Virginia Demaria: Manos inquietas

Hecho a Mano

Virginia Demaria: Manos inquietas

Por Valentina Rodríguez / Fotografía: Rodrigo Chodil / Producción: Alejandra Apablaza Asistente de producción: Sofía Maturana / Maquillaje: Elisa Broussain

En medio de la onda handmade, la chef Virginia Demaria acaba de lanzar su libro Tejer es mi superpoder, el que surgió de tanto que le preguntaban en las redes sociales por cómo hacía los móviles tejidos para sus hijos o los adornos a crochet de su árbol de Navidad. Aquí las razones de esta pasión y tres de sus proyectos favoritos: un estuche, un cubrepiso y el frivolité, el antiguo encaje por el que lucha para que no desaparezca.

Por Valentina Rodríguez / Fotografía: Rodrigo Chodil / Producción: Alejandra Apablaza
Asistente de producción: Sofía Maturana / Maquillaje: Elisa Broussain

Paula 1199. Sábado 7 de mayo de 2016.

En medio de la onda handmade, la chef Virginia Demaria acaba de lanzar su libro Tejer es mi superpoder, el que surgió de tanto que le preguntaban en las redes sociales por cómo hacía los móviles tejidos para sus hijos o los adornos a crochet de su árbol de Navidad. Aquí las razones de esta pasión y tres de sus proyectos favoritos: un estuche, un cubrepiso y el frivolité, el antiguo encaje por el que lucha para que no desaparezca.

Apenas Virginia Demaria se despierta, casi como por reflejo, agarra lana y palillos y levanta a sus tres niños, tejiendo. Mientras ellos se bañan, ella teje. Mientras les prepara desayuno, teje. Entre las grabaciones de su programa en T13 cable, teje. Su programa de radio Ruta Oasis se lo teje completo. Si hasta en los tacos teje. Incluso durante el trabajo de parto de su primera hija, María Luisa (8), Virginia tejía una flor calipso a crochet que después le pegó en un vestido para ella.

No tiene idea cuándo aprendió a entrelazar lana. Ni su mamá ni su abuela tejían. La única prueba que tiene de que es algo con lo que nació, como ella dice, es la foto que cuelga en el respaldo de su cama junto a otras 20 fotos con sus hijos y marido, donde sale ella de apenas 4 años con palillos en sus manos. “Solo me acuerdo del día en que me funcionó un redondito a crochet. Tenía 12 años y lo copie de una revista”, cuenta.

Para Virginia Demaria el tejido es su terapia, su forma de meditar. Intenta explicarlo a través de la lana-terapia y los beneficios de las manualidades para la salud pero con la naturalidad que la caracteriza prefiere ser más gráfica: “Las mamás del colegio de mis hijos me pusieron la thermomix humana y la verdad es que las manualidades son las únicas que me detienen, son mi cable a tierra”, explica. En resumen, es el tejido el que ordena a esta mujer que se reconoce intensa, dispersa y que anda algo hiperventilada por la vida. “Es el momento en que evalúo y me encuentro con mi yo interno. Cuando tejo soluciono cosas, organizo lo que tengo que hacer o decir, ordeno mi vida. Mi espiritualidad yo la vivo con el tejido”, dice y agrega: “pero lo mejor es la satisfacción profunda que siento cuando miro algo hecho por mis propias manos. Ver mis tejidos terminados son una inyección de autoestima”.

Acaba de llegarle su libro Tejer es mi superpoder, recién salido de imprenta, y lo mira sin poder creerlo. “Era predecible que en mi vida hiciera libros de cocina, pero este no me lo esperaba. Por eso me enorgullece tanto”, cuenta. Lo hizo con Editorial Planeta, la misma con la que ha hecho sus tres libros de cocina que son hits de venta. “Puede que yo te haga mucho libro pero no te leo nada. Tengo muchos talentos manuales, pero no te sumo, no te resto, ni te leo. Nunca he podido terminar un libro. Por eso yo exploto lo que se me da: la cocina y el tejido, mis formas de expresarme y eso es lo que se ve. No es que yo sea un superwoman que hace todo, como algunos dicen, estas son mi áreas y ahí me manejo”.

Tejer es mi superpoder tiene el mismo origen que sus libros de cocina: la cantidad de gente que por redes sociales le escribían pidiéndole sus “recetas” para hacer lo que ella hace. Dice que lo armó pensando en su hija Luisa, a la que si tuviera que regalarle solo una cosa en la vida, sería el tejido. “Me sentiré súper satisfecha si ella lo incorpora a su día a día porque para mí ha sido un gran compañero de viajes, en los bajones dolorosos y en las más grandes alegrías. Quiero que ella y que muchas personas tengan el tejido como una herramienta, por eso hice este libro”.

 

“Nunca me ha resultado seguir los patrones de tejido, por eso este libro es tan fácil porque cada cosa está explicada como yo la leí y lo hice para simplificarme la vida”.

Aunque asegura que es la técnica más difícil que existe dentro del mundo handmade, el frivolité es la nueva obsesión de Virginia. Por primera vez la comparte con estos videos paso a paso que grabó especialmente para Paula. “Quiero que todo el mundo conozca el friviloté porque es maravilloso y se está extinguiendo”, dice. Para aprenderlo Virginia contactó a Catalina Larsen (@contijeras) una joven periodista que es de las pocas personas que enseñan esta técnica de tejido en Chile.

 

 

Estuche punto doble

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De la cartera de Virginia Demaria se asoman varios estuches como este: uno para los remedios, está el que llama “vanidad” donde guarda el maquillaje y el de la manualidad donde tiene el tejido de turno; ese es el estuche que abre y cierra a toda hora porque teje todo el día.

