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8 abril, 2015
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El doctor piel

Considerado el padre de la Dermatología chilena, el doctor Juan Honeyman (73) ha formado al 80% de los dermatólogos que hoy ejercen en el país. No aplica bótox, porque duda de sus efectos y su ojo entrenado le permite dilucidar, en cuestión de segundos, los males de sus pacientes. Liderando hace más de 45 años los estudios de la piel, asegura que la clave para mantenerla saludable es no estresarse.

Por Bárbara Riedemann / Fotografía: Javier Godoy


Paula 1171. Sábado 11 de abril de 2015.

De los 350 dermatólogos que ejercen en chile, 310 son “hijos” o “discípulos” del doctor Juan Honeyman, como a él mismo le gusta llamar a los nuevos especialistas de la piel que año a año se reciben de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica, únicas instituciones donde se imparte esta cotizada especialidad, y donde es profesor titular de ambas.

Dermatólogo e inmunólogo, titulado en las universidades de Chile –donde además es profesor emérito– y de Oregon (Estados Unidos), la fama de Honeyman no solo radica en su rol de formador. Es a quien se le atribuye un nuevo enfoque integrador al abordar la relación entre enfermedades de la piel con el sistema inmune, la alimentación y la salud emocional y mental. En esa misma línea se ha especializado en la psicodermatología, incentivando a sus colegas y alumnos a recibir formación psiquiátrica y a trabajar en conjunto con especialistas del área para tratar la relación entre la psiquis y la dermis, que generaría enfermedades como la psoriasis, la caída del pelo, la urticaria y la sudoración excesiva, entre otras.

Nombrado Maestro de la Dermatología por el colegio Iberolatinoamericano de la especialidad, Honeyman es también el fundador del Departamento de Dermatología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y de su Laboratorio de Inmunología, además de promotor y asesor de la ley de fotoprotección. Cumple 45 años de carrera. Atiende a unos veinte pacientes por día y se mantiene activo en la investigación. Su más reciente proyecto, la dirección de un Fondecyt, indaga en la relación entre la piel y el cerebro: la psiconeuroinmunoendocrinodermatología.

¿Qué es en palabras simples la psiconeuroinmunoendocrinodermatología?
Se refiere a que un estímulo estresante puede desencadenar o agravar enfermedades psicológicas, neurológicas, inmunológicas, hormonales y dermatológicas. Por ejemplo, acabo de atender a un niño con vitiligo al que le aparecieron los primeros síntomas cuando sus padres se separaron. El estrés hizo que produjera anticuerpos contra el pigmento de la piel. Algo similar pasa con otras enfermedades como la psoriasis, el acné, la rosácea, la urticaria, la dermatitis atópica y la caída del pelo. Entonces, esta es una forma multidisciplinaria de entender la causa de una enfermedad, basada en que la piel es la madre del cerebro, ya que en ella se manifiestan todos sus signos.

“Disfruto la vida. Esa es mi fórmula para la eterna juventud”, dice el doctor Honeyman, quien es cantante de un grupo musical formado por dermatólogos latinoamericanos.

¿La piel es la madre del cerebro?
Sí. Parte de la piel del feto, el ectodermo, se hunde al tercer mes, para formar el cerebro. Las células cutáneas liberan las mismas sustancias químicas que las neuronas. Ahí se habla de la psicodermatología, pues piel y cerebro tienen una relación directa, es decir, todas las manifestaciones conductuales se expresan en la piel, como el rubor de la vergüenza y la palidez del susto. Hay una cantidad enorme de otros signos que dan cuenta de esta relación.

