Si yo fuera hombre: Carmen Gloria Arroyo

Reportajes y Entrevistas

Si yo fuera hombre: Carmen Gloria Arroyo

Por Manuela Jobet / Fotografía: Valentina Bird

Es una mujer de carácter, que defiende las injusticias y el rol de la mujer. En su calidad de abogada y presentadora de televisión, Carmen Gloria Arroyo ha tenido más de una pelea y fuertes críticas, ninguna capaz de hacerla renunciar a sus batallas. Aquí, la jueza juega a ser hombre, y le da vida a un abogado de ideas claras y gran luchador de los derechos femeninos.

¿Hay algo que de te envidia de los hombres?
Eso de que se duchan y quedan listos. Por mi trabajo, tengo que maquillarme y peinarme incluso para ir al supermercado porque la gente critica mucho por las fotos que te sacan. Los hombres, en cambio, con jeans y polera quedan listos. Lo otro que envidio mucho es que no tengan que usar tacos. No sé quién cresta los inventó, porque son tan incómodos que probablemente quien lo haya hecho era hombre y nunca los usó.

¿Cómo te llamarías?
Me imagino que elegiría uno compuesto, para que sea la versión masculina de mi nombre. Los hombres que conozco de nombre compuesto son muy compuestos ellos también, así que elegiría algo tipo Juan Eduardo o Carlos Alfonso.

¿Cómo te imaginas físicamente?
Alto, delgado y muy formal. Los hombres tienen menor libertad para ser informales, sobre todo en ciertos roles donde la sociedad espera que sean serios. Si yo fuera hombre me gustaría ser abogado también, porque amo mi profesión.

¿Te hubieses sacado tu lunar si fueras hombre?
Me lo saqué porque fui a ponerme bótox y la dermatóloga me dijo que ese lunar no le gustaba porque era irregular. Si hubiese sido hombre, de partida no me hubiese ido a poner bótox y tampoco me lo hubiese sacado porque creo que no me hubiese importado tenerlo. El hombre tiene muchísimo menos exigencias estéticas que la mujer.

¿Te dejarías barba o bigote?
No, me cargan los pelos.

¿Te gustaría ser lampiño?
No, un hombre lampiño es fome. Ni mucho ni poco. Una barba incipiente y sin pelos en el pecho.

¿Cómo te vestirías?
Yo creo que sería lo más perno que pisa la tierra. Me imagino de corbata, camisa, traje. El fin de semana polera, jeans, mocasines. Bien tradicional y respetuoso de los cánones formales establecidos. No haría eso que hacen los lolos de ir a un matrimonio con traje y zapatillas. Iría de rigurosa etiqueta, como corresponde.

¿Alguna prenda masculina que te guste?
El smoking me encanta para las fiestas. Es tan simple. Imagínate, podría haber ido a todas las galas de Viña con el mismo. Para el día a día me gustan las zapatillas, que creo que como mujeres las tenemos mucho más restringidas.

¿Andarías en auto?
Sí, porque mis tiempos son cortos y vivo atrasada. Eso sí, tendría un auto más cómodo y no el enorme que tengo hoy que es pensando en la familia. Tal vez elegiría uno chico y eléctrico.

¿Si fueras abogado tus intereses serían los mismos en tu profesión?
Creo que hubiese seguido en el tema que me interesó en un principio en la universidad que era el derecho penal. En la época en que yo salí, era raro que las mujeres se dedicaran a eso. Había muy pocas y se las miraba como bichos raros. Seguramente se me hubiesen abierto muchas más puertas de las que se me abrieron siendo mujer.

Probablemente no hubieses llegado a la televisión entonces.
Probablemente, porque tampoco me hubiese separado sin ni uno y hubiese seguido trabajando en lo que me apasionaba. No habría terminado en algo que hice por una situación económica puntual, a pesar de que hoy me encanta.

¿Qué causas defenderías?
Como mujer trato de tener presencia en todos los temas que tienen que ver con educación para evitar la violencia contra la mujer, porque en Chile los niveles son altísimos y la cultura de violencia está súper arraigada. Cuesta mucho explicarle a la gente y sacarla de ahí. En ese sentido, pienso que mi mensaje sería mucho más potente si yo pudiese darlo siendo hombre; me escucharían más y no me tratarían de feminazi ni de que mi discurso es apasionado y desde la emoción. Es injusto, pero pienso que me tomarían más en serio y llegaría a más gente si hablara de los derechos de la mujer siendo hombre.

