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17 noviembre, 2015
orla

La nueva fuerza de los 20

No han terminado sus carreras universitarias (algunos ni siquiera las han empezado), no tienen posgrados, ni años de experiencia. Lo que tienen es energía, talento y coraje de sobra. Aquí, cuatro jóvenes emprendedores que demuestran que la corta edad no es un impedimento para dar que hablar en un mundo de grandes.

Por Josefina Hirane / Fotografía: Carolina Vargas / Producción: Male Chahín


Paula 1187, Especial Navidad. Sábado 21 de noviembre de 2015.

LA DJ QUE SE INVENTÓ A SÍ MISMA
Elisa Espinoza


“Al principio los demás Dj’s no valoraban mi trabajo. Yo pensaba: ‘si estoy tocando y todo el mundo está bailando con mi música, soy mejor que tú. Aunque tenga 21 y tú 30’”, dice DJ Lizz.

Es la invitada indiscutida a cuanto evento alternativo hay en Santiago. Toca en los festivales Virgin Fest, Chi-Chi-Chi, Fest-Fest-Fest, eventos de Becker y Topshop y en las fiestas Piña Loca, conocidas en el under santiaguino. Hace giras por México, Guatemala y Argentina y está pronta a irse a Los Ángeles. Pero las cosas no siempre estuvieron tan bien para Elisa Espinoza (23). “En un principio ser tan chica fue un obstáculo. Los demás Dj’s no valoraban mi trabajo. Creían que los productores me llamaban solo porque era joven, linda y me vestía bien. Decían ‘¿y esta niñita de dónde salió?, no tiene idea de dónde se está metiendo’. Yo pensaba: ‘si estoy tocando y todo el mundo está bailando con mi música, soy mejor que tú. Aunque tenga 21 y tú 30’”. Cuando salió del colegio en Concepción se fue a Inglaterra, gracias a una beca, a estudiar Arte y Literatura. Hasta entonces la música había sido un hobby pero en Europa ese gusto se afinó aún más y se impregnó de la influencia musical de lo que allá estaba pegando fuerte pero aquí apenas se escuchaba: el hip hop electrónico. De vuelta en Chile, empezó a tocar en fiestas con equipos prestados –bajo el seudónimo DJ Lizz– y para mediados de 2013 tenía sus propios equipos y 15 fechas por mes. A tres años de ese peak de fama, además de tocar produce fiestas, es rostro de marcas y hasta hizo fotos para la web de Nylon Magazine. “Nunca pensé que podría vivir de esto, tocar con grandes artistas, como Tiro de Gracia. ¡Era fanática de ellos cuando chica! Como vengo de una familia de escasos recursos, mis papás estaban preocupados porque estudiara algo con lo que ganara plata. Nunca se imaginaron que a partir de mi hobby llegaría tan lejos. Igual, a veces me da miedo que, como logré esto muy rápido, también se pueda ir muy rápido. Creo que el truco para no desaparecer está en reinventarse. Esa es la clave de un buen DJ: estar actualizado”.

EL EDITOR PRECOZ
Sebastián Briceño

Cuando no está en el colegio, Sebastián Briceño (18) está en el computador ilustrando, escribiendo y organizando las próximas ediciones de su webzine ilustrado Tangerzine, un híbrido entre blog y revista digital que en cada número recibe 2.000 visitas y que se ha convertido en un referente en este nuevo formato. Todo empezó cuando tenía 11 años, conoció el Photoshop y alucinó: se convirtió en su juguete favorito e incluso ir al colegio, algo que detesta “desde siempre”, perdió todo sentido para él. Esa fue la puerta de entrada de su gran pasión hasta hoy: la ilustración digital. Paralelo a esa habilidad, que lo llevó a publicar sus dibujos en diversas páginas nacionales, en 2013 creó el blog de música, arte y cultura pop Oldiegrant. Después de dos años de funcionamiento, cuando ya estaba aburrido del formato, Luis Mella –un amigo que conoció por internet, estudia Informática y sabe de programación– le propuso hacer un webzine. Hoy ambos son los líderes de un grupo de alrededor de 30 personas, casi todas mayores que él, que ilustran y escriben por amor al arte, sin créditos ni paga. Han lanzado tres ediciones desde mayo –que incluyen reportajes, entrevistas y columnas–, cada una con tema especial: la primera dedicada al programa MasterChef, la segunda un homenaje al primer celular (el Nokia 5200), y la última sobre historias paranormales. “Quiero salir del colegio. Ya no aguanto más. El próximo año quiero estudiar ilustración, algún taller corto para empezar altiro a hacer las cosas que me gustan”, dice Briceño.

