Polarizado

Reportajes y Entrevistas

Polarizado

Por Ximena Heinsen

La primera vida la jugó sobre un escenario. La segunda la vive poniendo imanes en el cuerpo de la gente. El animador del pelo cano y la antorcha de plata apagada ahora es biomagnetista. ¿Habrá una tercera oportunidad? Por ahora lee a Osho, “asciende” con mantras ishayas y entrena a diario con personal trainer.

Chancho cero. Esa ficha tenía en la mano Antonio Vodanovic cuando sonó el teléfono una noche de verano de 2004 en su casa de Rapel. Jugaba dominó y el Festival de Viña partía sin él, el año que renunció al cargo de animador vitalicio, el año que ya nunca más Viña tendría festival.
Aló ¿Antonio?
Un amigo lo llamaba desde Viña para contarle que toda la Quinta Vergara coreaba su nombre ¡An-to-nio! ¡An-to-nio! ¡An-to-nio!
Tras colgar, el animador encendió la tele. Era cierto. Un escuálido Ricardo Montaner era devorado por el público que en Chile llamamos monstruo. Al oír a las 20 mil personas, el animador de pelo cano sintió “un mix de sensaciones”. Pero no lloró. Había estado casi un cuarto de siglo haciendo lo mismo. Verano tras verano. Cuando dejaron de gritar su nombre, simplemente apagó la tele.
A negro. En este minuto comienza la segunda vida de Antonio. Su Second life real, como la de la web donde uno elige qué y cómo quiere ser virtualmente. Antonio ahora quiere ser biomagnetista.
Estudia Biomagnetismo y compra cuero rojo y negro en la calle Diez de Julio para forrar los imanes, unos discos con energía positiva y negativa.
Entremedio, terminó su matrimonio, entró a los ishayas, “una corriente espiritual que entrena la mente para vivir en el aquí y en el ahora”; hizo yoga, leyó a Coelho, a Osho y a Brian Weiss.
Enfocadísimo, su tarea es moldear su genio (mal genio) y curarse de la superficialidad televisiva. Quiere mantener la tele apagada. Ser zen. Estar om.
Rewind. La primera vida de Antonio partió cuando estudiaba Ingeniería Comercial en la Universidad Católica y, en sus ratos libres, animaba festivales universitarios. Allí lo vio Mario Kreutzberger quien lo llevó a Canal 13 donde se inició en el programa de trivia Campeonato estudiantil. Tras esa primera experiencia se paró en la Quinta Vergara, donde inventó que “Viña tiene Festival”, “Viña canta y encanta” y “Antorcha de plata para zutano” o “antorcha de oro para mengano”.
Pese al estruendoso vitoreo del monstruo, su empleo de animador no corre. El pasado, pisado.
Hoy en su cuello cuelga una cadenita con el símbolo om.
En su biblioteca, veinte tomos empastados en cuero azul con letras doradas contienen todos los artículos escritos sobre él en diarios y revistas. Fue su ex mujer quien recortó, pegó y empastó su primera vida.
Ésta, la segunda, se está escribiendo.
¿Habrá una tercera vida para Vodanovic?

