Todas al quirófano
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20 Abril, 2010

Todas al quirófano

Para saber qué dicen los cirujanos plásticos a sus pacientes en la consulta, resolvimos pedir hora y preguntarles qué podían hacer por nosotras. El equipo de Paula se sometió al escrutinio de especialistas en implantes y lipoesculturas primero y, ahora, al de ustedes.

Por Equipo Paula / Fotografía: Sebastián Utreras / Producción: Paulina Wiegand

Una costilla por una cintura

EDAD DE LA PACIENTE: 28

ESTATURA: 1,61 M

PESO: 54 KG

PROBLEMA: POCA CINTURA.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: LIPOASPIRACIÓN DE ABDOMEN Y ESPALDA.

PRESUPUESTO: $ 1.400.000 + UN DÍA DE CLÍNICA.

No soy flaca ni gorda, ni alta ni baja, pero si algo pudiera mejorar de mi cuerpo es mi poca cintura. Ésa fue la excusa de mi cita con un cirujano plástico cincuentón y simpático. Con pudor, le dije que estaba cansada de luchar con mi torso cuadrado y que quería tener más cintura. –¿Cuánto costaría sacarme un par de costillas?– lo interrogué. Sin el más mínimo asombro –luego reconoció que más de algún paciente había llegado con la misma pregunta–, me dijo que la costilla en discusión aporta poco y nada.

Pasamos al plan B. Me saqué la blusa y discutimos sobre lo sobresaliente de mis costillas. “¿Usted hace abdominales?”, me preguntó. Le respondí que hasta el año pasado practicaba yoga todos los días. Me recomendó una aspiración de las grasas extras de la espalda, que me dejaría dos tajitos en la columna a cambio de mi nueva cintura. Para aprovechar la intervención, me sugirió lipoaspirarme el abdomen. Después de la operación

tendría que usar una faja por tres semanas y someterme a masajes permanentes de drenaje linfático. Me propuso también una alternativa sin cirugía: someterme a masajes reductivos. “Quizás se demore más, pero es bueno que antes de operarse, averigüe bien. Aunque no me convenga decirle esto…”.

Si alguna vez decido operarme volveré donde este señor. Por ahora retomaré las clases de yoga que dejé en el camino.

Todo mal

EDAD DE LA PACIENTE: 22

ESTATURA: 1,70 M

PESO: 64 KG

PROBLEMA: CACHETONA.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: LIPOSUCCIÓN DE LAS

BOLSAS ADIPOSAS DE BICHAT.

PRESUPUESTO: $ 2.595.000.

Llego sin ningún complejo físico a la consulta de una clínica de cirugía estética del sector oriente. Me recibe una doctora amable, que me trata como si fuera su amiga de toda la vida. Me dice “ay gansa”. Después me entero de que no es doctora, sino consultora estética. Después de evaluarme me derivará a un cirujano.

Con mucha timidez le cuento que encuentro que mis mejillas son muy grandes. O sea, que soy cachetona. Me responde: “Sabía que venías a eso”, y se ríe. Ella, yo no. Además, me comenta que mi mejilla izquierda es mucho más abultada que la derecha y que eso es un defecto fácil de corregir. Me explica que la operación es ambulatoria, que los gastos son

bajos y que quedaré como nueva, con resultados a la vista en un mes.

Luego, me pide que me ponga de perfil y acota que es necesario que me quite un poco de papada, para aprovechar la operación. Me muestra fotos de otras pacientes, los clásicos antes y después, que se han removido las “bolsas adiposas de Bichat”, como se llama técnicamente mi problema.

Noto que es cierto que el cambio es radical. Para aprovechar la consulta y ver en qué estoy mal según los ojos de un cirujano, le pregunto qué tengo que cambiar de mi cuerpo. Me paro frente al espejo, me saco la polera y se dibuja una horrible expresión en su rostro. Me dice que tengo que arreglar todo, además de mis grandes cachetes. Tengo que sacar grasa de mis brazos, acinturar mi tronco corto y adelgazar las piernas. Todo el paquete me costaría $ 3.595.000: la operación, el post operatorio y la clínica.

Salgo desmoralizada, y aunque no pienso hacerme ninguna cirugía estética, voy a tratar de levantarme más temprano para ir a andar en bicicleta.

Curvas peligrosas

EDAD DE LA PACIENTE: 32

ESTATURA: 1,64 M

PESO: 61 KG

PROBLEMA: LA GUATA.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: LIPOSUCCIÓN DE ABDOMEN.

PRESUPUESTO: $ 2.323.000.

Estoy en la sala de espera del cirujano plástico de una de las tres clínicas más prestigiosas de Santiago. Veré si me ponen un balón intragástrico o si me hacen una lipoescultura porque, según yo, tengo guata.

–No calificas para el balón– me dice tiernamente el doctor. Eso es para personas con obesidad mórbida y tu IMC (22.67) es normal. Yo sabía. Pero siempre había fantaseado con la idea de que algo mecánico me haga “cerrar la boquita” y ser flaca. Pero no. No soy flaca ni lo seré nunca. Es de familia la cosa XL. Tampoco soy gorda, soy chilena: con caderas y pechugas y poto. La mayoría del tiempo me encanto así. Pero hoy digo:

–¿Y una lipo, doctor?

