Marihuana terapéutica
Reportajes

23 Mayo, 2013

Marihuana terapéutica

En las farmacias de Estados Unidos, Canadá, Alemania y Suecia los pacientes con cáncer, parkinson, esclerosis múltiple y molestias articulares tienen la opción de comprar, con receta médica, remedios derivados de la marihuana; ya sea en comprimidos, spray e incluso cogollos en sachet. Si bien Chile está muy lejos de algo así, hay un grupo de doctores que con el apoyo del Colegio Médico quiere abrir la discusión de su uso medicinal.

Por Daniela González / Fotografía: Rodrigo Chodil / Producción: Álvaro Renner

Paula 1122. Sábado 25 de mayo 2013.

El año pasado se publicó un estudio que involucró a cuatro prestigiosas universidades –la de Heidelberg y Cologne (Alemania), de California, de Irvine (EE.UU.) y el Italian Institute of Technology– donde se señalaba que un componente de la marihuana había provocado una mejoría clínica significativa en 42 pacientes esquizofrénicos. La investigación, publicada en la revista académica Translational Psychiatry, decía que el cannabidiol –uno de los más de 90 componentes farmacológicos de la planta– representaba potencialmente un mecanismo completamente nuevo en el tratamiento de la esquizofrenia, porque ejercería un efecto antisicótico relevante.

Hace dos años se publicó otro estudio en la revista Clinical Pharmacology and Therapeutics que demostró que 21 pacientes con dolor crónico, que tomaban morfina como tratamiento, disminuyeron en 27% su dolor, después de 5 días inhalando cannabis vaporizada. La investigación, conducida por el oncólogo Donald Abrams de la Universidad de California de San Francisco, concluyó que la planta aumentaba los efectos analgésicos de la morfina.

Ambas investigaciones se suman a cientos de estudios desarrollados en los últimos años sobre las propiedades terapéuticas de la marihuana y que han sido publicados en prestigiosas revistas académicas. Dentro de los efectos medicinales que se le han comprobado a la cannabis, se ha concluido que los compuestos de la planta son un potente analgésico para pacientes con dolor neuropático y oncológico, potenciadores del apetito, inhibidores del vómito en pacientes sometidos a tratamientos fuertes, en el caso del cáncer o sida, además de lograr ser útiles en el tratamiento de la espasticidad –rigidez de los músculos– en enfermos con esclerosis múltiple. Ya en 1999, un conocido informe del Instituto de Medicina (IOM) de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos concluyó, entre otras cosas, que la cannabis es útil para el dolor crónico. Lester Grinspoon, siquiatra y profesor emérito de la Universidad de Harvard especializado en el tema, ha llegado a calificar a la marihuana como una “wonder drug”, tal como lo fue la penicilina en sus comienzos: “La marihuana hace más que ayudar con el dolor. Tiene propiedades antidepresivas, ayuda con el asma, es un buen somnífero, disminuye la presión intraóptica en el glaucoma, es muy útil en el tratamiento de todos los tipos de epilepsia, particularmente útil con los espasmos musculares y el dolor y, por lo mismo, útil en el tratamiento de paraplejia y cuadraplejia. Me parece que es tan versátil, que creo que eventualmente será considerada como una droga maravilla. Porque cuando piensas en cuántas cosas diferentes será capaz de tratar, es realmente impresionante”, señala desde su oficina en Boston, este científico de 82 años que a inicios de los 90 publicó el libro Marihuana: la medicina prohibida y se consolidó como uno de los pioneros en la defensa de la planta tras recibir, en esa década, un premio de la Fundación sobre Políticas de Drogas de Estados Unidos por sus contribuciones científicas. Además de haber fundado dos revistas académicas, ha publicado por lo menos 30 artículos sobre la yerba y sus propiedades medicinales.

“Sirve para el dolor, ayuda con el asma, es útil para tratar la epilepsia, tiene propiedades antidepresivas. Es tan versátil, que creo que será considerada una droga maravilla”, dice Lester Grinspoon, siquiatra y profesor de la Universidad de Harvard.

La atención de los investigadores hoy se centra en descubrir cuál de los principios activos de la marihuana es el ideal para potenciar los efectos terapéuticos. El foco está puesto en diferenciar el tetrahidrocarbocannabinol (THC) o el cannabidiol (CBD) e identificar cuál es más apropiado para los pacientes, puesto que el primero genera efectos sicoactivos, pero el segundo no. Así lo explica Raphael Mechoulam, profesor israelí de Química Médica de la Universidad Hebrea de Jerusalén, quien ha publicado más de 350 artículos científicos sobre la cannabis. Se le conoce como una de las máximas autoridades en investigación sobre marihuana medicinal, porque en los años 60 descubrió el principio activo THC. “El cannabis como droga terapéutica no ha sido conocida desde los 90, sino desde hace milenios. Los avances en química y farmacología, han hecho posible investigar sobre compuestos específicos y dosis específicas, al igual que todas las drogas modernas aceptadas. Tu doctor no te dice ‘toma antibióticos’, sino que te da uno específico, con una dosis específica y por un tiempo específico”, comenta a revista Paula.

