Francesc Puertas: “La mitad de las consultas por dolores mamarios se evitarían usando el sujetador adecuado”

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Francesc Puertas: “La mitad de las consultas por dolores mamarios se evitarían usando el sujetador adecuado”

Por Constanza Espinoza

El autor del libro El sostén, mitos y leyendas... y manual de uso, instructor en el Máster de Patología Mamaria de la Universidad de Barcelona y fundador de la plataforma de corsetería Sayfit, Francesc Puertas, ha estudiado sobre los errores más comunes a la hora de comprar un brassier. Aquí nos habla también del futuro de esta prenda.

Una de las anécdotas más interesantes de la historia del sostén es la que tiene como protagonista al famoso director de cine Howard Hughes. Él es el responsable del icónico sujetador ‘puntiagudo’ que se hizo tan popular a mediados de la década de los 40 y 50, y fijó un estilo muy particular de escote. “Hughes tenía una amante muy conocida, Jane Russell (actriz de esa época)”, afirma Francesc, instructor en el Máster de Patología Mamaria de la Universidad de Barcelona. “En su película El forajido, el cineasta le pidió a un ingeniero aeronáutico que hiciera una prenda para que la señora Russell luciera un pecho puntiagudo y pudiera anudarse la camisa. Ahí fue donde realmente se inventó el sujetador”, explica el experto. Entonces nacieron las llamadas ‘sweater girls’. “Y quien realmente popularizó este estilo fueron Jane Russell y Marilyn Monroe en Los caballeros las prefieren rubias. Allí las dos salían con vestidos ceñidos rojos, muy brillantes y el pecho puntiagudo. Eso, por pura imitación a las películas de Hollywood, fue la mejor campaña de marketing de la historia”.
El sostén, también llamado sujetador, corpiño o brasier, este 2019 cumple 105 años desde que fuese patentado por Mary Phelps Jacob. Pero la mayoría de las mujeres aún no saben su talla y copa correctas, según Francesc Puertas.

¿Qué te motiva dentro del universo de la corsetería?
Hace unos cinco o seis años, médicos españoles, chilenos, venezolanos y argentinos me echaron una mano con un estudio en el cual constatábamos unas cifras que ya teníamos: 7 de cada 10 mujeres no utiliza la talla y la copa correctas, y 9 de cada 10 no saben cuál es su talla o su copa (eventualmente este porcentaje ha disminuido). Las mujeres saben de qué hablas cuando hablas de talla y copa, lo que desconocen en muchos casos es cuál es la suya o no tienen la certeza absoluta de cuál. Pero lo que realmente nos asustó es que la mitad de las consultas por dolores mamarios se podrían evitar solamente usando el sujetador adecuado. Por ejemplo, es importante que una mujer conozca cuáles son los atributos de un sostén para practicar deporte, porque muchas lo que hacen es pillar el sujetador más viejito que tienen, pero este ha perdido toda su elasticidad y funciones. Y tú no te imaginas a Serena Williams jugando al tenis sin el sujetador apropiado. Pues claro, una mujer que juega al tenis con un sujetador inapropiado acaba yendo al médico o está preocupada porque le duele el pecho.

La compra por ‘impulso’

Francesc asegura que muchas de nuestras compras son por impulso. Algo en esa prenda que llamó nuestra atención sin preocuparnos demasiado de si esta se ajusta bien a nuestra morfología. “Esto lo hago en muchas de mis conferencias, que de pronto digo: ‘a ver, quién se ha comprado un sujetador carísimo porque ha dicho ‘oh, qué mono que es y me lo voy a llevar’, y lo tiene en el armario porque no lo usa o no le va bien’. Y levantan la mano el 30% de las mujeres. Esto tristemente es así, es una lástima, ¿no? Lo que también es una lástima es que un sesentón con barba como yo tenga que estar explicando eso.

¿Cuál es tu consejo para comprar el sostén adecuado?
Cuando vayas a probarte un sujetador a la tienda, hazlo. No te marches sin probarte el sujetador. La copa es más complicada que la talla porque el pecho es un órgano que no tiene músculo y no siempre está igual; un día estás enfadada y tienes el pecho más crecido y otro día, pues no, y es así. Segunda historia, que te bajen rectos los tirantes, que el tejido de la copa no haga arruguitas ni te corte el pecho, porque quiere decir que lo llevas muy pequeño o grande. Que no te suba el sujetador por la espalda y que por el peto, lo que está en medio de las dos copas, no te pase el dedo. Cuando has acabado de hacer todas estas pruebas y todavía no estás convencida, no lo compres (ríe). Esto es así de claro.

¿Qué tan exigentes se han convertido las mujeres cuando compran un sostén?
Las mujeres cada vez son más exigentes y creo que deberían ser del todo. Pero todavía exigen poco, ¿sabes? Porque cuando van a comprar deberían tener delante a una bra fitter de verdad. A una mujer con la capacidad de orientarlas correctamente con la pieza que han de comprar, porque hay muchas preguntas que hacer sobre esto. Cuanto más exijan las mujeres, más se obligarán las tiendas a estar preparadas. Si una mujer exige estar bien atendida, las boutiques no tienen más remedio que hacer bien su trabajo y ya está.

¿Cómo ves el futuro del sostén?
Está evolucionando mucho, sobre todo en materiales y tejidos. Yo estoy enamorado de tres. El spacer, que es una especie de espuma que cuando miras a trasluz te das cuenta de que transpira. Es una especie de material que va muy bien en verano. El otro que me gusta mucho es la falsa seda o micromodal, que deriva de la celulosa. Es muy resistente y transpirable. Luego hay uno que están todavía experimentando en Australia, que es un tejido donde te pasas un spray y esa pintura es tu sujetador. Luego le colocas encima un tirante y ya está. Lo que pasa es que eso no dura ni un lavado y por eso están experimentando un montón. Soy un absoluto defensor de los productos de salud, creo que las marcas tienen la obligación de trabajar bien este asunto.

El libro de Francesc Puertas repasa la historia del sostén y también cuenta con una guía para calcular tu talla y copa correctas.

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