

Fruta carnosa, anaranjada y dulce, el mango no sólo va bien como postre, también queda muy rico en sopas.

La sopa de cebollas siempre fue considerada un “plato de pobres” en Francia, ya que en el siglo XIX era el alimento principal de los vendedores del mercado Des Halles en París. Pero pronto se convertiría en una de las preparaciones francesas más célebres.

La sopa de cebollas siempre fue considerada un “plato de pobres” en Francia, ya que en el siglo XIX era el alimento principal de los vendedores del mercado Des Halles en París. Pero pronto se convertiría en una de las preparaciones francesas más célebres.


Otra de las tantas virtudes de las sopas es que promueven la imaginación y la economía familiar.

Fácil de preparar y simplemente deliciosa, esta sopa perfectamente se la puede como plato único.

Una receta típica de la cocina francesa: elegante, pero con ingredientes fáciles de conseguir.

Si ya no soportas las sopas de sobre, ésta es una opción fácil para dártelas de chef sin mucho sacrificio.

Para tener albahaca fresca todo el año, congélala, y cuando la necesites pásala por agua.

La coliflor no suele ser muy querida por los más chicos, pero seguramente en esta sopa pasará inadvertida.

Esta sopa, que tiene también vino blanco y hierbas como tomillo, cilantro, perejil y albahaca, se sirve fría.

Como casi toda preparación oriental, esta sopa lleva un poco de salsa de pescado y jengibre.

Al servir esta sopa de garbanzos se pone al fondo del plato un medallón de congrio sellado con tomillo.

Este clásico plato francés es lo mejor para pasar las frías tardes de invierno.

Esta sopa, que mezcla sabores inesperados, también se puede servir fría en el verano.

Para sorprender a la familia o a las visitas, nada como una rica sopa que entibie los días invernales.

Las asociamos al invierno porque son calentitas e ideales para el frío, pero en el verano no hay por qué privarse de las deliciosas sopas.

La quínoa, un cereal rico en proteína y hierro, funciona igual de bien como acompañamiento, sopa o ensalada.

Las arvejitas también pueden ser el ingrediente ideal para una rica y suave sopa.

La versatilidad de las sopas permite usar ingredientes más osados. Aquí una receta de sopa de camote y jengibre.

Si bien es utilizado como aliño o saborizante, el ajo también puede ser el ingrediente principal de un plato.

El color de la zanahoria y el aroma del peregil forman una mezcla perfecta en esta sopa invernal.


¿Qué más glamoroso que ponerle un poco de burbujas a una sopa con camembert?

Una fácil y diferente forma de preparar la jaiba, a continuación un exquisito plato para salir de la costumbre.

En plena temporada, los zapallos decoran los mercados. Acá aprende a cocinar una exquisita sopa de zapallo.


El salmón se puede encontrar desde ferias hasta supermercados y es un buen ingrediente para lograr un sopa especial.

La clásica sopa pero renovada con el sabor especial de los zapallos asados.


Para pasar el frío, nada mejor que un contundente plato de legumbres.


Simplemente una mezcla de agua aromatizada por carnes, verduras, hierbas y especias: eso es la sopa.


Un exquisito fondue con un poco más de dificultad para ocasiones especiales.

Un plato caliente preparado con la mejor legumbre del verano.


Una novedosa manera de preparar las clásicas lentejas.

Las sopas no sólo son para días fríos. Acá una opción veraniega.


Una liviana combinación de vegetales para preparar una sopa fría.


Originario de América del Sur, y no de África como muchos creen, el maní es mucho más que un alimento callejero.

La clave de una buena sopa está en su caldo base, sea éste de carne, ave, pescado o verduras.

Esta es una de las gracias de las sopas: que se pueden preparar con casi todo lo que hay en tu despensa.

Esta preparación es un infaltable del menú invernal, al igual que los insuperables quesos blancos.

Lo rico de esta sopa de zapallo es que hay que agregarle manzanas, para darle un toque más fresco y novedoso.

Una clave para tener un caldo sabroso, es prepararlo con anticipación y guardarlo congelado.

El pimentón es originario de México y luego del descubrimiento empezó a expandirse por Asia Oriental o Europa.

Esta preparación le debe el nombre a los soldados apostados en Valdivia durante la guerra contra los indios.

Atrévete a combinar ingredientes simples como lentejas y garbanzos, con tallarines o especias asiáticas.

Este clásico plato es ideal para comer en plato de greda en pleno invierno o para celebrar la Semana Santa.





Sólo para quienes se atreven a mezclar la palta con la sandía.