El doctor me dice que me quite la ropa. Quedo en sostenes y calzones, y le muestro la guata.

Me revisa, observa, palpa, métale agarrando el rollo.

–Tienes un poquito de grasa, pero no tanta. Quedarías muy bien con una lipoescultura, ganarías más cintura.

–¿Y quedaría plana como tabla?

–No. La curva de tu abdomen bajo es normal, todos los seres humanos la tenemos. Es así y seguirá siendo así.

–¿Entonces me conviene hacérmela o no?

–Puedes vivir perfectamente sin ella.

–¿Cuáles son los riesgos, si decido hacérmela?

–Puede que no quedes mejor de lo que estás. Puede que en los orificios por donde se introducen las cánulas queden cicatrices que, como tienes la piel oscura, se pueden pigmentar. También hay un mínimo riesgo de trombosis y embolia. Esto de acá sí que se puede sacar y quedaría muy bien –me dice mientras me agarra los rollos de la cadera, arriba de la cola y los que se forman con la presión del sostén.

–Como que no me conviene mucho, entonces.

–Puedes hacer harto ejercicio. Abdominales, por ejemplo. Y dieta.

–Pero, en serio, ¿no hay manera de que mi estómago quede como tabla?– insisto, tratando de que se cumpla mi sueño de una guata como palo.

–No, el cuerpo es así, con curvas. Piénsalo bien.

Y me voy feliz, curvilínea y sin lipo.

Derrière de cheval

EDAD DE LA PACIENTE: 32

ESTATURA: 1,74 M

PESO: 58 KG

PROBLEMA: PANTALÓN DE MONTAR.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: LIPOASPIRACIÓN DE MUSLOS, CINTURA Y

ABDOMEN INFERIOR.

PRESUPUESTO: $ 3.179.000.

–Qué te quieres operar?– me preguntó de entrada la asistente que se sentó en el escritorio del doctor mientras hacíamos hora para disimular los 40 minutos de retraso del cirujano.

–No sé…, no estoy segura, quiero ver al doctor.

–Ya, pero más o menos– insistió. –¿Te quieres hacer algo en la carita? ¿En tus ojitos, tu boquita, tus labios? ¿Quizás te quieres aumentar las mamas, o sacarte un poquito? ¿Quitarte la grasita de la guatita? ¿La de las caderas?

Ya me habían ofrecido un café –que nunca llegó– en una sala de espera con sillones blancos, alfombras rojas, óleos de mujeres desnudas con lencería y flores falsas. Plásticas.

Con terno de lino y camisa abierta en el pecho, finalmente llegó el doctor.

–Encantado de conocerte– me saludó de beso.

La asistente le sopló que mi zona en cuestión era el trasero.

–Sácate la ropa– me ordenó sin preámbulos.

Bajó un telón blanco, me hizo pararme en sostenes y calzones y empezó a tomarme fotos. De frente, de lado, por atrás y del otro lado. Después, ya vestida, me senté junto a él frente a una pantalla gigante que ampliaba las fotos de mi cuerpo.

Yo esperaba que el doctor me dijera que no estaba tan mal, aunque podría estar mejor. Pero eso no pasó. En cambio, empezó a murmurar algo en un francés muy refinado que no pude descifrar:

–Derrière de cheval. Lo que tienes, en cirugía plástica, se llama derrière

de cheval.

–¿Y eso qué significa?

–Culo de caballo– remató con la vista en la pantalla, sin mirarme de frente, como haciéndose el tonto después de la estocada.

Yo traía conciencia de mi pantalón de montar, esa grasa que se acumula en la parte baja del trasero, en los costados. Pero su jerga equina me dejó devastada.

Me dijo que todo se arreglaba con liposucción, y empezó a filetearme en la pantalla con un programa que se llama mirror y que es la última chupada del mate en cirugía plástica. Con un lapicito, como el photoshop, me empezó a sacar lonjas de los muslos, tajadas de la cintura, hasta dejarme como Claudia Schiffer en bikini.

–¿Cuándo te operas entonces?– me apuró, porque hace rato que lo esperaba

una paciente en el pabellón.

La cotización y los detalles me los pasó una de sus asistentes dentro de un folleto promocional de la clínica en el que se lee que el fuerte deseo de los chilenos por mejorar y rejuvenecer la apariencia personal se debe al pujante desarrollo de la economía. El trámite estético me tomó una hora y media y me costó 40 mil pesos.

No quiero ser la mamá vieja del curso

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EDAD DE LA PACIENTE: 44

ESTATURA: 1,63 M

PESO: 60 KG

PROBLEMA: ARRUGAS.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: EMBELLECIMIENTO DE ROSTRO CON BÓTOX.

PRESUPUESTO: ENTRE $ 300.000 Y $ 500.000.

–Doctor, quiero preocuparme de mi cara. Tengo 44 años y se me están notando la arrugas. Mis hijos son chicos y no quiero ser la mamá vieja del curso. ¿Qué me sugiere?

–Tendrías que haber empezado a preocuparte hace diez años.