SESIÓN CON IMANES

“¿Quieres que te haga terapia?” propone casi de entrada. Y me conduce a un dormitorio del departamento decorado con galvanos, diplomas, patos de porcelana, tele IRT con carcaza imitación madera y cuadros pintados al óleo por él.
¡Shih, qué es rápido usted! Una pregunta y a la cama– protesto en broma, pero acato. Vodanovic se pone sus anteojos. Me agarra los tacones y comenta:
No son los mejores zapatos para diagnosticarte. Sería mejor que anduvieras con zapatillas.
Aún sujetando mis zapatos, susurra un rosario de partes del cuerpo en orden alfabético. Lee en un set de hojas de oficio plastificadas. De improviso, se detiene.
¿Has tenido diarrea? ¿Dolor abdominal?
Me da una risa incontenible, pero le contesto:
Sí, he tenido dolor de guata.
Su diagnóstico: es un parásito que se ubica en el intestino. Lo agarraste mediante alimentos contaminados.
¿Y qué hago ahora?– pregunto.
Nada. Yo te voy a sacar el virus de la boca del estómago al tiro con estos imanes que te voy a poner encima –dice, y justo ¡ZAC!, los imanes chocan sobre mi cuerpo.
Vodanovic explica el hecho:
Ése es el problema, trata de afirmarlos, mi amor– pide. Acto seguido, él mismo se hace la pregunta más importante de toda esta sesión:
¿Como yo sé esto? Te explico: se me recogió el pie izquierdo.
Vodanovic sigue con su rezo médico y metódico:
Aorta-aorta, apéndice-pleura, apéndice-apéndice, timo, aquiles- aquiles, atlas-atlas, aurícula-ventricular, aurícula-ventricular, axila- axila, bazo-bazo… Para. Aquí tenemos otro problema. ¿Tos tienes? ¿Bronquitis?
Alergia. A veces tomo antihistamínicos.
Ahora no tomes ningún antihistamínico –ordena. ¿Has sentido algún dolor en el bazo?
No tengo idea cuál es el bazo. (Me toca el bazo). Alguna vez tuve la bacteria Helicbacter pilory en el estómago.
Una bacteria, claro que sí, tienes una bacteria. Te voy a sacar el bicho que tienes ahí. Bazo-hígado, braquial-braquial, sacro… cadera- cadera, calcáneo-calcáneo. Cápsula-renal… ¿Tienes alteraciones a la piel?
A veces mi piel reacciona al estrés.
Se me alargó el pie derecho.
¿El suyo o el mío?
¡¿Cómo el mío?! ¡El tuyo, si yo te estoy viendo a ti! –me dice riéndose y retándome.
Vodanovic mira atentamente sus apuntes plastificados y sigue el ritual, concentradísimo:
Ceja-ceja, cerebelo, cerebelo, cervical… cervical, ciático… ¿Tienes alteraciones nerviosas? ¿Crisis de pánico?
Le digo que no, que sufro de estrés normal.
Entonces, ¿tienes debilidad en los miembros inferiores? ¿Neuralgia?
Me duelen las rodillas si las exijo mucho– le cuento.
Ayyyy cabra. Esto es un virus.

¿En las rodillas?– me asusto, engrupida.
Afecta a la médula, produce algunas alteraciones nerviosas, parálisis muscular, debilidad a los miembros inferiores, neuralgia diabética, falsa esclerosis y simula distrofia muscular.
No digo nada, pero me imagino hecha una piltrafa.
Sigue Vodanovic:
Ciego, ciego, codo, codo, colon ascendente, hígado, colon ascendente… ¿Tienes perro? ¿Gato?
Gato.
Ahí está. Tu gato. Estás cagada. El gato te pega el bicho.
¿El Laucha?
No te puedo decir que mates al gato, pero vas a tener que evitarlo. Y no es menor ¿ah? La tuya es una bacteria que transmiten los gatos y los perros. Yo te la voy a sacar ahora pero si te juntas con el gato de nuevo, te la va a volver a pegar.
Antonio ¿se siente algo cuando usted mata el bicho?
No. (¡ZAC! De nuevo chocan los imanes) ¿Te dolió?– me pregunta preocupado.
No– lo calmo. Me pide que levante las caderas. Me pone una imán debajo de la columna. Susurra otras partes del cuerpo, como sumido en trance. Suena el teléfono. Contesta en otra pieza y vuelve en seguida.
Cresta iliaca, cóccix… ¿Has tenido trastornos digestivos, sexuales, renales?
Digestivos sí.
En el intestino delgado tienes otro virus.
Pucha que estoy pitiada!– me quejo.
Es normal en un primer chequeo ¿ah? Cóccix-cóccix, cresta iliaca, cúbito… deltoides, deltoides, diafragma. Dorso lumbar. Duodeno bazo. Esternón. Glúteo-glúteo. Tú tienes todo en el tubo digestivo. Tienes serios problemas digestivos. Éste es un parásito. Tienes que comer mucho potasio. Hipófisis-hipófisis. Hígado- hígado. Hígado-riñón. Hígado… y sigue el tratamiento hasta nombrar una a una las partes del cuerpo.
Su dictamen final:
En las próximas 24 horas puedes sentirte un poco mal. Yo te impacté todos los virus, todos los parásitos y las bacterias que tenías ¿Qué significa eso? Que las maté. Con los imanes llevé el pH a 7, que es el pH normal del cuerpo humano. Todo esto lo vas a eliminar a través de la orina y las fecas. Como recomendación: el dolor abdominal va a pasar, las alergias van a disminuir, evita al gato, se te va a curar el sueño, los trastornos digestivos van a desaparecer y te vas a sentir con menos tristeza y más optimista.
¿Y eso desde cuándo?
En 10 minutos más.
Qué flash.
En cinco minutos ya vas a sentir algo. Hoy he atendido a cuatro personas… Cansa esta cuestión.
Cansa.