REGULACIÓN TERAPÉUTICA
A partir de 1999 su uso terapéutico ha comenzado a regularse en muchos países: Canadá, España, Holanda, Suiza, Alemania y República Checa. Israel, donde la marihuana es definida por la ley como ilegal y peligrosa, tiene un protocolo donde la autoridad de salud otorga licencias a más de 10 mil personas que tienen enfermedades como cáncer, parkinson, esclerosis múltiple, síndrome de Tourette, sida y estrés postraumático.

En Estados Unidos está permitido su uso medicinal en 18 estados. La administración depende de cada Estado, pero en California y Washington funcionan con dispensarios: locales donde solo pueden adquirir marihuana los pacientes diagnosticados de enfermedades como esclerosis múltiple, cáncer o VIH/sida, con el estupefaciente claramente estipulado dentro de su tratamiento a través de un certificado médico. A los pacientes se les entrega la yerba en una bolsa sellada que solo puede ser abierta en sus domicilios y lugares autorizados.

En Chile la situación es muy diferente porque, según nuestra legislación, la marihuana se considera una sustancia ilícita. La Ley de Drogas y Estupefacientes –la N° 20.000– sanciona el uso, producción, posesión, transporte y consumo concertado de la marihuana.

Del punto de vista legal, su uso médico en Chile está en una zona gris. Así lo argumenta el abogado Pedro Mendoza, experto en causas penales de uso y cultivo de cannabis. Según explica, la ley señala que “se entenderá justificado el uso, consumo, porte o tenencia de alguna de dichas sustancias para la atención de un tratamiento médico. Pero esto no quiere decir que se permita su uso terapéutico, pues existen reglamentos que hacen inviable que un médico pueda recetarla. Si el médico la recomienda no estaría faltando a la ley; pero no puede recetarla”. El punto está en que el Instituto de Salud Pública –que evalúa los medicamentos que se comercializan en Chile– la considera una sustancia ilegal, no un medicamento. “El tema se ve caso a caso y se resuelve en tribunales, donde uno apela a esa zona gris de la ley”, dice Mendoza.

La legislación chilena considera a la marihuana una sustancia ilícita. En ese contexto “existirían muchas personas en Chile que están usándola para terapia en condiciones de criminalidad, dado que la ley lo impide, dejándolas en un limbo institucional”, observa el doctor Sergio Sánchez.

Sergio Sánchez médico, magíster en Salud Pública, doctor en Ciencias Sociosanitarias, profesor de la Escuela de Salud Pública en la Universidad de Chile y asesor del Colegio Médico en política de drogas, señala que en ese contexto “existirían muchas personas en Chile que están usando marihuana para terapia en condiciones de criminalidad, dado que la ley lo impide, dejándolas en un limbo institucional. Por eso decidimos impulsar este debate y apoyamos la despenalización terapéutica porque se ha comprobado que tiene propiedades médicas y con bastantes utilidades”. Sánchez fue uno de los promotores del primer seminario de políticas de drogas titulado Avanzando por una regulación terapéutica, convocado por el Colegio Médico y que se realizó hace unos días y en el que 12 expertos chilenos expusieron su visión común: hacer factible en el país el uso terapéutico.

“Creo que el avance hacia una regulación terapéutica, en mi opinión, debería ser amplia y no restrictiva. Que se permitiera la entrada a los medicamentos hechos a base de cannabis, pero también que se le permitiese a los pacientes que tienen esa indicación, tener su propio cultivo, acompañados en sus procesos terapéuticos por personal de salud. Si no se permitiera el cultivo, habría un mercado perverso y monopólico para estos laboratorios”, señala Sánchez.

La apertura del Colegio Médico coincide con declaraciones de otros colegios médicos de gran relevancia, como el de Alemania, que en su publicación Journal of the German Medical Association, lanzó el año pasado un artículo sobre el potencial terapéutico del cannabis basado en la revisión de más de 100 ensayos clínicos controlados. De ahí que ya existan en países como Canadá o Alemania medicamentos hechos en base a la planta como sativex, un spray bucal hecho en base a tetrahidrocannabinol y cannabidiol, dos de los componentes activos de la planta, e indicado para aliviar los espasmos musculares de pacientes con esclerosis múltiple.

Mientras tanto, en Chile el debate por despenalizar el autocultivo para consumo personal y medicinal se ha visto impulsado tras el proyecto de modificación a la Ley 20.000, ingresado en agosto del año pasado por los senadores Fulvio Rossi y Ricardo Lagos Weber. El mismo doctor Sergio Sánchez ha ido a exponer al Congreso sobre la conveniencia de autorizar su uso con ese fin, mientras que movimientos ciudadanos de pacientes y consumidores como Cultiva tus Derechos o Movimental se han estado manifestando en las calles: marcharon el sábado 4 de mayo, día en el que en forma simultánea se realiza en 72 países la llamada Global Marijuana March o Million Marijuana March.

