El lugar que habito

Reportajes y Entrevistas

El lugar que habito

Por Por: Catalina Mena

El arte chileno actual está repleto de casas y casitas: dibujadas, fotografiadas, bordadas y construidas. La nueva generación de mujeres artistas chilenas explota creativamente el tema del lugar en que se habita, inyectando nuevos materiales y tecnologías para interrogar las formas de vivir en la cultura de masas. Aquí, seis propuestas.

Catalina González
Arquitecturas imposibles

Utilizando fotomontaje digital, Catalina González (33) realiza ficciones constructivas que juegan en el borde entre lo inverosímil y lo familiar. Ella habla de crear “lugares imposibles”. Su obra monta una visión irónica de la ciudad actual, a través de edificaciones que construye a partir de fotografías de diversas viviendas. “Los fotomontajes me permiten acentuar y profundizar fenómenos urbanos y presentarlos de una nueva manera. Los fragmentos fotográficos que combino son como símbolos del mundo contemporáneo. Me gusta también plantear el tema de qué es verdadero y qué es falso”.

Catalina partió con una investigación sobre las utopías urbanas de los años 60 y 70, que responden al modernismo funcional. En esa época, también se usaron fotomontajes y collages para comunicar ideas de ciudades imaginarias, mezclando fotos documentales con gráfica. La artista ha mostrado su trabajo en Galería Animal y Galería Afa y también en distintas muestras colectivas en Austria, España e Italia. En este momento está exponiendo en galería Patricia Ready. www.talleravb.blogspot.com/2011/05/cata-gonzalez-fotomontaje.html

María Paz Bezanilla
Mundos de plasticina

Lo artesanal se junta con lo tecnológico en el trabajo de María Paz Bezanilla (27). La artista construye espacios a partir de pequeñas piezas que fabrica en plasticina. Lo que hace es moldear cada elemento por separado, luego lo fotografía y después lo retoca en photoshop para controlar la textura, el color, las luces y las sombras. Cuando cada elemento está listo (un cuchillo, una escalera, una silla) recién, entonces, comienza a combinarlos para crear un fotomontaje digital que representa un lugar cotidiano y fantasioso a la vez. Es esa imagen digital lo que constituye la obra acabada. “Lo más entretenido es el proceso”, cuenta ella. “Construyo objeto por objeto y los tamaños de ellos son diferentes. Un ejemplo son los cuchillos de la imagen de la cocina. Esos objetos fueron moldeados a un tamaño mayor que el refrigerador, porque necesitaba más detalle”. Pero el trabajo más largo y meticuloso es el que realiza en el computador: allí se juega el resultado de la obra. María Paz ha expuesto sus fotomontajes digitales en el Mavi, en galería Afa, en el Salón Tudor y, el año pasado, en la Galería XS, de Marlborough. Pero la gran mayoría de sus producciones son encargos que le hacen de agencias de diseño y publicidad, que quieren dar a sus imágenes la riqueza y la calidez de su loca artesanía. www.flickr.com/people/mariapazbezanilla

Rosario Montero
La casa tipo

Las estructuras tipo de las casas que conforman condominios y conjuntos habitacionales han obsesionado el imaginario de Rosario Montero (34). La artista, egresada de la Universidad Católica, con magíster en la Chile y un post grado en Londres (ciudad donde ahora vive) se ha dedicado a observar cómo estos prototipos de viviendas responden a los sueños habitacionales de la cultura de masas y, al mismo tiempo, cómo la arquitectura determina la manera en que los habitantes se relacionan entre sí y con el espacio. Con su cámara fotográfica registra las fachadas de casas de conjuntos habitacionales y condominios, generalmente en suburbios urbanos y observa cómo los habitantes modifican el exterior para agregarle una personalidad propia. Su trabajo parte siempre de la fotografía y tiene, por eso, un origen documental, pero luego ella interviene digitalmente las fotos para controlar al máximo los aspectos formales y depurar la imagen de elementos accesorios. Las imágenes que aquí se publican son miniaturas perfectas de distintos prototipos de casas fabricadas en yeso, que operan como objetos fetiches o souvenirs de la ciudad. Cada pieza es una pequeña escultura, pero también cada una es fotografiada, dando como resultado una imagen muy pulcra y estética, que se convierten en el estado final de la obra. Rosario ha expuesto su trabajo en Chile, México, Uruguay, Inglaterra y España. www.rosariomontero.com

Claudia Lee
Trampas al ojo

La simulación y la mímesis son los temas que nutren el trabajo de Claudia Lee (32). La artista suele intervenir la arquitectura o los muros de los lugares donde exhibe, haciendo que su obra se mimetice con el espacio, creando una tensión entre lo real y lo aparente. Ella lleva a visualidad la idea de lo aspiracional: los deseos y fantasías que tenemos con objetos materiales. Su obra tiene humor, belleza e ironía. Muchas veces imita materiales (como el ladrillo) para construir estructuras que a primera vista son engañadoras, pero que luego revelan su falsedad. En el montaje Palacio de papel, cuyas imágenes se publican aquí, Claudia trabajó junto a Paula Terc. Inspirándose en un personaje real, intentaron reproducir su sicología a través de la construcción de su mundo doméstico, como los muebles, la decoración, la iluminación, etc. Para ello, fotografiaron en las bodegas de Televisión Nacional el mobiliario que se usa en las ambientaciones de teleseries. Estas imágenes las recompuso y manipuló digitalmente, agregándoles luces y sombras para configurar una escenografía bidimensional que armó por partes. Las distintas secciones se imprimieron a escala real en pliegos de papel látex, alcanzando una extensión de 52 metros, que cubrió el muro de la galería. La idea fue generar una especie de “trampa al ojo”. Ha expuesto en el Mavi, en el Museo de Arte Moderno de Chiloé, en el Museo de Arte Contemporáneo y en la Galería Metropolitana, entre otros.

Pilita García
Ciudades collages

Radicada en Nueva York, Pilita García Esquivel (38) hace pinturas y collages, generalmente de formatos pequeños, en los que crea ciudades a partir del registro de espacios reales. Su procedimiento consiste en recolectar fragmentos de lugares sacados de revistas para luego recombinarlos e intervenirlos. “Las ciudades que construyo vienen de mi infancia en Caracas y de las imágenes de barrios periféricos que tengo grabadas en mi cabeza, donde hay mucho contraste y disonancia”, cuenta. Aunque su obra se resuelve de una manera formalista, detrás hay una larga investigación en torno a la ciudad como forma cultural. La artista explora las dinámicas en que las urbes crecen, –ordenándose y desordenándose, en un caos siempre al borde del colapso–, y los modos en que los habitantes se mueven en la ciudad. Bien posicionada en el circuito de arte de Nueva York, ha trabajado con artistas importantes, como Vito Acconci. También ha expuesto en Chile, en Galería Florencia Loewenthal. Próximamente participará en una exhibición en la Universidad de Maryland, cuyo tema son los paisajes culturales. www.pilitagarcia.com

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