PALABRA ESTRELLA


¿Esto del Biomagnetismo quiere decir que usted tiene una energía especial?

La energía vale mucho. Para tener este don me ayudó mucho la ascensión ishaya. Asciendo todos los días. Es el descueve.
¿Cómo asciende?
Hay claves que repito mentalmente, fijo la mente en un lugar, con los ojos cerrados. Algunas claves las hago con los ojos abiertos. Yo las hago cuando voy manejando y agrego una palabra estrella mía, que yo inventé.
¿Esa palabra estrella es secreta?
Claro. Yo no te puedo dar ni las claves ni la palabra estrella: tienes que hacer el curso.
¿Por qué entró a los Ishaya?
Me interesa el desarrollo espiritual.
Sin mediar transición, me toma de los pies de nuevo y entrechoca mis tacos. Dice: “Bazo-bazo… glándula pineal, glándula pineal… Esto lo vuelvo a hacer para estar seguro de todo”.
Ahora está fumando.
Oiga, ¿se puede fumar mientras hace biomagnetismo?
No, no debería estar fumando acá, eso está claro, pero como sólo estoy chequeando… Acuérdate: toma agua hervida de la llave porque evita la polaridad. El agua cruda, e incluso el agua mineral tienen un montón de cosas malas, sobre todo para ti, que tienes el estómago delicado.
¿Qué tipo de alimentación me recomienda?
Potasio. Come plátanos. Yo no me sé todos los alimentos que contienen potasio, pero métete a internet y busca alimentos con potasio. El plátano es la fruta que contiene mayor concentración de potasio. Yo he estudiado como loco, me he comprado cualquier cantidad de libros.
¿Es muy difícil?
¿Aprenderse todas las partes del cuerpo humano? Sí pues.
¿Pero no lo va leyendo en los papelitos plastificados de ahí?
Voy leyendo, pero tengo que saber en dónde están pues. El epiplón, dime ¿ dónde está el epiplón?
¿El epicuánto?
El epiplón. Está acá… Aquí está tu epiplón. Ojo: el terapeuta normalmente no habla, sana nomás, no dice nada. Al final, da recomendaciones si es que te las tiene que dar y si no, te dice “vuelva en 8 días”.
¿Sus pacientes se van contentos?
Un día entró un gallo cojeando y se fue caminando perfecto. A otro le descubrí un virus en la médula espinal que no se lo habían descubierto en 24 años.
De nuevo me agarra de los zapatos.
Cóccix-cóccix, glúteo-glúteo. Listo. Ya. Vas a ver cómo te vas 
a sentir.
Esta periodista puede dar fe de que la otra mitad de la entrevista la hizo sintiéndose de un modo extraño. No sabe si bien o mal. Extraña. Sin embargo, cuando salió del departamento de Vodanovic, sintió fuertes dolores de estómago.
Hoy, tras cinco días de la terapia, esta periodista reconoce que se siente bastante más energética e incluso ha salido a correr, cuestión insólita, pues Antes de Vodanovic (AV) era más bien floja. La tesis de esta periodista es que Vodanovic se entrenó con el monstruo. Ahora puede apaciguar a cualquier bicho que se le cruce por delante.
Fin de la sesión.
Al día siguiente Vodanovic llama muy temprano para saber cómo amanecí.