LA BLOGUERA ESCOLAR
Bernardita Danús

El último año de Bernardita Danús (19) en el colegio Villa María fue distinto a todos los anteriores. No solo por el preuniversitario y los ensayos para la PSU, sino también porque pasó del total anonimato –era más bien tímida– a hacerse conocida entre las alumnas y los profesores por su blog Polera de Perro, donde, con mucho humor negro, describe el círculo ABC1 en el que se mueve. Es que cuando todos pensaron que los blogs habían muerto, Bernardita demostró lo contrario: con 175.000 visitas desde su creación, la página es altamente comentada en redes sociales e incluso se ha reseñado en medios como Las Últimas Noticias y Pousta. Teniendo 16 años, un día se encontró aburrida y escribió una anécdota que le ocurrió en el mall. Decidió armar un blog para publicarla, y de a poco empezó a escribir todas las semanas. “Siempre en tono de talla. No hablo de política ni contingencia nacional, de hecho me carga. Lo que hago es tratar de dar mi visión del mundo. Siempre he pensado distinto al resto”. Con el blog se dio cuenta de que mucha gente coincidía con ella, en temas como que las misas de su colegio son una lata o que el reggaetón y la piscola atontan a la gente. “Muchas niñas de mi colegio me decían: ‘qué bueno que digas lo que nadie se atreve a decir‘”. Hoy, en primer año de Ingeniería Comercial en la Universidad Católica tiene menos tiempo para escribir, aunque igual encuentra momentos para hacerlo. Y le ha asombrado que, ya lejos del colegio, siga teniendo muchos seguidores. “Me ha pasado estar en clases y ver que mi compañera de asiento esté leyendo el blog riéndose, sin saber que la autora soy yo”.

PRECURSORA A LOS 22
Emilia Díaz


Emilia Díaz creó un biosensor que indica cuándo el agua está contaminada por la marea roja. Con él se puede evitar que mueran personas por comer mariscos contaminados.

Mientras sus compañeros de generación están en la universidad, Emilia Díaz (24) pasa gran parte del día trabajando en su oficina-laboratorio y otro tanto en congresos y premiaciones. Es la líder de un emprendimiento que ha marcado un hito en la biotecnología y que creó a los 22, mientras cursaba el tercer año de Ingeniería en Biotecnología en la Universidad Católica: un biosensor de marea roja que altera el código genético de ciertas bacterias para que estas funcionen como un sensor, indicando cuándo el agua está contaminada. “Este proyecto soluciona un problema que tenemos en Chile: mucha gente se intoxica e incluso muere por comer mariscos contaminados”, dice. Con este proyecto ganó el tercer lugar del concurso Jump Chile, y postuló a un fondo Corfo, para lo cual decidió congelar su carrera. “Nadie entendía mi decisión. Pero yo estaba segura”, cuenta Díaz. En 2013 Corfo le dio 180 millones con los que costeó un viaje a Estados Unidos, Europa, Australia y Nueva Zelanda. “Allá hablaba con científicos destacados o rectores de universidades, y me trataban de colega. Eso acá en Chile no se da. Te miran como una cabra chica jugando a ser científica”. De ese viaje, llegó con 20 instituciones internacionales que avalaron su proyecto; en Cambridge, Inglaterra, la eligieron entre los 100 jóvenes líderes en biotecnología y la invitaron a participar del International Business Model Competition, concurso que ganó y marcó un hito; de hecho, fue la primera mujer y la primera persona no estadounidense en ganárselo. En Chile, además, ganó el premio Her Global Impact, que le dio la posibilidad de estudiar un mes en Singularity University –la universidad de la Nasa–, siendo la candidata más joven a esta beca. “Pienso que los veinte son la mejor edad para hacer cosas nuevas. Después, mientras mayor uno es tiene más que perder. . Como generación sabemos que el cartón no te asegura tener un trabajo, porque no hay suficientes: la mejor manera de asegurarse un trabajo es creándolo”.

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