Adria Arjona: “No siempre la mujer latina tiene que ser la sexi, la mamacita”

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Adria Arjona: “No siempre la mujer latina tiene que ser la sexi, la mamacita”

Por Rodrigo Miranda

Con 26 años, la hija mayor del cantante Ricardo Arjona protagoniza junto a Ben Affleck Triple frontera, la nueva película de Netflix. En la cinta encarna a un personaje que está en las antípodas del estereotipo en que el cine estadounidense ha encasillado a la mujer latina.

Llena de garra y actitud, Adria Arjona se abre paso en Hollywood y trata de escapar del estereotipo de chica sexi con que el cine ha asociado a las actrices latinas. Habla con voz poderosa y en un spanglish neutro, como una torre de Babel concentrada producto de la mezcla de acentos. Nació el 25 de abril de 1992 en San Juan, Puerto Rico -su madre es la modelo puertorriqueña Leslie Torres y su padre, el cantante guatemalteco Ricardo Arjona-, vivió en México desde muy pequeña y a los 12 años se trasladó con su familia a Miami. A los 18 se radicó en Nueva York, donde estudió en la escuela de actuación de Lee Strasberg. Mientras estudiaba, y a pesar de ser la hija de Arjona, trabajó como recepcionista y mesera en varios restaurantes de Nueva York.

“Ahí conocí gente muy diferente cultural y económicamente, de todas partes del mundo. Me ayudó mucho a observar a las personas y poder crear personajes”, recuerda de sus primeros trabajos en Manhattan.

La actriz siempre ha destacado en la prensa la importancia que tuvo su padre en su vida profesional: “La enseñanza más grande de mi papá fue no dármelo todo… Mi papá me ha ayudado, al principio, porque él me subió a un escenario y me enseñó este mundo, me aconsejó, me dio las herramientas. Estoy muy orgullosa de su herencia. Yo soy la fan número uno de mi papá, estoy superorgullosa de que mi apellido sea Arjona”.

Apareció en la segunda temporada de True detective y en Narcos, pero el gran salto lo dio al interpretar a Dorothy adulta en Emerald city, versión televisiva de El mago de Oz. Luego vinieron largometrajes como Pacific Rim: Uprising. Con Triple frontera, la nueva película de Netflix donde comparte pantalla con Ben Aflleck, la popularidad de Adria crece en las redes sociales y su cuenta de Instagram ya suma más de 256.000 seguidores. Su padre se mostró orgulloso y compartió en esa red social una foto de ella en pleno rodaje. “Mi princesa, volando”, escribió. Luego al ver el trailer con fuertes escenas de acción el cantante bromeó: “No sé quienes son, pero si alguien le hace daño a mi niña se las verá conmigo”.

¿Tu personaje Yovanna en Triple frontera escapa al estereotipo de mujer latina creado por Hollywood?

No siempre la mujer latina tiene que ser la sexi, la mamacita. Eso no representa a la mujer latina. Mi personaje es sumamente fuerte, inteligente y valiente. Es una mujer que sacrifica su vida para un futuro mejor, para ella y su hermano, como lo vemos en muchas latinas. Me hace mucho sentido hacer el papel de Yovanna, una mujer humilde, trabajadora, independiente, con un corazón enorme. Es el reflejo de la mujer latina. Yo me enamoro de los personajes, no hago películas para hacerme más famosa, para que más gente me vea y triunfar en mi carrera, hago películas porque me gustan las historias y creo en los proyectos.

¿Cómo fue trabajar con Ben Aflleck?
Fue muy cool, es un actor sumamente trabajador, presente y enfocado. Además es una persona muy linda. Los otros protagonistas son el chileno Pedro Pascal (Juego de tronos, Narcos), a quien conozco hace mucho tiempo y lo quiero muchísimo, y el guatemalteco Óscar Isaac (Star Wars). Trabajar con Óscar fue un placer, tuve muchas escenas con él en esta película, es uno de los mejores actores de nuestra generación y poder compartir momentos del rodaje con él me hizo mejor actriz.

Rodaste en Hawái y California, en paisajes paradisíacos, pero también en el barrio la Isla de Soacha, área marginal y pobre de Bogotá. Ahí la filmación generó cientos de puestos de trabajo y casi 3.000 habitantes locales se prestaron a participar como extras.