PRIMERA VIDA

Después de tanta anatomía y medicina alternativa ¿qué gota queda del ingeniero comercial?

Mucho. Mira cómo llevo las finanzas (muestra un fajo de boletas de depósitos). A mí el biomagnetismo me tiene más contento que la cresta.
¿Por qué le gusta tanto sanar gente?
Bueno, tú anota y tú vívelo, no me digas nada.
¿Y si me siento mal?
Puede pasar. Es el reacomodo de la energía del cuerpo.
Un poquito cuático ¿no?
La vida es así, evoluciona. Yo ahora estoy en una etapa de crecimiento, desprendiéndome cada día más de mis egos y de todo el estrés de la televisión y la farándula que me carga. La medicina fue desde siempre mi vocación no realizada. Mira, los mails que me llegan contándome: “estoy el descueve”, “muchas gracias”. Pura gente humilde, súper humilde.
¿No cobra?
Si alguien necesita mi ayuda y no tiene un peso, por supuesto que no le voy a cobrar, pero a la gente que puede pagar tendré que cobrarle.
¿Su salud cómo es?
Perfecta. Estoy flaco porque hago mucho ejercicio, una hora diaria con personal trainer, no tengo nada de grasa, mira.
¿Le gusta estar así?
Voy a tratar de engordar un par de kilitos.
Vive solo acá, ¿le gusta eso?
Llevo tiempo viviendo solo, es lo que se ha dado. (Sonríe y baja los ojos).
¿Qué pasó con su familia?
Tengo una hija fuera de Chile… (Se da vuelta hacia su computador) Acá me acaban de mandar un mail, te lo voy a leer: “Confirmo asistencia a una terapia, para mañana miércoles, de antemano gracias”. Otro: “Si me puede dar una hora, por mi parte me he sentido súper bien y mi familia igual, agradecido…”. Tengo cualquier cantidad de mails, déjame ver qué es lo que me escribió mi hija: “¡Qué tal abuelito! Me imagino que estás chocho con la noticia, parece que lo pasaste muy bien animando…” ¿Cómo has estado de ánimo? ¿Te has sentido bien? Yo no tengo novedades salvo que Santiaguito… Santiaguito es mi nieto menor… Con mi familia hablamos todo el día. Tengo skype, entonces es muy fluido.
Mirando para atrás, ¿cree que le achuntó a su primera vida?
Cuando egresamos mis compañeros de la universidad ganaban un quinto de lo que yo ganaba haciendo un programa de tv a la semana. Era más lucrativo y, además que me gustaba, me gusta.
Sumando y restando ¿fue buen negocio?
No sé si buen negocio, pero fue mi vida. Yo he sido súper consecuente, eso es lo único que me queda, que soy intachable. Tengo una moral y un prestigio en una actividad difícil.
¿Fue buena idea dejar el festival?
Excelente decisión. Al festival no volvería nunca. Valoro mi paso por ese escenario, para mis padres yo era su gran orgullo aunque ellos nunca fueron a la Quinta Vergara y sólo una vez pisaron un programa de televisión.
¿Les contaba cómo era estar frente al monstruo?
Ellos leían, escuchaban comentarios, se sentían orgullosos de su hijo. La gran entretención de mi padre en su momento final fue ver el éxito de su hijo. Murió un 8 de marzo, esperó que terminara el festival para morirse.
¿Tiene amigos de la tele?
Creo que sí. Pero la verdad es que la televisión es como una droga. Te absorbe mucho, entonces si no estás metido en ese ambiente, tienes poco tiempo para juntarte con el resto. Mis actuales amigos son personas vinculadas a movimientos espirituales.
Ha pasado tanto tiempo. ¿De qué edad más o menos se siente?
El otro día me echaron 48, nadie le achunta a la edad que tengo. Y ni me preguntes tampoco.

 

 

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