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21 marzo, 2018
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Andrés Rillón, el tercero

Pertenece a una familia marcada por la actuación –es nieto del reconocido comediante Andrés Rillón– y por una historia trágica: su hermana mayor fue una de las guaguas dadas en adopción ilegal, hecho del que se acusó al sacerdote Gerardo Joannon. Luego de una larga búsqueda, su padre, también llamado Andrés, la encontró cuando él tenía 19 años. En exclusiva para Paula.cl Andrés Rillón habla sobre esa historia y de su interpretación como Michael Townley en la recién estrenada serie Mary & Mike.

Por María José Salas / Fotografía: Alejandro Araya


Paula.cl

Era la primavera de 2016 y Andrés Rillón (31) trabajaba sin mucho entusiasmo como asesor de inversiones en una empresa santiaguina. Había estudiado Teatro en la Universidad Católica y, al igual que su abuelo, quería dedicar su vida a la actuación, pero no había logrado conseguir ningún papel importante. La llamada de la directora de casting, Paula Leoncino, marcó el inicio de una nueva etapa que vio la luz la semana pasada con el estreno de la serie Mary & Mike, de CHV. Ahí Rillón interpreta al agente de la Dina, Michael Townley, involucrado –entre otros– en el asesinato en Washington de Orlando Letelier y en el de Carlos Prats. Su mujer, Mariana Callejas, es interpretada por Mariana Loyola.

“Paula me llamó porque estaban buscando a un actor que hablara inglés para interpretar a un agente del FBI, que ni siquiera tenía asegurada la participación en la serie. Fui con esa idea en la cabeza”, cuenta Rillón. Pero la suerte fue mayor. Al terminar la audición, la encargada se le acercó y le dijo: “Andrés, para esta serie la protagonista es Mariana Loyola, pero junto a ella estamos buscando a un actor que se vea gringo y la primera etapa del casting la están haciendo afuera, en México y Estados Unidos. Tú calzas con el perfil. ¿Quieres que te proponga?”.

Desde ese día –y durante cuatro meses– Rillón trabajó codo a codo con el director de la serie, Julio Jorquera, con quien grabó tres pilotos que fueron enviados a Buenos Aires para ser aprobados por los directores de Turner, quienes le dieron el vamos para interpretar a Townley.

El actor habla ahora de su papel, de su visión sobre Townley y también de una historia personal dramática que le tocó conocer de grande: la de su hermana mayor (Andrés es el tercero de 5 hermanos), nacida en 1983 y dada por muerta por años, y que su padre, Andrés Rillón Reyes, pudo recuperar después de una larga búsqueda en la que nunca dejó de creer que esa niña estaba viva.

EL SEÑOR ALEGRÍA

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar en una producción tan importante?
Ha sido increíble. No tengo palabras para describir mi satisfacción. Ha sido como vivir un sueño. Durante el tiempo de grabación me despertaba todos los días con energía e iba a trabajar con una sonrisa en la cara. Los técnicos me molestaban diciéndome el “Señor Alegría”. Fue como una especie de paraíso de tres meses donde hice lo que más amo y sentí que pude desarrollar un personaje como es debido. Todo lo que había hecho anteriormente en televisión eran uno o dos días de grabación para algún papel muy mínimo y nada más. Aquí tuve el privilegio de trabajar en todo un proceso actoral y con profesionales de altísimo nivel internacional. Y fue francamente maravilloso.

¿Cómo armaste el personaje?
Junto al director, Julio Jorquera, en una primera instancia creamos la esencia del personaje. Luego, yo investigué en textos y documentos sobre la época, sumado a la entrevista que dio Michael Townley en Informe Especial. Sin embargo, terminamos de definir a Townley en el set de grabación. Porque Mary & Mike no pretende ser un documental ajustado a la realidad exacta, se basa en hechos ocurridos. Por ejemplo, los atentados están recreados de manera similar a como ocurrieron, pero muchísimo de lo que se ve en la serie es pura ficción.