Fue muy diferente grabar en Hawái, que es un lugar muy americanizado, que en Colombia, país donde me siento sumamente cómoda. Como es una producción estadounidense me costó que me dejaran salir sola a tomar un café o caminar libremente. Colombia es un país extremadamente hermoso y seguro y el estereotipo de la violencia no existe. Soacha, a las afuera de Bogotá, es muy humilde. Ahí vi cómo los estadounidenses reaccionaron ante una pobreza que uno no ve en Estados Unidos. Me sentí muy orgullosa de formar parte de una producción que donó tanto a la comunidad, aportó tanto.

¿Cómo fue el entrenamiento físico para las escenas de acción y persecución en ese barrio que parece una favela laberíntica?
Fue intenso. Entrenamos dos meses en Hawái a la altura del mar y rodamos en Colombia con una altura de montaña. La diferencia era muy grande y tuve que entrenar con máscara de oxígeno para estar preparada. Aumenté un montón mi contextura muscular. Me sentí fuerte y preparada a pesar de que fue físicamente duro.

De Netflix a Marvel

El motor de Yovanna, su personaje en Triple frontera, es la esperanza de una vida y un futuro mejores. Para lograr su objetivo pasa por momentos de tensión, persecuciones y tiroteos en la peligrosa zona fronteriza entre Brasil, Argentina y Paraguay, donde vive. Ella siempre está en acción. Huye de un cartel de narcotraficantes y se esconde en los rincones de una empinada favela en medio de una violenta operación policial.

Su personaje se transforma en la principal aliada de cinco exmilitares estadounidenses. Gracias a ella la trama evoluciona hasta convertirse en algo distinto a lo acostumbrado en una película de narcos. Cansados de haber sido maltratados tras años de servicio, los cinco agentes deciden utilizar todo lo que han aprendido en el ejército y robarle 75 millones de dólares a un poderoso cartel en su propio cuartel general en medio de la selva.

Triple frontera no es la típica película de narcos.

Es una historia diferente y cool. Lo que más me gusta es la forma de romper con el círculo del gran narcotraficante. Si lo eliminas y le quitas todo el dinero, el círculo que lo rodea desaparece. Otro punto interesante son los protagonistas, exagentes de fuerzas especiales que arriesgan y sacrifican su vida por la seguridad de los habitantes en su país, pero cuando regresan a Estados Unidos no tienen nada. Deben ir a otro país a robar. En eso hay mucha realidad sobre lo que pasa en Estados Unidos con los veteranos de guerra. La bienvenida a su país es no tener un trabajo. Me gusta mucho que toque este tema la película.

Después de Triple frontera actuarás en Morbius, película Marvel basada en un villano de Spider-Man
Acabo de empezar a grabar esa película que es protagonizada por Jared Leto. La cinta estará a cargo de Daniel Espinosa, director de cine sueco de origen chileno. Daniel es uno de los mejores directores con los que he tenido el privilegio de trabajar. Soy una de las protagonistas de la película, pero estoy recién en la primera semana de rodaje.

Eres muy activa en la redes sociales y hace poco subiste una foto a Instagram donde visitas la escuela de actuación de Lee Strasberg donde estudiaste en Nueva York, ¿cómo fue ese reencuentro?
Es extraño pensar que estuve en esa escuela y ahora dando entrevistas por una película. Es muy raro. Ahí se cierra un círculo bien bonito. Son mis raíces como actriz. Me encantó reencontrarme con algunos maestros y sentir el apoyo y el orgullo de mi escuela.

Junto a la actuación, ¿cuáles son tus pasiones? ¿qué te gusta hacer?
Me gusta mucho la filantropía. Me encantaría poder fundar una escuela, tener mi propia fundación. Si no fuera actriz estaría ahorita en Guatemala ayudando. Suena medio cursi, pero es verdad.

En medio de los rodajes, Adria siempre deja tiempo para apoyar causas sociales como la campaña para que los jóvenes voten en Estados Unidos, la protección de los niños migrantes o la reconstrucción de Puerto Rico tras el huracán María. Al terminar la entrevista cuenta que a través de sus redes sociales ha luchado para que las actrices latinas tengan el mismo salario que los hombres. “Las trabajadoras latinas en promedio solo reciben 53 centavos por cada dólar que se paga a un hombre. Esto es una injusticia; todavía hay mucho trabajo por hacer para que las latinas sean tratadas por igual”, sentenció en su Instagram @adriaarjona.

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