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18 octubre, 2017
orla

Dos bartenders que abren caminos

Michelle Lacoste y Chabi Cádiz irrumpieron en un rubro históricamente dominado por hombres, con innovadoras y premiadas preparaciones. Mientras una apuesta por tragos sanadores, la otra ofrece una coctelería auténticamente chilena.

Por Josefina Hirane / Fotografía: Alejandro Araya y Carolina Vargas


Paula 1237. Sábado 21 de octubre de 2017. Especial Cocina Chilena 5.0

Una fitoterapeuta en la barra

De día atiende pacientes con terapias alternativas: homeopatía, reflexología, flores de Bach. De noche, es la bartender ejecutiva del bar María Callas (Av Nueva Costanera 3750, www.mariacallas.cl), donde prepara tragos con mezclas de plantas, flores y especias, diseñados para tratar insomnio, estreñimiento, estrés y desánimo. Con su apuesta, la fitoterapeuta Michelle Lacoste (40) está revolucionando el rubro y ha ganado cuatro torneos: dos nacionales y dos internacionales, convirtiéndose en la primera chilena en obtener premios en el extranjero. “Quiero lograr esa consigna de que el alcohol cura. Siempre digo: ‘no es lo mismo estar curado que borracho’. La coctelería nace con los mesopotámicos por salud: por equivocación fermentaron unos granos y se dieron cuenta de que les hacía bien”, dice Michelle, quien acaba de sumarse a liderar el equipo de La Vinoteca Nueva Costanera. Todo partió hace un año, cuando terminaba su diplomado en Terapias Naturales. Trabajó con cannabis y se dio cuenta de que para sacar el aceite esencial debía destilarlo, resultando como descarte alcohol de cannabis. Así se le ocurrió hacer para su tesis un bitter a base de destilado de cannabis, más 12 botánicos endémicos para el sistema nervioso, digestivo y respiratorio. A eso añadió conocimientos de aromaterapia y de flores de Bach.

Cócteles de boldo, miel y pisco

Estudiando Arquitectura, Chabi Cádiz (30) se dio cuenta de que las maquetas no eran lo suyo, pero preparar tragos sí. Trabajaba en barras los fines de semana para ayudar a pagar la carrera y finalmente dejó la universidad y se perfeccionó en la preparación de cócteles. Llevaba cinco años en eso, con varios premios a su haber, cuando quiso ir un paso más allá: explotar lo “chileno” en la coctelería. “Este país es súper rico en ingredientes, territorio y climas. Y no se aprovecha”, dice. Cuando pensó en algo que identificara a Chile, lo primero que se le vino a la cabeza fueron las agüitas de hierbas. “Desde niña he sido cercana a las infusiones: las agüitas de matico, de cedrón, de ruda”, dice. Pidió ayuda a un amigo agrónomo y juntos comenzaron a fusionar hierbas, plantas y flores en alcohol, principalmente whisky y pisco. En 2016, en la feria Food&Service, hicieron la aplaudida presentación de un trago con boldo, miel de palma, pisco y agua mineral. Este año, Chabi ganó el primer lugar en el Festival La Coctelera con su preparación a base de pisco, aguamiel de ulmo, infusión de boldo y lavanda, y mermelada de berries y vino tinto.

 

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