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14 julio, 2017
orla

Dv 32, el libro sobre el diseño de vestuario en Chile

Una radiografía de los últimos 10 años en materia de diseñadores en el país, a través de una selección que agrupa a 32 destacados talentos del vestuario, es la que presenta esta reciente publicación.


Paula.cl

Octavio Pizarro, Kayn Coo, SISA, Matías Hernán y Paulo Mendez son algunos de los diseñadores que forman parte de este libro, que recopila y muestra el trabajo de 32 diseñadores, agrupados en dos categorías: diseñadores chilenos y nueva generación. DV 32 (Diseño de vestuario, Chile) es el segundo volumen de la colección Nuevos Creativos Chilenos (NCCh), que registra lo nuevo que está pasando en el país en materia de jóvenes creativos.

 

SEBASTIÁN DEL REAL

El diseñador Sebastián del Real es uno de los 32 profesionales reseñados en este libro. En esta foto, su colección Alma de 2015. Por Tomás Eyzaguirre.

OCTAVIO PIZARRO

El trabajo de Octavio Pizarro conforma también esta selección. En esta fotografía de Javiera Eyzaguirre, una pieza de la colección PV 2014.

A continuación, las palabras de Rita Cox, editora de Moda y Belleza de revista Paula, que son parte de este libro y que fueron escritas en memoria al diseñador Pablo Gálvez, que murió a fines de 2016. La periodista, junto con Luis Miranda, Magdalena Olazábal, Gabriela Olivares, Pedro Saldías y Milena Vodanovic, conformó el comité asesor de la publicación.

Gálvez, un caballero 

La muerte de Pablo Gálvez, en diciembre de 2016, aún no se cree. Al menos yo no la termino de digerir. Fue hace casi dos años, en su departamento de Manuel Montt, que lo entrevisté por primera y última vez y caí enamorada, textual, de capítulos de la biografía de este hombre del cual conocía su talento, pero no la dignidad, fuerza y claridad conmovedoras que movilizaban sus ideas y siluetas.
Ese día frío de grabadora y varios tés servidos por él con esa gracia tan únicamente suya, con esos comentarios con una voz que sigo escuchando a veces, descubrí que tras ese diseñador y sastre de formas perfectas –de polleras y pantalones de largos eternos, chaquetas y abrigos precisos y vestidos infartantes de femeninos– rugía un hombre fiel a su familia y a su equipo de costureras; tierno con sus gatos, coleccionista de contados objetos elegidos con elegancia, trabajador incansable que jamás tuvo algo a favor más que el amor profundo de sus padres y hermanos, y una infinita fe en sí mismo, probablemente alimentada por sueños cargados de belleza.
Murió a los 40, maldición. Nadie que lo haya conocido y respetado puede bancarse algo así. Murió después de una última colección de abrigos magníficos que tuve la suerte de probarme, uno a uno, frente a los ojos maravillados de mi hija de entonces 10 años. Ojos que dejaron de pestañear frente a tanta hermosura y los movimientos del diseñador acomodando cuellos y mangas. Una imagen de película. Un diseñador innato. A los 40 años, Pablo Gálvez –Pablito para muchos, desde que ya no está– era todo un hombre. Un señor. Un caballero con historia. Antes que diseñador fue junior, garzón en un restorán de comida italiana y recepcionista de un hotel. A los 24 se compró una máquina de coser Toyota Multiuso por 80 mil pesos. Estudió con Laura Rivas, de quien aprendió la vieja escuela de la alta costura. Para pagar las clases, sirvió café y aprendió a cortar y peinar en una peluquería de barrio. Maquillador autodidacta, trabajó en cine, publicidad y en varias
producciones de moda de revista Paula. En 2003 se integró a Hall Central, la primera tienda multimarcas de diseño de autor en Chile. Después de hacer dos colecciones por año, de diseñar para hombre y para mujer, al borde de los 40 tomó la determinación de que lo suyo serían las colecciones cápsula, acotadas. Amaba la moda, pero no tanto como para endeudarse por telas ni menos acumular stock. Gálvez era radical. Severo, imposible a veces. Antes de partir, casi un mes estuvo sin hablarme porque un vestido suyo salió publicado en una foto de Paula según él con una arruga. Lo amé. Nunca nadie había alegado por algo así. Cómo no extrañarlo. Cómo no respetarlo para siempre.

Pablo Gálvez

Diseños de Pablo Gálvez seleccionados para este libro. Fotografía de Nacho Rojas.

El lanzamiento Dv 32 se realizó el martes 11 de julio, y coincidió con la inauguración de la exposición de moda FIBRAS, que se puede ver durante julio y agosto en Espacio de Diseño Nacional en el GAM. En el mismo lugar se puede comprar el libro ($25.000).

Mira aquí el fashion film de FIBRAS:

El libro, dirigido por Juan Pablo Fuentes, fundador de Espacio Nacional de Diseño del GAM, se podrá descargar gratuitamente desde el 12 de julio en www.nuevoscreativoschilenos.cl.

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