Casi sin mirarme, este doctor de clínica privada, pero no de las más privadas, disparó:

–Mira esas bolsas, esas ojeras, ya te salieron las patas de gallo, los surcos hay que rellenarlos urgente, tienes caída una parte de la cara. Te recomiendo bótox, te vas a ver bien, vas a andar contenta. Y de aquí a cinco años, te hago un mini lifting. Te estiro un poquito de aquí– me dijo, y se agarró la parte baja de las mejillas y la estiró hacia atrás.

Nada más qué decir, así que me despedí asegurándole que lo pensaría. Él me acompañó a la puerta.

–Cuídate. Baja de peso, pero no mucho, porque a tu edad se marcan mucho más las arrugas si estás muy flaca.

¿Qué hay de malo con mis rodillas?

EDAD DE LA PACIENTE: 26

ESTATURA: 1,60 M

PESO: 54 KG

PROBLEMA: EL ROLLO DE LA ESPALDA Y LA CADERA.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: LIPOASPIRACIÓN CORPORAL.

PRESUPUESTO: $ 3.800.000.

No soy fanática del ejercicio. Prefiero las fiestas y la televisión. Por eso ahora tengo un detestable bulto de grasa que se me marca en la espalda con el elástico del sostén y que se me sale por las caderas cuando me pongo un pantalón.

Le pregunté al doctor de sonrisa atenta que salió a recibirme qué solución tenía para esos rollos. Sugirió una lipo, pero me advirtió que era una solución momentánea y que si no iba ligada a un estilo de vida, la inversión se iría a la basura.

Estaba a punto de vestirme, cuando me dijo solapadamente, a modo de sugerencia buena onda:

–Pero podríamos aprovechar de hacer otros detalles.

Sus ojos perspicaces habían detectado algo: mis rodillas. “Puedo moldearlas. Hay grasa acumulada en la parte de arriba”, me dijo.

Cuando apretó la parte superior de mis rótulas para mostrarme a qué se refería, me quise morir. Efectivamente, tengo un insólito rollo. Para peor, andaba con falda y sentí pánico de salir a la calle.

El doctor me dijo que lo pensara con calma y que las recepcionistas me darían el presupuesto por deshacerme de la grasa de la espalda, las caderas y las rodillas. Mientras la impresora despachaba el documento con un valor fuera de mi alcance, pensaba en el lugar más cercano a la consulta donde comprar un par de pantys.

Sin pantorrillas

EDAD DE LA PACIENTE: 30

ESTATURA: 1,70 M

PESO: 54 KG

PROBLEMA: PANTORRILLAS POCO DESARROLLADAS.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: IMPLANTE DE PANTORRILLAS.

PRESUPUESTO: $ 2.600.000.

Cuando entré a la consulta del doctor para evaluar la posibilidad de ponerme implantes de pantorrillas, sabía perfectamente lo que iba a escuchar. Mis pantorrillas no existen. Efectivamente, el doctor en su tercera edad las miró y exclamó: “¡Uyyy, pero si no tienes ninguna curva, acá hay que poner implantes!”

En su consulta privada en un edificio de Vitacura, el cirujano me contó que, por un asunto de oferta y demanda, el implante de pantorrillas es el más caro. Me explicó que en el quirófano me abriría un pequeño tajo detrás de las rodillas para introducirme las prótesis de silicona. Al día siguiente me iría para la casa y a los tres días, al trabajo. Cuando le pedí

que me mostrara cómo queda una mujer operada, buscó en su computador y me enseñó una imagen terrorífica, casi gore: una mujer que yacía de guata en el pabellón, llena de manchas oscuras que cubren su cuerpo.

“No te asustes, es yodo”, me dijo. Cuando le pregunté qué pasaría si fuera alérgica a los implantes, me dijo que perdería la plata, igual que cuando uno compra un producto sin garantía. Le comenté que con tres millones me podría comprar hasta un auto. Él replicó:

–Pero el auto se acaba, en cambio tus pantorrillas son para toda la vida.

Plana sin complejos

EDAD DE LA PACIENTE: 28

ESTATURA: 1,70 M

PESO: 55 KG

PROBLEMA: POCO BUSTO.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: IMPLANTE MAMARIO.

PRESUPUESTO: $ 4.436.393.

–Doctor, ¿usted cree que me debería poner pechugas?– le pregunto a un reputado cirujano que me palpa los pechos en su elegante consulta de clínica privada.

–Una chica como tú se vería mucho mejor con mamas más desarrolladas– sentencia mientras me mide con una huincha. –Ahora, si me dices: “Póngame 500 cc porque trabajo en un bar”, no soy el doctor para ti.

–No trabajo en un bar– lo tranquilizo. Ni siquiera estoy segura de querer ponerme implantes. Ser plana nunca ha sido un gran complejo.

–Entonces se puede hacer algo que quede bonito y natural– se relaja el doctor. –Esto se trata de cómo tú te sientas. A los hombres nos gustan las mujeres que se sienten bonitas, seguras, contentas, rollitos más o menos, pechugas más o menos. Ahora: si es lo que quieres, yo te ayudo a elegir lo que te quede mejor.

–¿Y qué me recomienda?– pregunto, encantada con los argumentos.