¿Como cuáles?
Mirándola a usted puedo decir que tiene una arruguita en el párpado inferior, la línea de Dennie-Morgan, que es un marcador de atopia, que la hace más propensa a rinitis, alergias ambientales o alimentarias. También me indica que usted es una persona a quien le gusta aconsejar al resto, pero no le gusta que se metan en su vida. Su oreja, ¿se ha fijado?, es pegadita, eso significa que usted se guarda muchas cosas. Y sus nudillos…

¿Qué hay de malo con ellos?
Son más oscuros que sus dedos y deberían tener el color parejo. Eso denota que usted tiene alta la insulina de la piel. Y eso me dice que usted es muy desordenada para comer, que se salta comidas. Primero, se altera la insulina que se nota en la piel y luego en la sangre. Por eso, un examen de sangre le va a salir normal, pero en la piel ya tiene insulina, lo que me indica que puede ser una diabética en potencia. Para evitarlo, es importante comer cada tres horas para que no suba la insulina.

¿Puede hacer un diagnóstico con solo mirar al paciente?
Yo miro y sé con quién estoy hablando. ¡Soy peligroso! Para saber esto con certeza, por años hemos hecho estudios con sicólogos, evaluando rasgos de personalidad y viendo los signos de la piel. Otro ejemplo: si la uña tiene una línea blanca, significa que la persona tuvo un estrés mayor. Y como la uña crece un milímetro por semana, puedo decir exacto cuándo se produjo el estrés.

Podría abrir una consulta de clarividencia.
Esto es pura ciencia.

¿Qué manda: la piel o el cerebro?
Ambas. Si un lolo está lleno de espinillas es porque tiene defecto en la vitamina A. Cuando aumenta la producción de grasa puede ser por desarrollo hormonal o por estrés. Uno es somatopsíquico y el otro es psicosomático. Es un círculo vicioso. Hay que preocuparse de ambos factores.

¿Y el estrés?
Es el gran enemigo, ya que juega un rol importante como motor de patologías. Puede ser primario, cuando origina una enfermedad, o secundario, cuando es una enfermedad la que causa estrés, como el caso de un paciente con cáncer que al no estar feliz, se le va a afectar su parte psíquica.

¿Cómo beneficia a los pacientes esta forma de abordar la dermatología?
Tratar los problemas de la piel con este enfoque permite abarcar toda la salud del paciente. La piel es el órgano más grande y, por lo tanto, uno de los más importantes. Todos piensan que es el corazón, pero sin piel nadie vive. Hacer un trasplante de piel de todo el cuerpo es imposible, en cambio, de corazón sí.

¿Qué consejo les da a los dermatólogos que forma?
Que hay que mirar a la persona, no al grano.

LA PIEL DE LOS CHILENOS

¿Qué porcentaje de la población chilena tiene una afección en la piel?
Todos. No hay nadie que sea ciento por ciento sano de piel. Siempre habrá un lunar por ahí al que prestarle atención.

“Hay que mirar a la persona, no al grano”, ese es el consejo que da el doctor Honeyman a los dermatólogos que forma, a quienes también incentiva a profundizar en el estudio de la relación entre psiquis y piel.

Si tuviese que elegir un alimento clave para la salud de la piel, ¿cuál sería?
Toda la dieta mediterránea, basada en frutas y verduras. Los pescados como el jurel, el atún y el salmón, llenos de antioxidantes.

¿Qué hay que erradicar de la dieta?
Las frituras y las grasas, aunque el veneno principal es la leche y los lácteos. ¿Qué especie animal toma leche de otra especie? Solo en la lactancia deberíamos tomar leche materna. Por otro lado, la leche de vaca tiene prolactina e insulina, dos hormonas que tienen efecto androgénico en las mujeres, con riesgo de quistes en el ovario, aparición de bigotes y acné. En un estudio que aún no publico, descubrí que la leche y sus derivados son los alimentos con más concentración de níquel en el país. Y en Chile, la enfermedad de la piel más frecuente es causada por níquel, que es la alergia al contacto con metales. Los asiáticos toman leche de soya, que tiene el doble de calcio que la leche, y sus efectos en la piel son visibles: ¿ha visto a alguna asiática arrugada?

¿Cuál es la enfermedad de la piel más prevalente en Chile?
Igual que en Estados Unidos y Europa: tenemos mucho cáncer porque tenemos sobrevida mayor, además de los problemas relacionados con altura y mar, que hacen muy peligrosa la radiación ultravioleta.

