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14 junio, 2017
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Clóset sustentable

Después de radicarse dos años en Hong Kong para trabajar en retail, la diseñadora Alejandra Cuevas regresó a Chile con nuevos objetivos orientados a la moda eco friendly. En junio y julio realizará el taller Clóset Sustentable. Aquí, un adelanto. .

Por Alejandra Cuevas


Paula 1228. Sábado 17 de junio de 2017.

Ordenar
El “no tengo nada que ponerme” suele nacer de la frustración de ver la ropa apretada, desordenada y perdida en el clóset, lo que lleva a comprar impulsivamente. Con su libro La magia del orden, la japonesa Marie Kondo fue nombrada como una de las 100 personas más influyentes del mundo por revista Time. Su filosofía es simple: conservar solo las prendas o artículos que nos “hagan feliz”. Propone varios tips, como el ya famoso doblado vertical. Un sistema también usado por otra gurú del orden, la española Alicia Iglesias, quien en su blog Orden y Limpieza en Casa recibe 300.000 visitas al mes.

Lavar menos y mejor
Lavar, secar y planchar equivale al 30% del impacto ambiental del ciclo de vida de una prenda. Cada lavado libera más de 700 mil fibras de plástico microscópicas que llegan a ríos y océanos. Un estudio de la Universidad de Plymouth arrojó que el tejido acrílico es el mayor productor de micropartículas, seguido por el poliéster. Abigaíl Barrows, investigadora del proyecto Global Microplastics Initiative, realizó un muestreo de 2 mil peces marinos y de agua dulce, de los cuales el 90% presentó restos de microfibras.
Además de consumir entre 70 y 250 litros de agua por carga, el lavado es el principal responsable del desgaste de las fibras. Como si fuera poco, los detergentes contienen en su mayoría químicos contaminantes, por lo que debiesen utilizarse detergentes biodegradables. Otro tema es el uso de agua caliente y la secadora y las emisiones de CO².

Reducir el consumo
Se consumen más de 80 mil millones de prendas anuales en el mundo y buena parte es desechada cuando aparece una “nueva tendencia”. La clave para reducir el impacto es conocer el propio estilo. La bloguera alemana Anuschka Rees lanzó en 2016 el libro The curated closet, en el que se leen estrategias para identificar y definir el estilo personal para construir un clóset inteligente.

Reutilizar
Una de las fibras más comunes es el algodón. Desde camisetas hasta jeans, ropa de cama y toallas son fabricadas con esta fibra que representa el 32% de los textiles producidos a nivel mundial. El 9% de los pesticidas agroquímicos, cerca del 20% de los insecticidas y el 80% de los fertilizantes químicos empleados en la agricultura se destinan a su cultivo.
Hay más: se necesitan 2.720 litros de agua para fabricar una polera, equivalente al consumo promedio de una persona en 3 años.
Datos duros como este sustentan la frase “la prenda más verde es la que ya existe”. Ahí entra la ropa usada y el upcycling.
La marca holandesa Mud jeans ha creado un concepto de “leasing”: dan la opción de arrendar en vez de comprar a través de una membresía mensual. Al final del periodo el consumidor puede optar por mantener sus jeans otros 4 meses o devolverlos y llevarse un nuevo par. Mud recicla todo el material de las prendas retornadas para darle vida a otro par.

Elegir responsablemente

Un consumidor informado es un consumidor consciente y responsable.
El sitio web estadounidense The Good Trade cuenta con información útil para las compras cotidianas. En su sección Guides se encuentran innumerables datos de productos éticos y amigables con el entorno, desde joyas hasta prendas de vestir. En Chile, la plataforma de venta online esfranca.com cuenta con una selección de productos catalogados en 8 categorías, entre ellas orgánico y eco.

Más información, inscripciones y valores en closetsustentable.com/talleres/

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