–Unos implantes de no más de 10,5 cm de ancho. A las mujeres tipo Marlen Olivari se les ven las pechugas enormes porque se ponen diámetros mucho más grandes de lo que deberían. Además, deben ser de perfil alto, es decir redondos, y de unos 215 a 235 cc de volumen, para que te veas bonita y natural y no te anden chiflando de los edificios.

–Igual a veces me chiflan de los edificios– defiendo el orgullo herido.

La asistente del doctor me lleva a otra oficina, me pasa un sostén deportivo y busca en una caja con decenas de implantes de muestra. Parecen jaleas envueltas en plástico blanco. Triunfal, saca una especie de goma frugelé gigante, redonda y transparente.

–Estos son los verdaderos implantes. Apriétalos, no te va a pasar nada.

Sin preámbulo me los acomoda dentro del sostén. Mis futuras nuevas pechugas se ven rarísimas, descomunales y completamente ajenas. Son pesadas. Me cargan.

Aunque ya no quiero más, la asistente me embute la de 255 cc para que también me la pruebe. El sostén se desborda. Terminamos la sesión. Mientras me hace el presupuesto, ya sé que no voy a volver. Ni por la 235, ni por la 255, ni por ninguna.

Una deformidad

EDAD DE LA PACIENTE: 23

ESTATURA: 1,60 M

PESO: 50 KG

PROBLEMA: LAS PAILAS.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: OTOPLASTÍA.

PRESUPUESTO: $ 2.631.000.

Le cuento al doctor que el problema son mis orejas, porque soy pailona. Me pide que me recoja el pelo y se las muestre. De inmediato me dice que no tienen la forma que deberían tener y que son pronunciadas.

–¿En el colegio te molestaban por esto?– pregunta.

–No. Sólo mi hermano mayor.

Quiere saber si me complican al peinarme. Le confieso que sí: nunca me hago un moño tirante.

Después del cuestionario, nos paramos frente a un espejo. Con sus manos empuja mis orejas hacia atrás y en el reflejo me muestra cómo quedarían después de una cirugía. Me explica que mi deformación se debe a que el antihélix –el cartílago del medio– no se desarrolló. Es algo que mis papás podrían haber arreglado si durante mi primer mes de vida

me las hubieran pegado a la cabeza con scotch.

Me explica la operación es ambulatoria, con anestesia local y no dura más de una hora. “Se hace un tajo y se pegan las orejas”, resume. No quedan cicatrices visibles, asegura.

Le pregunto si podría aprovechar la cirugía para hacerme algo más. “Es algo que generalmente hago”, me confiesa, “pero no veo ninguna otra necesidad”. Le pregunto qué opina de una liposucción abdominal. Le muestro mi guata. Si bien me comenta que es mejorable, se niega a lipoaspirarme. “Tienes 23 años. Tu problema se soluciona con abdominales”, me dice.

Como la Jennifer López

EDAD DE LA PACIENTE: 36

ESTATURA: 1,56 M

PESO: 56 KG

PROBLEMA: LA GUATA DESPUÉS DEL EMBARAZO.

INTERVENCIÓN REQUERIDA: ABDOMINOPLASTÍA.

PRESUPUESTO: $ 3.050.000.

Estoy en el departamento de cirugía plástica de una clínica de Santiago. Le digo al doctor que los embarazos me dejaron una guata que se resiste a dietas y clases de yoga.

–Te voy a examinar– dice. Respiro hondo, esto me da vergüenza.

Me recuesto en una camilla, me bajo el pantalón, me subo la polera y clavo la mirada en el techo. El doctor me pide que infle y hunda la guata. Que me siente y me vuelva a acostar.

–Todo esto hay que sacarlo– me dice tomando mi rollo con la mano abierta.

–Tanto, doctor. Si me saca todo eso, me voy a ver muy caderuda.

–Nooo, te vas a ver regia, curvilínea, con más cintura. Como la Jennifer López. Es asombroso lo que hace una cirugía– dice.

El especialista me recomienda una miniabdominoplastía con liposucción, para sacarme el exceso de piel y grasa. Queda una cicatriz de unos 10 centímetros y unos moretones que desaparecen en pocos meses.

–¿La operación tiene algún riesgo?

–Contraer alguna infección.

–¿Qué es lo peor que puede pasar?

–Lo que en cualquier cirugía: el paciente puede morirse. “Pero eso es muy raro”, me tranquiliza.

 
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  1. Carola Fuenzalida

    16 Abril, 2010

    increible muestra de valor, al ir como mansas corderitas a la consulta del doctor para escuchar lo que quizas muchas de ustedes presentían! escalofriante experiencia, pero muy buen reportaje!!