Hay países en los que se ha reportado déficit de vitamina D, debido a la cruzada dermatológica para protegerse del sol.
La vitamina D es un nutriente fundamental que se sintetiza gracias a los rayos ultravioleta y es esencial para la mineralización ósea. Su déficit puede incidir en el desarrollo de osteoporosis y, aunque en Chile aún no se ven cifras alarmantes, nosotros como Sociedad de Dermatología recomendamos tomar sol inteligentemente, considerando la zona del país, ya que no es lo mismo Punta Arenas o Arica en términos de la radiación solar UV. En Arica se puede tomar sol sin filtro, exponiendo las extremidades y la cara por 15 minutos al mediodía para apoyar la vitamina D, y aumentar un poco el tiempo si estás en la zona sur. Lo ideal es cuidarse de las horas peak, y saber diferenciar entre rayos UV e infrarrojos. A las 12 del día hay más radiación infrarroja, o sea, hace calor, pero la radiación UV no es tanta.


Según Honeyman, el alimento más perjudicial para la piel es la leche y sus derivados. “¿Qué especie animal toma leche de otra especie? los asiáticos toman leche de soya y sus efectos en la piel son visibles: ¿Ha visto a alguna asiática arrugada?”.

¿Cómo se hidrata la piel seca?
Desde la vaselina para arriba. El agua reseca la piel, la deshidrata, entonces lo mejor son los baños muy cortos y lubricar después con crema. El agua de mar es perfecta, porque es densa y penetra en la piel. Se puede comprar sal de mar, preparar una tina y pasar horas allí. La gente del campo usa afrecho (salvado de avena), que también usan en tinas. Así que el jabón de afrecho también es una buena opción.

¿Sirve tomar dos litros de agua diarios?
Es muy importante. Aunque no incide directamente en la hidratación de la piel, sí lo hace en el organismo completo y eso te mantiene sano, lo que a su vez se expresa en la piel.

EL BOOM DE LA INDUSTRIA COSMÉTICA

¿Cómo evalúa la gran oferta de cremas de tratamientos?
Cualquier cosa que humecte sirve. Más importante que las cremas es la alimentación adecuada. La sequedad cutánea se cura con una dieta rica en carotenos, como las zanahorias. Si la causa es hormonal, hay que corregir los estrógenos.

Cada día hay nuevos lanzamientos de maquillaje y cremas. ¿Ha notado un aumento de pacientes que consultan por complicaciones causadas por estos productos?
Claro. Si salieron 30 lápices labiales distintos, sabemos que algunos pigmentos aumentan las alergias y que, de las tres mil cremas que hay, más de alguna tiene componentes químicos muy irritantes. El problema no es con los productos, sino con que la gente se pone cosas que no necesariamente son para su tipo de piel.

¿Cómo dilucidar qué compuesto hace bien y cuál no?
Eso lo sabe el dermatólogo, quien indicará cuál es el tipo de piel y qué productos son los adecuados. Acá llegan pieles alérgicas que usaron cremas que hacen peeling. Por supuesto que les va a borrar las arrugas, pero les provoca una irritación enorme. Otro ejemplo son los sérum con ácido hialurónico. Son perfectos para hidratar, pero las pieles secas se deshidratan aún más si es que luego no usan una crema humectante.

¿Qué hace que una crema cueste 5 mil y otra 300 mil pesos?
Todos los productos de venta autorizada en Chile son seguros, porque han pasado por el control del Ministerio de Salud. Lo que hace que un precio sea diferente es que, mientras a un laboratorio le costó una inversión millonaria investigar tal activo o tal tecnología, otro solo la copió, entonces uno cobra más caro porque debe recuperar esa inversión y el otro más barato porque es solo ganancia. Ahora, habitualmente no se puede copiar todo, entonces las cremas más baratas tienen menor rendimiento.

