¿Cómo limpio mis oídos? Los errores más comunes acerca de su limpieza

Publireportaje

¿Cómo limpio mis oídos? Los errores más comunes acerca de su limpieza

Por Paula

Es importante mantener una buena higiene de nuestras orejas y oídos para evitar infecciones y la pérdida paulatina de la audición. Sin embargo, ¿sabemos cómo limpiarlos correctamente?

El cuerpo humano es sabio y debemos aprender a conocerlo. Muchas veces tratamos de anular o eliminar reacciones producidas en él, ya sea por estética o simple desconocimiento, pero hay otras en que no nos damos cuenta de que éstas son alertas de que algo anda mal o de que, simplemente, son procesos de normal funcionamiento.

El cerumen presente al interior de nuestros oídos es uno de estos elementos “incómodos” pero absolutamente normales que produce nuestro organismo. Constantemente tratamos de eliminarlo sin darnos cuenta de la importancia que tiene y del rol clave que juega en la protección de nuestros oídos.

“El cerumen genera una barrera de entrada para los insectos, además de matar bacterias y hongos que podrían estar presentes en el conducto auditivo. Todas las personas tenemos cerumen, pero al retirarlo estamos eliminando la barrera contra bacterias y hongos, facilitando así la aparición de infecciones”, explica Pedro Pablo Cortés, doctor y profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Chile.

La mayoría de las personas cometen el error grave de limpiar las orejas con los clásicos bastoncitos de algodón o papel, o sencillamente con los dedos. Esta acción en vez de limpiar el oído empuja el cerumen hacia el interior del conducto auditivo externo del oído, formando un tapón de cera que a la larga puede producir pérdida de la audición o hipoacusia. Es más, el uso de los bastoncitos de algodón o papel también pueden producir heridas en la piel del conducto auditivo e incluso perforaciones en el tímpano.

¿Qué ocurre con las personas que son propensas a formar cerumen?

Según estudios médicos, el 15% de los niños y entre un 20% y un 65% de los adultos mayores producen exceso de cerumen y por lo tanto generan tapones en sus oídos. En estos casos es importante consultar a un médico especialista para que cada cierto tiempo, se les elimine el tapón y así evitar la disminución de la audición.

De todos modos, está comprobado que el 70% de las personas generan tapones de cerumen en algún momento de sus vidas, por eso es importante que todos nos revisemos cada cierto tiempo con un doctor.

¿Cuál es la manera correcta de limpiarse los oídos en la vida diaria?

El doctor Cortés señala que “lo normal es que el cerumen salga solo de manera natural del conducto auditivo, en forma de escamas secas parecidas a la caspa. Esas escamas, que van quedando a la salida del conducto, se pueden retirar, y solo cuando sea necesario, con ayuda de la yema del dedo meñique para facilitar su expulsión natural”.

Otra alternativa es utilizar líquidos especiales que cuentan con peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), que ayudan a disolver el cerumen y lo transforman en estas pequeñas escamas que salen de forma natural del oído. Hoy en el mercado hay un producto con características óptimas para la limpieza de los oídos: Otiblock. Para mayor información visita www.otiblock.com/cl.

Seguir leyendo