  2. Alejandra

    17 Abril, 2010

    Tras leer el articulo, me hace pensar en las distintas facetas de mi figura, cuando era niña era muy gordita, mi abuela siempre me regaloneaba con ricos queques, postres de leche, mi favorito la Leche nevada, era deliciosa, por tanto pesaba bastante.
    llegada la adolescencia baje de peso drásticamente (de forma natural, sin ningún trastorno alimenticio) pero pase de talla 42 de pantalón a 16, y me mantuve flaca como palo, hasta los 25 años, en verdad como palo, sin pechugas y sin cola, pero tengo que ser sincera lo de la cola me acomplejaba, ahora solo de vez en cuando dependiendo del pantalón y el panorama, ahora a los 32 años tengo 8 kilos de sobre peso, y soy completamente culpable adoro la comida y los chocolates son mi debilidad, y si, en mas de una ocasión e fantaseando con una lipo, pero cuando mas lo pienso es cuando salgo con amigas o mi esposo, y veo ese desfile de flacos cuerpos cultivados por dietas y ejercicios, creo que mas de alguna ha dejado de consumir carbohidratos ya hace un par de años.
    Es un constante discurso que la televisión nos bombardea con cuerpos perfectos y que modelos son un pésimo ejemplo para la juventud, que desarrolla cada ves mas trastornos alimenticios; bueno todos, aun que no lo reconozcamos abiertamente quisiéremos cambiar alguna parte de nuestro cuerpo, creo que son pocas las personas que teniendo el deseo, la economía optan por una aceptación de si mismas.
    Creo que ese es un verdadero crecimiento personal.
    Yo por mi parte creo que tendré que aprender a disfrutar de la comida con mas moderación y que un poco de ejercicio no estaría mal

  3. leyla

    17 Abril, 2010

    Chicas,les daría el nombre de mi doctor.pero temo que no van a encontrar hora disponible al menos hasta que yo cumpla unos 70 años(voy recién en los dignos cincuenta,bueno los 40 q le dicen ahora).No me operó de nada,mis rollitos le dieron la idea q era buena cocinera(comensala,diría yo)mi trasero apoteósico lo encontró muy representativo de la mujer chilena y mis pechugas que cada día están más cerca de un posible epicentro telúrico las encontró hechitas a mano.Eso sí,no me salvé de una gran inyección de amor.

  4. Fran

    17 Abril, 2010

    Lo que me mata es que las encuentro ES-TU-PEN-DAS.

    Siempre encontré que mi nariz era gigante, pero después de un tiempo caché que es mejor saber llevarlo, antes de acomplejarse con cosas que claramente no se notan con la actitud adecuada.

  5. paola

    17 Abril, 2010

    encontré genial el artículo las felicito por hacerla y darnos a conocer los resultados un beso

  6. Vanessa

    17 Abril, 2010

    Las amé. Por frívola que parezca “la idea”, en el fondo la mayoría de las mujeres que quisieran operarse, y las que no, les encantaría ir donde un cirujano para ver que tan bien, o tan mal, anda la cosa.

    Pero las amé aun más, porque lo hicieron público. Porque en general, lo que tiene que ver con nuestros supuestos defectos, queremos mantenerlo oculto. Quizás para no mostrarnos tan vulnerables y ble-bles o por pretenciosas.
    jiji

    chaito.

  7. javier

    17 Abril, 2010

    Son todas lindas, ninguna necesita cirugía. Sobre todo a la orejona le digo que se ve con mucho encanto así.

  8. Felipe

    17 Abril, 2010

    Pero no todas dieron la cara, en las páginas salen menos fotos de los relatos que son. De todas formas, creo que son regias y muy valientes.

  9. nancy

    17 Abril, 2010

    Me inspiraron a contarles mi experiencia, cintura de huevo y colgajos en los brazos.Me hicieron una miniabdominoplastìa, lipo en caderas y cintura y cortes en brazos con cicatriz enorme. No lo volverìa a hacer ni … los dolores no se los doy ni mi mi peor enemiga. La faja es una tortura china y sin ella es peor. Me la sacaba a ratos para descansar un rato y corrìa a ponèrmela porque la sensaciòn de que iba a quedar el desparramo era horrible. Han pasado màs de 2 meses y siento como que estoy embarazada de 10 meses, la guata y costados medio dormidos y extremadamente sensibles, aùn ando fajada y los resultados no son ni remotamente acorde a mis expectativas, los brazos un poco menos gordos pero con cicatrices tirantes desde la axila al codo. Se me notan bultitos aùn y mi cirujano me dice que hay que hacer unos “retoques” despuès de los 6 meses cuando se ven en realidad los resultados finales que no sea impaciente ¡plop!

  10. Daniela

    17 Abril, 2010

    Excelente el reportaje. Alguna posibilidad que me den el dato de la chica de las costillas?

  11. victoria

    18 Abril, 2010

    que bueno el reportaje, les cuento que tengo casi 50 la verdar bien tenidos antes de hacerme la lipoescultura, porque a pesar de todo el ejecicio y cuidarme en comer habian rollitos que no desaparecerian de otra manera, les cuento que el post operatorio es horrible durante tres semanas, llore al ver mi cuerpo tan mutilado y no me perdone el daño que me habia hecho, pero ahora que han pasado 5 meses de la operacion estoy feliz, muy delgada y he bajado tres tallas, me siento bien y siento que mi cuerpo esta de acuerdo a mi edad mental, ahora agradesco haber tenido los recursos para poder hacerlo, mas o menos dos millones. creo que hay que perder el miedo a sentirse mejor, a andar por la vida de linda, las mujeres nos lo merecemos. saludos

  12. Muñecabrava

    18 Abril, 2010

    Buenísimo el reportaje. Concluyo que es más económico quererse y respetarse tal cual nos vemos, además de hacer ejercicios sistemáticamente y comer en forma sana.

