños. Pero esconde un corazón de oro y es un ser tremendamente fiel. Aunque en un primer momento se lleva mal con la alumna nueva del colegio, la osornina Cathy Winter, lo que las termina uniendo, a ella y a las demás alumnas, es la noche. La noche como espacio de diversión y expresión. La disco que le da el nombre a la teleserie, es el punto de encuentro de estas mujeres y un lugar libre cuya promesa es que “nunca nadie sabe qué puede pasar”. Por eso la carta de Alexis Opazo a nuestros poderes ancestrales de baile para expresar nuestras emociones: desde el descontento hasta la euforia y alegría.

Esta semana, en la época más fría del año y a 23 años del estreno de Adrenalina, el oráculo nos llama a desabrocharnos los delantales, que son los nuestros uniformes, y salir a bailar. El llamado de estar carta es a ser “las reinas de la noche”, a reencontrarnos con nuestras amigas con quienes podemos pasarlo bien en la pista de baile. La noche en Adrenalina es un espacio de liberación, de experimentación y de celebración de quiénes somos y cuáles son los temas que nos importa. La canción principal de esta teleserie era “Atrévete a amar”, pero actualizándolo sería “atrévete a bailar”. ¿Pura banalidad? Piénsalo de nuevo y recuerda el final de esta teleserie que fue un hito por ser una brusca bajada a la realidad. El baile no es escapar, es conectar.

Reencontrémonos con nuestra Alexis Opazo interna. Recuerda cómo eras en la adolescencia y cuáles eran las energías que te movilizaban. La historia de las reinas de la noche cautivó a una generación y fue problemática para el entonces conservador canal del angelito: hubo censura, cuestionamientos y cambios en el primer guión de Pablo Illanes, porque le daba visualidad a un desencanto nuevo, joven y desafiante. Por más que hubo fuerzas conservadoras que intentaron frenar esto, lo que terminó por imponerse fue una representación vibrante del desacato como fuerza de cambio, ¿cachai?

Sugerencia: Sal a bailar. Llama a tus amigas y hagan un plan para este fin de semana. Salgan sin expectativas y sólo ganas de dejarlo todo en la pista de baile.

Canción: “Te pertenezco”, de Ambra. La canción de amor de Cathy Winter y Andrés Betancourt.

Número de la suerte: 4, por el Cuarto Medio del Colegio Warrington.

 

 

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