* FÁRMACOS DE MARIHUANA
Sativex

Spray que se administra con un pulverizador bajo la lengua. Luego, sus principios activos –el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD)– pasan a la sangre y se distribuyen por el organismo. Está formulado especialmente para pacientes con esclerosis múltiple, porque les ayuda a disminuir la rigidez muscular y molestias. Hay pacientes que reportan poder volver a dormir porque el medicamento les quita las molestias de dolor en las noches. El sativex partió siendo aprobado en Canadá y ahora también lo está en España, Alemania, Dinamarca, República Checa, Suecia, Nueva Zelanda y Reino Unido, donde se vende solo con receta. Actualmente se encuentra en fases de investigación para ampliar su uso para el dolor oncológico, mientras hay 13 países más que están a la espera de que el medicamento se apruebe formalmente.

Otras presentaciones
En Holanda se venden libremente medicamentos a base de marihuana para pacientes con esclerosis múltiple, cáncer y VIH. En Estados Unidos se comercializa cesamet, que contiene CBN sintético y es recomendada para dolores crónicos; solo se obtiene con receta médica. Al igual que marinol, para tratar las náuseas severas y el vómito asociados con la quimioterapia del cáncer. “Como oncólogo, cada día veo pacientes con náuseas, vómitos, pérdida de apetito, dolor, insomnio y depresión. Yo puedo recomendarles 5 ó 6 fármacos distintos para tratar cada una de esas condiciones, o sugerirles que prueben la cannabis que puede hacerse cargo de todas ellas. Además, es un medicamento que ellos mismos pueden cultivar”, comenta Donald I. Abrams, el mismo oncólogo que realizó la investigación que demostró que el cannabidiol reducía en 27% el dolor en pacientes con dolor crónico.

Entre los medicamentos que contienen   principios activos de la cannabis está Sativex, un spray que se administra con un pulverizador bajo la lengua y está formulado especialmente para pacientes con esclerosis múltiple, porque les ayuda a disminuir la rigidez muscular y las molestias. En Canadá y algunos países europeos se vende con receta médica. El envase de la foto es una ilustración.

* ARGUMENTOS EN CONTRA
Por Keryma Acevedo, miembro del directorio y tesorera de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia.

Estoy en contra del consumo de la marihuana en cualquier situación, porque hasta ahora no hay evidencia médica de calidad que avale su uso en medicina. Los efectos sicotrópicos de la marihuana son debidos a la presencia del THC y la intoxicación por esta sustancia puede producir trastornos conductuales o cambios sicológicos. En algunos pacientes se producen sensaciones placenteras y de euforia, asociando una disminución de la ansiedad y la alerta. En otros, sin embargo, puede gatillar ansiedad, crisis de pánico o aislamiento social.

El uso de marihuana en varones disminuye la producción de testosterona, lo que podría producir impotencia, disminución del recuento espermático y ginecomastia (crecimiento de las glándulas mamarias), y se han reportado recién nacidos de madres consumidoras de marihuana más irritables y temblorosos. Lamentablemente, no existen tantos estudios respecto del impacto potencial que puede tener en el neurodesarrollo de los niños, aunque sí hay observaciones que reportan menor capacidad de atención y análisis.

Aunque se ha preconizado el uso de la marihuana para el dolor crónico, aún no existen estudios controlados que demuestren que la inhalación de marihuana, asociada al uso de tratamientos tradicionales, sea efectiva para combatirlo.

* EL EFECTO ANALGÉSICO
El dolor es una información sensorial que llega a una parte del cerebro llamada corteza somatosensorial. “Esta región del cerebro es la encargada de materializar el dolor o, mejor dicho, hacer que el dolor sea dolor. Si no tuviéramos estas neuronas, independiente que de que tuviéramos una lesión, no nos dolería. Nuestro cerebro toma esta información y la envía a otras áreas del cerebro para su ‘interpretación’, lo cual se generará o creará la percepción de dicho dolor o sensación”, explica Fernando Sepúlveda, bioquímico del Laboratorio de Neurofisiología de la Universidad de Concepción, que expuso en el seminario del Colegio Médico. “La percepción es un proceso cerebral llevado a cabo íntegramente por neuronas, muchas de las cuales tienen receptores de cannabinoides”, añade. El principal mecanismo por el cual alivia el dolor, parece ser el efecto inhibitorio a nivel cerebral que los cannabinoides producen sobre neuronas de regiones como la amígdala cerebral y la corteza somatosensorial, lo que se apoya en estudios publicados en revistas académicas como The Lancet y Pain.

 

 

 

 
Pin It
ANUNCIOS

TAMBIÉN PODRÍA GUSTARTE