    Bien por el cirujano que hizo ver que así es el cuerpo no más.

  13. Ale

    18 Abril, 2010

    Yo me realicé una lipoaspiración en abdomen, espalda, cintura, piernas y brazos.. o sea.. en todo!..
    sabía que al hacérmela tenía que cambiar mis hábitos alimenticios… y lo cuál he hecho peeero cuesta bastante para poder mantenerse…
    los dolores son horribles.. en serio!… pero en mi caso vale la pena hacerlo… el cambio es grande…
    han pasado casi 4 meses.. la faja me gusta usarla hasta el día de hoy.. me siento más “apretada”… todavía tengo algunos dolores.. pero es común en la gente que se practica éstas cirugías…
    pero insisto.. lo más difícil de ésto.. no son los dolores.. sino cuidarse en el futuro
    muchos saludos a todas!

  14. Lucy

    19 Abril, 2010

    Chiquillas no se hagan ninguna cuestion se ven lindas ,normales , ,se ven muchaaaaaaaa mujer , la cirugia dejenlas para mujeres feas de espiritu y de cuerpo,o para alguna persona que nesecite urgente una cirugia reparatoria .
    Lo que yo soy tremenda mujer hasta para un cirujano :D.
    .

  15. Mariana

    19 Abril, 2010

    Yo hace 5 años me operé la nariz, la verdad es que para mi fue un cambio sutil, de hecho hay mucha gente que me encuentra algo diferente pero no pueden decir que es la nariz.
    Nunca me había dado cuenta lo mucho que me acomplejaba mi nariz hasta después de operarme. Mi intervención en un principio fue enteramente por salud, a partir de no poder respirar con normalidad, pero mi otorrino me ofreció aprovechar la cirugia y hacerme un retoque en la nariz, a lo que dije que si de inmediato.
    En mi caso, fue una operación muy simple, ambulatoria y no tuve ningún dolor post operatorio, aunque la operación es bastante incomoda porque por una semana no puedes respirar por los tapones y aunque quede un poco hinchada, casi no formé moretones, por lo que a los 15 días yo estaba como tuna, y con nariz nueva, que por cierto es bien natural, no tipo Michael Jackson, ni Arenita… jajajaja.
    Ahora estoy feliz y más segura de mi, contenta de la decision que tome.
    besos a todas.

  16. Meigling

    19 Abril, 2010

    Este articulo me parece bastante interesante. Vivo en USA y he pasado por la oficina de mi cirujano plastico 3 veces. Me parecio bastante interesante la dinamica que existe entre los cirujanos plasticos y sus pacientes en Chile. Eso de decirle a un paciente que tiene culo de caballo es no tener un gramo de respeto por el paciente.
    De todas maneras muy buen articulo y siempre busquen toda la informacion posible acerca del cirujano plastico antes de elegir uno.

  17. lorena p

    19 Abril, 2010

    estupendo reportaje
    regias las niñas!!! no pueden más!!!
    apolíneas!!!
    felicitaciones

  18. mario

    19 Abril, 2010

    !! Estan todas muy muy ricas !!
    ! Por favor no se hagan nada !

  19. javier

    19 Abril, 2010

    Que guapas las mujeres de PAULA.

    Saludos en especial a cachetona y orejitas de paila……… son guapísimas no se hagan nada

  20. Monica

    19 Abril, 2010

    Genial el reportaje… y mucho más su actitud… todas hemos tenido en algún momento el bichito de la cirujia y gracias a uds me quedo más que claro que ni amarrada me meto al quirofano… sí tengo mi rollito y que…. hace unos añitos me opere la nariz solo por que me regalaron la operación y aunque al principio me arrepenti a mares por que senti que perdi parte de mi personalidad al final me gusto…. y como dijo una chica en su comentario todos notan que algo cambio en ti pero no se dan ni cuenta… en fin es la unica operación que recomiendo solo por que se nota n … el resto lo puedes disimular con buena ropa….

    Saludos a todas y son regias!

  21. Titi

    19 Abril, 2010

    Excelente el artículo, son todas muy guapas y creo que ninguna debe hacerse nada, los riesgos son tan altos que jamás de los jamases me haría algo, hay que cuidarse y quererse como una es.

  22. Maria Jose

    19 Abril, 2010

    Muy chevere el reportaje. La cirugia debe hacerse cuando es necesaria no solo porque tenemos un gordito por aqui y unos jeans no nos quedan bien. Hay que ser concientes de las consecuencias que nos traen en la vida. Que bacano por esos medicos que declinaron a hacer las cirugias por no verlas necesarias.
    Saludos