Materiales

  • Restos de lanas de distintos grosores y de los colores
  • Crochet Nº 3,5
  • Aguja para lana
  • Cierre de 12 cm

Puntos empleados

  • Punto bobble
  • Medio punto

Este estuche se teje como un paño rectangular, que luego es doblado por la mitad y cosido a sus costados.

  1. Urdir una cadeneta de 50 puntos.
  2. Hacer una cadeneta más para subir y tejer una corrida en medio punto.
  3. Cambiar de color cada vez que se termine una corrida.
  4. Corrida 1: Hacer 3 cadenetas al aire (reemplazará 1 punto entero en cada extremo). Tejer con punto bobble o bodoque de 4 puntos enteros. Tejer un medio punto y luego continuar alternando el punto bobble normal de 5 puntos enteros con un medio punto en el siguiente como lo indica el diagrama. Continuar de esta forma hasta finalizar la corrida.
  1. Corrida 2: Dar vuelta el tejido y tejer una corrida de medio punto en cada punto.
  1. Voltear nuevamente el tejido y repetir las corridas 1 y 2 hasta obtener 24 cm de alto.
  2. Cerrar.
  3. Por el reverso, doblar el tejido por la mitad y coser los laterales. Coser un cierre en el sector superior.

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Cubrepiso (exclusivo de paula.cl) 

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Materiales

  • Restos de hilo grosor 3 en distintos colores
  • Crochet Nº3

Puntos empleados

  • Cadeneta
  • Punto raso
  • Punto entero
  • Punto bodoque de 4 puntos (4 puntos enteros cerrados juntos)
  • Punto bodoque de 5 puntos (5 puntos enteros cerrados juntos)
  • Punto equis: teje 2 puntos enteros cruzados, tal como muestra el diagrama.
  • Punto cangrejo
  1. Hacer un anillo mágico o tejer 6 cadenetas uniendo el último punto con el primero mediante un punto raso.
  2. Tejer según el diagrama en forma circular, comenzando desde el centro y siempre por el derecho del tejido.
  3. Finalizar con una corrida de punto cangrejo para darle firmeza.

 

Los datos de Virginia Demaria (exclusivo Paula.cl)

Dónde comprar:

Lanas Meeeh: La tienda que Marta Marín (46) tiene en su casa en San Damián. Entre los más de 30 tipos de lanas que trae de Perú, Turquía, Italia y Alemania destacan las de llama, angora, lino, algodón, seda, fibra de leche y de azúcar, baby alpaca y la de merino superwash para meter en la lavadora. “Es un verdadero imperio en torno a la lana y el teñido, un verdadero paraíso para todas las que amamos el handmade. Hay que conocerlo”, cuenta. Ojo, también tiñen prendas de lana. Para agendar visitas escribir a lanasmeeeh@gmail.com

Tienda Hilar: cordonería boutique en Camino El Alba 11.865 que acaba de abrir un local en el Parque Arauco (692). “Tienen lanas muy especiales e ideales para mí que soy muy práctica a la hora de elegir: por ejemplo, yo no soy de lana tan natural porque pica. Aquí encuentro varias opciones según cada proyecto”, dice.

Spotlight Store: tienda australiana donde Virginia ha comprado la lana más linda que tiene. “Hay miles de cosas, es el supermercado de la manualidad. Le recomiendo a todo el mundo vitrinear por su página web para inspirarse y para quienes vayan a Australia, es parada obligatoria. También vale la pena hacer encargos”, dice. www.spotlightstores.com

Amazon: “Siempre compro cosas por amazon.com. Mis últimas compras muy recomendables son: el libro de proyectos New Tatting de Tomoko Morimoto (US$19.26), una tijera vintage para tejido preciosa (US$4.99), una naveta vintage para el frivolité (US$10.99)”, cuenta.

Dónde inspirarse
Pinterest e Instagram son los lugares de donde Demaria saca ideas. Entre todos sus seguidores para ella los obligatorios son: “@westknits (Stephen West de Amsterdam), quien está cambiando los paradigmas del tejido, @Knitting_inspiration donde se reúnen proyectos tejidos de personas de todo el mundo y @olliella, una australiana que hace una cestería fascinante”, dice.

Dónde buscar patrones de tejido

Raverly (www.ravelry.com): “es el sitio más completo y surtido de patrones. Ahí encontré los patrones de @westknits, por ejemplo. Un tesoro para mí”, cuenta.

Algunos tips:
1 “Lo más importante es tejer con libertad. Yo trato de leer los patrones y ajustarlos a mí. Si te gusta más la lana de 8 hebras y el tutorial dice que es con una de 3 hebras, adáptalo a ti siempre”.
2 “Los palillos de madera no corren bien. Son bonitos pero no los recomiendo. Es mejor el palillo continuado para no tener que levantar tanto el codo y para que el tejido no se te salga”.
3 “Compra esas gomitas para tapar la punta del tejido. Son clave para lograr el objetivo”.
4 “Si te gusta una lana, nunca comprar de a pocos ovillos. Siempre te vas a arrepentir”.

5 “Haz como yo y ten una bolsa de los proyectos fallidos. Cuando algo no te resulte, no te frustres: tómalo y déjalo en esa bolsa, en algún otro momento de la vida puede convertirse en otra cosa”.

6 “Si quieres arriesgarte e intentar entrar al mundo del frivolité llama a la más seca: Camila Larens (@contijeras), ella te podrá enseñar”.

 

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