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7 Agosto, 2017
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Bendita Mascota

Todos los 4 de octubre los habitantes de Curimón, en Los Andes, llevan a sus animales a misa para que el cura del pueblo los bendiga. La ceremonia se realiza en el mismo cerro desde hace dos siglos.

Por Viviana Flores / Textos: Carolina Friedman / Fotografía: Carolina Vargas


Noviembre de 2002.

Rubio, el gato. Su dueño, Cristóbal Contreras (21 años), lo trajo para demostrarle cuánto lo quiere. “Como es un día especial le puse un collar mío, para que se vea bonito y salga de lo común”, dice.

El pato Fito. Ricardo Cordero (7 años), tiene a este plumífero por mascota desde abril, y lleva todo el año esperando el día de la bendición. “Yo lo quiero mucho, porque es blanco, se porta bien y no tiene pulgas. Juego con él pillándolo, y el Fito se escapa bien rápido”, dice el niño.

Sandro Herrera llevó a su pequeño ganso, siguiendo con la costumbre de bendecir a todos los animales que ha tenido.

Leyla y Leandro Estay es primera vez que traen a Negrito, su conejo regalón.

Marcos Torres, no se ha perdido nunca le ceremonia: “Mi mamá me trae desde que soy guagua y por eso ahora yo vine con mis jilgueros”.

Gitano, el gato de María José Montaner, se ha perdido varias veces y su dueña siempre lo encuentra encomendándose al santo.

Los chivos Tamara y Cabezón. Luis Pino y Fracescoli Cortés (ambos de 8 años), son compañeros de curso y siempre han participado en la ceremonia. Este año llevaron a la pareja de chivitos de su vecina, quien no pudo ir porque tenía que atender su almacén.

Rosa Rozas, viene desde los 5 años. “De las diez gallinas que tengo ésta es la más nuevita. Las traigo porque San Francisco me las protege”, dice.

Andy Antonio Cariz está feliz que el curita “bautice” a su codorniz.

Todos los compañeros de kínder de Benjamín Vergara quisieron acompañarlo a la bendición de su mascota, la tortuga Taruga.

Carmen Iturriaga trajo a su perrita Cindy. Su hermano Antonio, de 2 años, la acompañó montando a Varón, su fiel caballito de palo. Al llegar a la cima lo amarró a un árbol para que descansara y comiera pastito antes de que el padre lo bendijera.

Hamster. Este roedor es la nueva mascota de Nayareth Rojas (4 años), y todavía no le ha puesto un nombre. “El año pasado trajimos a nuestro perrito y ahora le tocó al hamster. Yo vengo desde los 7 años y traigo a mi hija desde chiquitita para que no se pierda esta tradición que le da un significado tan lindo a los animales”, explica su papá, Johnny Rojas.

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