José Pedro Godoy: “Siempre me ha gustado que la moda sea muy precursora en las formas de exponer la sexualidad”

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José Pedro Godoy: “Siempre me ha gustado que la moda sea muy precursora en las formas de exponer la sexualidad”

Por constanza espinoza / retrato nicolás abalo

Hace algunas semanas la prestigiosa marca italiana Cavalli reveló su colección pre-fall 2019, cuyos estampados tienen la firma del pintor chileno José Pedro Godoy. Su particular estilo de pintura, descrito muchas veces como seductor, exuberante y cargado de erotismo, calza a la perfección con el espíritu de la casa de modas.

Un momento de ensueño, una selva verde, grandes y coloridas flores entre las que se vislumbran cebras, flamencos y los característicos pelajes de imponentes felinos en medio de la naturaleza. Así luce Paraíso encontrado, uno de los trabajos del pintor José Pedro Godoy (33) y, ahora también, un abrigo, una blusa, pantalones y una camisa masculina de la más reciente colección de la firma italiana Cavalli. Su director creativo, el diseñador inglés Paul Surridge -con quien comparte amigos en común y quienes le mostraron el trabajo de José Pedro por medio de su cuenta de Instagram- se puso en contacto hace un tiempo a través de esta red social para proponerle una colaboración; el look book ya se puede ver en Vogue Runway.

“Paul me empezó a seguir en Instagram. Como me gustaba lo que hace, cuando me escribió y me propuso convertir algunas de las imágenes de mis cuadros en estampados de las prendas, acepté inmediatamente. Era una idea que, además, tenía hace tiempo pero que nunca se concretó, y cuando llegó la posibilidad de hacerlo con Paul para Cavalli fue como una de las mejores circunstancias para llevarlo a cabo”, cuenta el artista. “Como sabía que es un gran diseñador y confío mucho en el trabajo que hace, le di completa libertad para hacer lo que quisiera con las imágenes que le gustaran. Le pedí que me dijera en qué obras pensaba que podía trabajar, para así ver cuál de esas imágenes las tenía registradas con mayor resolución, porque algunos cuadros son más antiguos y ya no los tengo y conseguirlos para volver a fotografiarlos es muy difícil. Yo le pedí que me mostrara bocetos de lo que más o menos iba a hacer, y el resultado fue súper bueno”.

¿Qué es lo que más te gusta de la moda?
Hay cosas de diseño y creación que poseen distintas aristas. Por ejemplo, encuentro que en la moda hay cosas hechas artesanalmente que tienen un oficio muy bonito de ver. Como esa fascinación de los bordados, esas personas que hacen flores, plumas o cuando pintan cosas a mano que después convierten en ropa. También las referencias a distintas cosas; he visto vestidos que están inspirados en un origami. Creo que en muchos aspectos la moda es súper fascinante y estimulante. Siempre me han gustado algunas de sus campañas publicitarias, son muy seductoras de ver. Lo que me pasó también con Cavalli es que durante toda la época de los 2000 era una firma muy exuberante y sexual. Y siempre me ha gustado que la moda sea muy precursora en las formas de exponer la sexualidad. Si piensas en lo que hacía Bruce Weber con Calvin Klein, desde las campañas de calzoncillos hasta algunas de perfumes, era una especie de soft porn accesible y lo mismo con Versace.

¿Cuál era tu opinión respecto a la firma italiana antes de colaborar con Paul Surridge?
Para mí con Cavalli había un imaginario alrededor de la exuberancia, el lujo, un poco de mal gusto, de exceso, como una fantasía anarco que me gusta. Siempre he tenido distintas referencias al momento de trabajar, y cuando esas influencias son parte de la cultura popular inevitablemente estarán atravesadas por lo que está de moda. Me interesa mucho que la moda sea como el reflejo del gusto de una época y entenderlo así ayuda a comprender momentos. La moda tiene varias aristas que son interesantes y posee otras cosas que son despreciables, como pasa en todo también.

Una selva de excesos

La casa de modas italiana creada en la década de los 70 siempre se ha caracterizado por su estilo particular. No por nada la prensa especializada bautizó a su fundador Roberto Cavalli como el mago -y también amante- de los excesos. Y, aunque el mismo Cavalli no sea su director creativo, Paul Surridge ha expuesto públicamente, desde que fuese nombrado con ese cargo el año pasado, su intención de mostrar que comparte los códigos y la visión sobre los que Roberto Cavalli construyó su firma. El trabajo de José Pedro, muchas veces ha sido descrito como excesivo y opulento, por la prensa chilena. “Como tengo muchas de estas referencias (de la cultura popular), había muchos cuadros que imaginaba como estampados, pañuelos, paletas de colores y formas de componer, para mí tenía mucho sentido ver algunos convertidos en prints y sobre todo si era con Cavalli, y especialmente si era con Paul”, afirma José Pedro.

¿Tienes planeado en el futuro seguir colaborando con firmas de moda?
Sí, existe la posibilidad pero también eso tiene que ver en qué condiciones lo puedo hacer o no. Me siento muy cómodo pintando y hay ciertos cuadros que creo pueden resultar como estampados y, si se da esta coincidencia que pasó con Paul, bacán de hacerlo. Pero no sé si podría diseñar específicamente uno. Además, pasa en la moda que esta gente tiene que presentar una colección por lo menos cada tres meses, entonces no sé si los tiempos que yo tengo se podrían ajustar a eso. Es como un cambio de mentalidad absoluta, pero también creo que siempre es interesante hacer colaboraciones con gente que trabaja de forma distinta a ti y que pueda darle otra dimensión a tu trabajo. Sí, me gustaría colaborar pero no ciegamente, sino que en determinadas circunstancias y bajo ciertas condiciones.

Fotografía: Roberto Cavalli MW New York Pre-Fall 19 / Vogue.com

 

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