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7 diciembre, 2017
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El primogénito

Diego Aravena, el hijo mayor de Beatriz Sánchez, admira la valentía que tuvo su mamá en la campaña y sufrió a su lado con las críticas a su falta de liderazgo. Tiene 27, estudia un magíster en Sociología y vive con sus padres. En la segunda vuelta, dice, votará nulo. .


Por Bárbara Riedemann / Fotografía: Alejandro Araya

Paula.cl

No da su número de celular. Prefiere hacer la cita vía mail. Escoge la Plaza Ñuñoa, que le queda a pocos minutos en micro desde la casa de calle Los Jardines, cerca de Avenida Grecia, donde vive con sus papás –los periodistas Beatriz Sánchez y Pablo Aravena– y sus dos hermanos –Sebastián (16) y Pablo (12)– hace 15 años. A las 10:30 am llega con una polera a rayas, shorts y mochila al hombro. Piercing en el lóbulo izquierdo, pelo al rape y más de 1,80 m de estatura, Diego Joaquín Aravena Sánchez se sienta en un banco a dar esta, su primera entrevista.

¿Por qué no diste antes una?
Mi mamá nos dejó en libertad de acción, pero me negué porque podíamos decir una frase desafortunada o algo que se mal entendiera. Y, en plena campaña, cualquier cosa podría haber sido usada en su contra. Fue mejor blindarse.

Y ese blindaje se nota. Es esquivo a dar detalles íntimos de él y su familia. De lo que Diego quiere hablar es del resultado que consiguió el Frente Amplio en las pasadas elecciones del domingo 19 de noviembre: el 20,27%, un poco más de un millón 300 mil votos, que posicionaron a su mamá a solo dos puntos bajo Alejandro Guillier; además de 20 diputados y un senador. La celebración duró hasta las 4 de la madrugada del lunes en la casa de los Aravena-Sánchez hasta donde se trasladó gran parte del comando, familiares y amigos cercanos.

Malo para carretear e hincha de la U, por estos días finaliza el primero de dos años de magíster en Sociología en la Universidad Alberto Hurtado. Antes, estudió, sin crédito, Licenciatura en Historia en la Universidad Católica y siguió con la Pedagogía en la Portales.

Lleva casi cuatro años y medio pololeando con una licenciada en Historia. Con ella, decidieron cambiar de aires e irse a vivir a Valdivia. Juntaron plata y se instalaron en el sur todo el año pasado, pero Diego no logró aclimatarse. “Mis papás me dijeron que me reacomodara en la casa y se presentó la oportunidad de estudiar este magíster, así que nos devolvimos a Santiago”, cuenta. Una decisión acertada porque, justamente, en abril de este año Beatriz Sánchez le anunció a la familia sobre su candidatura presidencial.

No es menor que la mamá de uno le diga que quiere ser Presidenta de Chile. ¿Cómo reaccionaste?
Nos juntó a mi papá y a mis hermanos para darnos la noticia. Mi papá fue más cauteloso, pero nosotros dijimos que sí de una. Que considerara la opción de ser candidata me hacía sentido: ella es una persona que viene de afuera de la política institucional y que había propuesto, a través de su participación en la radio, un sentido común con sus críticas que iban muy de la mano con lo que proponía el FA. Sentía que si ella mantenía su discurso y daba el paso, se podían correr los márgenes de lo posible en Chile.

¿Los resultados demostraron que sí era posible?
Claro. Que hoy muchos hablen de no más AFP y la condonación del CAE da cuenta de ello. ¡Incluso la derecha está hablando de gratuidad!

¿Cuáles fueron los costos familiares de esta campaña?
Al principio mi mamá iba a buscar a mis hermanos al colegio pero después no fue posible. Sin embargo, mis hermanos jamás se quejaron de no verla mucho. Como familia, nuestro trabajo fue tener la casa tranquila para que cuando mi mamá llegara se pudiera relajar y recargar pilas. Incluso la esperábamos despiertos a las 2 de la mañana para verla un rato.

Con puros hombres en casa, ¿habrá sido un caos?
Para nada. Igual hicimos trampa, porque tenemos una persona que trabaja en la casa, entonces todo funciona igual cuando mis papás no están, así que felizmente ninguna dinámica doméstica se vio muy alterada.

¿Qué te pasó cuando contó que había tratado de abortarte?
Para la opinión pública pasé a ser el hijo que querían abortar y salieron todos estos memes en torno al tema. Pero en la intimidad familiar, esto ya lo habían conversado conmigo. Tampoco en ese entonces me pasó nada, nunca hubo un dilema existencial, porque estamos hablando de un escenario que cambia: si yo a los 18 hubiese quedado embarazada, también me hubiese cuestionado abortar. Entonces es legítimo que haya tomado la decisión que tomó. Por otro lado, me parece consecuente que como candidata y activista pro aborto haya expuesto una situación personal que ella, como muchas mujeres, vivió.