¿Te casarías?
Sí, me casaría y tendría hijos. Para mí mis hijos son lo más importante que tengo en la vida, y creo que eso trasciende a si eres hombre o mujer. La emoción que despiertan los hijos la sentiría de manera idéntica porque creo que los hombres sienten igual que nosotros, pero la diferencia es que muchas veces no se permiten expresarlo, se contienen más. Creo que el hombre es capaz de odiar y amar igual que uno.

¿Compartirías pornografía por chat?
No, me carga. No logro entender qué ven los hombres en eso. Nosotras como mujeres de repente compartimos imágenes de un tipo guapo, pero ahí no hay sexo explícito.

¿Qué tratarías de evitar con tus hijos como papá?
Nunca olvidaría a un hijo. Nunca, nunca. A mi me pasó, por lo que sé lo que duele y conozco el dolor de quienes hemos sido olvidados. Es desgarrador, te marca para siempre y es un daño enorme que afecta tu relación con la vida.

¿Qué tratarías de hacer siempre siendo padre?
Vivir más desde la emoción, porque creo que los hombres aún están muy reprimidos y eso les juega en contra. Pienso que creen que pierden su virilidad si dicen te amo.

¿Qué no harías nunca con una mujer?
Faltarle el respeto. Violentarla de alguna manera.

¿Y qué tratarías de hacer siempre?
Demostrarle cuan enamorado estoy y mantener ese amor vivo.

¿Cuál sería tu arma de conquista?
Creo que en primera instancia sería el sentido del humor, ser agradable y tener tema.

¿Serías de los que sacan a bailar o de los que se quedan en la barra?
Me encanta bailar, pero no me atrevería a enfrentar el rechazo, me daría vergüenza acercarme y que me dijeran que no. Me entierro, me voy de la fiesta. Me quedaría en la barra y sacaría a bailar cuando cache que hay onda con alguna mujer.

¿Regalarías flores y abrirías la puerta del auto?
Me encantaría, pero pienso que me comería la rutina.

¿Serías de piropo?
Solo en ambientes de mucha confianza. Jamás a alguien que no conozco porque es tremendamente invasivo. Creo que hay que abstenerse de andar haciendo estupideces en la calle o en lugares que no corresponden.

¿Qué tipo de mujer te gustaría?
Como mujer nunca he discriminado entre rubios o morenos, entonces pienso que como hombre tampoco lo haría. Sí me importan los ojos, la mirada y las manos, y me gustarían unas manos que me hagan sentir protegida. La personalidad de la mujer sí me importaría. A mi, siendo mujer, me atraen las mujeres potentes, inteligentes. Es más fácil que me haga amiga de una mujer extrovertida. Las tímidas me dan lata, así que creo que como hombre tampoco me gustarían.

¿Y qué tipo de mujer no te gustaría?
Las sex symbol o el prototipo de mujer que parece casi una caricatura. Esa mina de mini, vestido apretado y mucho maquillaje.

¿Qué te mataría las pasiones?
Un mal olor. Soy muy sensible a eso, y por lo mismo uso muchas cremas y pongo enchufes con olores por la casa. Y no creo que se me quitaría.

¿Serías bueno para pololear?
No. Sería analítico. Tengo un historial amoroso muy acotado y como hombre creo que también lo tendría.

¿Perdonarías una infidelidad?
No sé, creo que eso es muy de caso a caso.

¿Qué te daría vergüenza?
Haberle faltado el respeto a alguna mujer. Creo que me moriría de vergüenza de saber que hice sentir mal a alguien.

¿Qué te haría reaccionar con fuerza?
La injusticia, con eso no puedo controlarme. Me sale de la guata.

¿Qué batallas darías?
Todas las que la vida me ponga por delante, todas las que sean necesarias. Las mías y las de mis compañeros.

¿Y alguna que no darías?
Pelear por una mujer. Las personas están con quien quieren estar.

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