  23. macarena

    19 Abril, 2010

    Hola, tengo 28 y me hice una lipo hace 10 meses. Es verdad, los dolores de las dos primeras semanas son horribles, y habia que estar con faja y subirsela y bajarsela para ir al baño. Yo estuve 4 meses con faja (por suerte me operé en el invierno). Era horrible, mucho más de lo que imaginé. De hecho, si me tuviera que hacer otra lo pensaría dos o tres veces, pues no me podía ni mover y a veces me venían mareos y bajas de presión.
    El primer mes estaba muy hinchada, incluso me veia más gorda que antes, pero después el cuerpo se va moldeando, al cuarto uno ya está bien.
    El primer mes tiene que ir acompañado de un regimen muy estricto, pues es el mes más importante. Al tercer mes cuando ya no estaba moreteada ni me dolía nada empecé a ir al gimnasio. Me costó mucho, pero he seguido la rutina. El cuarto mes es el que estuve mejor, porque después subi como dos o tres kilos por la ansiedad del estudio. Sin embargo, me puse a hacer más ejercicio y a reemplazar algunas comidas y los bajé rápidamente. Ahora estoy igual que al cuarto mes y me siento feliz conmigo, pues fue una ayuda gigante que me ayudó con mi autoestima. Eso si, sigo en el gimnasio y voy por lo menos 4 veces a la semana, lo cual además me ha hecho estar apretada y sacar músculos en las piernas y brazos, cosa que jamás había visto en mi cuerpo. Ahora aunque peso casi lo mismo mi cuerpo está mucho mejor. Además como todo lo que me gusta, pero normal, sin exagerar y pienso dos veces si me voy a repetir, por ejemplo, un pedazo de pizza (pues la cirugia costo 1500 pero con la comida especial, las fajas, los drenajes, la pomada para los moretones, el aceite para no dejar cicatrices, etc. son como 2 millones).
    Creo que la lipo solo funciona si se cambian los hábitos y se es consciente, pues conozco a una chica que se hizo una y ahora está más gorda.
    Es verdad, si pueden evitarla evítenla, pues tengo que reconocer que no siempre uno queda como uno quiere. Por ejemplo, a mi me lipoaspiraron la entrepierna y ahora hay una leve diferencia en la forma de ambas (solo yo lo noto, pero es así), lo mismo que el rollito del bajo viente todavía lo tengo si me siento o si me miro de lado.. es casi nada pero claro, uno siempre quiere ser como tabla. Yo por lo menos estoy feliz y me he aprendido a aceptar mucho más después de este largo proceso (estuve un año pensando en hacerme la cirugia)

  24. Cony Rojas

    19 Abril, 2010

    Me encantó el reportaje, pero soy de la idéa de que sea lo que sa que uno tenga (sin contar realmente deformidades fisicas por algún accidente o de nacimiento) uno debe aceptarse y quererse tal cual es, y potenciarse internamente, tener los rollitos, estrias, patas de gallo, arrugas, etc como batallas de guerra, como nuestros recuerdos, son batallas de guerra, de embarazos, de tantas cosas, y además donde está escrito que hay que ser perfecto???

  25. Isa

    20 Abril, 2010

    Cuando hacen esto, no piensan en las personas que tienen trastornos alimenticios, defectos físicos reales o traumas psicológicos.
    No creen que puede ser un poco violento presentar tantos supuestos “defectos” en personas que son como el común de la gente, perfectamente normales.
    Que queda para aquellos que sufren una deformidad real o un problema que no tiene que ver con como las ven, si no como se ven a si mismos.
    ¿Qué queda?

  26. Pato

    20 Abril, 2010

    Primero que todo: a la de 23, la de las supuestas “pailas”: Estás preciosa!
    A todas las otras, a entrenar!, en bicicleta, yoga o gimnasio y NADA más. Incluso comiendo lo mismo mejorarán, si cuidan la dieta mejor.
    El Doctor House en un capítulo dijo irónicamente, cómo es él, “no existen los cirujanos plásticos en su sano juicio”.
    Al leer este interesante reportaje entiendo a que se refería

  27. P

    20 Abril, 2010

    Qué linda la de las “pailas” con sus “pailas”.
    No te las toques.

  28. Romina

    20 Abril, 2010

    No tienen que cambiar nada de ustedes, las que se somenten a este tipo de operaciones claramente tienen un trauma desde la infancia, a menos que realmente tengan un problema grave de salud.
    La real belleza esta por dentro y se da a conocer por fuera igual, asi que sigan asi de regias!!!! =)

  29. alejandra

    20 Abril, 2010

    hola encontre buenisimo el reportaje, es cierto que lo ideal no seria hacerse nada, pero por desgracia hay ciertas cosas que si molestan y se pueden mejorar hay que hacerlo. Sin que se vuelva obsesión quería preguntar por un doctor confiable y sincero se vieron QUE PUDIERAN ACONSEJAR

  30. Mauro Castagno

    20 Abril, 2010

    Carola:
    Ninguna posibilidad que seas la mamá “más vieja” del curso!! Muy por el contrario, sin duda eres lejos la más linda!! Estás preciosa!
    Un abrazo!

  31. Javs

    20 Abril, 2010

    Yo opino que la segunda chica de la izquierda no se debería opinar porque es regia!

  32. Lysette Valenzuela

    20 Abril, 2010

    Excelente reportaje!!!!
    Que valiente ejercicio para que desde otro punto de vista alguien vea tus “defectos”… yo prefiero aceptar mi cuerpo como es … y tomé un camino un poco mas dificil…dieta, ejercicio … debo reconocer que tampoco me la paso pensando en ello…me permito los fines de semana ciertos regalitos para disfrutar…

  33. Dani

    20 Abril, 2010

    El problema no está ni en el rollito, ni la super pantorilla.. está en el cerebro y creo que eso no es operable. Es evidente que todas son bonitas, pero inseguras, conozco gente que se opera, pero la inseguridad sigue.