¿Qué significó para ti esta candidatura?
Además de mi admiración, ver su enorme valentía de atreverse a decir “Voy a ser Presidenta de Chile”, me impulsó para meterme al Movimiento Autonomista, donde milito hace 6 meses. Hace tiempo me daba vuelta la idea de militar, pero nunca me animé a hacerlo, aunque siempre fui un elector informado. En la universidad participaba en los debates y voté por el NAU (Nueva Acción Universitaria), cuyos miembros son hoy de Revolución Democrática. Voto desde que tengo 18. En las presidenciales 2013 voté por MEO en primera vuelta y anulé en segunda.

¿Por qué el Movimiento Autonomista?
Porque apela al cambio cultural para generar transformaciones sociales. Queremos sacar esta lógica postdictatorial que por más de 30 años ha definido que la política no les corresponde a los ciudadanos y que lo único que usted tiene que hacer es votar cada 4 años y, si no le gusta la persona por la que votó, vuelva en 4 años más. Si un corrupto sale elegido los ciudadanos deberíamos tener el derecho y potestad para sacarlo del cargo. Hay que eliminar ese modelo corrupto de hacer política donde ser “pillo” es un bien valorado y, para peor, naturalizado.

¿Impera en la política la cultura del winner?
En todo ámbito. En Chile se avala y se aplaude al winner, ese que piensa que, si gana, todo vale: el que no paga impuestos, el que hace negocios a expensas de otros… está lleno de “pillos” que después se escudan en que lo que hacen no es ilegal. Y claro, puede que no sea ilegal, pero está mal. Mis papás nos han criado diciéndonos que las cosas se tienen que hacer buscando el bien común. El liderazgo de mi mamá lo mismo: ella dice que si las cosas se hacen bien, funcionan bien, pero si no salen bien no importa porque no hay que traicionarse para ganar.

El liderazgo de tu mamá fue muy criticado en campaña.
Y es de las cosas que más nos dolían porque los palos que le llegaban eran salvajes. Cuando la última CEP dijo que íbamos a sacar un 8%, hubo mucha presión sobre la campaña: la acusaron de falta de liderazgo, de ser liviana, que le faltaba punch, que se había acabado la magia. Y, cuando parecía que el barco zozobraba, mi mamá dijo: “No. Vamos a seguir en el mismo camino con una campaña alegre, inclusiva, propositiva”. En los debates le decían que era débil, ¿solo por no gritar? Eso demuestra gran capacidad de mantener firmes sus convicciones sin alterarse. Ese tipo de hacer política que marcaba la mesa quedó atrás. Bueno, por algo Ricardo Lagos y todas las personas que él apoyó perdieron en las parlamentarias.

Y en la casa, ¿cómo es su liderazgo?
Mi mamá es la que pone los límites, pero mi papá es el que se enoja cuando los rompemos. En general, no son nada estrictos, salvo con las notas. Jamás hicieron atados por los permisos o los horarios, mientras uno avise, está todo ok. Además, soy poco carretero, entonces nunca forcé los límites tampoco. Ahora, estoy consciente de que tengo 27 y sigo en la casa de mis papás, así es que quiero buscar una pega, pero que sea compatible con mis estudios del otro año.

¿Te están echando?
Para nada, pero igual soy parte de ese fenómeno de adolescencia extendida, que se da por la inserción tardía de los jóvenes al trabajo. Eso trae cosas buenas, en mi caso, estoy súper cómodo, además, ya viví solo con mi polola en el sur. Pero también otras malas, como que tengo amigos que ya trabajan y siguen viviendo con los papás. Por el momento no tengo apuro, pero lo digo yo, que vengo de un ambiente protegido y afortunado. Sé que no es la realidad de todos.

¿Te ves casado, con hijos, casa propia?
Ninguna de las anteriores.

Ad hoc a la fecha, ¿qué le vas a regalar a tu mamá para Navidad?
Las navidades son súper tranquilas en mi casa y las pasamos solo los 5. Mis hermanos arman un arbolito chico y entre nosotros juntamos plata para hacerles regalos a mis papás. No sabemos bien qué regalarles. Mi mamá no es buena ni para las cremas ni los perfumes, pero hay algo que nunca falla y con lo que hemos tenido éxito otros años: ropa y esos aros bien grandes que ella usa.

Y más ad hoc a la fecha, ¿ya definiste tu voto del 17 de diciembre?
Será nulo, aunque eso puede cambiar. Depende más de Guillier que de mí.

¿Beatriz 2022?
Recién mi mamá está cachando qué va a hacer. Tal vez política, pero ella misma dice que la política se puede hacer en muchos lados, incluso en un medio. Aunque incierta, está contenta. Pero bueno, ella siempre está contenta.

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