Perseguir la juventud, entonces, tiene mucho que ver con la billetera.
Bueno, ¿y qué le vamos a hacer? Los dermatólogos no tenemos nada que ver en esa competencia económica y científica de las compañías dedicadas a rejuvenecer.

BUSCANDO LA ETERNA JUVENTUD

¿Cuáles son los mejores tratamientos de rejuvenecimiento facial?
Uno puede alolar a una mujer con peelings con retinoide, que hacen cambiar la piel. También están los láseres y rellenos. Todo lo que tenga que ver con la estimulación de colágeno endógeno, como el plasma rico en plaquetas, las células madre, el ácido hialurónico. Y un poquito de estiramiento cuando sea necesario.

“No aplico bótox, porque se desconoce si su uso frecuente e indiscriminado puede provocar problemas a largo plazo en el sistema nervioso”.

¿Y el bótox?
No lo aplico, porque se desconoce si su uso frecuente e indiscriminado puede provocar problemas a largo plazo. En algunos casos se ha demostrado que se producen anticuerpos contra el bótox, especialmente si su uso ha sido reiterado. Además, he observado que se pueden producir anticuerpos contra los nervios, que circulan por la sangre y pueden llegar a cualquier nervio, y yo no sé qué irá a pasar en treinta años más en el sistema nervioso de quien ha abusado en su aplicación reiterada por razones cosméticas.

¿A qué se refiere con “un poquito de estiramiento”?
A que no entiendo por qué se hace tanto lifting. Hace más de 30 años inventé las pinzas, una técnica que no es cirugía plástica, sino que de intervención de la piel. Saco unos 3 o 4 centímetros de piel, un puntito arribita de cada sien, por dentro del pelo, lo coso y chao. Es con anestesia local y en 20 minutos te quito diez años. Es como andar con moño permanentemente. Dura dos o tres años si la piel no es laxa y de ahí lo repito si es necesario. Ayer se lo hice a un gerente de banco de 58 años que andaba desesperado y no tenía tiempo para nada. ¡Quedó regio! Si no, perdía la pega.

¿Cuándo sus pacientes comenzaron a preocuparse por las arrugas?
En estos últimos 15 años. Por la sobrevida de la población, ya que antes se morían todos a los 50. Ahora una mujer de esa edad está buscando el segundo marido o está en plena vida laboral, lo mismo los hombres. Y existe esa estupidez del chileno que echa a la gente vieja, ni siquiera por una razón de trabajo, sino porque no se ven jóvenes.

¿Qué le parece este culto a la juventud?
No se valora a la tercera edad. Si usted ve a los mapuches, la machi no es una cabra chica, sino que es la experiencia de una mujer mayor lo que se respeta. En Europa la vejez es muy valorada. Es cierto que todo el mundo quiere verse más joven, pero Chile tiene un arribismo muy especial. Aquí la gente está angustiada por verse joven. ¡Y cómo no, si por eso pueden perder su trabajo!

¿Se ha hecho alguno de sus tratamientos?
No, porque tengo buenos genes, además, me cuido mucho con la alimentación e hidratándome.

Con 73 años, ¿cuál es su secreto para trabajar con tanta energía?
Mi secreto es nunca neurotizarme y soy conocido por pasarlo bien. Mi récord es haber dejado rezagadas a doce estudiantes brasileñas de Dermatología bailando lambada en Río. Y en Bolivia, bailando carnavalito agoté a ocho.

¿Cómo tanta energía?
Disfruto la vida. Dirijo y soy cantante de un grupo de dermatólogos latinoamericanos que nos llamamos Los Interleuquinos, que es una sustancia química que frena las alergias, y hace poco en México cantamos en un congreso de dermatología ante tres mil personas. Un laboratorio nos editó un disco con canciones “dérmicas” como Piel canela, Bajo los ojos de tu piel y, mi favorita, I’ve got you under my skin, de Sinatra. Yo lo imito hace años y mis colegas me dicen el “Sinatra chileno”. Esa es mi fórmula para la eterna juventud. ·

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