Dos bartenders que abren caminos

Gastronomía

Dos bartenders que abren caminos

Por Josefina Hirane / Fotografía: Alejandro Araya y Carolina Vargas

Michelle Lacoste y Chabi Cádiz irrumpieron en un rubro históricamente dominado por hombres, con innovadoras y premiadas preparaciones. Mientras una apuesta por tragos sanadores, la otra ofrece una coctelería auténticamente chilena.

Paula 1237. Sábado 21 de octubre de 2017. Especial Cocina Chilena 5.0

Una fitoterapeuta en la barra

De día atiende pacientes con terapias alternativas: homeopatía, reflexología, flores de Bach. De noche, es la bartender ejecutiva del bar María Callas (Av Nueva Costanera 3750, www.mariacallas.cl), donde prepara tragos con mezclas de plantas, flores y especias, diseñados para tratar insomnio, estreñimiento, estrés y desánimo. Con su apuesta, la fitoterapeuta Michelle Lacoste (40) está revolucionando el rubro y ha ganado cuatro torneos: dos nacionales y dos internacionales, convirtiéndose en la primera chilena en obtener premios en el extranjero. “Quiero lograr esa consigna de que el alcohol cura. Siempre digo: ‘no es lo mismo estar curado que borracho’. La coctelería nace con los mesopotámicos por salud: por equivocación fermentaron unos granos y se dieron cuenta de que les hacía bien”, dice Michelle, quien acaba de sumarse a liderar el equipo de La Vinoteca Nueva Costanera. Todo partió hace un año, cuando terminaba su diplomado en Terapias Naturales. Trabajó con cannabis y se dio cuenta de que para sacar el aceite esencial debía destilarlo, resultando como descarte alcohol de cannabis. Así se le ocurrió hacer para su tesis un bitter a base de destilado de cannabis, más 12 botánicos endémicos para el sistema nervioso, digestivo y respiratorio. A eso añadió conocimientos de aromaterapia y de flores de Bach.

Cócteles de boldo, miel y pisco

Estudiando Arquitectura, Chabi Cádiz (30) se dio cuenta de que las maquetas no eran lo suyo, pero preparar tragos sí. Trabajaba en barras los fines de semana para ayudar a pagar la carrera y finalmente dejó la universidad y se perfeccionó en la preparación de cócteles. Llevaba cinco años en eso, con varios premios a su haber, cuando quiso ir un paso más allá: explotar lo “chileno” en la coctelería. “Este país es súper rico en ingredientes, territorio y climas. Y no se aprovecha”, dice. Cuando pensó en algo que identificara a Chile, lo primero que se le vino a la cabeza fueron las agüitas de hierbas. “Desde niña he sido cercana a las infusiones: las agüitas de matico, de cedrón, de ruda”, dice. Pidió ayuda a un amigo agrónomo y juntos comenzaron a fusionar hierbas, plantas y flores en alcohol, principalmente whisky y pisco. En 2016, en la feria Food&Service, hicieron la aplaudida presentación de un trago con boldo, miel de palma, pisco y agua mineral. Este año, Chabi ganó el primer lugar en el Festival La Coctelera con su preparación a base de pisco, aguamiel de ulmo, infusión de boldo y lavanda, y mermelada de berries y vino tinto.

 

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