Gastronomía

Emporio orgánico en Chillán

Por Catalina May / Fotografía: Ideolab

Pionera en una zona donde reinan las longanizas y las butifarras la cafetería Alma Ata abrió en Chillán a principios de enero para ofrecer ensaladas y yogurt con muesli. Con huerta propia y un buen surtido de productos regionales, el local funciona en un vanguardista boulevard de cubos de madera donde hay oficinas de arquitectura y decoración.

Alma Ata, la antigua capital de Kazajistán, es conocida como el lugar de origen de las manzanas y es el nombre que el agrónomo Nicholas Simian eligió para bautizar su nuevo emporio gourmet en Chillán, en el kilómetro 1 del camino a Cato. En parte, porque uno de los productos estrella del lugar, es el jugo de manzanas orgánicas que Simian cosecha en una huerta cercana. En el local, que abrió el 6 de enero junto a la chef Gracia Canales y la veterinaria Carmen Garrido, también sirven ensaladas y sándwiches preparados con verduras y hortalizas cultivadas en la chacra que abastece al emporio. “Queremos mostrar a la gente que se puede comer rico y sano, y también queremos apoyar a la economía local”, explica la socia Carmen Garrido. Por eso, además de la oferta de platos frescos para servirse en el lugar, entre las estanterías de Alma Ata solo hay productos gourmet de la zona, como la cerveza Bio-Bier, de Retiro, los quesos prémium, de San Sebastián, los platos congelados de receta italiana de Salvia, preparados en Parral, y las mermeladas orgánicas Brita, elaboradas en un campo camino a Pinto. www.alma-ata.cl

Una cafetería para el Espacio Cubo

La diseñadora Francisca Martínez tuvo durante ocho años su fábrica de muebles al inicio del camino que va a la localidad de Cato, en la salida nororiente de Chillán. En ese tiempo se dio cuenta de que hacía falta un espacio en la ciudad donde los dueños de las nuevas casas, que se construyen en ese sector, pudieran comprar muebles, objetos de decoración y terminaciones de todo tipo. Por eso, hace seis meses inauguró Espacio Cubo, un boulevard al aire libre donde se encuentran oficinas de paisajismo, arquitectura, mueblería y decoración. “Antes, la gente tenía que viajar a Santiago si quería comprar algo diferente a la oferta de Homecenter”, dice. Al poco tiempo de empezar a funcionar el Espacio Cubo, fue la misma gente la que pidió que se instalara un café en el lugar: “Alma Ata es una propuesta distinta, acá la gente no conoce mucho los productos orgánicos, no sabe que se puede comer más sano. Y la idea es ofrecer cosas que antes no existían en Chillán”, explica.

Betarragas amarillas, zanahorias rojas, espinacas arco iris y tomates verde amarillos son algunos de los raros ejemplares de vegetales que los socios del emporio Alma Ata cosechan en la huerta del lugar para hacer contundentes e innovadoras ensaladas. El surtido lo consiguen gracias a semillas importadas que compran online o que otros agricultores innovadores de la zona les regalan.

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