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23 marzo, 2017
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Los hombres de Mario Testino

Tras 40 años de carrera y convertido en una celebridad en sí mismo por sus icónicos retratos de Lady Di y Kate Moss, el fotógrafo peruano reedita Sir (2015), un libro que reúne 303 fotografías que intentan definir el poder de atracción de los hombres, a la vez que explora las formas en que expresan su masculinidad. La colección va más allá de actores, artistas y modelos. Incluye a las figuras del macho y del metrosexual, dandis, drag queens, uniformados e indígenas, personajes que fue recopilando durante sus viajes por Perú y el mundo. Un nutrido recorrido visual que aquí adelantamos en exclusiva.

Por Bárbara Riedemann


Paula 1222.Sábado 25 de marzo de 2017. Especial Moda.

“Siempre fui mejor con los hombres, pero me di cuenta de que el negocio estaba en las mujeres”, bromeó Mario Testino (62) en una entrevista en The Guardian, en 2015. En la ocasión, el fotógrafo presentaba Sir, un elegantísimo libro de edición limitada que tuvo un tiraje de solo mil ejemplares, firmados por él mismo y que costaba mil doláres. Esta vez, el libro se reedita en una versión igual de lujosa, pero disponible para todo admirador de su trabajo. “Junto con la inmensa atención que reciben desde la moda, hoy los hombres se hacen de todo. Se depilan con cera, se sacan los pelos de las cejas y orejas, usan perfume”, dijo en la misma conversación. Y es ese cambio en la imagen del “ser hombre” una de las vertientes que quiso explorar con una selección de fotografías atesoradas durante décadas de trabajo y que han redefinido la expresión de la masculinidad en la esfera pública. Por ejemplo, con la emblemática foto al actor Josh Hartnett, a quien Testino le sugirió pintarse los labios de rojo; los eróticos retratos a un semidesnudo David Beckham y Trent Ford, así como Andy Warhol y David Bowie, de quien Testino es un fanático declarado. “Fue una figura fundamental en mi adolescencia. En Perú era complicado mostrar una personalidad poco convencional en una sociedad sumamente convencional. El modo en que Bowie proponía esas nuevas e increíbles ideas de cómo podía ser un hombre sin perder nunca el impacto de su masculinidad dejó en mí una profunda huella. Me di cuenta de que había que asumir el riesgo de ser uno mismo aunque otras personas fueran a considerarlo un comportamiento amenazador o irritante”, cuenta Testino en la entrevista que prologa el libro y que fue realizada por Patrick Kinmonth, director de ópera y editor de Sir. Ambos se conocieron en los 80, cuando Kinmonth era director creativo de Vogue Uk y le encargó a un debutante Testino sus primeros trabajos fotográficos.

 

 

 

 

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En esta fotografía, el cantante David Bowie, retratado en Nueva York para V Magazine, en 2002. Imagen de cabecera: La modelo británica Stella Tennant junto a la guardia de los Húsares de Junín, la histórica unidad del Ejército peruano, fotografiada en Lima para la moda El Dorado, publicada en Vogue Estados Unidos, en 2012. “Recuerdo el día en que, pasando delante del Palacio de Gobierno, y viendo subir a los húsares a un ómnibus, decidí que era así como quería fotografiar a Stella. El contraste entre ellos y el colorido de sus uniformes los hacía resaltar de una manera increíble”, escribió Testino en revista Cosas Perú. 

Nacido en Lima en una famila católica de clase media-alta con seis hijos, fue precisamente esa necesidad de ser fiel a sí mismo lo que llevó a Testino a vivir una especie de autoexilio. “Me vestía muy extravagante y un poco femenino, supongo”, cuenta en el libro. Aunque soportables, las bromas de los adolescentes opacaban el espíritu alegre de un joven Testino. En sus intentos por encajar en un molde, estudió en Lima un año de Economía y dos de Derecho. Cuando abandonó esas carreras, estudió Relaciones Internacionales en California. Duró solo cuatro meses antes de retirarse y decidir que esa no era la vida que quería llevar. En 1976, con 21 años, se fue a Londres, donde vivía uno de sus mejores amigos. Otra amiga le sugirió que se enrolara en la misma escuela de fotografía donde ella estudiaba, pues así obtendría una visa para quedarse. Y más por sus ansias de no volver a Lima que por vocación, comenzó a estudiar el oficio que más tarde lo consagraría como el fotógrafo que convierte a las modelos en súper modelos, por llevar a la cima a Kate Moss y Gisele Bündchen. “No me metí a la fotografía de moda por la fotografía, sino por la moda”, declara.

