La historia de “Estúpido y Sensual Spiderman”: el bailarín de Providencia

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La historia de “Estúpido y Sensual Spiderman”: el bailarín de Providencia

Por Victoria Misito / Fotografía Paloma Palomino

Es uno de los personajes más conocidos de la comuna. Porque gracias a su destreza y humor, Renato Avilés se convirtió en una celebridad a la que le piden ‘selfies’ y saludos en las calles. Muy pocos saben quién es la persona que se esconde detrás del superhéroe de Marvel, porque el bailarín quiere mantener el misterio. Nosotros, tampoco pudimos ver su rostro.

“Hace 16 años que vivo en Chile. Vine porque me invitaron a un campeonato de danza como jurado. Creo que aprendí a bailar antes que a hablar. Amo la danza y me di cuenta que acá era un tema que estaba mucho más desarrollado que en mi país, Ecuador, donde todo es mucho más ‘latino’. Acá hay danza de espectáculos, contemporánea, otros estilos.. Me quería quedar para aprender, y lo hice. Partí desde cero. Dejé mis estudios y trabajo, y empecé a buscar oportunidades en Santiago. Al principio trabajé en una disco lavando vasos y limpiando baños. Después, tuve la suerte de ser contratado para un ballet. Bailaba y me pagaban muy bien, hasta que conseguí un trabajo como profesor de danza. Estuve cerca de 10 años enseñando. Luego me empecé a aburrir y decidí renunciar. Justo, en el primer periodo de cesantía de mi vida, me enteré que iba a ser papá. “Estupido y sensual Spiderman” nació de esa desesperación por encontrar trabajo”.

 

“Tenía amigos que bailaban en la calle y me estaba empezando a fijar en ese nicho. A ellos no les iba muy bien con lo que hacían. Yo tenía la idea de hacer este personaje y se lo ofrecí a muchos, pero ninguno me pescó. Les decía: por qué no te disfrazas de Spiderman, pones música conocida para que te miren, haces acrobacias y le agregas un poco de humor. Pero me decían que a la gente no le gustaba eso, que querían ver a una persona normal. Yo creía en el producto, así que decidí tomarlo. Me compré un traje, una vaina que era bien fea, como un pijama, y le pedí a un amigo su parlante. Al principio no fue fácil. El primer día gané $1.800 y solo en la bip! me gasté $1.200. Seguí insistiendo. A las dos semanas, me empezó a ir un poquito mejor y me di cuenta que tenía que probar un mes. Y cuando justo se cumplió el plazo, repunté. Empecé a ganar unos $15.000 diarios, hasta que un periodista me grabó con su celular y lo subió a las redes sociales. Ahí me hice viral. Fui entrevistado por varios medios, participé en muchos eventos y matinales. Siempre pienso que si me hubiese quedado con la primera impresión, esto nunca hubiese pasado”.

“El salto a la fama fue en abril de este año. Nunca voy a olvidar esa fecha. Estaba en un periodo en el que quería reinventarme, bailar nuevos temas, que fuesen más contingentes. Preparé una rutina con la canción de moda que era ‘Scooby doo papa’, pero en su versión cumbia. La bailé sensualmente y también agregué ‘Dura’. Nuevamente se viralizó y los eventos aumentaron. Pero el 4 de abril Dady Yankee me publicó en sus historias de Instagram. Ahí se desató una locura. Por primera vez en mi vida, tuve que trabajar en mi propia agenda televisiva. También empecé a aparecer esporádicamente en el Mucho gusto, hasta el día de hoy”.

“Elegí interpretar a Spiderman porque somos muy parecidos físicamente. Es bajo y flexible, igual que yo. La verdad es que al principio no era muy fanático, pero con el tiempo me terminé convirtiendo en su fan. No me gusta Peter Parker, lo encuentro súper nerd. No tiene nada de personalidad. Yo soy todo lo contrario. Sin embargo, no le atribuyo todo el éxito al personaje. Lo más importante es saber escuchar a la audiencia y hacerle caso a lo que ellos quieren. Yo no trabajo para pasarlo bien, lo hago para darle de comer a mi familia. Entonces me acomodo a las demandas del público. Por eso mismo mi interpretación es sensual. Las mujeres empezaron a agradecer el traje ajustado. Así que preparé bailes para ellas”.

“Más de la mitad de mis vecinos no saben quién soy. No quiero que me vean. Cuando estoy de civil trato de ocultarme con capuchas, gorros o caminando diferente, así no me reconocen. Pero otras veces me dicen: ¡tú eres! Y yo les contesto que soy el hermano de Spiderman. Cuando no me creen, les pido que guarden el secreto. La idea de no mostrarme surgió porque me di cuenta que mi cara causaba mucha intriga. En los show las mujeres me insistían que me sacara la máscara. Encontré que eso le podía sumar a mi personaje”.

“Actualmente no estoy trabajando tanto en la calle. Tengo mucho evento. Dicen que me llegó el premio por sacarme la mugre. Pero cuando lo hacía todos los días, trabajaba en las tardes y noches. Nunca me veían antes de las 12 del día, porque siento que la gente en la mañana está muy estresada. Trabajaba de 14:00 a 20:00. También los fines de semana, sobre todo en el metro. Pero al parecer volveré a hacer mis rutinas en la calle porque me voy a México y quiero probar suerte allá. Me invitaron para animar un matrimonio como sorpresa para la novia. La persona que me contactó quería que yo fuera ese fin de semana, pero le pedí que me comprara el pasaje para quedarme mínimo un mes allá. Todos sabemos que el trampolín latino es ese país, así que quiero aprovechar el viaje. Mi meta es romperla al menos en el metro. Con eso me doy por pagado”.

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