¿Y tuviste algún acercamiento con alguien de la familia Townley Callejas?
No hubo ningún tipo de acercamiento ni a la familia, ni a cercanos a ella. Es más, en todo el tiempo que duró la grabación, si descubría que algún amigo mío tenía una conexión con el matrimonio, prefería no ahondar y alejarme de esa información.

Tu tío abuelo, Sergio Rillón, trabajó en el régimen militar viendo las relaciones de la Iglesia con el gobierno en un cargo muy polémico. ¿Cómo viviste eso en tu infancia? ¿Fue una experiencia que te ayudó a crear el personaje de Townley?
Yo nací en el año 86. Tenía 2 años cuando terminó la dictadura. A mi tío abuelo apenas lo conozco y no existe ninguna experiencia en dictadura que recuerde personalmente.

Lo que pasaba en la familia Townley también era secreto para los hijos de la pareja. Ellos debieron cargar con este estigma del que no eran culpables. ¿Qué piensas de eso?
Que es un suceso que ocurre mucho. Y creo que hay que tener mucho cuidado con juzgar a los hijos por los crímenes de sus padres. No me sorprende que el tema sea delicado en la familia y que no se hable mucho. Lo terrible es que muchas veces juzgamos a las personas que no corresponden. Yo tenía un compañero que recibía llamados telefónicos con amenazas porque su tío era un terrible delincuente. ¿Qué sentido tiene eso?

LA HISTORIA DE UNA BÚSQUEDA

En un sentido muy distinto, en tu familia también había un secreto muy terrible. A tu padre le tocó ser víctima de una situación muy penosa como tener una hija perdida y un engaño de muchos años, ¿Cómo se develó ese secreto para ti?
Yo tenía 19 años cuando mi hermana apareció. En ese momento mi padre me contó que tenía una hermana y me puso al tanto de la historia, que se me ha ido revelando con el tiempo. En ese momento me costó entender todo, pero cuando la conocí realmente fue un momento maravilloso y lleno de amor.

¿En qué momento de tu vida estabas cuando supiste de eso?
Mi padre elegía la mayoría de edad para contarle la historia a la gente cercana, por lo que mi otra hermana mayor (soy el tercero) y primos mayores ya conocían la historia. Pero una vez que apareció, todos supieron, incluidos los más chicos.

El caso estalló con fuerza en 2014 con las denuncias contra el sacerdote Gerardo Joannon. ¿Cómo viviste ese impacto mediático?
Con mucha calma. Principalmente pienso que las cosas van cayendo en el sitio que tienen que caer. Creo que mi padre lo supo manejar de buena forma y que mi familia no se involucró más de la cuenta en los medios. Finalmente, como dice mi padre, “esta es una historia de búsqueda y desesperación que termina convirtiéndose en una historia de amor y de perdón”.

¿Y como hijo?
Fue maravilloso. Fue como ver nacer a tu hermana, solo que esta ya tenía 22 años. Es una historia de tanto amor, perdón y encuentros que de alguna manera ya para nosotros la historia está cerrada. Lo que pase en el futuro con el sacerdote o con otros involucrados me parece que ya no nos interesa como familia.

Es una historia de tanto amor, perdón y encuentros que, de alguna manera, ya para nosotros la historia está cerrada. Lo que pase en el futuro con el sacerdote o con otros involucrados me parece que ya no nos interesa como familia.

¿Fue difícil el proceso de acoger a una nueva hermana para tu familia?
Fue excelente. Siempre nos viene a visitar desde el día que la conocimos y es acogida con amor. Después de todo, es una linda historia donde puedo decir que tengo tres sobrinos maravillosos y una hermana con la que logré una conexión de amor, a pesar de nunca haber vivido con ella.

Hoy, con esta historia más decantada, ¿qué piensas de tu padre?
Mi papá es un valiente. Habiendo tanto padre que abandona a sus hijos y a sus mujeres, me parece que él tuvo una osadía increíble en no abandonar la búsqueda durante 19 años. Él sabía que su hija estaba por ahí y nunca cesó en su búsqueda. Maravillosa historia.

¿Te gustaría que algún día tu papá escribiera esa historia o la llevara al cine?
Si es llevada al cine me encantaría representar el papel de mi propio padre. Sería un honor.