  34. nadia

    20 Abril, 2010

    Me encantó el reportaje. Hay doctores muy respetables y otros mmuuuuuuuuy chantas. Por cierto, todas bellas.
    Saludos!

  35. Francisco

    20 Abril, 2010

    Discrepo con los comentarios que dicen que el reportaje es frívolo. Todo lo contrario, es una dosis de realidad pura, no creo que el sentido era ofender a personas que realmente necesitan una cirugía (está claro que ninguna de las periodistas la necesita). Muy valientes a las que dieron la cara, el derriere de cheval y las piernas. Sigan así de creativas. (La que no quiere ser la mamá más vieja del curso, está separada? Es la más guapa)

  36. Cristina

    21 Abril, 2010

    No veo nada de malo en operarte si tienes un complejo. Yo me operé las pechugas, no son tremendas ni nada, simplemente me ayudaron a solucionar un pendiente de siempre, me olvidé de los rellenos. Creo que lo importante está en sentirse bien, pues a mí no se me nota la cirugía y la que quedó feliz fui yo. No se debe tachar a alguien de superficial sólo por recurrir a la cirugía. Es simple, la que quiere que se lo haga y al que no le gusta, pues no se toque!

  37. Josefa

    21 Abril, 2010

    Me gusto el reportaje, las felicito por la seguridad.
    Mido un metro y medio, tengo la nariz y los ojos grandes, las orejas chicas, practicamente no tengo pechugas,un poto L y unas piernas con unas pantorrillas bien carnosas…y me encuentro la mujer más hermosa del mundo y todos los días me miro al espejo y pido perdón por ser tan linda. Puro amor propio no más.
    ah! y me ha ido bastante bien con los pololos.
    hay que quererse no más.

  38. Paula Barnes Richards

    22 Abril, 2010

    Creo que todaslas mujeres que aparecen en el reportaje son muy hermosas , sin necesidad de hacerse nada, creo tambien que hay personas que no son lindas, pero la verdad si uno refleja belleza en el alma no hay feo que no se vea lindo.
    Yo estoy embarazada y voy a engordar mucho, mi cuerpo va a cambiar….
    y quizas nunca habia estado tan gorda, pero mi felicidad sobrepasa mi mente acostumbrada a estar regia… creo que todo va en la actitud aunque seai un monstruo.

  39. M. Paz Greene F.

    23 Abril, 2010

    ¡¡Qué buen reportaje!! Totalmente sincero y además informativo, me gustó mucho.

  40. pamela

    24 Abril, 2010

    Las felicito por ser uds. quienes con la mayor naturalidad enfrentaron el tema, ya que las cirugías plásticas son tema para todas las mujeres, unas a favor, otras en contra. No es fácil con lo vanidosa que somos mostrar las cosillas que de alguna u otra manera nos afectan y q que ocultamos con algunos tips que terminan siendo parte de nuestro inconciente, el pantalos debe ser asi, no me peino asa etc.

  41. Valeria

    25 Abril, 2010

    Buenisimo!!!! Todas fueron muy valientes.

  42. marite

    27 Abril, 2010

    Me encanto el reportaje y me rei mucho con la frase:el paciente puede morirse. “Pero eso es muy raro”, me tranquiliza.jeje, que empatico!
    El vernos reflejadas en ustedes fue un llamado a nuestros deseos, expectativas, temores , claro y una que otra consideracion a los presupuestos.
    Creo que ustedes ha podido llamar mejor a nuestras conciencias que el haber ido a la I en Uruguay..jje sorry me quede pegada con ese articulo

  43. Tweets that mention Todas al quirófano | Blog - Paula -- Topsy.com

    7 Mayo, 2010

    [...] This post was mentioned on Twitter by Alejandra Carmi. Alejandra Carmi said: Genial el reportaje.. http://www.paula.cl/blog/reportaje/2010/04/20/todas-al-quirofano/ [...]

  44. Cristian Dìaz

    25 Septiembre, 2010

    Mi pregunta es la siguiente, soy cantante y me gustaria saber cual es el nombre y telefono de el doctor que cobra 1.400.000 y si lo hago te cuento todo.

  45. anonima

    19 Octubre, 2010

    ps a mi me parece que todas estan muy bonita asi como estan……me paqrece que esos cirujanos son un poco duros.. es decir.. la perfeccion no existe!

  46. mary

    23 Noviembre, 2010

    una pregunta, si hay una cicatriz grande, un chuzo en la rodilla, ustedes podrar desaparecer esa cicatriz si o no?

  47. maca morales a

    21 Enero, 2012

    creo que aveces algunos pequeños detalles los cuales uno puede arreglarse son muy buenos ya que te sientes segura, pierdes algunos complejos como que te tomen por la cintura y te sientan un rollo que ni condietas ni miles de horas de gimnasio te lo arreglan, gracias a dios conocì un cirujano platico mas humano y no tan negociante y gracias a esta operacion de cintura y abdomen soy completamente feliz
    maca

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