El actor y modelo Trent Ford en Nueva York para VMAN, en 2003.

El actor y modelo Trent Ford en Nueva York para VMAN, en 2003.

Pero, ¿cuándo Mario Testino se convirtió en Mario Testino? Su gran oportunidad llegó en 1997, cuando la princesa Diana lo eligió para una sesión de fotos para Vanity Fair, solo cinco meses antes de su muerte, en la que inmortalizó a una sonriente y relajada Lady Di que dio la vuelta al mundo. Desde entonces, Testino es el fotógrafo oficial de la realeza británica, quienes lo nombraron miembro de la Excelentísima Orden del Imperio Británico, la máxima condecoración que un civil pueda recibir.

 Los gemelos James y Matt Kohler, actores y modelos fitness, retratados en Los Angeles, para VMAN, en 2008.

Los gemelos James y Matt Kohler, actores y modelos fitness, retratados en Los Angeles, para VMAN, en 2008.

Tras ello, Testino se convirtió en el más cotizado fotógrafo de las revistas de moda, celebridades y campañas publicitarias, estampando su característica estética que juega con los límites del erotismo y la sexualidad. “El vocabulario artístico de Testino transgrede géneros, mezcla lo masculino con lo femenino y sugiere sensualidad en lugar de sexualidad”, ha declarado la editora de Vogue UK, Suzy Menkes, sobre la óptica del fotógrafo, cuyo trabajo ha sido expuesto en galerías y museos alrededor del mundo.

Patrimonio peruano
Pero no todos sus retratados tienen la encandilante luz de la celebridad. Convertido él mismo en una, Testino ha aprovechado ese sitial para mostrar el nombre de Perú y sus tradiciones al mundo. En julio de 2012 creó MATE –la fundación Mario Testino que funciona para promever el patrimonio cultural peruano–, cuyo museo, ubicado en el bohemio distrito de Barranco, exhibe su obra más selecta, como una sala dedicada a Lady Di y otra donde se muestra la serie Alta Moda, que reúne retratos de jóvenes en sus típicos atuendos, pertenecientes a la Asociación Filigranas Peruanas, provenientes de Cusco, Calca y Paucartambo, entre otras provincias. “Es extraña la forma en que influye lo que uno ve desde su infancia y cómo se va asimilando a lo largo del propio desarrollo profesional. El hombre de la sierra y su vestimenta, por ejemplo, que la mayoría de nosotros hemos visto desde niños sin quizá darle la importancia que tiene, lo fotografié entre los años 2007 y 2011, en Cusco, para la serie de Alta Moda, en la que mi intención era hacernos conscientes, como peruanos, y dar a conocer al mundo en general la riqueza y variedad del traje peruano”, escribió Testino para la revista Cosas Perú en 2015.

El diseñador Karl Lagerfeld, París, Vogue USA, 2004.

El diseñador Karl Lagerfeld, París, Vogue USA, 2004.

Un tributo que lo ha llevado incluso a desdibujar los límites entre tradición y moda, como la completa edición titulada Escala en Perú, las claves del paraíso, que en 2013 publicó Vogue Francia, y en cuya portada aparecía la modelo brasileña Isabeli Fontana posando sobre Machu Picchu con un moderno conjunto confeccionado con el típico tejido de la zona. También Kate Moss y Erin Wasson fueron fotografiadas en el desierto de Nazca y en Cusco. En ese mismo número de Vogue también apareció el chef Gastón Acurio retratado por Testino, quien afirma que así como él inció una revolución en la gastronomía, el fotógrafo está haciendo lo mismo con la cultura peruana para construir identidad e imagen país, el recurso más valioso de sus habitantes.

Editorial Taschen, tapa blanda, 27 x 35 cm. $ 76.600 en librerías Contrapunto de Santiago. La portada es un detalle de una fotografía para Gucci, tomada en Los Angeles, en 1999.

Editorial Taschen, tapa blanda, 27 x 35 cm. $ 76.600 en librerías Contrapunto de Santiago. La portada es un detalle de una fotografía para Gucci, tomada en Los Angeles, en 1999.

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