Manual de supervivencia

Reportajes y Entrevistas

Manual de supervivencia

Por Guillermina Altomonte / Fotografía: Sebastián Utreras / Producción: Daniel Pacheco

Santiago Cabrera, el chileno sexy de las superproducciones hollywoodenses Che y Héroes, debuta en el cine nacional con La vida de los peces, de Matías Bize. ¿Cómo ser una estrella y no morir en el intento?

Domina tu papel

Llegué esta mañana, a las 8, desde México. Allá estoy filmando una película que se llama Cristiada, sobre la guerra cristera, un conflicto que hubo de 1926 a 1929 entre la Iglesia y el Estado de México. Fue casi una guerra civil y yo no tenía idea. Hago de un cura que terminó con rango de general. Es fascinante la contradicción: un cura que agarra un rifle. Me dirige Dean Wright, un gurú de los efectos especiales. Trabajó en Crónicas de Narnia, en El Señor de los Anillos. Ganó un Oscar. Actúo con Rubén Blades, Andy García, la Catalina Sandino Moreno, ah, y la Eva Longoria. Me encantan los personajes históricos. Hice de Romeo en una obra de teatro. Hice de Camilo Cienfuegos en Che. Fui Lancelot en la serie Merlin y Octavio en la serie Empire.

Haz lo que sabes hacer

Nací en Venezuela hace 32 años. Mi papá, chileno, era diplomático. Cuando tenía 2 años nos fuimos a Canadá. Después a Rumania, que era comunista. Allá estuve en un colegio gringo. Pero hice tercero y cuarto básico en Chile. De ahí nos fuimos a Londres. Estuve 4 años allá, después volví a Chile. Hice la media acá, después 3 años de Sicología. Pero no saqué la carrera. También jugué fútbol en la Universidad Católica. Pero cuando me empecé a plantear ser profesional, ya era muy tarde. Los futbolistas empiezan a los 13. Me di cuenta de que no iba a llegar a jugar por el Barcelona, que a lo mejor iba a terminar en segunda división. Sabía que no podía ser el mejor.

Consíguete un mecenas

Me fui a Inglaterra a los 20. Entré a una escuela de teatro súper buena, el Drama Centre. Mis viejos me ayudaban pero no me podían pagar la carrera. Así que encontré un mecenas. Sir Sigmund Sternberg, un benefactor de la escuela. Le escribí cartas, muchas cartas, hasta que conseguí una reunión con él. Pensaba que yo le escribía para que me convenciera de NO ser actor. “Lo que pasa es que yo tengo un hijo actor”, me dijo, “y es un cacho. Es una vida muy difícil”.

No te pasees por la alfombra roja con tu mujer

Me casé en Inglaterra hace 7 años. Bien joven. Llevábamos dos años juntos, y fue como “¿Casémonos? ¡Casémonos!”, y a las dos semanas estábamos casados. Ceremonia chiquitita. Lo mantengo en privado. No es que nadie lo sepa, pero no vamos a eventos juntos ni cosas así.

Aléjate de Beverly Hills

A mí lo que me gusta de Hollywood es que todo el mundo proyecta éxito. Aunque no sean exitosos. Eso puede ser súper falso y agotador y superficial, pero si no te lo tomas en serio, puede ser divertido. La gente es amable, te sonríe, te invita a su casa a comer y, aunque nunca vayas, por último el trato es súper amistoso. Yo no sé cómo lo hacen, deben terminar todos en la ruina, porque pasan comiendo en restoranes en que se gastan 300 dólares todas las noches. Yo trato de no caer en eso. Vivo en un barrio alejado de Beverly Hills y todo ese mundillo. ¿Que si vivo en una mansión? No, un departamentito. Un dúplex con dos piezas, chiquitito pero súper rico. No tengo ni jardín, pero el condominio tiene un patio compartido bien bonito.

Cultiva la carne de perro

Estoy muy tranquilo de no haber sido una estrella a los 21. Ahora tampoco me considero una estrella, pero miro para atrás y digo: la cagó que cuando llegué a Hollywood, hace 4 años, no sabía nada. Uno viene de Chile y es súper ingenuo. Vivir en un medio tan competitivo como Hollywood, eso te da carne de perro. Sangre fría. Yo de chico siempre fui muy afortunado, familia estable, tuve de todo, y en Hollywood de repente sentí hambre. No literalmente. Hambre de pensar: ¿cómo cresta voy a lograr lo que tengo que lograr?

No te googlees a ti mismo

¿Que si doy charlas motivacionales? ¿Yo? No sería capaz. En internet aparecen cosas que no son ciertas. Por eso no me googleo. Al principio lo hacía, cuando tuve el papel del pintor que podía ver el futuro en la serie Héroes y por primera vez tuve una cantidad de fans impresionante, pero es poco sano. No es bueno llenarse la cabeza de eso.

No te obsesiones con los músculos

Para hacer Empire me contrataron un entrenador porque querían que anduviera bien marcado. Eso fue Hollywood tocando la puerta: “Bienvenido a Hollywood, ¿pero dónde están tus calugas?”. Yo encontré que para el personaje los músculos iban bien, pero si no, no. Cuando filmé La liga de la justicia (película que al final quedó congelada por la huelga de guionistas), donde yo era Acquaman y se supone que todos teníamos que subir de peso, dije: compadre, en vez de tomarme un protein shake, prefiero comerme un churrasco palta tomate.

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